Visitando Andalucía – Introducción

España está de moda en Londres: el clima, la cultura, la comida, los paisajes. Con el tiempo que llevo en Londres ya hay mucha gente que me ha dicho que me he convertido en inglés. Así que me pregunté ¿cómo verá un inglés Andalucía?

A nadie se le escapa que para una cantidad importante de la población inglesa Andalucía es sol, playa, borrachera y resaca. De hecho muchos se sorprenden al saber que en algunas partes del país no hay playa, que nieva, o que algunos de los lugares se parecen más al típico paisaje inglés que la mismísima inglaterra.

Ignorantes hay en todas partes. Los ingleses no tienen la exclusiva. Pero no estoy aquí para hablar de ellos. Hay una gran parte de la población que tiene curiosidad por descubrir los placeres que el mundo puede ofrecer.

España goza hoy en día en Londres de una gran reputación en cuanto a su cultura e historia. Por eso se está convirtiendo en un destino turístico para londinenses que buscan algo más que playa y borracheras baratas.

Yo ya soy un inglés de pleno derecho después de mis años en Londres y soy capaz de ver mi propio país con los ojos de un extranjero. Así que me puse mi gorra, mi camiseta de colores, pantalones cortos, alpargatas, calcetines blancos y cámara de fotos y me puse en ruta hacia Andalucía.

Mi destino iba a ser Córdoba, Sevilla, Granada y Málaga. Me hubiera gustado visitar Cádiz y Huelva, pero el tiempo no daba para más, así que tuve que dejar esos dos destinos para una fecha en el futuro.

Evidentemente me fui con mis ideas preconcebidas, esas que nos repiten en los medios de comunicación sobre que los españoles se pasan el día durmiendo la siesta, que van bebiendo sangría todo el día o que si están en crisis es porque no tienen disciplina.

¿Qué encontré por tierras andaluzas? ¿Confirmé mis ideas preconcebidas inglesas o me sedujo el cruce de culturas entre el norte y el sur?

No tardarás mucho en comprobarlo. La semana que viene el primer capítulo.

El cementerio de “Cross Bones”

Londres tiene muchos rincones sorprendentes. Uno de ellos es un cementerio junto al Borough Market. Un cementerio que no tiene nada de corriente.

Esta es la entrada a la Red Cross Street, vista desde Union Street, en el barrio londinense de Southwark. Una calle sin nada que atraiga la atención.

Según se entra, a mano izquierda, hay un solar cerrado por una valla de madera y otra de metal, todo de lo más corriente. Pero este solar no tiene nada de corriente.

Al acercarte a la valla algo te llama la atención: está cubierta por todo tipo de amuletos, mensajes, juguetes infantiles, lazos… Y en el centro de todo, una placa dedicada a “The Outcast Dead RIP” (Los muertos marginados, Descansen En Paz).

La autoridad del transporte de Londres (TFL) es la propietaria del lugar. A principios de los años 90 quisieron hacer un acceso para la Jubilee line, que corre justo por debajo. Se sabía que el lugar había sido utilizado por más de 600 años como cementerio. En las excavaciones que llevaron a cabo, aparte de una enorme fosa común, encontraron 148 tumbas, mayoritariamente de bebés recién nacidos, niños menores de una año y mujeres.

Para entender el origen hay que remontarse a la Edad Media. Por aquel entonces el barrio de Southwark era una población independiente de Londres que había surgido al sur del Puente de Londres. Esta zona no dependía de Londres sinó del Obispo de Winchester, cuyo obispado estaba algunas millas al Sur. En contraste con la City de Londres, las leyes aquí eran, por así decirlo, algo más laxas. Se convirtió en el lugar perfecto para ladrones, jugadores, prostitutas, actores y otras gentes de mala reputación.

Al Obispo todo esto ya le iba bien y se llenaba el bolsillo cobrando impuestos. El Borough Market era uno de los negocios más prósperos del lugar. Otro era la prostitución.

Pensarás que al Obispo eso de tener el oficio más antiguo del mundo en su obispado no le hacía ninguna gracia. Al contrario. No sólo permitía la prostitución sino que además cobraba impuestos a los burdeles. A las prostitutas que trabajaban en Borough se las llamaba “Winchester Geese” (las gansas del obispo de Winchester).

Cobrarles impuestos era una cosa, pero ir al Cielo era otra muy distinta. Las prostitutas eran pecadoras, y como tales no tenían derecho a un entierro cristiano. Al morir eran echadas sin contemplaciones en una fosa común en tierra no consagrada para que sus almas se pudrieran en el infierno durante toda la Eternidad junto con otros marginados. Y ahí terminaban también sus hijos quienes habiendo nacido en semejante situación y dadas las miserables condiciones higiénicas de la zona, tenían muy pocas posibilidades de sobrevivir.

Cuando TFL intentó construir en la zona se levantó una campaña ciudadana para proteger el lugar. Se convirtió en un lugar simbólico para los marginados, las víctimas de la sociedad, aquellos que son usados y luego abandonados, y sobretodo en un lugar de reivindicación de la figura de la mujer. Cada día 23 se celebra una vigilia en memoria de las almas allí enterradas.

¿Qué hay de cierto en todo esto? Numerosos historiadores rechazan la idea que esta fuera una fosa común sin consagrar, y que sea el lugar donde descansan los huesos de las “Winchester Geese” o de los hijos que tuvieron y que no pudieron sobrevivir haber nacido en semejantes condiciones. Los hechos son que este era un lugar utilizado por la Parroquia de St. Saviour como espacio extra para enterrar a los muertos que no enterraban en el cementerio oficial. Y que esta era la parroquia donde estaba el palacio del Obispo de Winchester. Y que en las excavaciones encontraron cuerpos amontonados unos sobre otros, confirmando la razón de su cierre en 1853: el lugar estaba saturado de cadáveres (literalmente).

¿Hechos o leyenda? La construcción en el solar está completamente parada, y hay mucha gente que va a seguir luchando por hacer conservar este lugar como símbolo de la discriminación de la Mujer en la Sociedad. Creerlo o no, depende de ti.

Cuánto cuesta una casa en Londres

El precio medio de una vivienda en Londres es 450.000 libras. ¿Te parece mucho dinero? De hecho es mucho dinero. Pero claro, eso es de media, y ya sabemos que las estadísticas pueden conducir a error. Entremos en detalles.

El pasado mes de Diciembre de 2013 el precio medio de la vivienda en el Reino Unido llegó a la simbólica cifra de 250.000 libras, según la Oficina Nacional de Estadísticas. Un cuarto de millón. La prensa lo recogió con algunos artículos.

Lo que esa cifra esconde es que el precio medio de una vivienda en Londres es 450.000 libras. Casi medio millón. Si habías escuchado alguna vez que en Londres todo es más caro, aquí tienes la prueba. De hecho hace unos días estaba viendo un programa de TV en el que mostraban una casa adosada de tres habitaciones en Belfast por menos de 200.000 libras. Por ese precio en Londres te puedes comprar una vivienda donde para ir de la cocina al baño no hace falta más que dar media vuelta. Es lo que tienen los precios medios. Veamos por ejemplo los precios medios por región.

Como puedes ver en el gráfico los precios en Londres son estratosféricos comparados con el resto del país. Aquí puedes ver cómo se han disparado en cuestión de unos pocos años.

 

Y si la cosa sigue así (y nada indica que vaya a cambiar) en unos pocos meses el precio medio de la vivienda en Londres será medio millón de Libras.

Todo eso son precios medios, y evidentemente las grandes mansiones en Chelsea suben el precio medio. Pero yo te puedo asegurar que por menos de 300.000 libras no vas a encontrar una vivienda de dos habitaciones. Aquí tienes los precios medios por tipo de vivienda en Londres (este gráfico no es de Diciembre 2012 sino del año entero, por eso el promedio está por debajo de 450.000 libras).

El precio de la vivienda es uno de los temas estrella en Londres últimamente, y el gobierno, siempre atento a las necesidades del ciudadano, ha puesto una solución: hipotecas parcialmente garantizadas.

Significa que si encuentras una casa que te gusta pero no puedes permitirte el 20% de entrada que el banco te pide para concederte una hipoteca, el gobierno te la garantiza, con lo que sólo hace falta que aportes un 5%. Así ahora todo el mundo puede ofrecer más dinero.

Inexplicablemente la solución no ha funcionado y los precios siguen disparados.

Así que hay un montón de gente dando su opinión de por qué los precios están tan altos.

Unos dicen que es porque millonarios extranjeros están comprando vivienda en Londres, presionando los precios al alza. El alcalde de Londres se ha sumado a este grupo, curiosamente anunciándolo en un discurso en el MIPIM de Cannes, la feria de inversión inmobiliaria más importante del mundo donde ha ido a promocionar Londres como destino de inversión inmobiliaria.

Como no podría ser de otra manera, un determinado grupo de gente, los de siempre, le han echado la culpa a la inmigración, porque parece que echarle la culpa a los que vienen “a quitarnos el trabajo” siempre tiene buena audiencia. Su solución es, evidentemente, echar a los extranjeros.

Otros dicen que Londres es una ciudad poco densa. En los suburbios la mayoría de casas son como mucho de tres pisos. Dicen que hay que construir unos cuantos pisos más para aumentar la densidad, como en las ciudades del continente.

El partido laborista ha propuesto construir ciudades-jardín en los alrededores de Londres. Y también las infraestructuras que necesitarían. Es una buena idea, teniendo en cuenta que nos sobra el dinero.

Los capitalistas más recalcitrantes han encontrado a su culpable en la regulación. Porque Londres está rodeado de el “green belt”, el cinturón verde. Se trata de una zona no urbanizable para evitar que Londres se expanda como una mancha de aceite. Y ellos precisamente proponen abolir la green belt, para que Londres pueda expandirse.

Y todos tienen razón. Algunos más que otros. Pero ¿nos vamos a poner de acuerdo en quien? Y de mientras los precios siguen subiendo. ¿Alguien ha dicho medio millón?

 

 

Expresiones útiles en inglés: awesome

Aunque este blog trata del inglés de Inglaterra, hay una palabra típicamente americana que se está colando en el vocabulario de Londres y está generando una contradicción cultural. Se trata de la palabra “awesome”.

Canary Wharf is awesome

Canary Wharf es lo más parecido a New York que hay en Londres, y es awesome.

La palabra “awesome” viene de “awe”, cuyo significado está en algún lugar entre sorprendente y terrorífico. Por ejemplo si estás contemplando una tormenta con rayos y truenos se podría decir que estás “watching in awe”. La tormenta es impresionante y te produce a la vez temor y asombro.

La expresión “in awe” o “to produce awe” es muy británica. Pero el adjetivo “awesome”, que es un derivado de “awe” es muy frecuente en el inglés americano.

Con la influencia de la televisión y el cine americanos, y ese ambiente de la City a menudo similar al de Wall Street la palabra “awesome” parece haber cruzado el charco. Cada vez se escucha más en Londres.

Y eso es por lo menos, chocante.

“Awesome” es un superlativo. Es algo así como “espectacular”, “impresionante”, “impactante”, “fantástico”. Es decir que se utiliza para describir cosas extremas. Y aquí es donde viene la contradicción, porque para un inglés no es normal utilizar superlativos. De hecho utilizar un superlativo es lo opuesto a normal. Si le preguntas a un inglés cómo está nunca te dirá “fantástico”. Si le preguntas que le ha parecido la película nunca te dirá “excepcional”. A los ingleses les gusta mantener la compostura. Las demostraciones efusivas de emociones las hacen sólo cuando es imprescindible. Y eso significa casi nunca.

Los americanos en cambio son más dados a gritar, a abrazarse, a aplaudir y silbar y hacer sonoras demostraciones de aprobación o de desacuerdo. Es comprensible que en su vocabulario la palabra “awesome” aparezca a menudo.

Y es esa cultura americana que está invadiendo Londres la que ha traído la palabra “awesome”.

Puedes utilizarla en casi cualquier contexto, como pasa con “cool“. ¿Qué te ha parecido la película? Awesome. Vamos a ir a la playa: “awesome”. Me he comprando unos zapatos nuevos: “awesome”. Un señor me ha cedido el paso en el metro: “awesome”. Es una delicia de palabra. Sirve para todo. Y sobretodo, cuando la pronuncies no olvides acompañarla con un tono de voz y un lenguaje corporal que dé a entender que lo que te acaban de contar es lo mejor que le ha sucedido a la Humanidad desde la invención del pan de molde.

Pero hay que ir con cuidado. Si la pronuncias en según que compañía te puede ganar algunas caras de desaprobación. No hay nada que a los ingleses les moleste más que ver su idioma barbarizado con importaciones de baja calidad originarias de sus primos americanos.

Por eso es imprescindible que sepas el significado y el uso de la palabra “awesome”, y que forme parte de tu vocabulario inglés. Pero debes escoger cuando usarla con sabiduría: a veces te puede ganar expresiones de admiración, y otras ponerte en la lista negra. La elección puede ser difícil.

 

Un Mundo Perplejo cumple ocho años

Hoy es el día del año en que en vez de contarte lo que pasa en Londres o enseñarte a usar nuevas palabras en inglés me dedico a mirarme el ombligo. Porque hoy es el aniversario de la creación de Un Mundo Perplejo. El octavo.

En estos doce últimos meses he publicado menos artículos que en ningún otro año: solamente 34. Ni siquiera uno por semana. Lejos quedan aquellos días en que consideraba dos artículos por semana el mínimo más mínimo.

Pero tengo una buena excusa. Allá por el mes de Mayo tuve un hijo, Londoner. No es que me viniera de sorpresa. Ya hacía unos meses que lo sabía, pero aún así, de todas las experiencias que he vivido en Londres, esta ha sido con muchísima diferencia la que ha cambiado más cosas de mi vida. Y claro, el tiempo que dedicaba antes a escribir, lo dedico ahora a dar de comer al niño, bañarlo cambiarle los pañales, ponerlo a dormir… No lo hago sólo. La mayoría de las cosas las hace la madre, que es una santa, pero a mi me toca hacerlo cuando llego a casa. Y con mucho gusto.

En resumen, que las nuevas secciones planeadas no han acabado de salir a la luz, y las antiguas están saliendo a trompicones.

Pero bueno, el blog entra en su noveno año con más ideas que nunca. Al fin y al cabo esto es Londres: sólo hace falta mirar alrededor para tener ideas sobre nuevos artículos.

Así que mantente a la escucha, porque el noveno año va a ser el mejor de Un Mundo Perplejo hasta la fecha.

Y sobretodo, gracias por estar ahí.

Que es la Igualdad

Boris, el alcalde de Londres, se ha metido en un lío de nuevo. Esta vez lo ha hecho hablando sobre desigualdad económica. Pero realmente, ¿qué es la igualdad?

Hace unos días* toda la prensa británica publicaba artículos sobre un discurso del alcalde de Londres Boris Johnson. En él había dicho que la avaricia es buena, que si los pobres son pobres es porque son tontos. Incluso había dicho que la Igualdad no es deseable.

Lo de la desigualdad es un tema de lo más actual. Parece que los ricos son cada vez más ricos, y los demás cada vez más pobres. La desigualdad crece en todo el mundo y los economistas están empezando a preocuparse. Algunos medios han vitoreado el discurso de Boris y otros, la mayoría, lo han criticado duramente. Incluso los políticos se han metido en la pomada. La oposición le ha llamado elitista e incluso el Primer Ministro, que es de su mismo partido, se ha distanciado de sus palabras.

En su defensa, Boris utilizó la típica excusa de quien tira la piedra y esconde la mano: dijo que sus palabras se habían malintepretado, que se habían sacado de contexto. Mi decepción cuando dediqué unos minutos a leer el discurso es que efectivamente, sus palabras se habían sacado de contexto (aquí puedes leer y ver el discurso, y aquí puedes verlo).

Resulta que Boris nunca se identificó con Gordon Gekko en la película “Wall Street” diciendo “Greed is Good”. Tampoco justificó la desigualdad basado en la inteligencia, sino todo lo contrario.

La frase que todo el mundo comenta es (la traducción es mía): “es ciertamente relevante en una conversación sobre igualdad, que 16% de nuestra especie tiene un coeficiente intelectual por debajo de 85, y que alrededor de un 2% lo tiene por encima de 130. Cuanto más agites el paquete, más fácil será para algunos cereales llegar hasta arriba“.

En una de sus típicas metáforas está comparando a gente con cereales, y dice que si agitamos bien el paquete los más listos llegarán arriba. Esto es lo que la gran mayoría de medios y políticos, a favor o en contra han intepretado como que Boris cree que hay gente demasiado estúpida (palabras del Daily Mail) para llegar arriba, y que eso le parece bien.

Poco después añadió: ”La diferencia de ingresos entre los cereales de arriba y los cereales de abajo es cada vez más grande”.

Más adelante en el discurso dijo una frase que parece haber pasado más desapercibida: “Deberíamos tolerar esta diferencia de riqueza solamente si se cumplen dos condiciones: una, que ayudemos a aquellos que realmente no pueden competir; y dos, que demos oportunidades a aquellos que pueden.”

Esto da un giro a la historia. Resulta que Boris no está justificando que los listos tengan más dinero y que los no tan listos se fastidien. Él dice que hay una serie de gente que son más listos que otros. Esos deben tener oportunidades para llegar arriba, sean quienes sean. Está a favor de la movilidad social y en contra de las élites. Es lo que llaman libertad económica. Más tarde en el discurso argumenta que la mejor forma de dar oportunidades es garantizar una educación de calidad para que todos puedan desarrollar sus talentos, y para que no sean los de siempre los que estén arriba.

Respecto a los que no pueden competir para llegar arriba porque no han nacido con tanta inteligencia, Boris dice que hay que ayudarlos.

También dice que no cree en la igualdad económica. Es decir, que no cree en que todo el mundo tenga que tener exactamente lo mismo. De hecho incluso Lenin, creía que es necesario permitir que la gente pueda tener más cosas si trabaja más.

La igualdad absoluta es imposible, tal como dijo Boris. Cierta desigualdad es necesaria. Pero esa desigualdad debe venir por el esfuerzo individual, no por haber nacido rico.

Y los que por mucho que se esfuercen no puedan ganar más porque su inteligencia les limita, esos necesitan que el Estado les ayude.

Y ese debería haber sido el debate que los medios deberían haber empezado. ¿Cuánta desigualdad es aceptable? ¿Qué hay que hacer para que los que nacen en una familia pobre tengan todas las oportunidades para salir de la pobreza? ¿Cómo ayudamos a los que no pueden competir? ¿Les damos dinero? ¿Les pagamos lo imprescindible como la sanidad, la vivienda, la educación? ¿Les dejamos exentos de pagar impuestos?

Pero parece que nadie se molestó en leer el discurso entero. O quizás sus oponentes vieron una forma rápida de criticarle. ¿Pero incluso los miembros de su partido?

Un columnista del semanario The Economist publicó una teoría interesante. Decía que su propio partido se distanció de sus palabras porque ellos son parte del “establishment”, la élite. Son ellos quienes menos quieren que cualquier hijo de vecino pueda optar a los mejores trabajos. Son ellos los más interesados en que no haya movilidad social.

No hay que engañarse: Boris es parte de ese “establishment” también. Así que todo es un poco confuso. Pero no deja de ser curioso que con la cantidad de opiniones polémicas que había en ese discurso, la mayoría de gente haya decidido ridiculizar precisamente una de las pocas partes interesantes. Y que prefirieran sacar de contexto sus palabras en vez de aprovechar para discutir la mismísima base de nuestro sistema económico y social.

Pero qué más da. Por lo menos nos hemos pegado unas risas.

Extranjero por Madrid

Hace unos días, y totalmente de improviso tuve la oportunidad de dar un paseo por Madrid, entre una reunión de trabajo y el avión que me devolvía a Londres. Estos son los puntos de vista de un extranjero en Londres.

Primero de todo, hablar del transporte. En Madrid los taxis no son negros como en Londres, son blancos y tienen una banda roja como la banda de una Miss.

Los autobuses sólo tienen un piso, y son de color azul.

El “underground”, que no pude visitar, tiene un logo romboide y se llama “metro.

Uno de los edificios más conocidos es la llamada “Puerta de Alcalá”, que recibe al viajero. Desgraciadamente, a pesar de ser una puerta, hay que ir alrededor, en vez de pasar a través.

Siguiendo con monumentos en plena calle, también está la Cibeles, diosa romana, o griega (para los que vivimos en UK todos estos dioses son un poco lo mismo). Aquí la puedes ver engalanada de fiesta con banderas por doquier.

Junto a la Cibeles está el Banco de España, que es como el Banco de Inglaterra pero ya no tienen la maquinita de hacer dinero porque ahora está en algún lugar de Europa.

Este edificio tan imponente es donde estaba la maquinita. Ahora parece que siguen haciendo dinero, pero el Banco de España ya no decide cuanto.

Madrid tiene su zona de cines y teatros, algo así como el West End, donde curiosamente hay la mayoría de los musicales que hay en el West End, como el Rey León.

Uno de los pasatiempos preferidos de los madrileños son los atascos.

Aunque lo que realmente les gusta es hacer la siesta. En UK sabemos que los españoles se pasan el día haciendo la siesta. Por eso me sorprendió ver a tanta gente de un lado para otro, como si realmente estuvieran haciendo algo de provecho. Como eso no cuadraba con mis prejuicios, asumí que eran extranjeros.

Lo que si que encontré tal como esperaba fueron sus terrazas en la calle, donde te puedes proteger del sol descansando departiendo con amigos y incluso con extraños (he oído decir que los españoles son capaces de hablar con gente que no conocen algo totalmente anormal para un inglés). Hay que admitir que podría acostumbrarme a esas terrazas, incluso si un tipo intenta conversar conmigo.

El sol es tan intenso que el ayuntamiento ha tenido que poner parasoles al más puro estilo de los zocos del norte de África. Es como ir de viaje sin moverse de la ciudad.

Y ya que hablamos de África, decir que a los madrileños les encanta la arquitectura árabe, a la que dedican uno de sus edificios más emblemáticos y más espectaculares. Como inglés, debo criticar duramente el asesinato a sangre fría de un animal. Y eso es lo que voy a mantener, porque en Inglaterra somos grandes defensores de los derechos de los animales. Pero secretamente te contaré que el drama, la sangre, la música, el rujido de la muchedumbre, Carmen, el torero, todo tiene un atractivo perverso, que evidentemente nunca voy a aceptar en público.

En una visita a Madrid no puede faltar visitar el parque del retiro, que contrario a su nombre, no es sólo para gente jubilada.

Y qué decir de su plaza mayor, la Puerta del Sol, donde los madrileños reciben el año nuevo, y que el resto del año parece estar llena de gente disfrazada de personajes de dibujos animados y otras que compran oro.

En resumen, una ciudad interesante, que bien merece una visita y que desgraciadamente se empeña en echar por tierra los prejuicios británicos. Lástima, con lo divertidos que son los prejuicios.

Expresiones útiles en inglés: good for you

La expresión de hoy se engloba en las que podríamos llamar “expresiones para decir algo sin decir nada”.

Literalmente “good for you” significa “bueno para ti”, o quizás “mejor para ti”. Se utiliza fundamentalmente en dos contextos.

El primer contexto es cuando una persona que tu consideras claramente inferior a ti te anuncia algo. Por ejemplo un conocido te dice que le han invitado a una fiesta en un club que tú conoces y que consideras de muy poca calidad. Si a ti te hubieran invitado a esa fiesta hubieras dicho que no podías ir porque tenías que lavarte el pelo, o quizás ni siquiera te hubieras molestado en responder. Pero tú crees que ese conocido tuyo no tiene tantas opciones de ser invitado a fiestas cool como tú, así que para él ser invitado a esa fiesta es una gran cosa. Así que le dirás “good for you” con tu mejor sonrisa.

El segundo contexto es mucho más inglés. Se utiliza cuando alguien te dice algo pero tú no quieres dar ninguna opinión. El silencio sería demasiado embarazoso, así que hay que llenarlo con algún tipo de comentario que no dé a conocer lo que realmente piensas. Si alguien te dice que ha conseguido un trabajo en la City de Londres puedes responder “good for you”.

En este segundo caso estás diciendo algo que aparentemente es una felicitación, pero si lo miramos detenidamente, ¿qué tipo de felicitación es? Decimos que el trabajo es bueno para él o ella, ¿pero significa que para otro no sería bueno? Y si no sería bueno para otro, ¿es porque de hecho es un trabajo de baja calidad, o porque depende de las habilidades que cada uno tenga?

Tanto en el primer caso como en el segundo, la persona a la que va dirijido el “good for you” no tiene forma de saber si te alegras o si crees que es una gran cosa.

Podemos agrupar esta expresión con “fair enough”. En ambos alguien te ha dicho algo, y evidentemente espera tu comentario. Gracias a estas dos expresiones consigues cumplir el formalismo de responder, pero evitas comprometer tu opinión, con lo que no podrá ser usado contra ti en el futuro.

 

Polémica en el Southbank

Uno de los lugares más curiosos de Londres es el llamado “Undercroft”, el lugar más antiguo del mundo para monopatines (skaters), que pronto podría ser substituido por tiendas.

El Southbank, la orilla sur del río Támesis entre el puente de Westminster y el puente de Blackfriars, es uno de los centros culturales principales de Londres. Cuando vas paseando entre teatros, auditorios, cines, restaurantes sorprende ver un rincón que parece abandonado, con las paredes completamente cubiertas con graffitis, y skaters saltando con sus monopatines.

Se trata del “undercroft”, un espacio bajo el Southbank Centre que hace 40 años fue tomado por la entonces naciente comunidad de patinadores. Durante estos años el Southbank ha permitido esta actividad, pero ahora se han propuesto ampliar el edificio y hacer tiendas en el “undercroft”, para lo que es necesario que los skaters se vayan a otra parte. Como compensación el Soutbank quiere invertir un millón de libras para construir un parque para monopatines bajo el Hungerford Bridge, un lugar que ahora está sin usar.

Los skaters se han unido para crear el “Long Live Southbank” (LLSB), organizando una campaña de recogida de firmas que entregaron el Jueves pasado (2 de Enero de 2014), día del fin del plazo para opinar sobre la propuesta. Según las fuentes, el numero de firmas presentado va desde 60.000 a 90.000).

Un poco desagradecidos si que parecen. Un millón de libras para montar un par de desniveles y algún banco falso para que los skaters vayan a hacer a dar saltos parece una oferta más que aceptable. Aunque claro, teniendo en cuenta que el alcalde quiere gastar 150 millones de libras en un jardín puente, resulta que el puente es 150 veces más importante que los skaters. Y el puente no es un movimiento cultural.

Aún así, un millón de libras es mucho dinero para una actividad que normalmente se practica en lugares abandonados. El Southbank centre ha querido asegurarse que dejaba a los skaters contentos porque le interesa le interesa mantener ese aire de cultura alternativa que se ha ganado gracias a ellos.

El Undercroft de Londres

En el LLSB lo saben y lo están usando en su contra. Dicen que ese lugar es el más antiguo del mundo para patinar, el lugar de nacimiento del movimiento cultural en UK, y que si los echan, se va a perder ese legado.

Otros dicen que si es el más antiguo del mundo es precisamente porque los skaters son nómadas, y que está en su esencia cambiar de lugares para patinar constantemente. Dicen que lo que tendrían que hacer es dejarse de sentimentalismos y aprovechar la publicidad para desarrollar otros espacios en lugares menos simbólicos (y burgueses).

Patinando en el Undercroft de Londres

¿A ti que te parece? ¿El Southbank está apunto de destruir un lugar cultural único o es un mal necesario y de todos modos la esencia skater seguirá viva unos metros más lejos? ¿El Southbank se ha vendido a los intereses comerciales o los skaters se están aferrando a un sentimentalismo que traiciona los principios que dicen defender?

Resumen de 2013 en Londres

Pues se acabó 2013. Así como quien no quiere la cosa nos hemos plantado en 2014. Y la pregunta es, ¿qué nos ha dejado 2013 en Londres?

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En el tema político la cosa ha estado calentita con el tema de la independencia. Que si el gobierno quiere hacer un referendum para salir de la UE, que si los escoceses van a hacer uno para salir del Reino Unido pero quieren quedarse en la UE. Y aquí nadie se aclara si lo de la UE es bueno o no.

Tristemente el tema de la inmigración se ha metido en la agenda política, y en el Reino Unido, que acostumbraba a ser uno de los países más abiertos a la inmigración, parece que a los inmigrantes ya no nos quieren.

Pero claro, en el tema político nada puede superar este año a la muerte de Margaret Thatcher, una bruja para unos, una luchadora por la libertad para otros, la encarnación del Mal, la salvadora del Reino Unido. Hay opiniones para todos los gustos, pero lo que es innegable es que no ha dejado a nadie indiferente.

En el tema económico los banqueros han recibido críticas una vez más. En este caso la Unión Europea quería limitarlos, y el gobierno británico se quedó solo defendiéndolos. Y un símbolo del Reino Unido ha sido privatizado: el Royal Mail, el servicio público de correos, que ahora es privado.

Una de las personalidades mundiales de este año ha sido el nuevo Papa Francisco, pero la Iglesia Anglicna también tiene su nuevo “papa”, es decir que este año hemos tenido nuevo Arzobispo de Canterbury.

Y ya que estamos de religión, un evento que es casi un milagro es que un británico ganara Wimbledon después de 77 años. Andy Murray ganó el torneo de tenis más famoso del mundo.

La familia Real británica sigue con su protagonismo. Si el año pasado fueron las celebraciones de los 60 años de la Reina en el trono, y el anterior la boda de los prínicpes, este año ha sido el nacimiento del nacimiento del primer bisnieto de la Reina, nada menos que un varón, que no podía llamarse de otra manera que George.

En lo que respecta a Londres el metro, popularmente llamado “tube” cumplió 150 años, que se dice pronto. Y otro símbolo, la Battersea Power Station, va a dejar de ser una ruina para convertirse en un gran proyecto inmobiliario.

Y termino este repaso del año con dos artículos con fotos de Londres. Uno con la nevada de Enero, y otra con fotos típicas de Londres difuminados por la niebla.

Te deseo lo mejor para este nuevo año 2014.