De niños dedicábamos el último pensamiento del dÃa justo antes de cerrar los ojos a desear que algo ocurriera durante la noche y al dÃa siguiente no tuvieramos que ir a la escuela. Con aquella ingenuidad infantil, las razones favoritas eran grandes desastres naturales, como terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, grandes nevadas… Qué nos está pasando que las mayores nevadas de los últimos tiempos están ocurriendo ahora y lo que a la gente le preocupa es ir a trabajar?
Europa está viviendo uno de los peores inviernos que se recuerdan, y no ha hecho más que empezar. Es una cuestión general, y la nieve está llegando incluso al Mediterráneo. Hoy era el primer dÃa de escuela en España después de las vacaciones navideñas y estoy convencido que muy pocos niños se han quejado al saber que muchÃsimas escuelas estaban cerradas (si acaso se habrán quejado de que la suya esté abierta).
La situación no parece ser la misma entre los adultos. Estamos viendo estos dÃas cómo todas las aerolÃneas sin excepción están cancelando vuelos por causa del mal tiempo. Y qué es lo que los noticieros nos muestran? Gente indignada porque no pueden volver a trabajar después de haber venido a España a pasar sus vacaciones. Dicen que es increible que hayan cancelado sus vuelos por causa del mal tiempo, a pesar de que paises como el Reino Unido están completamente cubiertos por más de un metro de nieve (una foto aérea vale más que mil palabras).
No es culpa de nadie. Por el momento, la incompetencia de las aerolÃneas no provoca nevadas ni cierres de aeropuertos. Simplemente la nevada ha llegado y nos hemos quedado sin poder ir a trabajar.
Yo tenÃa vuelo ayer al mediodÃa hacia Londres. Antes de salir de casa comprobé el estado del vuelo y vi que estaba cancelado. Asà que dejé mis cosas, cambié el vuelo gratuitamente desde la comodidad de mi habitación utilizando la página web de la aerolÃnea y me dispuse a disfrutar de mis vacaciones inesperadas y ahorrarme dos dÃas de temperaturas bajo cero. Por la noche, pude ver por TV como entrevistaban a pasajeros que curiosamente iban a ir en el mismo avión que yo, pasajeros del paÃs, y que estaban indignados por no poder volver, hasta el punto que estaban dispuestos a irse en lo que fuera, a la hora que fuera, directos a un caos de nieve, hielo, trenes cancelados, carreteras cortadas…
Las aerolÃneas prorrogan las vacaciones y la gente se indigna? Qué nos está pasando? Si es que ya lo dicen, que hacerse mayor es perder el niño que llevamos dentro…


