¿Por que Gran Bretaña ha votado abandonar la UE?

Llegó el día. El electorado fué a votar y el resultado ha sido abandonar la UE. ¿Cómo hemos llegado a semejante resultado?

Escribía ayer unas horas antes de que cerraran las urnas que el resultado del referendum para abandonar la UE estaba en manos de la clase obrera. Viendo los resultados hoy se confirma que la clase obrera ha inclinado la balanza. De hecho ha sido la clase obrera, que vive en Inglaterra y Gales (no en Escocia o Irlanda del Norte), fuera de Londres, y mayor de 45 años.

Por qué han votado abandonar la UE. Los argumentos de fondo los puedes leer en el artículo de ayer, pero la razón fundamental es que esto es un voto de castigo.

Esa clase obrera inglesa se queja de que los políticos no solucionan sus problemas. Y durante toda la campaña han oído hablar a la mayoría de los políticos, el Banco de Inglaterra, las organizaciones empresariales, los sindicatos, la UE, la OCDE, el FMI, el Banco de Inglaterra, el presidente de Estados Unidos y de todos los países miembros de la UE, y un montón más de “expertos”, decirles que lo mejor es quedarse en la UE. Y precisamente por eso han votado lo contrario, para romper el sistema, para darle una buena patada en el culo a toda esa élite política y económica que los ha abandonado en su miseria.

Recordemos que los integrantes los políticos partidarios de Leave son Boris Johnson como abanderado de la rama euroescéptica del partido conservador, la rama más conservadora del partido, y Nigel Farrage, quien abandonó el partido conservador hace años porque consideraba que el partido no era suficientemente conservador.

Esos son los que la clase obrera (inglesa, fuera de Londres, mayor de 45 años) ha convertido en sus portavoces.

¿Por qué?

Porque han hecho algo que el resto no han hecho: han escuchado sus quejas y les han dicho que las solucionarán: acabar con la inmigración, una subida de salarios, mejora en las infrastructures, mejora en la sanidad pública, mejora de la economía gracias a comerciar con todo el mundo, no sólo con la UE.

Hace una semana recibí un panfleto en casa que UK le da 300 millones de libras al año, suficiente para construir un hospital a la semana.

Horas después del anuncio de los resultados Farrage ya ha dicho que ellos nunca prometieron que los 300 millones irían a la sanidad pública. De hecho los políticos de Leave quieren reducir el tamaño de la Sanidad pública (algo que está en el programa electoral del UKIP).

Esa es la primera promesa que no se va a cumplir. La siguiente va a ser la de seguir comerciando con la UE o la de detener la inmigración. Porque un tratado de libre comercio con la UE requiere libertad de movimientos de personas. O sea que una de las dos promesas es mentira.

Porque la campaña “Leave” no quiere subir salarios, ni invertir en Sanidad, o infraestructuras, o en garantizar pensiones. Eso es precisamente lo opuesto a lo que quieren. Ellos lo que quieren es “take back control”, como decía su eslogan. Pero para ellos. Los políticos de “Leave” son los neo-Thatcherites.

El hecho que UK sea uno de los países de la UE con mayor diferencia entre ricos y pobres no es culpa de la UE. Es culpa de las políticas de UK de los últimos 40 años.

Esperemos que los que han votado “Leave” sean conscientes de ello.

Dicen que la clase obrera de UK quiere salir de la UE

Hoy estamos de referéndum. El electorado debe decidir si UK sigue siendo parte de la UE (remain) o la abandona (leave).

Se asumía que “remain” obtendría una victoria cómoda, pero la realidad es que el resultado podría ir en cualquiera de las dos direcciones. Y la razón de ese cambio parece ser la clase obrera.

Ayer contaba que el referéndum no fue convocado por un arranque de sentimiento democrático del Primer Ministro, sino por razones puramente partidistas. Pero cualquiera que fuera la razón, aquí estamos hoy.

Si sumamos los votos en 2015 a los partidos que apoyan “leave” y “remain” como una aproximación al resultado de hoy, “remain” debería ganar por goleada, incluso teniendo en cuenta que parte del partido Conservador apoya “leave”. Pero la realidad es que el resultado podría ir en cualquier dirección.

La razón es que “leave” ha conseguido convencer a una parte importante de la clase obrera que es mejor votar “leave”, a pesar que los partidarios de “leave”, los euroescépticos, siempre han sido de derechas.

Las razones que los han convencido son fundamentalmente dos, por mucho que los de la campaña “leave” se empecinen en decir que tienen muchos otros argumentos.
El primero es detener la inmigración. El Reino Unido era uno de los países que mejor acogía inmigrantes, y su economía se beneficiaba de ello. Pero hace un tiempo que esa mentalidad abierta está cambiando. Los inmigrantes son la razón por la que todo va mal:

  • Hay demasiada presión sobre la vivienda, lo que hace subir el precio
  • Hay demasiada presión sobre la sanidad pública
  • Las escuelas están abarrotadas
  • Las infrastrucutras de transportes están abarrotadas
  • Los salarios son demasiado bajos.

Cierto, en parte la inmigración colabora en todo ello. Pero la verdadera razón es falta de planificación. La propsepridad que la inmigración ha traido no se ha traducido en inversiones para mejorar unas infrastructuras decadentes. Y si los inmigrantes no hubieran llegado, la situación sería la misma, porque no hay inversión pública. Y en lo de los sueldos bajos, que nadie se preocupe porque “leave” ya ha dicho que seguirán atrayendo trabajadores extranjeros para poder mantener los costes bajos ( o sea, los sueldos).

Lo que no dicen los de “leave” es que si salimos muchísimas empresas que tienen su matriz europea en UK porque es parte de la UE se van a ir a Amsterdam, con lo que perdemos ingresos por impuestos, empleo, y los empleos que se general indirectamente. Así que habría menos gente en UK, pero también menos dinero para repartir.

El otro argumento es que la UE es antidemocrática porque toma decisiones en nombre de UK, y quien lo hace no ha sido democráticamente elegido. Eso es cierto. Los burócratas de Bruselas no son elegidos por el Parlamento Europeo sino por la Comisión Europea, que está supervisada por los gobiernos nacionales. Pero lo que UK quiere no es que la UE tenga un gobierno elegido por el Parlamento. Eso sería más integración, que es lo contrario de lo que quieren. Su demanda es que la UE no pueda decidir nada que afecte a UK, para que sean los políticos británicos los que lo hagan. “Take control” dicen.

Teniendo en cuenta que el país entero se queja de que Londres no se preocupa de las regiones, el “take control” parece que se refiere a los políticos de Londres teniendo todavía más poder.

Es más, me cuentan que fuera de la zona de influencia de Londres la clase obrera quiere votar “leave” para fastidiar a Londres (no utilizan la palabra “fastidiar”, pero para darte una pista, la palabra también empieza por “f”).

La clase obrera está desengañada: dice que la élite quiere que voten “remain”, así que van a votar “leave” para crear una ruptura en el sistema, para que las cosas cambien. Pero dentro o fuera de la UE, los efectos en el ciudadano de a pie serán pocos. Los que se benefician son los políticos. Ellos si que van a “take control”.

Imagínate cómo se van a reír las clases obreras si al final sale “leave” se libran de la UE pero se quedan con los mismos políticos.

#Brexit: ¿Por qué el Reino Unido hace un referendum sobre la Unión Europea?

Mañana se celebra en el Reino Unido un referéndum para decidir si se quedan en la Unión Europea (Remain) o la abandonan (Leave). ¿Por qué?

El Primer Ministro y líder del partido Conservador anunció en Enero de 2013 que si ganaba las elecciones renegociaría la relación con la UE y sometería el acuerdo a un referéndum.

El partido populista UKIP, cuyo programa electoral se basaba en abandonar la UE, estaba ganando terreno, y amenazaba con llevarse el electorado euroescéptico, que tradicionalmente había votado conservador. La sección euroescéptica del partido conservador estaba montando una revolución interna para cargarse a Cameron o pasarse al UKIP. Y las políticas de austeridad estaban erosionando la popularidad del gobierno.

Cameron perdía votos por la derecha y por la izquierda, amenazando con hacerle perder las elecciones, y su partido estaba a punto de romperse.

A grandes males, grandes remedios. Cameron ideó un plan infalible consistente en anunciar una renegociación de la relación con la UE y un referéndum, con lo que de una tacada recapturaba el electorado atraído por el UKIP, calmaba la sección euroescéptica del partido, y se consolidaba como un líder carismático, innovador, y atrevido.

Tras ganar las elecciones en 2015 Cameron decidió seguir adelante con su plan: ir a Bruselas, negociar un astuto acuerdo con la UE, y volver triunfante a Londres con la renegociación bajo el brazo. Ante semejante carisma y estrategia política el electorado votaría en masa por “remain”, y Cameron pasaría a la antología política británica.

Pero en Bruselas le explicaron que en la UE no hay privilegios, y que UK no iba a recibir un trato de favor. Le concedieron un par de cosas, pero en realidad volvió con las manos vacías, lo que los partidarios de “leave” se apresuraron en hacer evidente.

No hubo renegociación, y empezada la campaña parte del partido conservador, incluidos algunos ministros, se pasaron al lado opuesto, haciendo evidente el cisma en el partido. Dos de los tres objetivos del plan, en ruinas.

De hecho ni el tercer objetivo (mantenerse en la UE) estaba claro.  Al principio se creía que los votantes de izquierdas votarían “remain”, y que una parte de los votantes de derechas votarían “leave”. Era matemáticamente imposible que “leave” ganara. Pero las encuestas muestran desde el inicio de la campaña que el resultado puede ser muy ajustado. ¿Cómo es eso posible?

Aparentemente la campaña para salir de la UE (leave) ha hecho una jugada maestra. Sus cabezas visibles son la élite conservadora del país en busca de concentrar todavía más poder en sus manos. Pero de alguna manera han conseguido mostrarse como los abanderados de la clase humilde, abandonada por la clase política tradicional, y en busca de un cambio que le permita recuperar las riendas de su propio destino. Puro ilusionismo político.

¿Cómo han conseguido semejante hazaña? Veámoslo en el artículo de mañana.

Por cierto, si estabas esperando que dijera que el referéndum se celebra porque el Primer Ministro quiere darle la oportunidad al electorado para que decida su propio futuro, siento decepcionarte: nada más lejos de la realidad, aunque evidentemente esta es la posición oficial.

 

¿Por qué quiere Gran Bretaña salir de la Unión Europea?

Hoy David Cameron, Primer Ministro del Reino Unido ha hecho un discurso histórico sobre la relación entre UK y la Unión Europea. Dice que si gana las elecciones en dos años va a renegociar la pertenencia a la UE y lo va a someter a referéndum.

Actualización 24 Junio 2016: Se ha celebrado el referéndum y el electorado ha decidido abandonar la UE. Aquí tienes una breve explicación de por qué se ha celebrado el referéndum, y aquí la explicación de por qué UK ha decidido abandonar la Unión Europea.

Decíamos antes de Navidad que la idea de independizarse de Europa estaba tomando más impulso de lo que era de esperar, hasta el punto que el Primer Ministro dijo la palabra clave: “referendum”.

Desde entonces portavoces oficiales del gobierno francés, alemán, irlandés e incluso USA, además de portavoces de Ford y Volkswagen han intentado quitarle la idea de la cabeza. Pero a pesar de eso, o quizás por eso, el Primer Ministro ha decidido seguir adelante en la ruta Europescéptica.

¿Que argumentos tienen para semejante giro estratégico?

  • Déficit democrático: la UE no es democrática porque las decisiones se toman en Bruselas y no en Londres.
  • Regulaciones que destruyen el empleo: en Europa el paro crece sin cesar, y es culpa de las regulaciones creadas desde Bruselas.
  • Persecución al sector financiero: Europa quiere regular el sector financiero para fortalecerlo, pero lo están destruyendo.
  • Inmigración: todo el mundo quiere venir a UK porque es el mejor lugar del mundo, y el gobierno no tiene potestad en inmigración dentro de la UE
  • Subsidios a países irresponsables: En un momento de disciplina presupuestaria no se puede ir dando dinero a paises que no la tienen.
  • UK no necesita el Mercado Único para exprtar, sino que debe enfocarse a las economías emergentes.

¿Qué quieren decir con todo eso?.

  • Déficit democrático: Nos ha costado mucho llegar al poder, y ahora que estamos aquí resulta que las leyes más divertidas las hacen en Bruselas.
  • Inmigración: en tiempos de crisis lo que se lleva es decir que “los extranjeros vienen a quitarnos nuestro trabajo”. Hay que apoyar los impulsos proteccionistas de la población, aunque cerrar las puertas al extranjero tenga un coste inmenso en competitividad para el país.
  • Persecución del sistema financiero: los franceses se han propuesto acabar con la volatilidad en el sector financiero, pero eso es precisamente lo que proporciona los ingresos en la City.
  • Regulaciones que destruyen empleo: si UK va a crear un sector industrial de nuevo va a tener que producir barato, y con todas esas regulaciones de protección al trabajador que están haciendo los franceses no hay manera de reducir salarios y echar a la gente a la calle cuando al empresario le venga en gana.
  • Mercado Común: Así que con un sector industrial renacido hay que vender a quien tiene dinero, a los países emergentes, y no a la moribunda Europa.
  • Subsidios a los países irresponsables: ni un penique más de los impuestos ingleses va a ir a Europa. Eso de “I want my money back” les encanta a los Conservadores.

Fundamentalmente el problema es que con los recortes que están aplicando los Conservadores, los Laboristas llevan una ventaja enorme en las encuestas y encima un partido minoritario está amenazando llevarse los votos europescépticos, en lo que sería un claro voto de castigo. Así que Cameron se ha liado la bandera a la cabeza y ha utilizando el siempre útil recurso del nacionalismo, que en Inglaterra siempre es “no necesitamos a Europa para nada más que para comprar vino y queso”.

Actualización: Se ha celebrado el referéndum y el electorado ha decidido abandonar la UE. Aquí tienes una breve explicación de por qué se ha celebrado el referéndum, y aquí la explicación de por qué UK ha decidido abandonar la Unión Europea.

La independencia está de moda en Londres

De un tiempo a esta parte el tema de la Independencia se está convirtiendo en uno de los principales en UK , sobretodo en Inglaterra y parece que esta vez van en serio sobre independizrse de Europa.

El sistema electoral británico es bipartidista: las elecciones se ganan con mayoría absoluta o no se ganan. En las pasadas elecciones se colaron los Liberal Democrats con fuerza suficiente como para provocar un gobierno de coalición, algo que no había ocurrido desde 1974, pero las últimas encuestas indican que van a volver a su posicón marginal.

Otro de los partidos marginales es el UKIP, que significa United Kindom Independence Party. Sólo tienen una idea: conseguir que el Reino Unido se independice de la Unión Europea. Tienen otras propuestas, como echar a los extranjeros, pero todo gira en torno a lo mismo. Nadie los toma en cuenta porque nadie considera el UKIP un partido de verdad. Y aunque eso sigue siendo cierto, la gente está empezando a escucharles, y las encuestas apuntan que podrían convertirse en la tercera fuerza en el Parlamento (anteriormente ni los invitaban a los debates en TV).

Eso ha puesto en alerta a los Torys, quienes creen tener la exclusiva en euroescepticismo. Si un partido consigue capturar esa etiqueta, a los Torys se les puede escapar un buen número de votos.

El Primer Ministro ha tenido que reaccionar y ha ido diciendo a todo el que le quiera escuchar que quiere proponer un referendum para darle la oportunidad al Pueblo soberano para que decida si quiere seguir en la UE.

La aparición del tema europeo no es casual. Con el monumental problema del Euro, los británicos, que ya tienen sus propios problemas, se preguntan por qué tienen que darle su dinero a paises irresponsables como Portugal, Irlanda, Grecia, o España. El UKIP, con su talante populista a conseguido hacer del tema europeo un tema fundamental en la agenda política, como ya hicieron con la inmigración en las elecciones. En aquel entonces conservadores y laboristas entraron al trapo (los únicos que no lo hicieron fueron los Liberal Democrats) y el resultado fue una política anti-inmigración que el mismísimo Tory alcalde de Londres Boris Johnson ha criticado porque perjudica la economía.

Con las conversaciones por el nuevo presupuesto europeo, el partido Laborista se subió al carro haciendo una propuesta parlamentaria para pedirle al PM que exijiera una reducción del presupuesto europeo, a lo que un buen número de diputados Torys se sumaron, rompiendo la disciplina de voto, y derrotando al gobierno.

Así que el PM tiene un problema y muy serio. Por una lado sabe que a UK le interesa estar en la UE, y por lo tanto tiene que seguirle el juego a Bruselas. Por otro lado sus votantes e incluso sus propios diputados se están hartando de darle dinero gratis a la UE, con lo que, para ganar las elecciones, necesita mostrarse euroescéptico. Lejos de aflojar, a medida que pasan los dias el tema parece que coje más importancia.

Y es que ya se sabe: con la crisis y los recortes, no está la gente para ir subvencionando a los vecinos, por muy europeos que sean.

Nadie se fia de España

Una vez más cumbre de la Unión Europea. Un acuerdo que beneficia a España. Los mercados reaccionan positivamente… y luego negativamente. ¿Por qué? Porque nadie se fia de España.

La verdad es esta: las cuentas de España no están tan mal. De hecho están mejor que las de muchos países de la Unión Europea. La BBC publicó ayer un magnífico gráfico en el que se ve como la deuda pública como porcentaje del Producto Interior Bruto está en la media europea, y justo por encima del máximo fijado en el Tratado de Maastricht, que fijaba las condiciones de entrada en el Euro. Incluso está por mejor que UK, Alemania o Francia. Aquí puedes ver el gráfico.

¿Entonces a qué viene tanto problema con la deuda?

La deuda del Estado es como cualquier otra deuda. El Estado ha pedido dinero prestado y tiene que devolverlo. Y los mercados no ven que eso vaya a suceder. En cambio con los alemanes, que tienen mucha más deuda no tienen ninguna duda.

¿Y eso por qué? En el gráfico también puedes ver que España tiene un crecimiento casi nulo, como la gran mayoría de países. Así que esa no es la razón. Pero en el déficit España está en la cola. Y si entramos a hablar del paro… Bueno, mejor no hablemos del paro.

Así que el problema no es que la deuda sea muy alta, sino que los mercados no creen que España vaya a poder pagarla por su alto nivel de desempleo, el déficit público y el minúsculo crecimiento.

Pero hoy, una vez más la Unión Europea ha tomado una decisión favorable para la crisis bancaria española. Y todo el mundo está de acuerdo que se han puesto políticas para reducir gastos. Entonces ¿por qué siguen sin creer que España va a pagar? Pues porque no lo creen.

¿Que es lo que ha que hacer para que su percepción de riesgo se reduzca?

Ya lo dije hace unos días y afortunadamente parece que vamos en ese camino.

A alguien se le ha ocurrido (y el gobierno español presionó para ello) que no sea el gobierno quien gestione los 100.000 millones del rescate sino la Unión Europea directamente. Es decir que España ni pincha ni corta en tema bancario. Si España no puede decidir sobre los bancos, no puede equivocarse.

Pero todavía queda el problema de la refinanciación. El gobierno español está presionando para conseguir los eurobonos.

Lo que está pasando con los bonos es curioso, porque a medida que los inversores huyen de los bonos españoles, se van a refugiar en los de los países “buenos”. Así que España paga cada vez más, y los otros cada vez menos. Si lo de Europa es una unión, es justo que los beneficios se repartan. Exactamente eso es lo que significa “eurobono”: un bono para Europa con una media de todos los riesgos.

Pero claro, ahora quien pedirá el dinero prestado es Europa, así que igual que con los bancos, van a exigir políticas económicas. Una unión fiscal verdadera. Segundo problema solucionado: España ya no podrá cometer más errores.

Ya lo decía yo: que sea la Unión Europea quien tome las decisiones y que les dejen a los españoles ocuparse de las minucias.

¿Y ahora qué está pasando con el Euro?

Casi 5 años después de que empezara la crisis todavía estamos hasta el cuello. La cosa empezó como la crisis de las “sub-prime”, luego pasó a ser el “credit crunch”, luego la crisis de la deuda pública y ahora el Euro se rompe. ¿Cómo se puede entender lo que está pasando de una manera sencilla?

Recuerdo con nostalgia cuando antes de la entrada en el Euro los economistas cuestionaban seriamente la entrada de Grecia. España, Portugal e Italia eran una preocupación, pero lo de Grecia rozaba obsesión porque decían que Grecia jamás tendría la disciplina para ajustarse a las reglas del Euro.

Pertenecer a una Unión Monetaria significa que hay que cumplir unas reglas muy estrictas, porque se está renunciando a una serie de herramientas financieras que ayudarían a corregir los desequilibrios. Las reglas están ahí para asegurar que los desequilibrios no suceden, o que son lo suficientemente pequeños como para que el Banco central pueda corregirlos. Para entrar en el Euro había que cumplir una serie de requisitos diseñados precisamente para asegurarse que al entrar estaban en equilibrio.

La credibilidad es fundamental para la salud de una economía. Si no hay signos de debilidad los Mercados actuarán para devaluar la moneda, lo que comporta la caída del poder adquisitivo de los ciudadanos y el Banco Central tendrá que gastar el dinero del país para estabilizarla. Una forma de ganar credibilidad es poner un cambio fijo, como hizo Argentina en los años 90, lo que significa que el gobierno al renunciar a sus mecanismos monetarios no puede cometer los errores que precisamente acabaron con su credibilidad.

Europa hizo algo similar con el Sistema Monetario Europeo, que funcionó durante un tiempo, pero luego llegó la crisis a principio de los 90, los Mercados vieron las debilidades y la Libra, la Lira y la Peseta tuvieron que salirse del sistema, no sin antes haber gastado enormes cantidades de reservas (que los mercados se embolsaron). La ventaja del euro es que es irreversible, así que es inútil que los Mercados presionen. A menudo las crisis son simplemente eso: los Mercados creen algo, apuestan por ello y al final la presión acaba haciéndolo suceder. El Euro hacía eso imposible.

Todo iba muy bien hasta que explotó la burbuja de las hipotecas y entramos en la peor crisis desde 1929. El gobierno griego tomó una serie de decisiones populistas entregando dinero público (que no tenía) a los ciudadanos. Pan para hoy, hambre para mañana. Pero eso no fue lo peor, porque al ver que las reglas no se estaban respetando el Banco Central Europeo les podría haber llamado la atención. El problema fue que Grecia manipuló sus cuentas nacionales de manera que aunque la deuda se había disparado, el país no producía y habían enormes desequilibrios, nadie lo sabía. Cuando se destapó el pastel era ya demasiado tarde.

De nuevo, la imposibilidad de salir del Euro daba credibilidad al sistema. De una manera u otra Grecia saldría del embrollo: la credibilidad del Euro como sistema inquebrantable  lo aseguraba. Por eso aunque los Mercados han presionado, el riesgo de Grecia entrando en bancarrota nunca ha sido real. Hasta ahora.

Unos por interés, otros por ignorancia dicen que para salvar el Euro lo mejor es que Grecia salga. Cada vez que alguien dice que Grecia puede salir del Euro, esa posibilidad se hace más real. Si Grecia sale del Euro será un precedente. Lo imposible será posible. Si Grecia sale, significa que muchos otros pueden salir. La prima de riesgo se dispararía a niveles insoportables. Otros países no tardarían en seguir. De nuevo, unos por interés, otros por ignorancia creen que de hecho, eso sería bueno para los países. La crisis que hemos vivido hasta ahora sería un juego de niños comparado con lo que se vendría. Pero eso ya lo comentaremos otro día.

Y nosotros que pensábamos que el Pacto Fiscal lo iba a solucionar todo.

El Euro es una cuestión de Amor

Seguro que has escuchado muchos argumentos económicos a favor y en contra del Euro (sobretodo en contra), pero discutir a nivel económico es estúpido. La supervivencia del Euro no es una cuestión económica, es una cuestión de Amor.

Como ya sabes ayer era San Valentín. La City y sobretodo el Tube estaba llena de gente con rosas rojas y los restaurantes estaban imposibles. En este ambiente de Amor y romanticismo vi la luz, la verdadera razón por la que el Euro florecerá o se marchitará como las famosas gardenias.

Precisamente el Lunes salía en los periódicos un estudio del Think Tank  CEBR mostrando los desequilibrios presupuestarios de las regiones del Reino Unido. Los resultados son sorprendentes. Londres recauda en impuestos un 10% más de lo que se gasta en servicios públicos. Londres no necesita las medidas de austeridad anunciadas por el gobierno, reduciendo gasto en hospitales, escuelas o bibliotecas. En cambio otras regiones tienen déficits que harían palidecer a la mismísima Grecia. La zona de Newcastle tiene un 32% de déficit, Gales 35% e Irlanda del Norte un descomunal 40%. Según los datos un 20% de los ingresos en impuestos de Londres acaban financiando los déficits del resto del Reino Unido. Sólo El Sur-Este, el Este y Escocia (que está justo en la media del 10%) se libran de la quema.

La conclusión es que los londinenses sufren problemas económicos por culpa de las regiones. Los números no dejan lugar a la duda: el Reino Unido no es una Área Monetaria Óptima y en conclusión la las regiones con déficits galopantes deberían salirse de la Libra Esterlina, al igual que Londres pide que Grecia se salga del Euro. De esta manera, al igual que Grecia, tras un periodo muy doloroso de ajuste, tendían su propia Política Monetaria y Económica, algo que les ayudaría a salir de la crisis.

Pero Londres no lo está pidiendo. Incluso con Escocia, que ha mostrado su intención de independizarse, Londres va a usar todos los argumentos posibles para mantener el Reino Unido… pues eso, Unido. ¿Y todo eso por qué? Porque Londres ama a las regiones, y siente la obligación de protegerlas, de promocionarlas, financiarlas si es necesario. ¿Por qué? Porque la Libra Esterlina no es un Area Monetaria Óptima, no es un proyecto económico, es un proyecto político, motivado por emociones. Precisamente los argumentos que Londres usa para atacar el Euro y demostrar que está construido sobre bases erróneas, que no va a sobrevivir, y que nunca debería haberse creado.

Y tienen razón: Europa no es un Área Monetaria Óptima. Ni Estados Unidos, ni el Reino Unido, ni España. Si nos rigiéramos por esa teoría económica acabaríamos con un montón de Ciudades Estado y con la desaparición de los actuales “Estados Nación” algo que sólo se sustenta por motivos políticos y emotivos.

El Euro fue la evolución lógica de un proyecto político para sentar en la misma mesa a los países más hostiles de la Tierra, la vieja Europa, y concretamente como reacción a los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Una demostración sin precedentes de Amor entre naciones que el Reino Unido se niega a aceptar (como ya vimos en este artículo).

Así que siguiendo la lógica económica, ¿debería Grecia salir del Euro y seguidamente el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte desmembrarse? O al igual que Londres financia Gales, los países ricos de Europa deben financiar a los no tan ricos? ¿Amor o Dinero? ¿Lógica o Emociones? Tu tienes la palabra.