La Iglesia Anglicana tiene nuevo jefe

El Arzobispo de Canterbury, el Papa de la Iglesia Anglicana, se ha jubilado. Aquí no son como en la Iglesia Católica, que hay que esperar a que el Papa de Roma se muera para que busquen a uno nuevo. El actual dijo que había que dejar paso a sangre nueva, así que empezó la búsqueda. Y parece que el nuevo le salido respondón.

El Arzobispo saliente no ha sido demasiado benevolente con el sector Financiero, culpándolo de muchos de los males de la Sociedad actual y de la crisis. Cuando el movimiento de “Ocupa la Plaza” de Londres ocupó la entrada de la catedral de Saint Paul, el Arzobispo mostró bastante simpatía por ellos, cosa que no gustó en la City ni en el Gobierno. Así que la City tenía la esperanza que el nuevo tendría una actitud un poco más conciliadora.

El nuevo había trabajado en la industria del petróleo, así que sabe de Economía real, lo que es bueno para Gobierno y City. Pero hay algo que les tiene preocupados. Una nimiedad. Hace unas semanas el nuevo Arzobispo dijo que el sector financiero era “el cuco que había echado a todas las otras industrias del nido del Reino Unido”. Es decir, que él considera que el sector financiero es el culpable de que el país no exista casi industria. No hace falta decir que en la City se están preparando para lo peor.

Pero no acaban ahí las novedades Anglicanas. También celebraron un gran cónclave en el que iban a decidir si las mujeres pueden ser nombradas obispo.

En la Iglesia Anglicana las mujeres tienen acceso a posiciones de poder, al contrario que en la Iglesia Católica. Así que con este aire modernizador que tiene la Iglesia algunos habían propuesto que las mujeres pudieran ser obispo. Finalmente, tras días de deliberación la conclusión fue recordar a la humanidad que las mujeres son una parte esencial de nuestra Sociedad, pero que las cosas realmente importantes hay que dejarlas a los Hombres.

Con esos dos temas zanjados, el de que el sector financiero es el malo de la película y que a las mujeres hay que mantenerlas a una distancia prudencial de los lugares de mando, el nuevo Arzobispo de Canterbury ha tomado posesión de su nueva morada junto a la catedral de Westminster. Y en sus primeras declaraciones ya ha dejado muy claro que el matrimonio homosexual, que el Parlamento británico acaba de aprobar, es algo que ellos no reconocen. Parece ser que la Iglesia Anglicana le está cogiendo el gustillo a llevarle la contraria al poder establecido. Y eso que la creó el rey Enrique VIII precisamente porque estaba harto que la Iglesia Católica le llevara la contraria.