El referendum escocés

Faltan sólo dos días para el referéndum que podría dar la independencia a Escocia. Parece que todo el mundo se posiciona, así que Un Mundo Perplejo, siempre interesado en la cultura de estas islas, también debe posicionarse a favor o en contra.

Como londinense la independencia de Escocia me afectaría más bien poco. El impacto económico sobre el resto del reino Unido sería muy limitado. De hecho hay sólo dos razones por las que el Reino Unido en general, y Londres en particular, no quiere perder Escocia.

Por un lado está las razón emocional. Porque a ninguna capital de Estado le gusta que se le vayan independizando trocitos de país. Es como un bofetón en la cara, un “ya no te quiero” en plena plaza mayor y distribuido en video por internet.

Y eso nos lleva a la segunda razón, la política, porque a ver cómo va a ir el señor Primer Ministro por el mundo intentado convencer a otros países para que firmen acuerdos si ni sus propias regiones quieren saber de ellos. Ese es el gran miedo de Londres, el convertirse en un país más. Si las cosas siguen así, pronto hasta los franceses tendrán más influencia internacional que ellos.

Lo que si que ha dejado muy claro el gobierno central es que como los escoceses voten que si, tendrán que cargar con las consecuencias, porque no hay marcha atrás. Por ejemplo con la Libra: si se independizan del Reino, se independizan de la Libra.

Lo de la Libra se ha convertido en uno de los temas estrella de la campaña. Los Escoceses quieren una unión monetaria. El problema es que sus argumentos para independizarse son que su estructura económica es distinta a la del resto del país, y que quieren hacer una política de gasto público distinta. Eso es precisamente lo contrario de lo que necesita una unión monetaria. La razón por la que el Reino Unido dice que el Euro es una mala idea. Así que independencia y mantener la Libra parecen dos direcciones opuestas. Y Londres hará lo que sea para proteger su moneda.

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Pero la razón que me importa a mi es la bandera. Como quizás sepas la bandera del Reino Unido, la “bandera de la Unión”, contiene la cruz de San Jorge (Inglaterra) la de San Andrés (Escocia) y la de San Patricio (Irlanda). Si Escocia deja la Unión, la bandera pierde su fondo azul y la aspa blanca. Y eso sería una tragedia, porque la bandera de la Unión es una de las más originales del mundo.

Este referéndum va a afectar la vida de millones de personas. Quizás pensarás que apoyar la Unión por una simple cuestión visual es trivializar el referéndum. Y es cierto. Pero eso poco importa, porque yo ni vivo en Escocia ni puedo votar.

Y ahí está la clave. Si tu puedes votar debes hacerlo. Primero para demostrar que este proceso te interesa. Y segundo para que los políticos vean que la gente quiere votar. Que nos son ellos sino nosotros los que decidimos.

Así que aparte de trivialidades coloristas, yo estoy de parte de lo que voten los escoceses, sea lo que sea. Seguro que han escuchado todos los argumentos, que los han discutido, han reflexionado, y el Jueves van a ir en masa a ejercer su soberanía con responsabilidad y conciencia. Esa sería la mayor victoria. Y a quien los votantes se la den, que San Andrés se la vendiga.