¿Que es el “plebgate”?

Dicen que la inglesa es una sociedad clasista. Pero claro, eso es un tópico, como tantas otras cosas. Pues no, resulta que es totalmente cierto como demuestra el último escándalo político en Londres.

Contábamos hace unas semanas el tema de un peso pesado del partido Conservador, al que pertenece el Primer Ministro David Cameron. Puedes ver aquí la primera parte del Plebgate. En resumen, el miembro del partido quería salir con su bicicleta de Downing Street por la salida de coches. Los agentes que custodian la entrada le informaron que debía salir por la salida de peatones, a lo qué el respondió con unos cuantos exabruptos.

El informe de uno de los agentes llegó a manos de un periódico. En él se decía que Mr Mitchell, que así se llama el político, les había llamado “plebs”, que podríamos traducir por plebeyos o plebe. Mr Mitchell se disculpó públicamente por “no tratar a los agentes con el respeto que merecen”, pero negó haber utilizado la palabra “pleb”.

En otra situación eso hubiera sido suficiente, porque todo el mundo puede tener un momento malo. Pero a estas alturas ya todo el mundo estaba convencido que efectivamente les había llamado “plebs”, y tamaña ofensa sólo se podía saldar con la dimisión, que Mr. Mitchell presentó negando todavía que hubiera usado la palabra en cuestión.

Cual fue nuestra sorpresa cuando hacia fin de año la policía hizo un par de detenciones en relación al “plebgate”. Todo parece indicar que el agente de policía era parte de un complot para castigar al gobierno por los recortes públicos, que también han afectado a la policía, y que mintió en el informe que llegó a la prensa.

¿Así que lo de que el político les faltó al respeto a los agentes de policía era mentira? En absoluto. Era cierto y él mismo lo admitió. Lo que parece que era mentira era lo de “pleb”.

Los autores del supuesto complot creyeron que un político soltando un par de soeces a unos agentes de policía no sería noticia, pero si añadían la lucha de clases, eso lo cambiaba todo. Y vaya que tenían razón: acabó con su carrera política. Y cuando se destapó acabó con unas cuantas personas en la cárcel. Y todo esto por el uso de la palabra “pleb”.

Y es hay tópicos que nunca mueren, y la lucha de clases está más viva que nunca. ¿Hay para tanto o a los ingleses les ha entrado otro ataque de corrección política?

Nota: Gracias a Miércoles por recordarme que me faltaba la segunda parte

Político dimite por decir lo que piensa

La sociedad inglesa es clasista por naturaleza, y estos días la cosa está de actualidad de nuevo después que un político conservador utilizara la nueva palabra de moda en UK: “Plebeyo”.

Era una noticia menor. Cierto político con cargo en el partido Conservador mostró falta de respeto hacia un policía. En condiciones normales el político en cuestión habría pedido perdón en aras de la corrección política, quizás habría dimitido y no habría pasado a mayores. Pero la historia tiene dos ingredientes que estos días están en la mente de todos: el papel de la policía y que el origen privilegiado de los integrantes del gobierno.

La situación se produjo de la siguiente manera. Mr Andrew Mitchell es el “Chief Whip” (el que pone orden) del partido Conservador. Al parecer estaba visitando al Primer Ministro en su residencia de 10 Downing Street discutiendo cosas de gobierno. La entrada a la calle tiene vallas y está fuertemente custodiada por policía armada. Cuando Mr. Mitchell se dispuso a salir le pidió a uno de los policías que le abriera la entrada para coches para que él pudiera salir con su bicicleta. El agente le informó que las normas eran que las bicicletas no podían usar la salida principal, y que con gusto le abriría la salida para peatones, cosa que no complació a Mr Mitchell y siguió exigiendo salir por la entrada principal. Finalmente se bajó de la bicicleta y mientras se dirigía a la entrada de peatones le explicó al agente de policía, de forma algo alterada y con generoso uso de exabruptos que “Más os vale aprender dónde está vuestro sitio”. “Vosotros no mandáis en este gobierno”. “Sois plebeyos”. Y se ha montado bien gorda.

El tema policial está en portada estos días porque dos agentes que iban a comprobar un aviso de robo cayeron en una trampa y fueron asesinados a sangre fría. Esto ha atraído la atención sobre el papel que hace la policía para mantener la ley y el orden, y los riesgos a los que se enfrentan a diario para protegernos. Mal momento para que un político le falte a l respeto a un policía.

Por otro lado tras la reciente renovación de cargos en el gobierno, muchas voces acusaron al Primer Ministro de organizar un gobierno de ricos y para ricos, por la abundancia de ministros de origen privilegiado y educados en escuelas privadas. El hecho que Mr Mitchell utilizara la palabra “plebeyo” asume evidentemente que él pertenece a otra clase, la de los privilegiados, la que si que gobierna.

Mr Mitchell se ha disculpado públicamente “por no tratar a los agentes con el respeto que merecen”, pero ha negado haber usado exabruptos o la palabra “plebeyo”. Y él pensaba que eso pondría fin a la historia. Pero claro, si dice que no lo dijo, entonces está llamando al agente de policía mentiroso. Y de todos modos, aunque se ha disculpado, tampoco ha dicho qué es lo que hizo para tener que disculparse, con lo que la cosa sigue adelante y está manchando a todo el gobierno.

Ahora dice que la situación llegó al final de un día muy frustrante, y estaba muy cansado. Debo decir que este último comentario me hace sentir simpatía por él. Yo también tengo días frustrantes, días en que estoy tan cansado tras todo el día de batallar que al final es difícil pensar lo que digo, y acabo diciendo lo que pienso. Probablemente es lo que le pasó a Mr Mitchell.

Nota: este artículo debió ser publicado el 28 de Septiembre. Finalmente Mr. Mitchell ha decidido dimitir “por el bien del Partido”, es decir, para que se acabe el pitorreo del “plebeyo” o “plebgate“.