Cómo librarse de los gordos

El 25% de la población británica es obesa, y eso es un problema. Por su salud? No! Son un problema porque salen muy caros. Cómo de caros? 4.000 millones de libras.

Según una encuesta de la OCDE, el Reino Unido es el país europeo donde hay más gente obesa, nada menos que una de cada cuatro personas. Siguéndole de cerca están Irlanda y Malta, y el número 1 en el mundo es USA con casi la mitad de su población adulta. Parece que los británicos han esparcido un legado de obesidad allí donde han estado… (para hacerte una idea de qué es ser obeso clica aquí).

¿Eso le preocupa al nuevo gobierno de derechas británico? En absoluto. Su filosofía política es que cada ciudadano hace con su vida lo que quiere.

Dice la Organización Mundial de la Salud que la obesidad, y en menor medida el sobrepeso, generan enfermedades cardíacas, de circulación, de los huesos y diabetes. La obesidad ocupa camas de hospital, incrementa la demanda de medicamentos subvencionados y en general incrementa el gasto médico.

En el mundo ideal de los Conservadores cada ciudadano se pagaría su propia factura médica. Pero el nuevo gobierno británico tiene que cargar con un país donde los ciudadanos creen que la sanidad debe ser pagada por las arcas públicas. En los nuevos presupuestos el gobierno ha recortado en todo excepto en Sanidad y Educación (y no ha sido por falta de ganas).

Si la “epidemia”, tal como la llaman, sigue avanzando, el gobierno no sólo no va a poder recortar el presupuesto sanitario sino que se va a ver en la obligación de aumentarlo. A ellos no les importa si la población es obesa, pero si les va a costar dinero, entonces ya es otro cantar! Además, la obesidad significa bajas por enfermedad y menos productividad. En los tiempos que corren, el gobierno necesita que toda la población trabaje al 100%.

Conclusión: el gobierno está preocupadísimo con el tema de la obesidad.

Un informe reciente de la prestigiosa consultora McKinsey afirma que la mejor manera de reducir la obesidad no son programas individuales para fomentar las frutas y verduras (como la famosa campaña del gobierno de “five a day”), ejercicio o educación dietética sino todas las medidas juntas. Y la forma más efectiva es que sean las comunidades como barrios o pueblos las que se organicen.

Y precisamente esa es la vía escogida en el Reino Unido. El gobierno va a dar 4.000 millones de libras a las autoridades locales para que hagan iniciativas encaminadas a mejorar la salud de los ciudadanos.

4.000 millones de libras! El nuevo gobierno quiere reducir el dinero que se gasta en servicios públicos y aún así va a crear un nuevo programa que cuesta 4.000 millones de libras exclusivamente para reducir la obesidad. Significa que los gastos generados por los nuevos enfermos y la pérdida de productividad son mayores que 4.000 millones de libras. Y este es un problema del que ya hablábamos en el blog hace 4 años y parece que empeora en vez de mejorar. No se si el gobierno estará preocupado por la salud de la gente, pero yo estoy empezando a preocuparme. ¿Crees que se preocupan por el bien de los ciudadanos, por el presupuesto o de quedar bien a costa del dinero de los otros?

PS. Ser obeso no es simplemente estar rellenito. Para hacerte una idea puedes calcular tu masa siguiendo este link. Si todavía no sabes por qué es necesario controlar los azúcares, la sal, y todo eso, échale un vistazo a los datos de la Organización Mundial de la Salud. Da qué pensar.

Que prohiban MacDonald’s

Eso es lo que opina el príncipe Charles. Parece que para él esa es la clave para asegurar que la gente sigue una dieta sana. Tan inútiles somos?

Si bien el príncipe no tiene ningún poder real, sus palabras son repetidas en todas partes puesto que es quien es. Y él era consciente de ello cuando lo dijo.

Sus palabras se enmarcan en esa corriente cada vez más generalizada, sobretodo en el Reino Unido, de que hay que prohibirle ciertas cosas a la gente porque si las tienen a su alcance van a tomarlas con exceso con fatales consecuencias para la salud. Los periódicos venían llenos ayer con la noticia de que se podría retirar la tutela de su hijo con sobrepeso a una familia para evitar que sigan cebándolo.

Y ahí viene “papa Estado” limitando el uso de alcohol, tabaco, comidas grasientas y a saber qué va a ser lo siguiente. Es como tener una madre puntillosa detrás del cogote diciéndote todo el día lo que puedes hacer y lo que no.

Es que la gente en altos mandos considera que el grueso de la población es estúpida? Que son como niños sin control que no son capaces de discernir entre lo que es bueno y lo que no? Y aunque así fuera, quien son ellos para decidir sobre la vida de los demás. Si te quieres zampar una buena hamburguesa triple es tu problema y tu placer. Al fin y al cabo es tu salud.

El problema parece ser que el exceso de tabaco, alcohol, grasas y demás tienen un efecto nocivo sobre la salud. Y los dirigentes tienen una responsabilidad sobre ello, puesto que un país de gente con problemas de salud rinde menos, lo que afecta directamente a la productividad y en consecuencia a la competitividad y el crecimiento de la Economía. Y cuando un individuo con cáncer de pulmón o circulación delicada acude al hospital, es el Estado, con el dinero recaudado con los impuestos, quien paga la factura. No solo eso. Las enfermedades provocadas por el consumo excesivo de todas esas substancias no mata de golpe, sino que provoca enfermedades crónicas y que empeoran con el paso del tiempo, con lo que la factura se incrementa.

Es esa razón suficiente para poner una cinta amarilla en la puerta de los restaurantes para evitar que la gente entre en torrente en busca de sus dosis diaria de bloqueador de arterias? Es que no podemos consumir con moderación?

Beber té es imprescindible en una dieta sana

Hace unos dias escribí que los ingleses han descubierto que beber té es más sano que beber agua. En aquel momento avisé de que el té estaba apunto de conquistar el mundo. Nada más lejos de la realidad. El segundo paso del plan magistral ya está en marcha.

Desde hace algún tiempo el gobierno británico está tratando la obesidad no como casos aislados, sinó como una epidemia, sobretodo al comprobar que los niveles de obesidad en niños crecen alarmantemente. Las últimas noticias acerca de que el Reino Unido es el país europeo con más obesidad no hacen más que confirmar la necesidad de dicha política.

Una de las primeras medidas fué la campaña 5 a day, recomendando comer cinco piezas de fruta o verdura al día. Nuevos carteles han aparecido en el metro de Londres donde dicha campaña se amplía a 4 tazas de té al día. Según el anuncio el té lleva antioxidantes que ayudan a controlar los radicales libres (y eso parece que es bueno).

Por si el estudio sobre lo beneficioso del té no era suficiente, ahora el gobierno obliga, en esta lucha en contra de la obesidad, a tomar cuatro tazas de té. Gran Bretaña está conquistada. Tercer paso: el mundo.