Con motivo de las fiestas navideñas este blog se convierte en un fotoblog. Asà que desde hoy hasta el dÃa 7 de Enero de 2009 Un Mundo Perplejo va a entrar en el eslalom de comidas, cenas, regalos, familiares, familiares lejanos, amigos, refritos televisivos, resumenes del año, turrones, mazapanes, roscones, buenas intenciones, paz, amor y resoluciones de fin de año cámara en ristre.
Y a ti que eres parte imprescindible de Un Mundo Perplejo te deseo lo mejor para el año 2009 y que podamos seguir compartiendo en esta red de redes.
Que empiece el espectáculo navideño!
Si algo malo tiene meterse en Diciembre es que hay que empezar a pensar seriamente en los regalos de Navidad. Eso significa romperse la cabeza en pensar un regalo para alguien a quien no tienes ni idea de qué regalar, pasearse entre cientos de personas que igual que tu deambulan de tienda en tienda, finalmente comprar algo que sabes que no va a estar a la altura de las expectativas y encima ver en su cara que todo tu esfuerzo ha sido en vano. Nunca más; encontré la solución.
Una ONG cristiana ha montado una campaña publicitaria en la que nos dicen que la mayorÃa de gente no recuerda qué le regalaron por Navidad el año pasado. Asà que como lo de dar regalos por Navidad es algo asà como una obligación, ellos sugieren que hagas un regalo que va a ser recordado. Por ejemplo una llama para un poblado en Bolivia, una cabra para Zimbabwe o comida para 70 niños en Camboya.
Asà que en vez de recorrerte varias veces el centro comercial para acabar comprando una corbata para tu cuñado o una figurita de porcelana, ahora puedes comprar una llama, los de la ONG te van a dar un certificado que puedes envolver y dar a tu cuñado. Esta solución tiene varias ventajas que a continuación paso a detallar:
- No te vas a pasar el fin de semana buscando. Es tan sencillo como entrar en la página web, seleccionar tu regalo, pagar y se acabó.
- No vas a tener que romperte la cabeza pensando si le va a gustar: no le va a gustar, pero de todos modos, perder el fin de semana pateando tiendas no hubiera aumentado tus probabilidades.
- Tu cuñado no va a tener que pensar dónde meter tu regalo: la tarjetita no ocupa espacio. Y lo más importante,
- Regales a quien se lo regales, van a poner una sonrisa de oreja a oreja, en vez de esa mirada de “que quieres que haga con esto”. A ver quien es el guapo que dice que no está contento con que 70 niños camboyanos puedan comer después haberse pegado un atracón navideño y tirado la mitad de la comida.
Claro, siempre tienes el problema de que no tenga pelos en la lengua y te suelte algo del tipo “vaya mierda de regalo me has traido. Ya sabes que a mi los pobrecitos niños del tercer mundo me traen sin cuidado”. En ese caso, y ya que estamos en un clima de franqueza le puedes responder que a ti también te trae sin cuidado si el regalo que le das le gusta o no.
Qué bonita es la Navidad!
Oxfam también tiene una campaña similar: Oxfam Unwrapped



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