Un mundo perplejo

desde Londres

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A los espectadores les gusta la telebasura

Mucho se ha hablado de si las televisiones programan basura porque la audiencia lo demanda o si la audiencia ve basura porque es lo que dan.  Como el huevo y la gallina. Pero los directivos de la cadena privada británica ITV lo han dicho claramente: a la gente le gusta la basura.

Compareciendo ante la comisión gubernamental para las comunicaciones, los directivos de la ITV declararon que la razón de la “manifiesta falta de variedad” en su cadena era provocada por la necesidad que tiene la cadena de mantener ratings de audiencia altos (debido a particularidades de su licencia). Por esa razón tienen que emitir “programas de ratings altos, como culebrones y esas cosas”. Dijeron que para obtener audiencia tienen que ir en busca del “mínimo común denominador”. Es decir, que ellos son conscientes que su cadena da primordialmente basura.

Analicemos lo que están diciendo. Ellos querrían ofrecer programas sobre arte y cultura, series arriesgadas, documentales de ciencia. Pero no pueden. Por qué? Porque deben ofrecer programas dirigidos a la mayoría de la población, apuestas seguras. Es así como la ITV se ha llenado de culebrones, programas con famosillos que viven del cuento y reality shows.

Con dolor, deben emitir ese tipo de programas porque si emiten los otros, los que ellos quieren, los de calidad, no los va a ver nadie, las audiencias van a caer en picado y les van a quitar la licencia para emitir. Es así de sencillo. A la gente le gusta la telebasura.

Si tenemos en cuenta que todas las televisiones privadas tienen como objetivo conseguir audiencia, las declaraciones de los directivos de la ITV nos dan la explicación de por qué los programas de calidad en la TV son tan escasos. Ellos son directivos. Ellos saben lo que queremos ver.

Como consecuencia de esas declaraciones, debes saber que si te gustan los programas que dan en la tele es porque eres parte de la mayoría. De los simplones que si les dieran calidad, no la verían (cerrarían la tele? cambiarian de canal para ver telebasura en otro?).

Si por el contrario te sientas ante la televisión cambiando los canales preguntándote por qué no te gusta nada de lo que dan, convéncete de que en realidad si te gusta. Deja un canal cualquiera y sube la audiencia. Hazlo como un acto de militancia popular. Sería una gran pérdida que la audiencia de la cadena cayera y tuviera que cerrar.

Si a pesar de tu buena fe no puedes soportarlo, significa que eres un ser extraño. Un monstruo. Una rareza. Una aberración de la norma. No te asustes. Admítelo. Asúmelo. Resígnate. Apaga el televisor y empieza una conversación con tu familia, lee un libro, pon música, saca al perro a pasear, llama a un amigo, haz meditación.

Así pues, si en la tele dieran más calidad, dejarías de verla porque a ti lo que te va son los realities y las peleas por qué famosillo se la pega con cual?  O eres de la minoría extraña que no sigue esos programas y que por lo tanto no tiene interés para las cadenas?

Movember (el mes del mostacho)

Estos días en la City algunos hombres lucen con orgullo los primeros indicios de un bigote. Por qué? Por conciencia social y solidaridad.

El mostacho es un tipo de vello facial que no se ve muy a menudo. Me vienen a la memoria Tom Selleck, Hercules Poirot, Charles Chaplin o Groucho Marx, entre otros. Puedes tener distintas opiniones sobre ellos pero lo que es seguro es que cuando el bigote está en su tierna infancia, “ridículo” es uno de los adjetivos que más se usa. Entonces, por qué esos hombres cool de la City lo van luciendo como si fuera un extraño indicativo de clase social?

Noviembre es en la City el mes del mostacho. Lo llaman “Movember”, por la unión de las palabras Moustache + November. Durante este mes los hombres se dejan crecer el mostacho. Como ya sabes, los trabajadores de la City gustan de hacer obras de caridad y responsabilidad social, sobretodo si es fácil publicitar que las están haciendo. Dejarse bigote es sin duda algo que la gente que te conoce va a ver. Pero no sólo eso. Precisamente porque un bigote joven es algo que salta a la vista, si es Noviembre, se hace obvio que no te lo estás dejando por una cuestión estética sino por tu responsabilidad social.

Además, el crecer el bigote cumple perfectamente los principios del “give back”. Aquellos que se lo dejan piden a otros que les esponsoricen el bigote. Yo me dejo bigote y tu me das dinero para que yo lo de a beneficiencia. De este modo yo me convierto en el catalizador de un dinero que va a ayudar a otras personas.

A qué puede ir destinado el dinero de algo tan masculino como un mostacho? Pues a los hombres. Porque hay muchas iniciativas que se dirigen a las mujeres, por sus derechos, enfermedades específicas femeninas etc. pero qué pasa con los hombres? Ese es el objetivo de Movember, recaudar dinero para la investigación de enfermedades masculinas.

Y lo mejor del mostacho es que tras un mes de cuidar ese apéndice labial, muchos hombres le cogen cariño y se lo dejan. Sus familiares y compañeros horrorizados les piden que se lo quiten (el vello facial en la City no es algo muy popular), cosa a la que ellos se resisten. Finalmente ceden a la presión, pero condicionan el deshacerse de algo que ha pasado a ser parte de ellos a recoger una cierta cantidad de dinero. Si consiguen su objetivo se lo van a afeitar en público. De nuevo, la situación es perfecta para publicitar a cuanta más gente mejor el esfuerzo desinteresado que hacen por buenas causas. Finalmente se afeitan el bigote, lo publicitan, recaudan dinero y lo suman al que ya recaudaron con el esfuerzo de dejárselo crecer. Negocio redondo.

Gordo y pobre

Ya lo he comentado en otras ocasiones: el la City hay que cuidar la figura porque eso te da un perfil ganador. Ahora resulta que de hecho, el perfil podría acabar demostrando tu posición social. Definitivamente en Londres, estar gordo es de pobres.

Tradicionalmente un niño gordo era un niño sano. El niño está gordo? No! Está fuerte. Cuando había un niño entrado en carnes y de mejillas sonrosadas siempre aparecía la típica señora pellizcando esa mejilla y diciendo “Ay que niño tan rico” (comentario que siempre me hacía pensar en Hansel y Gretel).

Pero las cosas han cambiado. Ahora a los niños gordos se les llama “obesos”, y los gobiernos han declarado la guerra a la obesidad infantil. Una epidemia, dicen que es, como si los niños engordaran por simpatía. Por eso han creado campañas para popularizar la comida sana y la vida activa. Al parecer han tenido éxito ya que un estudio publicado recientemente revela que el crecimiento de la obesidad infantil se ha estancado, e incluso se ha reducido en algunos paises.

El Reino Unido tiene uno de los mayores porcentajes de obesidad infantil del mundo, y por eso es una gran noticia que esté entre los pocos paises en los que la obesidad se ha reducido. Será que las campañas de “Five a day” para incitar a la gente a que coma cinco piezas de fruta o verdura al día han funcionado.

Pero hay algo curioso. Estudios más detallados muestran que el nivel de obesidad infantil se ha reducido en niños de clases acomodadas, pero sigue creciendo en los de clases más humildes.

Significa esto que las campañas tienen efectos en familias ricas donde los niños comen frutas y verduras y hacen ejercicio, mientras que los niños pobres se hartan a pastelitos con grasas saturadas y alitas de pollo con patatas fritas bañadas en ketchup sintético tirados en el sofá jugando a la videoconsola? Nada más lejos de la realidad.

Una vez más, hay que comprender la ideosincracia del país. Esto es parte de la campaña del gobierno. En una cultura eminentemente capitalista como esta, todo el mundo aspira a subir al siguiente escalón social. Asociando la gordura con la pobreza se está transformando la delgadez en un bien aspiracional, es decir, algo que va a dar a quien lo posee la sensación de que pertenece a una clase social más elevada.

Por un lado las familias ricas van a hacer que sus niños coman bien. “Cómete la verdura o te vas a engordar, y qué van a pensar los vecinos”! Las familias pobres van a asegurarse que sus niños no parecen pobres. Porque la gente pobre queda muy bien en las películas y en las novelas de Dickens, pero a la hora de la verdad, lo que se lleva son las marcas, las fiestas caras, los coches deportivos y ahora, los niños delgados.

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Congestion Charge: el Diablo está en los detalles

Dicen los ingleses que “el Diablo está en los detalles”. El alcalde de Londres quiere recortar el área donde se aplica el “peaje” por circular en Londres, y está haciendo una consulta popular. Lo que pasa es que hay un pequeño detalle que te deja pensando.

Como quizás sepas, para circular por el centro de Londres hay que pagar un “peaje”. Puedes ponerte en antecedentes leyendo esto.

Al principio se aplicaba sólo a la zona financiera. Viendo el éxito del programa, el Alcalde Ken Livingstone lo extendió a la “zona Oeste”, que incluye Chelsea, Notting Hill y Kensington”. En 2008, año de elecciones para la alcaldía, propuso que los “Chelsea Trucks”, es decir, los 4×4 (aquí puedes leer algo sobre ellos) pagarían más. Hasta Porsche se solidarizó con los pobres vecinos de Chelsea.

Llegaron las elecciones y el candidato Conservador Boris Johnson prometió que si ganaba eliminaría el proyecto de subida de tasa, y eliminaría la extensión Oeste. Boris ganó y ahora tenemos hasta el 2 de Agosto para opinar sobre la reforma.

Los que viven en la zona estarán encantados con la eliminación, que supone un premio a sus esfuerzos. Los londinenses más socialistas no estarán de acuerdo, ya que eso dará alas al uso del coche en aquella zona, perjudicará la velocidad del autobús con atascos y reducirá la recaudación, que se usa para financiar el transporte público.

Pero el texto de la propuesta introduce un elemento de confusión. Los residentes en un área de Congestion Charge tienen un 90% de descuento en la tasa, con lo que pueden circular por toda la zona de peaje pagando sólo el 10%. El texto de la propuesta dice:

“Los residentes con derecho al 90% de descuento (…) ya no tendrán derecho al descuento y tendrán que pagar el importe entero de la tasa cuando quieran circular en la zona de la tasa”

Ah! Ahora los socialistas ya no van a estar tan seguros de querer mantener la extensión. Los residentes de la zona Oeste sólo pagan un 10% y pueden circular por todas partes. Quizás es mejor quitar la extensión y que tengan que pagar como todos para entrar o cruzar la City.

Y los residentes tampoco lo van a tener claro. Ahora van a tener que pagar el precio entero para ir a trabajar, o ir en autobús.

Tan claro que estaba todo, y un simple detalle en el texto y ya nadie sabe qué decisión tomar.

Qué me recomiendas? Por cierto, si vives en Londres, no te olvides de dar tu opinión.

Que no te tomen el pelo con el horario europeo

Cada cierto tiempo sobrevuela España el rumor de que se va a adoptar el “horario europeo”, lo que aparentemente es bueno para los trabajadores porque en Europa la gente tiene más tiempo libre por la tarde. Pero cuidado, porque lo ellos llaman “horario europeo” podría no ser tal cosa. Vigila que no te den gato por liebre.

Una vez más Lunes. Una vez más esa sensación de que hay menos gente en la calle que un día normal. No es algo evidente, es una sensación que he tenido desde que llegué a Londres. Tras largo tiempo de investigación he descubierto que no son imaginaciones mias, sino que tiene que ver con el “horario europeo“.

El tema del “horario europeo” es recurrente en España, donde la pausa para comer dura dos horas, al contrario que en Europa, que dura una hora o ni siquiera eso. Como ya sabes en Un mundo perplejo defendemos la idea de tomarse la vida con calma. Una parte imprescindible de ello disfrutar de la pausa para comer, porque además es más sano, y en eso ayuda tener dos horas. Pero quien puede discutir con las ventajas de poder salir del trabajo a las 6 de la tarde!

Si trabajas, ya sabes el peligro que esto encierra, y estás estudiando ya te avanzo lo que te va a ocurrir: sabes a qué hora entras a trabajar, pero no sabes a qué hora vas a salir. Así que habrás acelerado tu vida un poquito más, cosa que hasta los londinenses reconocen que es malo, a cambio de algunas tardes más largas.

Pero es que el “horario europeo” es algo más que comer en una hora. También tiene el horario flexible, que significa que si durante unos días has estado saliendo tarde de la oficina para terminar un proyecto, puedes presentarte al día siguiente a las 10 de la mañana y nadie te va a decir nada. O si un día no hay nada que hacer y decides irte a las 4pm es perfectamente aceptable y común.

Y todavía hay más. Aquí, si tienes 2o días laborables de vacaciones, son exactamente eso, días. No hace falta que los hagas todos en Agosto. Puedes tomarlos de uno en uno y cuando quieras, siempre que no afecte a tus proyectos. Y eso la gente lo aprovecha para tomar el Viernes y el Lunes de vacaciones, haciendo su propio “fin de semana largo”. De ahí los famosos “City Breaks“. Aquí nadie espera a que llegue el día de fiesta. Si necesitas unas vacaciones, te las tomas. Ese es el verdadero significado del “horario europeo” y la razón por la que los Lunes hay menos gente por la calle.

Así que la próxima vez que tu jefe o quien sea sugiera adoptar el “horario europeo“, respondes que si apasionadamente, añadiendo que te va a encantar tener horario flexible y vacaciones flexibles. Si te dicen que eso no se va a adoptar, le dices que no hay trato. O se hace el “horario europeo” bien, o no se hace.

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Expresiones útiles en inglés: “fair enough”

A menudo la gente cuenta cosas y espera tu reacción. Son comentarios trampa cuyo objetivo es saber de parte de quien estás, o conocer tu opinión sobre algo. Cómo librarse de esa trampa mortal? Fair enough.

Alguien te cuenta que Pepe se ha gastado todos sus ahorros en un coche deportivo. O que Juan ha dejado a su novia porque según su opinión no es suficientemente guapa. O que tu compañero de trabajo Pedro se niega a trabajar en un proyecto contigo porque no le caes bien. Tras una apariencia de información se esconde una pregunta clara: tu que opinas? Si haces un comentario al respecto vas a tomar posiciones, y quien sabe a dónde va a ir a parar ese comentario. Podría ir a parar al interesado, podría ir a parar al jefe, al vecino, a un amigo, a un futuro empleador. Las posibilidades de que algo vaya mal son innumerables. Por educación quieres comentar, pero por prudencia quieres que la conversación termine sin que tengas que deicir nada. Para eso puedes usar “fair enough“.

Fair significa “justo”, como por ejemplo “trato justo”. Enough significa “suficiente”. Así que la traducción literal es “suficientemente justo”. Quizás estés pensando que no tiene ningún sentido, y estarás en lo cierto. Pensarás que debe ser algo así como una frase hecha, cuyo significado no es literal, y estarás equivocado.

De hecho no significa absolutamente nada. Y esa es la grandeza de la expresión. Si alguien te dice que Juan ha dejado a su novia porque es fea, tu simplemente dices “fair enough“. No estás aprobando ni criticando. Simplemente estás afirmando que entiendes la posición de Juan y la respetas. Ni la compartes ni la dejas de compartir. Y ahí se acaba la conversación.

Quizás tu interlocutor no está satisfecho con eso y te fuerza a tomar posiciones con un “What do you think” a lo que tu respondes “I think it is fair enough“. Preguntarte de nuevo qué opinas ya sería de mala educación, con lo que el mal momento termina. Has salido del entuerto sin mojarte. Objetivo conseguido.

Más frases, palabras y expresiones informales para el día a día en inglés pinchando en el link.

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Niños gordos: es culpa de los abuelos

Lo dice ni más ni menos que la BBC, basado en un estudio llevado a cabo en Gran Bretaña. Ya era hora que se apuntara con el dedo a los verdaderos culpables de esta catástrofe grasienta.

Ya hace tiempo que en Gran Bretaña andan preocupados porque los niños están gordos. Casi una cuarta parte de los niños británicos tienen sobrepeso. Las autoridades y los grupos de presión ya lo catalogan como una “epidemia”. Dicen que en unos años vamos a tener un país de obesos, y eso va a tener consecuencias en la productividad, en los costes para la salud pública y para el país en general.

El gobierno, preocupado por el tema, creó hace un tiempo la campaña “Five a Day“, con el fin de concienciar a la población sobre la importancia de comer sano y promoviendo que la gente tome cinco piezas de fruta o verdura fresca al día. El chef televisivo Jamie Oliver hace tiempo que encabeza su propia cruzada contra la comida basura y últimamente se está centrando en mostrar cómo alimentar y cómo dar educación alimenticia a los niños, haciendo charlas, visitas a escuelas etc.

Conclusión: la forma de comer británica perjudica la salud, y la llegada del “fast food”, que encaja perfectamente en la cultura británica y los niños adoran es todavía peor.

Y encima dicen que la falta de ejercicio colabora en la invasión de la grasa. O sea que los británicos son unos holgazanes y no saben comer? Hasta ahí podríamos llegar.

Por eso el artículo de la BBC, basado en un estudio científico publicado en la prestigiosa “Revista internacional de obesidad” es precisamente lo que neceistamos: una respuesta simple y clara. La culpa de la obesidad infantil la tienen los abuelos!

El artículo revela que los niños entre nueve meses y tres años que pasan parte del día al cuidado de los abuelos tienen un 15% más de probabilidades de tener sobrepeso que los que van a la guardería. Y los que pasan el día entero al cuidado de los abuelos tienen un abrumador 34% más de probabilidades.

Los números cantan. Tras su imagen cariñosa los abuelos son un peligro para la sociedad británica. Ellos y sólo ellos están conviertiendo este país en una nación de gordos y hay que detenerlos! Habrá que darles educación de cómo tratar a los niños. Pero de mientras, hay que evitar todo contacto abuelo-nieto hasta que las medidas adecuadas sean implementadas. Por el bien de la Nación.

Madres y padres, ya pueden ustedes dormir tranquilos: si su hijo es gordo, culpe a la suegra.

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Mis fotos de la nevada en Londres Enero 2010

Pues si, esto de la nieve en Londres se está haciendo tan habitual en Londres que ya no basta con titular “fotos de nieve”. Hay que decir de qué año son y de que mes! Me perdí la nieve del 23 de Diciembre y también la del 6 de Enero (que me dejó sin vuelo y con vacaciones prorrogadas), pero en cuanto me he levantado y he visto la nieve he pensado que esta vez si no que se escapaba. Puesto que el año pasado me fuí en dirección a la City, la ciudad de los negocios, esta vez he preferido irme hacia Westminster, la ciudad desde donde se ha dirigido Inglaterra desde hace siglos.

Llegando desde Waterloo, lo primero es cruzar el puente de Westminster, con la imagen más reconocible de Londres en todo el mundo.

A light in the cold

Big Ben I

A los pies del Big Ben se puede observar el monumento que rivaliza con él, y uno de los que se lleva más fotos, el London Eye, escondido entre las nives y la nieve.

Cold eye

A pesar de los elementos (y los semáforos), la reina Boudica sigue calvalgando

Boudica against the elements

Wstminster tube

La rivera norte del Támesis está llena de elementos reconocibles, sorprendentes bajo la nieve.

Twins

Big Ben III

Looking cold

El rojo inconfundible destaca incluso en el día más frío.

This is London

Como ya sabes, lo de correr en Londres es más que perder peso o estar en forma. Ni la nieve puede romper el duro esfuerzo.

No matter what

La abadía de Westminster ha visto nevadas mucho peores.

Westminster

He dicho ya que hacía mucho frío?

Feeling cold?

Bueno no todos tenían frío

No matter what II

Lejos de los coches y la gente que trataba de ir a trabajar, St. Jameses’ park era un remanso de calma.

St Jamses' park

St. Jameses' park II

Su pequeño lago se había helado. O mejor dicho, tenía una fina capa de hielo. Es comprensible que los ingleses utilicen la expresión “walk on thin ice” (andar sobre hielo delgado) para refererise a situaciones donde alguine se la está jugando.

Thin Ice III

Thin Ice II

El Palacio de Buckingham estaba entre brumas

A long sight

Buckingham palace

Buckingham palace II

Algo de color para alegrar la mañana

Colour on the snow

Pink umbrella

Si en Otoño ya es dificil de justificar el nombre del parque “Green Park”, hoy era todavía más dificil.

Green park?

Snow White

With care

Espero que hayas disfrutado del paseo.

Quedan algunas fotos más, no muchas, en el set de Flickr.

Y si quieres recordar las fotos del aó pasado en la City, sigue el enlace “Nevada en Londres 2009

La verdadera razón para los bonus bancarios

George Osborne, el que será ministro de economía británico si ganan los tories en las próximas elecciones, hizo la semana pasada un discurso con algunas propuestas de su programa electoral (en menos de un año tendremos elecciones). Una de ellas es prohibir los “bonus” para los bancos comerciales británicos y claro, en la City se ha montado gorda.

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Musica al aire libre

Que sentido tiene un festival de música clásica al aire libre a fines de Septiembre, en Londres y por la noche? A qué mente enferma se le puede ocurrir semejante idea? A un visionario, evidentemente. Eso es el Tower Festival.

La cita era para una “stravaganza” de música clásica popular bajo el abrigo del Tower Festival, nada menos que en el foso de la Torre de Londres. Es decir, el típico concierto para aquellos que pretenden saber de música clásica porque queda culto decirlo, pero que jamás podrían soportar un concierto con piezas enteras, tal como las escribió el compositor. Teníamos trocitos de Tchaikovsky,  la apertura de Guillermo Tell, algo de Gershwin, una aria de Puccini y alguna que otra cosa.

Al llegar al terraplén de sillitas (porque llamarlo patio de butacas sería exagerar) un cartel anunciaba que el concierto se había declarado al aire libre y se llevaría a cabo cualquiera que fuera el tiempo. En palabras llanas, si llueve tocará mojarse.

El día había estado despejado y la noche pintaba igual, con lo que la amenaza de lluvia quedaba eliminada, cosa que no era del todo relajante: como ya sabemos por estas latitudes, las noches sin nubes son mucho más frías. Empezada la primera parte, y cuando la luz ya palidecía, una gélida brisa empezó a soplar desde el Támesis (por si no lo sabías, la Torre de Londres está a la orilla del Támesis). El frió se intensificaba, y también el viento. Para cuando la orquesta empezó la segunda parte del concierto, una buena parte del aforo ya se había ido a casa. Menos de una tercera parte de los asistentes se quedaron a escuchar la última pieza, el Can Can de Ofenbach, interpretado de forma energética por las orquesta, intercalando vítores tal como si estuviéramos en un cabaret del Wild West americano. El público frenéticamente aplaudía al ritmo de la música reconociendo el esfuerzo de la orquesta. O era por quitarse el frío que ya llegaba a los huesos? No se.

Un festival de verano tiene que ser algo relajante, y no una brisa helada cortándote la cara mientras estás dos horas sentado en una sillita de madera que se te está clavando en la espalda. Pero ya dicen que todo lo que vale cuesta. Y mientras la mayoría de gente corría hacia el metro o sus coches en busca de un lugar calentito, yo desafié la fría noche, el viento gélido y mis manos aturdidas para remontar el río desde la Torre de Londres hasta el puente de Londres, disfrutando de una de esas escenas que te recuerdan por que vale la pena tanto esfuerzo. Será ese el objetivo del Festival? Ver el Támesis de noche. Quien sabe.

London Bridge II

Distance

Shad Thames

Tower Bridge by night

London Bridge I