Ya no nos quieren (extranjeros en Londres)

Hace un tiempo Londres era la mejor ciudad para ir a vivir al extranjero. Pero las cosas están cambiando. A peor.

Si hablas con cualquier extranjero que viva en Londres, después de que haya terminado de quejarse del tiempo y la comida te contará que esta es una ciudad magnífica para vivir. No sólo por su aire internacional, por el shopping, por los restaurantes, por los mercados, por los museos, por los parques, por las actuaciones de música en vivo, porque siempre hay algo que hacer o descubrir. También porque en esta ciudad es donde los extranjeros nos sentimos menos extranjeros. Este último punto te lo dirán sobretodo aquellos que han vivido en otras ciudades como extranjeros. Por eso a los extranjeros nos encanta Londres.

Además de todo eso en esta ciudad llevan la idea de lo “políticamente correcto” hasta límites ridículos. La obsesión por no ofender a nadie por razón de su origen, raza, religión,  orientación sexual o clase es incluso parte de las leyes. Y a la hora de buscar trabajo va todavía más allá. Lo primero que te dicen es que no pongas en el CV ni tu foto, ni tu origen, ni tu edad ni nada que pueda hacer que el empleador se fije en nada más que tus cualidades para el trabajo. Esa es una obsesión que vale la pena cultivar.

Pero todo esto está cambiando. ¿La razón? Muy sencillo: la crisis.

Hablar sobre inmigración en política estaba muy mal visto en UK porque atacaba los fundamentos de la igualdad de oportunidades, hasta que un partido cuyo único programa es salir de la UE y echar a los extranjeros irrumpió en las encuestas de las elecciones de hace tres años. Los partidos tradicionales se asustaron y empezaron a hablar del tema. El Partido Conservador prometió que si ganaba las elecciones reduciría la inmigración drásticamente. Así lo anunció a finales de 2010, y los resultados ya han llegado. Todo el mundo sabe ya que conseguir un visado para estudiar en Londres es tarea casi imposible, y aunque lo consigan, conseguir un permiso de trabajo es todavía peor, porque no quieren que los extranjeros puedan trabajar.

Aquellos que dicen que “los extranjeros vienen a quitarnos nuestro trabajo” o ” los extranjeros vienen a aprovecharse de nuestros servicios públicos” están encantados. Son argumentos falsos, pero a quien le importa la verdad.

Demostrando una vez más que Londres es distinto del resto del país, la ciudad y sus líderes empresariales se han alzado contra la nueva política inmigratoria del gobierno. El mismísimo alcalde de Londres Boris Johnson, del mismo partido que el Primer Ministro, se ha enfrentado publicamente a él como representante de la ciudad diciendo que semejantes políticas están dañando la Economía.

Pero el partido Conservador quiere hacer buena su promesa. Así que si no tienes pasaporte europeo entrar en UK te va a costar ahora sangre, sudor y lágrimas. Si tienes pasaporte europeo todavía vas a poder entrar y trabajar. O por lo menos mientras no consigan arrancarle a la UE un acuerdo que les permita ignorar el mercado único y cerrar las fronteras a quien les plazca. Por eso están amenazando con salir de la UE.

Y de mientras, Londres está ya sufriendo las consecuencias de ser visto en el extranjero como una ciudad (otra más) que no quiere a los extranjeros ni su talento. Y eso a pesar de que los londinenses, los que mas “sufren” a los extranjeros, no tienen ningún interés en que dejen de llegar.

Esperemos que esta crisis acabe pronto, o que algún político tenga la valentía de educar a los votantes británicos (parece que Boris es el único preparado para la tarea, lo que es doblemente preocupante). Londres no se puede permitir políticas estúpidas.

En UK hay inmigrantes porque los británicos son unos vagos

El tema de la inmigración vuelve a las portadas, y lo hace porque al Primer Ministro David Cameron le ha venido de gusto demostrar que cumple sus promesas electorales… Y de paso les ha dicho a las británicos que son unos gandules. Pero no hace falta que David se preocupe. Si sus planes salen bien, pronto nadie va a querer venir a Londres.

Hace casi un año se celebraban las elecciones más disputadas desde los años 70. El partido Conservador, los “Torys”, decidió hacer de la lucha contra la inmigración una de sus banderas, prometiendo reducir la inmigración de las centenares de miles por año a decenas de miles. Los otros dos partidos defendían que ese no era un tema importante.

Tras las elecciones, la coalición en el gobierno, encabezada por el Tory David Cameron ha decidido cumplir con su promesa. Hace unos meses ya hablábamos de la reducción de los visados para trabajar. Se darán 20.700 al año. Si una empresa quiere traerse a Londres a un trabajador de su oficina en otro país tendrá que aplicar por uno de esos 20.700. Cameron dice que estos van a estar exentos del límite, pero siempre que el puesto a cubrir no pueda ser cubierto por un británico. O sea que algún burócrata deberá decidirlo.

Si un extranjero viene a UK a estudiar una carrera o un máster y le ofrecen un trabajo sólo conseguirá el visado si su salario es mayor de 40.000 libras al año. Mucho dinero. Y quizás ni eso será suficiente ya que deberá solicitar una de las 20.700 plazas.

Y nada de trabajar para pagarse los estudios.  O sea que sólo aquellos con dinero suficiente para pagar las tasas universitarias, la vivienda y la comida de su bolsillo van a poder permitirse estudiar en UK. Y se acabó trabajar de camarero para aquellos que vienen a estudiar inglés.

Todo esto aplica sólo para los que llegan con pasaporte de fuera de la Unión Europea, porque a los inmigrantes de paises de la Unión no los pueden rechazar ni someter a cuotas (muy a su pesar).

Pero claro, los que apoyan la inmigración dicen que los extranjeros vienen a hacer los trabajos que los de aquí no quieren hacer. Por eso está lleno de extranjeros camareros, paletas, fontaneros, limpiando… Para eso Cameron tiene la mejor respuesta:

Los inmigrantes están cubriendo los huecos en el mercado laboral dejados por un sistema del bienestar que durante años ha pagado a británicos por no trabajar.

Es decir, que el Primer Ministro cree que los extranjeros hacen esos trabajos porque los británicos prefieren cobrar el paro antes que trabajar. Porque los británicos son unos gandules, unos vagos, unos flojos. De los 2,5 millones de nuevos puestos de trabajo desde 1997, 75% han sido cubiertos por extranjeros. Y eso aplica también a los universitarios, que egoistamente escogen carreras inútiles y dejan espacios en el mercado que tienen que ser cubiertos por estudiantes extranjeros.

Honestamente creo que todas estas medidas van a funcionar. Según un informe de una consultoría, el crecimiento económico se produce en las economías emergentes. Así que caca vez tendrán menos razones para venir a UK a trabajar. Además, esas economías son atractivas para los trabajadores de la City. A medida que esos paises crecen, también lo hacen sus universidades, y ya hay muchas que se han instalado allí dando enseñanza occidental, con lo  que venir a estudiar aquí, sobretodo teneindo en cuenta que no se van a poder quedar a trabajar será menos atractivo. Y viendo este panorama, y que la economía europea no crece, las empresas también van a empezar a llevarse trabajadores para otros lugares. Y más ahora que les están poniendo más impuestos a los bancos. El alcalde de Nueva York ya le ha hecho una oferta formal a Barclays para que se vaya de Londres, y HSBC piensa en irse a Hong Kong.

Antes de que se de cuenta UK habrá dejado de ser la gran atracción de Europa, y Londres habrá perdido su poder económico y universitario. Y con ello la diversidad, el increible panorama cultural, la actividad nocturna y las inmensas cantidades de dinero que hacen que todo lo interesante suceda aquí. Hasta el alcalde de Londres Boris Johnson, del mismo partido, se está quejando.

Bien hecho David. Pronto el problema de la inmigración será historia y el pueblo británico se habrá librado de esos extranjeros.

La nueva política para controlar la inmigración

El gobierno británico está legislando para reducir la cantidad de extranjeros no UE que pueden entrar a trabajar o estudiar al Reino Unido. Los votantes hablan y el gobierno escucha…  Curioso cómo a los gobiernos les gusta hacer políticas populistas, por estúpidas que sean.

El Nacionalismo es un arma política que todo aquel que quiera salir elegido para un cargo público debe dominar. Gracias a él cualquier argumento parece razonable, por estúpido que sea. Un ejemplo perfecto es la inmigración.

Durante la reciente campaña electoral la inmigración fue uno de los temas estrella, hasta el punto de poner en evidencia a Gordon Brown. Por si no lo sabías, demasiados inmigrantes son malos porque nos quitan nuestro trabajo y ponen en peligro nuestra cultura e identidad (los países cambian, pero la definición es la misma). Cuántos son demasiados? Eso depende de lo necesitada que esté la gente de buscar excusas y de la desesperación/oportunismo de los partidos políticos.

En el año 2009, la población británica aumentó en 300.000 como resultado de movimientos migratorios (inmigración neta). Cumpliendo su promesa electoral, el nuevo gobierno quiere reducir esa cifra anual a unas decenas de miles. Para ello limitarán a 21.700 los inmigrantes no europeos, 6.300 menos que en 2009. Más del 90% de las plazas serán reservadas para jóvenes acabados de salir de la Universidad y con oferta de trabajo previa.

Pero para conseguir el objetivo deberán limitar también el número de estudiantes y sobretodo la regulación que hoy en día les permite trabajar mientras les dure el permiso de estudiante. Así que si no tienes pasaporte de la Unión Europea y estás pensando en venir a Londres a estudiar ve preparándote para sentirte no bienvenido.

Como comentábamos hace unos días, algunas empresas están amenazando con irse al extranjero por el exceso de regulación e impuestos. Según una encuesta reciente al sector financiero (fundamentalmente la City de Londres), 33% de las empresas financieras están considerando irse del país, pero si miramos a los individuos, la tasa sube al 44%. Las razones individuales para querer marcharse son que vivir en UK es muy caro (sobretodo en Londres), que la calidad de vida es mala, que las expectativas económicas son negativas y que se pagan demasiados impuestos. Que buenas noticias para el gobierno!

Las nuevas limitaciones para estudiantes harán que Londres sea menos atractivo como lugar de estudio. Teniendo en cuenta que una de las grandes ventajas de Londres para las empresas es la gran cantidad de estudiantes extranjeros, la reducción del talento disponible también hará Londres menos atractivo para ellas. Si a ello le sumamos los resultados de la encuesta que muestran que casi  la mitad de trabajadores financieros quieran irse del país, tenemos que el objetivo de reducir la inmigración en UK podría ser conseguido mucho antes de lo esperado y con menos esfuerzo. De este modo los votantes estarían satisfechos y se podrían quedar con sus trabajos.

Aunque habría que ver qué va a ser de la economía británica si Londres pierde su importancia como centro financiero, teniendo en cuenta que más del 30% de la riqueza en UK viene directamente del sector financiero, y eso sin contar la que viene indirectamente. En cualquier caso, la inmigración se reduciría, que es lo importante, y los votantes estarían felices.