¿Les va bien a los dirigentes que los ciudadanos no sepamos de economía?

Ayer la oficina de estadística del Reino Unido publicaba los resultados preliminares del último trimestre de 2010 con sorpresa incluida: crecimiento negativo del PIB del 0,5%. Y para colmo, la inflación podría llegar al 5%. Como ya he dicho muchas veces, los que mandan creen que los ciudadanos somos tontos (¿estarán en lo cierto?).

La suma del precio de todos los productos y servicios que se producen en un país es el Producto Interior Bruto (PIB, en inglés GDP). Cuando es negativo significa que producimos menos que el año anterior, es decir, que las empresas han ingresado menos, y como consecuencia reducen salarios, despiden a trabajadores o simplemente cierran. Así que diremos que en general el crecimiento negativo es malo.

El PIB del último trimestre de 2010 cayó un 0.5%, arrastrado por la construcción y los servicios financieros. El informe del instituto de estadística le da la culpa de estas caídas (redoble de tambores) a la nieve!

Añadamos el concepto de “precios reales”. Supongamos que algo te costaba 100 euros en 2010 te cuesta 105 en 2011. A eso los entendidos le llaman inflación, y el común de los mortales le llama “fíjate cómo ha subido todo, qué barbaridad”. La inflación puede crear la ilusión de crecimiento aunque la producción sea la misma. Suben los precios, no la producción. No es un crecimiento real, y significa que el ciudadano le cuesta más consumir lo mismo. Por lo tanto, la inflación es mala.

El trabajo del gobernador del banco de Inglaterra es mantener la inflación por debajo del 2% sin perjudicar el crecimiento. Ayer dijo que las previsiones apuntan que la inflación va a llegar pronto al 5%. ¿Qué excusas ha dado para justificar semejante desastre?

  • La devaluación de la libra, necesaria para hacer el país más competitivo, lo que ha subido el precio de las importaciones (ya avanzamos aquí que la inflación se dispararía, y cuestionábamos los beneficios)
  • Los precios de las materias primas como la energía, el algodón y la comida han subido por culpa de países emergentes (ah, el viejo truco de echarle la culpa a los chinos)
  • La subida del tipo máximo del IVA de 17,5% a 20% (para absorber la deuda pública usada para salvar a los bancos, y que también dijimos que tendría repercusiones negativas)

Dice que si no fuera por todo esto, la inflación sería estable. Entonces ¿qué es lo que hace subir la inflación y que el Banco puede controlar? Los salarios reales se han reducido a niveles de 2005. Alegrémonos, por ello (a saber dónde estaría la inflación si los salarios hubieran crecido a velocidad normal).

Volvamos al tema de la nieve. La Oficina de Estadísticas Nacionales afirma que la razón del crecimiento negativo fue la nieve. Si el PIB del Reino Unido es alrededor de 1,4 billones de libras, un 0,5% son 7.000 millones de libras. Eso es lo que ha costado la nieve. Posiblemente si gastaran ese dinero o quizás algo menos en equipar el país contra la nieve, el año que viene se podrían ahorrar las pérdidas. Pero el ministro de transporte ya dijo que no es habitual que nieve en Londres, con lo que la inversión no estaría justificada (a pesar que el invierno pasado ya la nieve causó problemas, y hace dos años también).

Así que los mandatarios lo han hecho todo muy bien, la inflación ha sido inevitable, y la nieve cae del cielo, y gastar dinero en preparar el país sería derrochar. Estamos en buenas manos, ¿no es así?

La inflación nos toma el pelo

Nos están tomando el pelo con los precios que pagamos en el primer mundo? Para ser sinceros, si. En los paises en vias de desarrollo como los del Sur-Este asiático, cosas fundamentales como la comida son de media mucho mas baratos. Llamémosle inflación.

Ignacio Izquierdo está dando una vuelta al mundo que en Un mundo perplejo seguimos con especial atención. Su último post, muy recomendable, cuenta el shock cultural que ha tenido al volver a la civilización, es decir, al pasar del continente asiático a Australia. Mi fragmento favorito dice:

En el primer mundo nos están engañando, os lo digo yo. Pasé de mi habitación particular a cinco euros (desayuno incluido) a compartir habitación en un dormitorio por veinte. De comer por uno a comer por diez. De moverse por la ciudad en moto a tres euros el día a pagar tres euros por un trayecto en metro.

Qué es lo que hace que 1Kg de arroz cueste 10 veces más en Sidney que en Kuala Lumpur? La inflación. Eso es una afirmación algo precipitada, dirás tu. La razón tiene que ser que cuesta más producir 1Kg de arroz en Sidney que en Kuala Lumpur. Cierto. Y es que no estamos hablando de la inflación habitual.

En los países en vias de desarrollo se conforman con lo que tienen. Por eso en Asia comen tanto arroz. En los países desarrollados queremos comer de todo, y si hay que importarlo de países remotos, se hace, por caro que sea. Pero incluso lo que se produce localmente es mucho más caro.

El agricultor asiático produce para sobrevivir, pero el inglés o el australiano produce para sacar un beneficio, el más alto posible. En algunos países como España todavía puedes comprar en el mercado, literalmente hablando, donde la oferta y la demanda se encuentran. Ahí el agricultor tiene su tienda donde le compras directamente. Pero las cosas hace tiempo que están cambiando. El agricultor es ahora una empresa que produce en grandes cantidades y vende al distribuidor, quien vende al supermercado, quien nos vende a nosotros, los consumidores. Todos buscan maximizar su beneficio, con lo que donde antes había un beneficio ahora hay tres. Eso sucede con todos los productos, lo que hace que los costes se disparen.

Los tres son compañías en las que trabajamos nosotros, los consumidores, y nosotros queremos comprar cosas más caras que nos reporten un mayor nivel de vida, para lo que demandamos más sueldo y beneficios. Eso incrementa el coste de producir los bienes que producimos, y por lo tanto el precio. Ahora otros se dan cuenta que han perdido poder adquisitivo y también demandan más dinero, con lo que sus productos también aumentan el precio entrando en un círculo vicioso.

Hay unos bienes que representan el aumento de nivel de vida perfectamente. Son los bienes “aspirational” de los que ya hablamos aquí. Son bienes algo más caros que los habituales, y si te los puedes permitir, confirman tu alto nivel de vida. Pero los bienes aspirational son una falacia, porque si una gran cantidad de gente los tiene, ya no son aspirational, sino normales. Su precio depende no de los costes sino de los consumidores. El precio debe ser ligeramente superior a lo que la gran mayoría puede pagar, para que puedan mantener un cierto halo de elitismo. A eso se le llama segmentación, ya que el productor está segmentando a los consumidores entre los que pueden pagar más y los que no. Si el poder adquisitivo de la población sube, el precio también subirá, para mantenerse en ese punto de “casi llego”.

Así que por una mezcla de nuestra necesidad por tenerlo todo, los intermediarios y los bienes aspiracionales, los precios van subiendo. Te das cuenta de que unos precios suben porque otros suben? Es un proceso de retroalimentación. En palabras simples, una burbuja, como la inmobiliaria, pero más sutil. Y es inflación, pero no la típica de países en vias de desarrollo, donde la moneda se devalúa para compensar. De heco cuanto más exitoso es el país, más grande es la burbuja. Así que nos están engañando? No. Nos estamos engañando.

La constante subida de precios nos mantiene en una carrera persiguiendo el ideal de crecimiento. El PIB del país crece, nuestro sueldo crece, y esos productos elusivos se mantienen siempre justo a un paso nuestro, con la consiguiente satisfacción cuando alcanzamos uno de ellos. No es magnífico? La inflación de costes nos permite en una carrera permanente, vivir en un mundo de ilusión.

Me quedo con una cita más del post de Ignacio:

(Sidney) está en la carrera por ser referente mundial. Ya veremos si lo consiguen o si el caracter más relajado de la gente de Oz prefiere dedicarse a disfrutar de las maravillas de la naturaleza.