Última novedad en Londres: el impuesto sobre sociedades es voluntario

Hace unos días saltó la noticia que algunas empresas multinacionales instaladas en UK no pagan impuestos o una cantidad muy pequeña, a pesar de tener ingresos millonarios. Además de los habituales grupos activistas esta vez también eran diputados del partido en el gobierno los que acusaban a las multinacionales de hacer trampas. El clamor popular fue inmediato, exigiendo que pagaran en UK lo que les corresponde.

Teniendo en cuenta que los recortes están en las noticias constantemente, echarle la culpa a los extranjeros es un recurso que la gente agradece y refuerza el sentimiento de unidad.

Una de las empresas, la cadena de cafeterías Starbucks, quienes declaran no tener beneficios a pesar de sus más de 300 millones de libras de ingresos, han decidido que van a pagar 20 millones de libras en impuestos en los próximos dos años de forma voluntaria. Dicen que han escuchado el clamor de sus clientes, y sienten que tienen que aportar más a la sociedad. ¡Fantástico! Una victoria popular sobre las malvadas corporaciones internacionales. ¡Que aprendan que no se puede jugar con los ciudadanos!

Lo más curioso del caso es que Starbucks y las otras compañías no están haciendo nada ilegal. Ni siquiera están utilizando una lectura malintencionada de la Ley. Lo que están usando es un procedimiento ampliamente conocido y totalmente permitido por la Ley.

Supongamos que tienes un negocio en UK y obtienes unos ingresos de un millón de libras. Tus gastos totales son de 600.000 libras, con lo que el beneficio queda en 400.000 libras sobre las que pagas un porcentaje como Impuesto sobre Sociedades, que en UK es ahora mismo 24%. Pero claro, tu preferirías quedarte ese dinero en vez de dárselo al gobierno. Si pudieras inventarte unos cuantos gastos podrías reducir el beneficio a cero y ahorrarte pagar impuestos.

Así que buscas un país en el que tus ingresos no vayan a pagar impuestos, creas una empresa, y le facturas a tu propia empresa en UK por conceptos como derechos de uso de la marca, servicios de márketing, o cualquier tipo de gasto administrativo. Ahora tu beneficio en UK es cero, y tu beneficio en el otro país ha subido, pero como ahí no pagas impuestos, te has ahorrado una buena cantidad.

En el argot tributario a esto se le llama “transfer pricing”, y es tan antiguo como la globalización, aunque ahora a algunos diputados y otras gentes les parezca sorprendente e inmoral.

Eliminarlo es tan fácil como crear una ley en la que no se acepten como deducibles los gastos pagados a compañías del mismo grupo empresarial.

Pero eso crearía muchos enemigos en las grandes empresas, las que se pueden permitir un pequeño ejército de abogados que se dedican exclusivamente a esto. Es mejor dejar el Impuesto sobre Sociedades a la voluntad de las empresas que obligarlo por ley. Porque nadie te felicita por pagar los impuestos que te tocan, pero por pagarlos voluntariamente, ahí puedes demostrar cuánto te preocupa la Sociedad. Y no le vas a quitar a la gente la ilusión de linchar publicamente a un par de gigantes multinacionales y obligarlas a pagar una parte de los impuestos que deberían pagar si la ley no le permitiera evadirlos.

Los pobres son unos envidiosos

De vuelta en Londres y todo sigue como siempre: lluvia, rumores de huelga en el metro y la campaña de los bancos contra los nuevos impuestos. En el caso de los bancos se ha producido una pequeña victoria esta semana usando uno de los argumentos más viejos que existen: “lo que pasa es que tienes envidia”.

Alguna vez ya he mencionado que en Londres dan periódicos gratuitos, como en muchas otras ciudades. Uno de ellos es el City AM, orientado a los trabajadores de la City y que quiere ser su portavoz y principal defensor. El Lunes ponía una vez más en portada a los políticos que proponen nuevos impuestos para los bancos, y los criticaba por populistas y por subirse al carro de los que odian a los banqueros.

Lo de poner impuestos a los bancos es una propuesta de la Unión Europea, pero cada país puede aplicarlo como quiera. Unos dicen que los impuestos son necesarios para recuperar el dinero usado para rescatar a los bancos en la crisis. Otros dicen que es para crear un fondo que se va a usar si en el futuro es necesario rescatarlos de nuevo, y unos terceros dicen que son para que los beneficios extraordinarios que tienen vuelvan a la población.

Este último argumento es el típico de la redistribución de riqueza, el de que los que tienen más deben dar a los que tienen menos. Precisamente hace ya algunos años me encontré en una conversación en la que yo defendía la progresividad. Yo decía que es justo que los que tienen más paguen impuestos más que proporcionalmente. Una chica (cuyos padres eran de los que sufren los tipos impositivos más altos) me respondió que eso era envidia, porque otros ganan más que yo. Ese argumento me dejó pensativo. No porque me convenciera sino porque era un fantástico argumento.

Este Lunes en la portada del periódico venía exactamente ese argumento. Se llama “politics of envy”, que tiene muy mal traducir, pero que viene a ser “políticas basadas en la envidia”. El argumento dice que la gente que no gana esas grandes fortunas y esos grandes bonus tiene envidia, porque ellos también querrían ganarlos, pero son demasiado gandules para esforzarse. Entonces lo que hacen es pedir al gobierno que le quite ese dinero a los que se lo han ganado. Por pura envidia. El gobierno, siempre dispuesto a ganarse algunos votos, se convierte en abanderado de la población y propone más impuestos, con lo que los banqueros sufren la consecuencia de políticas promovidas exclusivamente por la envidia.

Al día siguiente el mismo periódico publicaba también en portada que por el momento, las propuestas de nuevos impuestos han sido abandonadas.

¿Qué te parece? ¿No es un argumento fantástico? “Politics of envy”. Y encima suena bien.

Acción directa contra los ricos

Tenía que ocurrir. El sábado un grupo activista utilizando “acción directa” forzó el cierre de la tienda Top Shop de Oxford Street y otras 20 a lo largo de la geografía británica acusando a su propietario de estafar millones de libras a la población británica. Cómo hemos llegado hasta aquí?

Viajemos un par de años atrás. El Reino Unido (y le resto del mundo “desarrollado”) está inmerso en la peor crisis que se recuerda. El gobierno se ve en la necesidad de inyectar millones de libras en los bancos para evitar su caída y que con ellos arrastren  a toda la economía.

La población señala al gobierno como uno de los principales culpables, perdiendo estrepitosamente las elecciones en Mayo de 2010. El nuevo gobierno de coalición hace de la reducción de la deuda pública (contraída para rescatar a los bancos) su principal tarea. En Junio anuncian un importante paquete de medidas de austeridad entre las que se destacan una drástica reducción en casi todos los servicios públicos (Sanidad queda protegida),  y aumento del tipo máximo del IVA de 17,5% a 20%.

En el documento final no figuran las medidas propuestas por los LibDem contra la evasión de impuestos. Al partido Conservador no le parecía una prioridad.

Sir Philip Green es el símbolo contra el fraude fiscal. Quizás el nombre no te diga nada. Este señor es el propietario Arcadia, grupo empresarial que controla la famosa cadena de moda Top Shop (es como el Inditex británico, que controla Zara). La aportación de Mr Green a la economía nacional ha sido tan importante que incluso tiene el título de “Sir”. Aunque de hecho, él no es más que un empleado. La propietaria legal es su esposa, quien tiene su residencia en Mónaco y no paga impuestos por los beneficios que recibe.

El nuevo gobierno nombró a Sir Green encargado de hacer un informe sobre cómo el Sector Público podría reducir costes, cargo que él aceptó por patriotismo.

Viendo como el gobierno aplica sin piedad los recortes presupuestarios, despide a funcionarios, incrementa las tasas universitarias pero es benévolo con los que evaden impuestos el grupo “ukuncut” ha pasado a la acción directa organizando acciones este pasado sábado en 21 tiendas Top Shop, repartiendo panfletos informativos sobre cómo el patriotismo acaba en el mismo momento que a los ricos les tocan el bolsillo.

Curiosamente ayer Lunes el gobierno ha anunciado que va a aplicar medidas en contra de la evasión de impuestos, lo que podría generar un aumento de la recaudación de 2.000 millones de libras en los próximos cuatro años. El anuncio dice que las medidas son “necesarias para proteger la Hacienda Pública y mantener la justicia con los contribuyentes”.

Los empresarios se juegan su dinero en inversiones, emplean a gente, generan riqueza. Ellos tienen derecho a quedarse con el beneficio de sus actividades. Ese es el incentivo que les hace invertir. Si les sigen persiguiendo se van a ir a invertir a otro lugar.

Y en cualquier caso, el gobierno ya sabe lo que es mejor para la población. La acción directa no es la solución. Un Mundo Perplejo se alegra de que las acciones de ukuncut no hayan sido violentas, pero aún así no recomiendo que visites la página web de ukuncut, ni que veas la lista de compañías a las que acusan de evasión, ni que saques ninguna idea para boicotear a los que mantienen nuestra economía en funcionamiento y se llevan los beneficios a otra parte.

Por favor, escribe en los comentarios tus frases de apoyo a los castigados empresarios.

Competencia fiscal

En los dos últimos días las noticias han volado por la City acerca de una importante compañía farmacéutica trasladando su residencia fiscal desde el Reino Unido a una extraña estructura que incluye Irlanda y el paraíso fiscal de Jersey. Capitalismo o perversión del Sistema?

La Competencia es uno de los fundamentos del Capitalismo, y uno de los principales beneficios para nosotros los consumidores. La Teoría dice que cuando una empresa tiene beneficios, otras empresas van a ver posibilidades de negocio, así que van a entrar en el mercado produciendo los mismos productos. Al haber competencia, las empresas van a entrar en una guerra de precios hasta que los precios igualen a los costes y desaparezcan los “beneficios extraordinarios”. Evidentemente, en esta guerra, los beneficiados somos nosotros porque podemos comprar los mismos productos pero más baratos.

Tener empresas en el país es importante. Las empresas dan puestos de trabajo, generan negocio y dan prestigio al país. Así pues es lógico que cada país quiera atraer nuevas empresas. Por otro lado, las empresas buscan las mejores condiciones para ellas. Esto incluye pagar menos impuestos.

Imaginemos que la teoría que contaba más arriba, los consumidores son empresas y las empresas son países. Cada uno de ellos va a intentar atraer a más empresas, cosa que puede hacer reduciendo impuestos. Las empresas van a presionar a los gobiernos par aque les den mejores condiciones, amenazando de irse. Los gobiernos van a ver qué países tienen mejores condiciones y van a ir un paso más adelante. Por eso el impuesto que pagan las empresas era de hasta 40% en algunos países hace algunos años, y ahora todos tratan de bajar a 25%.

Pero hay una diferencia con la teoría, y es que la competencia es buena para empresas, porque ellas saben que no pueden bajar de cierto precio o van a ir a la bancarrota, pero y los gobiernos? Ellso pueden seguir bajando impuestos. Lo van a tener que compensar dando menos servicios a los ciudadanos o subiendo otros impuestos. A dónde va a poner su residencia fiscal la empresa farmacéutica? En Jersey. Cuánto es el imuesto allá? Cero. Así que para poder competir, hay que eliminar el impuesto que pagan las empresas… Y que van a ganar con eso los países? Que las empresas se queden, pero no paguen impuestos. Bueno, por lo menos se vana mantener los puestos de trabajo.

La compañía no va a mover sus operaciones en absoluto. Los puestos de trabajo están asegurados. El cambio es una simple formalidad que les va a permitir no pagar impuestos, a la vez que aprovechan todas las facilidades que el país les da en forma de mano de obra cualificada, infraestructuras etc., que se financian con los impuestos que otros pagan.

El Matrimonio es el puntal de nuestra Sociedad

No solamente el famoso libro Freakonomics hablaba de que las estadísticas de éxito están en contra de los niños que crecen con padres no casados. Parece que el tema del Matrimonio está entrando en la política británica.

Hace algunos años, un ciudadano español fue a juicio por el trato discriminatorio del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Por aquel entonces los matrimonios debían tributar por la “unidad familiar“. Dos personas conviviendo juntas no casadas tendrían cada uno su mínimo exento y sus reducciones, pero si estuvieran casadas, al tributar conjuntamente acabarían pagando más impuestos. El ciudadano dijo que eso discriminaba a las personas casadas, que trataba a los españoles de forma distinta y en consecuencia, era inconstitucional. Y ganó. Desde entonces al hacer la declaración, los casados pueden escoger si hacerla juntos o separados.

Aparecía hoy en las noticias que se está sugiriendo otorgar reducciones en el impuesto sobre la renta británico a las personas casadas, como una promoción a que la gente se case. El secretario del Tesoro (algo así como el Secretario de Hacienda) ha dicho:

De forma abstracta, yo creo que es mejor cuando los niños crecen en un hogar donde sus padres están casados, y creo que los niños se dan cuenta de si sus padres están casados o no.

Así que los laboristas están por la labor de defender la institución de la Familia como institución fundamental de la Sociedad. Veremos qué tipo de política fiscal hacen para promocionarla. Quizás en algunos años alguien (como el mismo artículo ya apunta) va a juicio diciendo que los impuestos discriminan a los divorciados. En tal caso, ¿prevaldría la Ley, que nos exige un trato igual para todos, o la idelogía moral de la sociedad, que está de acuerdo en señalar a las familias desestructuradas como las culpables de la juventud descarrilada? Bueno, por lo menos inconstitucional no va a ser, porque en UK no hay tal cosa. A no ser que se meta la UE por medio… Aunque ben pensado, tampoco, porque la UE no va a tener Constitución mientras a UK le quede un soplo de vida…

¿Tendrán derecho a reducciones los matrimonios homosexuales?