Expresiones en ingles: going dutch (expresiones para un restaurante)

¿Sabes qué significa “going dutch”? ¿Sabes cuales son las expresiones en inglés más comunes a la hora de pagar una cuenta? Y lo más importante, sabes cuales son las reglas para pagar una cuenta en Londres?

Dutch es el gentilicio de los Países Bajos. Es decir que en inglés, a alguien que es de los Países Bajos (ojo, no confundir con Holanda) se le llama “dutch”. Así que la expresión “going dutch” significa algo así como “hacer como la gente de los Países Bajos”.

Estás en un restaurante en Londres. Alguien le pide al camarero la cuenta: “Waiter, can I have the bill please?”. La cuenta (“the bill”) llega a la mesa, todos la han visto, y alguien dice “are we going dutch?”. Está claro que se trata de algo relacionado con la cuenta, ¿pero qué hacen en los Países Bajos con la cuenta? Se supone que la pagan. ¿O significa largarse a Amsterdam y dejar la cuenta sobre la mesa?

En algunas ocasiones, cuando llega la cuenta a la mesa alguien quiere invitar. En ese caso la persona en cuestión agarra la cuenta, le echa un vistazo rápidamente sin que nadie pueda ver a cuanto sube (eso es muy importante) y le indica al camarero que se acerque. El “yo invito” que en inglés es “it’s on me” apenas se pronuncia. Simplemente se hace.

Otra posibilidad es que independientemente de lo que cada uno haya pedido, se mire el monto total y se divida por el número de comensales. A eso se le llama repartir la cuenta, “split the bill”.

A estas alturas ya debes estar suponiendo que “going dutch” significa que cada uno se paga lo que ha pedido. La relación que eso tiene con los ciudadanos de los Países Bajos es algo que se me escapa por completo. “Going dutch” no es bueno o malo. Puede ser que alguien no quiera cargar con lo que han pedido otros, o que se sienta responsable de haber pedido más que nadie y no le parezca justo que otros le paguen una parte de su comida. En cualquier caso no es una opción popular, ya sea para evitar parecer un aprovechado, parecer demasiado “tight”, o para evitarse los interminables cálculos de quien ha tomado qué y si la cuenta cuadra.

Lo más habitual es repartir la cuenta, “split the bill”. Pero ojo, si la cena es una cita romántica las reglas cambian por completo, no vayas a confundirte y arruinar un bonito romance. Pero eso ya es parte de otro artículo.