¿Que opina la City de Londres sobre la Prima de Riesgo?

Todo el mundo en España habla de la Prima de Riesgo y es experto en sus causas. Los centros financieros como Londres son los que la deciden. Un Mundo Perplejo te trae lo que la City de Londres piensa sobre España.

En palabras muy simples, la famosa Prima de Riesgo es simplemente el “riesgo país”. Si haces una inversión, como prestarle dinero a alguien, es necesario que analices si vas a recuperarlo. Si no lo tienes totalmente claro, hay un riesgo. En el caso de un país, eso se llama “riesgo país”, y depende de muchos factores.

Cuando el país pide dinero prestado, en forma de Bonos, los inversores averiguan cual es el “riesgo país” y lo cuantifican en una “prima”, un pago por lo arriesgado de la inversión. La Prima acaba mostrándose en el interés del bono ese que lleva ya meses navegando alrededor del insostenible 7%. Es como un crédito normal y corriente, en el que el banco investiga tus cuentas y decide cuánto te va a cobrar: cuanto menos de fiar seas, más te van a cobrar. Resulta irónico que ese pagar de más pueda ser precisamente lo que te arroje a la insolvencia, pero eso ya es otra discusión.

Las primas de riesgo y los intereses se deciden en los centros financieros, de los que la City de Londres es uno de los más importantes del mundo.

¿Cómo ve la City la Prima de Riesgo española?

España tiene el mayor nivel de paro de Europa, y los jóvenes, que son los que tienen que sacar el país adelante con su energía en innovación son lo que lo sufren más. Hay una inmensa cantidad de inmuebles vacíos de los que no se va a recuperar la inversión y muchísimos más con hipotecas sobrevaloradas. No hay crecimiento. El sector de la construcción que tiraba de la economía en los buenos tiempos está inactivo y el sector industrial es casi inexistente. Lo único que sostiene al país son los servicios, y todo el mundo sabe en la City el lamentable servicio al cliente que impera en España y la actitud del “mañana, mañana”. El sector bancario tiene quien sabe cuantos más agujeros escondidos, necesita 64.000 millones de Euros y es incapaz de prestar para reactivar la inversión. Y encima de todo eso están los gobiernos, que a pesar de que cambian siguen sin tener la más remota idea de cómo salir de la crisis.

En resumen, lo que los inversores de la City piensan cuando España emite nuevos bonos es que “Spain is in deep shit”, y que lejos de ir a mejor, lo más probable es que todo vaya a peor, especialmente si Europa se harta y los manda a paseo.

Y esa, simplemente, es la explicación de la Prima de Riesgo.

¿Hay una solución? Por supuesto.

Muchos en España proponen salir del Euro y devaluar la moneda, en un claro mensaje que si no podemos competir en calidad, habrá que hacerlo en precio. Pero saliendo del Euro otros costes como materias primas se dispararían cancelando la devaluación. ¿Cómo se puede conseguir lo mismo sin perder el Euro? Rebajando los salarios. Pero el gobierno no puede simplemente bajar los sueldos.

El rescate obliga a España a reducir la deuda para lo que tiene que imponer medidas de austeridad. Como reducir prestaciones por desempleo, para que no compense no trabajar. Reducir la sanidad y la educación, para que la gente tenga que pagar por ella. Subir el IVA, para que todo sea más caro. Todo ello hace que a la gente no le quede más remedio que trabajar de lo que sea al precio que sea porque el Estado del Bienestar ya no le protege. Así poco a poco los costes laborales van a ir cayendo, y las empresas europeas podrán hacer re-localización a España, que se convertirá de nuevo en el taller de Europa. Es como volver a los 80, antes de que España malgastara la oportunidad de hacer la transición a producción de alto valor y la hiciera a la construcción. Ese es el plan de Europa, y de momento se está ejecutando a la perfección.

Por cierto, si crees que lo mejor es salir del Euro y devaluar, estás apoyando esta opción, así que felicidades.

Nadie se fia de España

Una vez más cumbre de la Unión Europea. Un acuerdo que beneficia a España. Los mercados reaccionan positivamente… y luego negativamente. ¿Por qué? Porque nadie se fia de España.

La verdad es esta: las cuentas de España no están tan mal. De hecho están mejor que las de muchos países de la Unión Europea. La BBC publicó ayer un magnífico gráfico en el que se ve como la deuda pública como porcentaje del Producto Interior Bruto está en la media europea, y justo por encima del máximo fijado en el Tratado de Maastricht, que fijaba las condiciones de entrada en el Euro. Incluso está por mejor que UK, Alemania o Francia. Aquí puedes ver el gráfico.

¿Entonces a qué viene tanto problema con la deuda?

La deuda del Estado es como cualquier otra deuda. El Estado ha pedido dinero prestado y tiene que devolverlo. Y los mercados no ven que eso vaya a suceder. En cambio con los alemanes, que tienen mucha más deuda no tienen ninguna duda.

¿Y eso por qué? En el gráfico también puedes ver que España tiene un crecimiento casi nulo, como la gran mayoría de países. Así que esa no es la razón. Pero en el déficit España está en la cola. Y si entramos a hablar del paro… Bueno, mejor no hablemos del paro.

Así que el problema no es que la deuda sea muy alta, sino que los mercados no creen que España vaya a poder pagarla por su alto nivel de desempleo, el déficit público y el minúsculo crecimiento.

Pero hoy, una vez más la Unión Europea ha tomado una decisión favorable para la crisis bancaria española. Y todo el mundo está de acuerdo que se han puesto políticas para reducir gastos. Entonces ¿por qué siguen sin creer que España va a pagar? Pues porque no lo creen.

¿Que es lo que ha que hacer para que su percepción de riesgo se reduzca?

Ya lo dije hace unos días y afortunadamente parece que vamos en ese camino.

A alguien se le ha ocurrido (y el gobierno español presionó para ello) que no sea el gobierno quien gestione los 100.000 millones del rescate sino la Unión Europea directamente. Es decir que España ni pincha ni corta en tema bancario. Si España no puede decidir sobre los bancos, no puede equivocarse.

Pero todavía queda el problema de la refinanciación. El gobierno español está presionando para conseguir los eurobonos.

Lo que está pasando con los bonos es curioso, porque a medida que los inversores huyen de los bonos españoles, se van a refugiar en los de los países “buenos”. Así que España paga cada vez más, y los otros cada vez menos. Si lo de Europa es una unión, es justo que los beneficios se repartan. Exactamente eso es lo que significa “eurobono”: un bono para Europa con una media de todos los riesgos.

Pero claro, ahora quien pedirá el dinero prestado es Europa, así que igual que con los bancos, van a exigir políticas económicas. Una unión fiscal verdadera. Segundo problema solucionado: España ya no podrá cometer más errores.

Ya lo decía yo: que sea la Unión Europea quien tome las decisiones y que les dejen a los españoles ocuparse de las minucias.

España no ha sido rescatada

Se ha acusado injustamente al presidente del gobierno español de mentir respecto al supuesto rescate. De hecho podríamos estar delante del presidente más honesto de la Democracia. Porque una cosa está muy clara, esto no es un rescate, y ya va haciendo falta uno.

España tiene principalmente dos problemas ahora mismo. Uno es la falta de liquidez del sistema bancario, consecuencia de que inexplicablemente los proyectos inmobiliarios a los que entregaron sus créditos están ahora en el cubo de la basura. Y sin pagos no tienen liquidez para hacer frente a su obligaciones diarias. Un crédito de 100.000 millones de euros debería solucionar ese problema.

Sin embrago la prima sigue subiendo, el interés pagado por los bonos está en máximos históricos. Nada ha funcionado, ni el nuevo gobierno, ni los recortes presupuestarios, ni el supuesto rescate. El problema es España. Y ese problema no se soluciona con dinero. En el fondo, los Mercados están compuestos por gente, y a menudo se mueven por corazonadas. Viendo como España está casi en quiebra a pesar de todo el dinero que la Unión Europea y el Euro han canalizado hacia el país, cómo se les puede culpar de no confiar en los españoles. Y encima los 100.000 millones los van a administrar los mismos que administraron todo ese capital. ¿Cómo se le puede llamar rescate?

Esto no es un rescate, esto es un desastre. España está peor ahora que antes del anuncio. Lo que España necesita es un rescate que la rescate de sí misma.

Primero habría que nacionalizar todos los bancos y cajas en dificultades, echar a todos sus directivos, sin indemnización, y usar los 100.000 millones para garantizar los depósitos. Una vez nacionalizados se entregarían a bancos europeos para que los dirigieran de forma profesional. Segundo habría que tratar a España como a una empresa normal que hace suspensión de pagos. Librarse de los directivos y mandar administradores profesionales. Eso significa mandar gente del Banco Central Europeo y el FMI y que fueran ellos quienes tomen las decisiones. Sabiendo exactamente dónde iba a acabar su dinero, los Europeos estarían dispuestos a crear los famosos eurobonos, y los mercados se convencerían finalmente que el principal problema ha sido solucionado.

Quizás en cinco o diez años, cuando el sistema estuviera totalmente purgado podrían los españoles volver a tener cargos con responsabilidad.

El presidente del gobierno sabe todo esto. Sólo hay que ver la vehemencia con la que ha negado que esto sea un rescate. Ahora pide como prioridad la Unión Bancaria, que le quitaría a España la posibilidad de decidir sobre sus bancos. Y también pide que el Banco Central Europeo compre deuda española. Evidentemente si el Banco Central compra la deuda querrá tener decisión en cómo se utiliza esa deuda. El actual presidente es el más honesto de todos, pidiendo a gritos que Europa intervenga a España. Que ellos se ocupen de la economía, que es su especialidad y nosotros ya nos ocuparemos de los deportes.

 

Ya era hora que rescataran a España

Finalmente. Hoy Europa a puesto a disposición de España 100mil millones de euros. Europa considera que los políticos españoles son unos ineptos y ha decidido tomar cartas en el asunto. Ya era hora. Españoles, estamos de suerte.

Actualización: pues no era un rescate, aquí se explica por qué

En todas las familias siempre hay un primo tonto que no tiene ni oficio ni beneficio y siempre vuelve pidiendo dinero. Pero el primo es encantador y al fin y al cabo es familia, así que no se lo tienen en cuenta. Pero llega un momento que hay que tomar cartas en el asunto, por su propio bien. Los patriarcas de la familia deciden darle dinero, pero esta vez ellos le van a decir en qué y cómo se lo va a gastar, asegurándose que esta vez si cumple esas promesas suyas de sentar la cabeza.

España es el primo tonto de Europa.

La entrada en la Comunidad Europea en 1986 fue una gran oportunidad desaprovechada con la cultura del pelotazo, y cuando llegó la crisis en los 90 no había dinero para detenerla. En 1998 la entrada en el Euro dió otra grandísima oportunidad, desaprovechada con el despropósito de la construcción.

La crisis de 2007 no debería haber tocado a España puesto que las reglas de contabilidad españolas eran mucho más conservativas. Pero se había construido mucho más de lo que se necesitaba, se había valorado a mucho más de lo que valía y las Cajas estaban secretamente en bancarrota. La solución fue que se unieran y convirtieran en bancos, pero no funcionó. Ahora al sector bancario le falta liquidez.

España ha quemado toda su credibilidad y los Mercados financieros no le creen ni una palabra. Por eso no se creen lo de las reformas y la responsabilidad y no le prestan. El sistema bancario español necesita otro rescate pero España no tiene dinero para eso, lo que la podría arrastrar a la bancarrota y fuera del Euro. Por eso la UE ha obligado a España a tomar el rescate, y esta vez ellos van a ser los que se aseguren que cumple sus promesas. Esas son las condiciones del rescate. Porque Europa quiere dejarle muy claro a los mercados que el Euro no se rompe, cueste lo que cueste. La familia permanece unida.

Qué ha pasado con la democracia dirás tu. Pues ya lo decían los de “Democracia Real Ya”. En España ya no había democracia incluso antes del Rescate así que para el ciudadano de a pié poco ha cambiado. Ahora para las cosas importantes nos gobiernan el Banco Central Europeo, la UE y el FMI. Porque esto no es culpa de este gobierno. Ni siquiera del anterior. Es culpa de todos ellos, desde los años 80. Los votantes escogimos a los causantes del descalabro y ahora Europa ha decidido relevar a nuestros políticos de una responsabilidad para la que no están preparados. El gobierno español se va a dedicar desde ahora a otras cosas más a nuestro nivel, como silbidos, himnos y partidos de futbol. De hecho el presidente de España ya está dejando claro cual es su papel ya que mientras todo esto sucede él se va a apoyar a la selección española en la Eurocopa.

Así que finalmente Europa está aplicando a España la misma política que España le iba a aplicar a las Comunidades Autónomas. Nuestros políticos ya no pueden cometer más errores que les cuesten a los ciudadanos dinero. España, el primo tonto, está ahora controlada por la familia. Los ciudadanos salimos ganando porque las decisiones ya no se toman por populismo y amiguismo y con un poco de suerte la banca española será entregada a bancos europeos. ¡Que viva el rescate!

ps1: Hablo en primera persona porque aunque vivo en Londres mi pasaporte es Español y tengo derecho a voto en España.

ps2: En el banco nacionalizado británico RBS la presión mediática hizo que renunciaran a sus bonus a pesar de tener beneficios porque es un banco nacionalizado. En España se despide a directivos de bancos nacionalizados generando pérdidas monumentales y aún así se llevan bonus.

Actualización: pues no era un rescate, aquí se explica por qué

Las ventajas de salir del Euro

Las agencias de crédito y los Mercados han decidido. Ya no se preguntan si Grecia va a salir del Euro, sino cuando, y lo van pregonando a ver si de tanto repetirlo se cumple. Es momento de echar un vistazo a las muchas ventajas que un país como España tiene si sale del Euro.

Una de las muchas consecuencias de la salida griega seria que la irreversibilidad del Euro demostraría ser falsa. Eso daría el trueno de salida para una tormenta financiera que dispararía la prima de riesgo española precipitando la salida del Euro. Según muchos eso nos abre un horizonte de ventajas.  Invirtamos unos momentos en repasarlas.

El problema de España, desde el punto de vista de los monetaristas, es que su moneda, el Euro, esta sobrevalorada. Lo que necesita España es una devaluación, y eso es exactamente lo que sucedería el primer día de la peseta, una monumental devaluación que duraría días, no sólo por sobrevaoración, sino porque los Mercados no querrían pesetas ni regaladas. Recordemos que los Mercados demandaban que los españoles votaran a un gobierno de derechas que implementara políticas de austeridad. España lo hizo y al dia siguiente la prima de riesgo… siguió subiendo porque los Mercados no creían que el nuevo gobierno haría nada. Pasar a la peseta no calmaría los Mercados, sino que les confirmaría la lamentable situación de la economía española.

Semejante devaluación significaría precios prohibitivos para todos los bienes importados, también para las materias primas, arrastrando a muchísimas pequeñas y medianas empresas a la quiebra. Ante el escenario la gente trataría de cambiar las pesetas a Euros, cosa que no podrían hacer porque el gobierno ya habría suspendido la convertibilidad de la peseta y habría decretado un corralito para las cuentas de ahorro. Sin dinero, con los supermercados vacíos, con paro disparado la gente se echaría a la calle a protestar y el gobierno se vería obligado a sacar los tanques a la calle y declarar el Estado de Excepción para proteger a los ciudadanos y la propiedad privada.

El PIB español caería en barrena, el gobierno sin capacidad de recaudar impuestos y con los mercados de capitales cobrándoles nuevos créditos a precio de oro tendría que legislar para recortar todo tipo de gastos públicos, cosa que podría hacer gracias al Estado de Excepción. La mortalidad aumentaría, muchos abandonarían las ciudades, y la inmigración disminuiría. Todo ello mecanismos naturales del Mercado para reducir la presión sobre los recursos limitados.

Finalmente, sin empleo, sin ahorros, sin estado del bienestar, malviviendo a base de cartillas de racionamiento, y con los derechos fundamentales suspendidos la población desesperada estaría dispuesta a trabajar de cualquier cosa a cualquier suledo. Las compañías que habían deslocalizado la produción cuando los sueldos españoles se volvieron demasiado caros relocalizarían (re-shoring) la producción. España volvería a ser un país de bajo coste y bajo valor añadido, como en los años 80. La inversión extranjera llegaría de nuevo y con ella crecimientos del PIB. Gracias a tener moneda propia, el Banco Central podría devaluar la moneda cada vez que los costes laborales se dispararan para recuperar la “competitividad”. (Cuando el producto es una basura la mejor opción es rebajar el precio a fin de poder competir en precio con los otros productos mejores pero más caros).

Otra gran ventaja sería que España podría volver a competir por ser el destino turísitico más barato. De nuevo turistas en busca de sol, playa, paella, sangría y flamenco invadirían las costas españolas relanzando el boom de la construcción, y llenando de hormigón los pocos frente marítimos que todavía quedan.

Saliendo del Euro España volvería a ser lo que era antes de 1994, cuando el tratado de Maastricht inició la aventura del Euro. ¿A quien debemos dar la culpa de estos años perdidos? Quien le vendió a los españoles la idea que podían tener sueldos europeos, nivel de vida europeo? España es un país de segunda. Períférico, como lo llaman en Europa. Su papel en el mundo es el de mano de obra barata y peculiaridades culturales. Que les dejen a los países serios lo de ser productivos, innovar y avanzar. Ya lo dijo Unamuno: “Que inventen ellos”. Los españoles estamos para apretar tuercas. Ese es el papel que les corresponde. ¿Lo es?

¿Y ahora qué está pasando con el Euro?

Casi 5 años después de que empezara la crisis todavía estamos hasta el cuello. La cosa empezó como la crisis de las “sub-prime”, luego pasó a ser el “credit crunch”, luego la crisis de la deuda pública y ahora el Euro se rompe. ¿Cómo se puede entender lo que está pasando de una manera sencilla?

Recuerdo con nostalgia cuando antes de la entrada en el Euro los economistas cuestionaban seriamente la entrada de Grecia. España, Portugal e Italia eran una preocupación, pero lo de Grecia rozaba obsesión porque decían que Grecia jamás tendría la disciplina para ajustarse a las reglas del Euro.

Pertenecer a una Unión Monetaria significa que hay que cumplir unas reglas muy estrictas, porque se está renunciando a una serie de herramientas financieras que ayudarían a corregir los desequilibrios. Las reglas están ahí para asegurar que los desequilibrios no suceden, o que son lo suficientemente pequeños como para que el Banco central pueda corregirlos. Para entrar en el Euro había que cumplir una serie de requisitos diseñados precisamente para asegurarse que al entrar estaban en equilibrio.

La credibilidad es fundamental para la salud de una economía. Si no hay signos de debilidad los Mercados actuarán para devaluar la moneda, lo que comporta la caída del poder adquisitivo de los ciudadanos y el Banco Central tendrá que gastar el dinero del país para estabilizarla. Una forma de ganar credibilidad es poner un cambio fijo, como hizo Argentina en los años 90, lo que significa que el gobierno al renunciar a sus mecanismos monetarios no puede cometer los errores que precisamente acabaron con su credibilidad.

Europa hizo algo similar con el Sistema Monetario Europeo, que funcionó durante un tiempo, pero luego llegó la crisis a principio de los 90, los Mercados vieron las debilidades y la Libra, la Lira y la Peseta tuvieron que salirse del sistema, no sin antes haber gastado enormes cantidades de reservas (que los mercados se embolsaron). La ventaja del euro es que es irreversible, así que es inútil que los Mercados presionen. A menudo las crisis son simplemente eso: los Mercados creen algo, apuestan por ello y al final la presión acaba haciéndolo suceder. El Euro hacía eso imposible.

Todo iba muy bien hasta que explotó la burbuja de las hipotecas y entramos en la peor crisis desde 1929. El gobierno griego tomó una serie de decisiones populistas entregando dinero público (que no tenía) a los ciudadanos. Pan para hoy, hambre para mañana. Pero eso no fue lo peor, porque al ver que las reglas no se estaban respetando el Banco Central Europeo les podría haber llamado la atención. El problema fue que Grecia manipuló sus cuentas nacionales de manera que aunque la deuda se había disparado, el país no producía y habían enormes desequilibrios, nadie lo sabía. Cuando se destapó el pastel era ya demasiado tarde.

De nuevo, la imposibilidad de salir del Euro daba credibilidad al sistema. De una manera u otra Grecia saldría del embrollo: la credibilidad del Euro como sistema inquebrantable  lo aseguraba. Por eso aunque los Mercados han presionado, el riesgo de Grecia entrando en bancarrota nunca ha sido real. Hasta ahora.

Unos por interés, otros por ignorancia dicen que para salvar el Euro lo mejor es que Grecia salga. Cada vez que alguien dice que Grecia puede salir del Euro, esa posibilidad se hace más real. Si Grecia sale del Euro será un precedente. Lo imposible será posible. Si Grecia sale, significa que muchos otros pueden salir. La prima de riesgo se dispararía a niveles insoportables. Otros países no tardarían en seguir. De nuevo, unos por interés, otros por ignorancia creen que de hecho, eso sería bueno para los países. La crisis que hemos vivido hasta ahora sería un juego de niños comparado con lo que se vendría. Pero eso ya lo comentaremos otro día.

Y nosotros que pensábamos que el Pacto Fiscal lo iba a solucionar todo.

El Euro es una cuestión de Amor

Seguro que has escuchado muchos argumentos económicos a favor y en contra del Euro (sobretodo en contra), pero discutir a nivel económico es estúpido. La supervivencia del Euro no es una cuestión económica, es una cuestión de Amor.

Como ya sabes ayer era San Valentín. La City y sobretodo el Tube estaba llena de gente con rosas rojas y los restaurantes estaban imposibles. En este ambiente de Amor y romanticismo vi la luz, la verdadera razón por la que el Euro florecerá o se marchitará como las famosas gardenias.

Precisamente el Lunes salía en los periódicos un estudio del Think Tank  CEBR mostrando los desequilibrios presupuestarios de las regiones del Reino Unido. Los resultados son sorprendentes. Londres recauda en impuestos un 10% más de lo que se gasta en servicios públicos. Londres no necesita las medidas de austeridad anunciadas por el gobierno, reduciendo gasto en hospitales, escuelas o bibliotecas. En cambio otras regiones tienen déficits que harían palidecer a la mismísima Grecia. La zona de Newcastle tiene un 32% de déficit, Gales 35% e Irlanda del Norte un descomunal 40%. Según los datos un 20% de los ingresos en impuestos de Londres acaban financiando los déficits del resto del Reino Unido. Sólo El Sur-Este, el Este y Escocia (que está justo en la media del 10%) se libran de la quema.

La conclusión es que los londinenses sufren problemas económicos por culpa de las regiones. Los números no dejan lugar a la duda: el Reino Unido no es una Área Monetaria Óptima y en conclusión la las regiones con déficits galopantes deberían salirse de la Libra Esterlina, al igual que Londres pide que Grecia se salga del Euro. De esta manera, al igual que Grecia, tras un periodo muy doloroso de ajuste, tendían su propia Política Monetaria y Económica, algo que les ayudaría a salir de la crisis.

Pero Londres no lo está pidiendo. Incluso con Escocia, que ha mostrado su intención de independizarse, Londres va a usar todos los argumentos posibles para mantener el Reino Unido… pues eso, Unido. ¿Y todo eso por qué? Porque Londres ama a las regiones, y siente la obligación de protegerlas, de promocionarlas, financiarlas si es necesario. ¿Por qué? Porque la Libra Esterlina no es un Area Monetaria Óptima, no es un proyecto económico, es un proyecto político, motivado por emociones. Precisamente los argumentos que Londres usa para atacar el Euro y demostrar que está construido sobre bases erróneas, que no va a sobrevivir, y que nunca debería haberse creado.

Y tienen razón: Europa no es un Área Monetaria Óptima. Ni Estados Unidos, ni el Reino Unido, ni España. Si nos rigiéramos por esa teoría económica acabaríamos con un montón de Ciudades Estado y con la desaparición de los actuales “Estados Nación” algo que sólo se sustenta por motivos políticos y emotivos.

El Euro fue la evolución lógica de un proyecto político para sentar en la misma mesa a los países más hostiles de la Tierra, la vieja Europa, y concretamente como reacción a los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Una demostración sin precedentes de Amor entre naciones que el Reino Unido se niega a aceptar (como ya vimos en este artículo).

Así que siguiendo la lógica económica, ¿debería Grecia salir del Euro y seguidamente el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte desmembrarse? O al igual que Londres financia Gales, los países ricos de Europa deben financiar a los no tan ricos? ¿Amor o Dinero? ¿Lógica o Emociones? Tu tienes la palabra.

Lo que está pasando con la UE, en palabras simples

La Unión Europea, la casa de todos los europeos, está pasando unos momentos algo complicados. La ironía es que la solución es a la vez la razón del problema, y se podría haber solucionado hace por lo menos 10 años.

Supongamos que quieres construir una casa nueva y contratas a un arquitecto que te hace unos planos con paredes, techo y todas esas cosas que necesitas en una casa. A la hora de construirla decides que por el momento puedes pasar sin el techo, así que te mudas con tu familia y unos cuantos socios a la nueva casa. El tiempo pasa y nadie echa de menos el techo hasta que un día estalla una terrible tormenta que amenaza con mojar todo lo que hay en la casa y hacerla inservible. Después de esperar a ver si la tormenta amaina los habitantes decidís que ha llegado el momento de poner el techo, tal como estaba en los planes iniciales, pero los que viven en una de las habitaciones se niegan y dicen que si llueve van a utilizar paraguas, que en paraguas tienen larga experiencia. Así que los demás acaban poniendo plásticos por todas partes y cruzando los dedos para que no empiece a soplar el viento.

Esto es básicamente lo que sucedió ayer en la gran reunión para salvar la Unión Europea.

El Tratado de Maastricht, escrito en 1992 en medio de una tremenda crisis monetaria en Europa y que entró en vigor en 1993 creaba el Euro, la moneda única europea. También definía los requisitos para entrar en el Euro, que al final se flexibilizaron ligeramente para que todos los países que formaban la UE pudieran entrar.

El nacimiento del Euro generó una gran polémica. Sus detractores decían que una moneda única significaba una política monetaria única. Eso sólo podía suceder en “Areas Económicas Óptimas”, es decir, entre países cuya economía fuera extremadamente similares. Cuando en Europa unos países estuvieran en crisis y otros no (crisis asimétrica) el Banco Central acabaría haciendo políticas que perjudicarían a unos u otros. Por eso los arquitectos del Euro diseñaron un sistema de protección que redistribuiría recursos cuando la política monetaria única estuviera perjudicando: la Política Fiscal Europea.

A los gobiernos eso de ceder competencias fiscales no les gustaba, y Alemania era uno de ellos, así que se implementó en Euro .El 1 de Enero de 2002 el Euro se convirtió en moneda de uso y nunca más nadie habló de la política fiscal. Hasta ahora.

Me imagino a Angela Merkel sentada, con las manos en la cabeza pensando cómo nos hemos metido en semejante barrizal. Merkel le dice a uno de sus ayudantes que la implementación del Euro no está terminada, pero que por la unión fiscal ella no pasa. Dice que lleva tantos años dándole dinero a esos países que ahora amenazan con arrastrarlos y que ni siquiera puede obligarlos a cumplir con simples medidas. Entonces de repente tiene una idea. Si tuvieramos una unión fiscal seguiríamos dándoles dinero igual pero por lo menos podríamos exigirles cumplir con las reglas. Así que llama a Sarkozy y le dice “Sarko, he cambiado de opinión, vamos a por la Política Fiscal”.

Con una política fiscal única Bruselas distribuirá ayuda y podrá exigir que aquellos que la reciben cumplan con una serie de requisitos. Además podrá emitir bonos europeos con los que se financiará la deuda de países como España e Italia. Eso y el mensaje que el Euro no se rompe eliminarán las esperanzas que los Mercados tienen de que el Euro quiebre, y que es la razón por la que siguen presionando la prima de riesgo. Además, los requisitos van a ser menos duros que los que los países casi cumplieron al entrar en el Euro, así que nadie se puede quejar que esto nunca se aprobó.

El último escollo son los británicos. Resulta que Cameron se ha plantado y ha dicho que el acuerdo no beneficia a UK, así que no firma. Parece que Cameron no está mucho por la labor de jugar en equipo. Lo que a él le preocupa es que hoy por hoy UK vive fundamentalmente de las finanzas, y Sarkozy ya ha dicho que se le van a poner controles al sector financiero. Si eso sucede Londres podría perder negocio y eso sería catastrófico. Aunque quizás no tan catastrófico como quedar fuera de todas las decisiones de la Unión Europea, porque todos los otros países han aceptado. Ahora UK vive en la casa, se ha salido con la suya de no poner techo pero a partir de ahora nadie le va a dar ni la mano (como ha hecho ya Sarkozy), y no se puede permitir mudarse. Buen papelón le queda.

El Euro nació como respuesta a una tormenta monetaria, y su implementación se va a producir totalmente como reacción a una tormenta de deuda. Parece que sólo tomamos decisiones a base de golpes. Excepto los británicos, que son alérgicos al cambio.

Si quieres leer otro artículo con algo más de historia sobre las razones de esta crisis de deuda, pincha aquí

Actualización: gracias a linac por menear el post. Para ver los comentarios en menéame (de todos los gustos y colores y muy interesantes) pincha aquí.

El Euro se muere, la City festeja

Europa está en medio de una tormenta financiera y en la City de Londres el Champagne corre a raudales por dos razones: la tormenta demuestra que ellos tenían razón, y si todo sale según lo previsto, esto va ser mejor que si les toca la lotería.

El Euro es un proyecto político y ataca la regla más sacrosanta de la economía liberal: la no manipulación de la economía por parte del Estado. Para los economistas liberales (o neoclásicos, como quieras llamarlos) va contra sus creencias más fundamentales. Es intervencionismo del Estado. ¡Es Socialismo!

Los orígenes de lo que hoy es la Unión Europea y el Euro fue la CECA (Comunidad Económica del Carbón y el Acero, 1954) y la CEE (Comunidad Económica Europea, 1977). Sus impulsores nunca escondieron que su objetivo era la colaboración europea para evitar la competencia por los recursos que había provocado las dos grandes guerras. El Euro era otro paso hacia la unificación política y económica que haría una nueva guerra en Europa impensable.

Durante la creación del Euro se debatió si al principio debía ser sólo para unos pocos países que cumplieran condiciones económicas muy estrictas y permitir a otros que se unieran lentamente. Es lo que se llamó la “Europa de las dos velocidades”. Se decidió incorporar a la mayoría de países que formaban la Unión Europea. Esta decisión era un riesgo para países con moneda fuerte como Alemania y Francia ya que la moneda resultante podría ser más débil que la suya. Pero era una decisión política y no económica: Los países débiles disfrutarían de una credibilidad que no tenían, permitiéndoles imponer disciplina económica a la vez que se beneficiaban de los beneficios de la economía única.

Los economistas liberales dijeron que la economía de esos países no merecía la credibilidad porque la el Banco Central no conseguiría imponer la disciplina necesaria, y en cuanto una crisis llegara, eso se pondría al descubierto. Efectivamente la crisis llegó y Grecia abrió la caja de Pandora.

Esta situación no es nueva. Antes que el Euro estaba el SME (Sistema Monetario Europeo), en la que las monedas mantenían una cambio casi constante, con un poco de fluctuación. La estabilidad que esto provocó escondió los desequilibrios de algunas economías, y tras la famosa “tormenta del SME” en 1993 el Reino Unido e Italia salieron del SME y España estuvo al límite. El millonario George Soros hizo parte de su fortuna apostando contra la Libra Esterlina en aquella tormenta. El SME se rompió y se refundó con unas reglas mucho más flexibles.

Hoy los mercados están siguiendo el mismo guión. Grecia explotó por sí misma. Los mercados dispararon el precio de la deuda en otros países cuya economía no era disciplinada: Irlanda y Portugal. Europa está luchando por salvar a esos países pero los mercados están presionando para que los esfuerzos fracasen. Las agencias de credit rating ya avanzaban la semana pasada que no creían en los rescates. Si sucediera lo imposible (que Grecia tuviera que salirse del Euro) sentaría un precedente: echar marcha atrás en la entrada en el Euro es posible. Entonces los mercados atacarían sin piedad a Irlanda y Portugal.

Pero para que el Euro explote hace falta que un país grande caiga, uno cuyo tamaño haga imposible un rescate, y ahí es donde el guión no funciona, ya que la presión ha estado sobre España como el candidato ideal, pero contra todo pronóstico España está sobreviviendo ya que la situación no es tan seria como los mercados apuestan.

Hoy el guión ha cambiado ligeramente, ya incomprensiblemente Italia nunca salía en las apuestas, a pesar de tener un presidente que ha destruido las expectativas del país (no lo digo yo, lo dice The Economist). No salía hasta hoy, en que todos los periódicos hablan del riesgo de Italia.

El guión sigue con Italia siendo incapaz de pagar sus deudas debido a la subida del precio y viéndose obligada a salir del Euro. Ante eso, Alemania y Francia tendían la opción de echar a las manzanas podridas del Euro y crear un “Super-Euro”, o acabar con él para siempre y volver a una versión revisada del SME.

En ese caso la estupidez de los gobiernos y los ciudadanos por malgastar una oportunidad de oro habrían dado la razón a los liberalistas, Europa volvería a tener un puñado de monedas y la City, siendo el centro de cambio de moneda más importante del mundo tendría una nueva fuente de especulación e ingreso, algo que necesita rápidamente.

Este es un artículo mucho más largo que de costumbre, pero no sabía cómo contarlo con menos palabras. Si algo no ha quedado claro por resumir demasiado, pregunta en los comentarios. El artículo ha sido escrito a razón de este twit de @belenlaso.

Las agencias de crédito en contra de las medidas de austeridad de Grecia

Las agencias de credit rating recibieron muy mala prensa tras la crisis financiera. Ahora una de ellas, aprovechando la crisis griega trata de parecer el guardián de las futuras crisis diciendo que por mucho que se esfuercen, los griegos van a quebrar y vamos a entrar de nuevo en cirisis. El oráculo ha hablado.

Las agencias de ratings son empresas que analizan la deuda de empresas y gobiernos y les dicen a sus clientes qué tan fiable es esa empresa o gobierno a la hora de devolver el dinero. Lo hacen dando un “rating” o valoración. Por eso cuando consideran que la fiabilidad del pagador ha empeorado le rebajan el rating. La importancia de ese rating reside en la credibilidad de la agencia. Si yo escribo en este blog que he rebajado el credit rating de la empresa X es poco probable que los mercados mundiales reaccionen, pero si lo hace S&P, la cosa cambia. No solo eso, si ellos deciden reducir el rating de alguien sin un argumento válido, podrían hacer que fuera mucho más difícil para ese alguien conseguir nuevo crédito, teniendo así que pagar mucho más interés para conseguirlo y de esa manera hacer más probable que efectivamente no pudieran pagar. Es lo que en los ambientes financieros se llama una “self fulfilling prophecy”.

Tras la crisis financiera de 2008, muchos dedos apuntaron a las agencias de crédito como culpables parciales por valorar como buena la deuda de muchas empresas que no lo eran. Ahora parece que para evitar esto S&P ha tomado la posición opuesta, la del pesimismo.

Ayer S&P avisó que el plan que los bancos europeos han diseñado para ayudar a Grecia no funcionará. Después de que la semana pasada el gobierno griego aprobara medidas de austeridad para conseguir la ayuda europea los mercados se calmaron: las medidas y la ayuda daban credibilidad a la economía griega, con lo que ya no tenía sentido apostar en su contra. Pero S&P ha decidido, erigido en guardián de la estabilidad mundial ha señalado que con plan o sin plan, Grecia no va a hacer frente a los pagos y que eso equivale a una bancarrota. Existe el peligro que ese aviso desencadene una serie de eventos que precisamente impidan que el plan funcione. En vez de eso podrían esperar un poco a ver qué ocurre, pero si lo dicen ya de principio nadie les podrá culpar de no haberlo avisado.

Aunque quizás en S&P apoyan secretamente a los manifestantes que critican los planes de austeridad. Quizás con este anuncio quieren boicotear los planes para que Grecia entre en bancarrota, tengan que salirse del Euro, el Euro desaparezca y cada país pueda gastar dinero público como siempre habían hecho sin que nadie de la Unión Europea les recuerde estupideces como el equilibrio presupuestario.

El título puede parecer que no representa el contenido del artículo. Es que estoy tratando de copiar el estilo periodístico de los periódicos ingleses.