Vacaciones prorrogadas

De niños dedicábamos el último pensamiento del día justo antes de cerrar los ojos a desear que algo ocurriera durante la noche y al día siguiente no tuvieramos que ir a la escuela. Con aquella ingenuidad infantil, las razones favoritas eran grandes desastres naturales, como terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, grandes nevadas… Qué nos está pasando que las mayores nevadas de los últimos tiempos están ocurriendo ahora y lo que a la gente le preocupa es ir a trabajar?

Europa está viviendo uno de los peores inviernos que se recuerdan, y no ha hecho más que empezar. Es una cuestión general, y la nieve está llegando incluso al Mediterráneo. Hoy era el primer día de escuela en España después de las vacaciones navideñas y estoy convencido que muy pocos niños se han quejado al saber que muchísimas escuelas estaban cerradas (si acaso se habrán quejado de que la suya esté abierta).

La situación no parece ser la misma entre los adultos. Estamos viendo estos días cómo todas las aerolíneas sin excepción están cancelando vuelos por causa del mal tiempo. Y qué es lo que los noticieros nos muestran? Gente indignada porque no pueden volver a trabajar después de haber venido a España a pasar sus vacaciones. Dicen que es increible que hayan cancelado sus vuelos por causa del mal tiempo, a pesar de que paises como el Reino Unido están completamente cubiertos por más de un metro de nieve (una foto aérea vale más que mil palabras).

Foto tomada el 7/1/2010, fuente: NASA/GSFC, MODIS Rapid Response.

No es culpa de nadie. Por el momento, la incompetencia de las aerolíneas no provoca nevadas ni cierres de aeropuertos. Simplemente la nevada ha llegado y nos hemos quedado sin poder ir a trabajar.

Yo tenía vuelo ayer al mediodía hacia Londres. Antes de salir de casa comprobé el estado del vuelo y vi que estaba cancelado. Así que dejé mis cosas, cambié el vuelo gratuitamente desde la comodidad de mi habitación utilizando la página web de la aerolínea y me dispuse a disfrutar de mis vacaciones inesperadas y ahorrarme dos días de temperaturas bajo cero. Por la noche, pude ver por TV como entrevistaban a pasajeros que curiosamente iban a ir en el mismo avión que yo, pasajeros del país, y que estaban indignados por no poder volver, hasta el punto que estaban dispuestos a irse en lo que fuera, a la hora que fuera, directos a un caos de nieve, hielo, trenes cancelados, carreteras cortadas…

Las aerolíneas prorrogan las vacaciones y la gente se indigna? Qué nos está pasando? Si es que ya lo dicen, que hacerse mayor es perder el niño que llevamos dentro…