Volvemos al tema de los borrachos ingleses

Los borrachos ingleses son un problema. Lo dice el mismísimo gobierno británico. Hace unos días aprobaron la enésima propuesta para evitar las perniciosas consecuencias de sus borracheras.

El Ministerio del Interior británico ha propuesto poner un precio mínimo para las bebidas alcohólicas en el supermercado y eliminar las populares ofertas de pague una y llévese otra de regalo (BOGOF). Según datos publicados por la BBC esta medidareducirá el número de muertes relacionadas con la ingestión de alcohol en 2000, y en 44000 las hospitalizaciones en los próximos 10 años, además de reducir 24000 crímenes al año.

Lo que el gobierno busca es que se venda menos alcohol, con lo que los supermercados y asociaciones de tiendas se han alzado en pié de guerra para defender al consumidor. Dicen que el precio mínimo va a penalizar a aquellos que beben responsablemente, y no a los que beben demasiado.

Curiosamente los que no han dicho nada son las asociaciones de pubs, quienes estaban muy preocupados hace unos meses cuando las propuestas eran para subir el precio de la bebida en los pubs. Ellos hace ya tiempo que están en su propia cruzada para proteger a los consumidores (sus clientes), y los pubs, algo esencial para la cohesión de la sociedad británica. Porque la sociedad que se emborracha unida, permanece unida. Allá por 2007 decían que cuando la prohibición de fumar en lugares públicos entrara en vigor el 1 de Julio de 2007, las ventas de los pubs caerían en picado y les obligarían a cerrar. Supongo que es porque el cliente típico de un pub si no podía ir a fumar al pub, prefería quedarse en casa.

Pero la verdad es que los datos no confirmaron sus miedos. La crisis de los pubs empezó con la crisis financiera. La gente con menos dinero en el bolsillo no estaba dispuesta a reducir su cuota de alcohol. Las estadísiticas muestran un aumento de la gente que sustituyó la cerveza en el pub por las ofertas de cerveza barata en el supermercado. Cuando el gobierno quiso subir el precio mínimo en los pubs las asociaciones salieron en defensa del consumidor diciendo que no era justo que le pidieran más dinero. Esta vez que la subida es en los supermercados no parece que estén preocupados.

Así que ya estamos de nuevo con el tema de intentar que los ingleses se emborrachen menos. Los escoceses ya están implementando una medida similar.

¿Y a qué viene tanta obsesión con la salud del ciudadano? Primero por los problemas de orden que crean, aunque como ya comentamos quizás eso se explica porque son animales, no por el consumo de alcohol. Lo segundo es que cuando la gente bebe lo pasa muy bien, pero cuando el abuso les lleva al hospital entonces es el Estado quien paga la factura doblemente: por el hospital, y por la productividad perdida.

Por eso el gobierno está desesperado por reducir el consumo de alcohol, por una cuestión de dinero. Y los supermercados ven que se les escapan las ventas. Y los pubs esperan que algunos de los clientes vuelvan.

Da gusto ver cómo los poderes se preocupan por el prójimo.

 

¿Es el alcohol lo que convierte a los ingleses en animales?

Los ingleses son bien conocidos alrededor del mundo por su violencia cuando van borrachos (que es siempre que salen de fiesta). Una socióloga tiene la teoría de que ese comportamiento no es culpa del alcohol, sino que lo usan como excusa para dejar salir al animal que llevan dentro.

Pasear por la noche por zonas de pubs y clubs como Bishopsgate o Shoreditch significa sortear peleas, grupos de mujeres gritando, cerveza volando en todas direcciones, gente tirada por los suelos… Es una imagen chocante para extranjeros de origen latino, especialmente porque esto no sucede a las 3 de la madrugada. Las sesiones de borrachera empiezan a las 7 de la tarde y a veces puedes ver escenas dantescas cuando todavía luce el sol.

Las autoridades se quejan de las consecuencias del exceso de bebida: violencia, promiscuidad y suciedad. Las consecuencias son gasto policial innecesario, ambulancias que atienden más casos relacionados con la bebida (intoxicación o peleas) que cualquier otra causa, el mayor porcentaje de embarazos adolescentes en Europa (curiosamente le echan la culpa al alcohol), y gastos en limpieza de ciudades que por la mañana parecen haber vivido una batalla campal.

Los ingleses gustan en describirse como gente educada (hasta extremos ridículos, recordemos el caso de lo que significa Sorry), no les gusta llamar la atención y son tremendamente tímidos. Pero cuando salen de fiesta, y su Mr. Hyde aparece con un terrible aliento de alcohol: son violentos, desinhibidos, provocadores, promiscuos, ruidosos… Y lo más curioso es que eso parece ser motivo de orgullo.

Todavía ahora me sorprende cuando la gente me dice que tienen que beber un par de cervezas para “soltarse”. Parecen decir que su “britishness” les limita, y que la bebida les convierte en “party animals”, el alma de la fiesta. Cuando salen, lo m’as importante es beber cantidades ingentes de alcohol para estar muy borrachos, y entonces es cuando empieza la fiesta.

Hay desde ayer artículo de una antropóloga en la BBC que afirma que los comportamientos antisociales (lo que los ingleses describen como “divertirse”) no son culpa del alcohol. Dice que uno se puede emborrachar sin ir más allá de lo que es socialmente aceptable, pero en UK la gente cree que el alcohol genera comportamientos antisociales, así que cuando beben se comportan exactamente de la forma que ellos espera de un borracho.

Si esto es cierto se crea un círculo vicioso, porque si no bebes, la gente desconfía de ti, y si bebes te vas a comportar de forma antisocial. ¿Y qué tiene que ver Un Mundo Perplejo con esto? Pues como es habitual te cuento lo que puedes hacer para ser un londinense más, y aquí tienes una gran oportunidad.

Gran parte de la población, y especialmente en la City tiene como hábito emborracharse los fines de semana. Luego es habitual que te digan cualquier barbaridad seguida de “no me hagas caso, estoy borracho “don’t listen to me, I’m drunk”), y a la mañana siguiente no ha pasado nada. Tu también puedes hacerlo, y ni siquiera hace falta que te emborraches. Si te comportas comoun borracho ellos asumirán que estás borracho. Así que asegúrate que no controlan cuánto has bebido y diviértete tu también: baila como un imbecil, habla a gritos, insulta al jefe (que tristemente estará bebiendo contigo), dile palabras soeces al chico o la chica que te gusta, quítate la camiseta, exhibe partes privadas de tu cuerpo como si no te dieras cuenta, tropiézate y cáete encima de esa persona que te atrae magreando tanto como puedas  y de vez en cuando ves diciendo “I am soooooooo drunk”.

Lo curioso de todo esto es que UK no es ni de lejos el país en el que la gente bebe más a menudo ni en más cantidad. Y sin embargo tienen el dudoso honor de ser los que se comportan peor cuando se emborrachan. ¿Crees que realmente el alcohol les transforma? ¿O te parece que es una muy útil excusa para soltar al animal reprimido que llevan dentro? ¿Y tu, le vas a sacar partido a la situación?

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