Londres tiene su distrito tecnológico: el Silicon Roundabout. Justo donde termina el distrito financiero y empieza el distrito bohemio. Una mezcla entre negocio y creatividad en el corazón de Londres.
Esta zona, el East End original, estuvo abandonada por mucho tiempo. Cuando las fábricas y almacenes que la poblaban en el siglo XIX empezaron a mudarse a zonas menos céntricas dejaron un montón de edificios en mal estado, calles estrechas y un barrio con no muy buena reputación.
Así que aprovechando los grandes espacios y los precios bajos de los almacenes semiabandonados los artistas empezaron a instalarse, convirtiendo la zona de Shoreditch en la zona más creativa de Londres.
Con este ambiente creativo y también por los precios asequibles una serie de empresas de tecnología empezaron a instalarse. Moo.com, la revolucionaria empresa de tarjetas de visita fue la primera. La más conocida Last.fm. Pero hay muchas otras de menos impacto mediático que están teniendo gran éxito. Así que ahora toda empresa de tecnología que empieza (lo que se conoce como “startup”) tiene que tener en su tarjeta de visita una dirección en Shoreditch, y codearse a la hora de comer con artistas, emprendedores y gurús de la tecnología.
Los restaurantes de moda, salas de arte, bares de copas se multiplican y el gobierno, feliz de subirse al carro de la moda tecnológica ha empezado un programa para atraer a grandes empresas de Internet como Google, Facebook, Microsoft, o Cisco. Las comparaciones con el Silicon Valley de California son inmediatas, y la prensa ya se ha encargado de hacerlas obvias, diciendo que esta zona es el Silicon Valley de Londres.
Pero esto no es un valle. El centro neurálgico de todo este movimiento está en el cruce de las calles Old Street y City Road, como puedes ver en el mapa más abajo. En el centro de este cruce hay una rotonda horrenda, que parece estar a medio hacer (o a medio destruir).
En inglés rotonda se llama “roundabout”, así que si al valle de California le llaman “Silicon Valley”, a la rotonda de Londres la han llamado “Silicon Roundabout”. La “rotonda de silicio”, y se han quedado tan contentos. Hay últimamete algún intento por popularizar el nombre “Tech City” o “Ciudad de la Tecnología”, pero teniendo en cuenta lo que le gusta a Londres los nombres graciosos, me parece que se va a quedar con “Silicon Roundabout”.
Si estás por Londres no se te olvide visitar esta zona y pasear por sus calles llenas de viejos almacenes hoy restaurados para disfrute de los nuevos ricos creativos del distrito tecnológico londinense. Y cómo no, de los restaurante, como el “Fifteen” de Jamie Oliver o el mejor bocadillo vietnamita de Londres en Banh Mi 11 (Ojo, que se dice bang mi muoi mot).























































































