¡Feliz Año 2012! Si, lo se, con un poco de retraso. Este artículo lleva en el horno nada menos que dos semanas. Es que el año ya ha empezado movidito. Pero no avancemos acontecimientos. Primero vamos a hacer un pequeño repasito de lo que ha sucedido en Londres en el 2011, desde el punto de vista de Un Mundo Perplejo.
Quizás hayas oído que 2011 no ha sido un gran año económicamente. Londres y el Reino Unido lo han sufrido hasta el punto que los editores del famoso diccionario de Inglés de Oxford han nombrada como palabra del año “Squeezed Middle“, que describe como la mayoría de los ciudadanos en UK lo están pasando mal para salir adelante. ¿Cómo hemos llegado a semejante situación? En Enero el gobierno ya nos anunció que el último trimestre de 2010 había ido todavía peor de lo que ellos habían previsto, pero no era culpa de ellos sino de unos cuantos centímetros de nieve que paralizaron el país entero. “The wrong sort of snow”, decían. Y luego la crisis del euro se fue a peor con las agencias de crédito, y el famoso trader que salió en la BBC dijo lo que (al parecer) nadie sabía: que los traders son unos impresentables. Al final la Unión Europea acordó un plan para salvar el Euro, aunque los británicos votaron en contra. Este año también sucedió lo que ya se ha denominado el “London Burning”, la serie de disturbios que conmocionó el país. Aquí está el primer y segundo artículo que escribí. Hay quien le echa la culpa a la crisis. Yo creo que hay demasiada obsesión con la palabra crisis. Lo mejor es no tener expectativas. Esto no es una crisis, esto es como las cosas van a ser a partir de ahora. Así que mejor que lo tomemos con filosofía.
Pero el gobierno británico no ha estado de brazos cruzados. En absoluto. Ha propuesto iniciativas, como la de despedir a los que trabajan en bibliotecas y sustituirlos por voluntarios, o invertir 4.000 millones de libras para fomentar la comida sana (porque es más barato eso que ocuparse de las enfermedades relacionadas con la obesidad).
Y ya que estamos con el tema económico, también decir que este año hemos tenido a los capitalistas llorando más de lo habitual: que si los heladeros quieren que les quiten impuestos, que si la British Library no promociona las librerías locales suficientemente, que si Amazon mata las tiendas de calle. Se ve que el que no llora no mama.
Pasemos ahora a la sección de eventos, porque el año ha venido cargadito, y Un Mundo Perplejo estaba ahí para contarlo. En Febrero fuimos a ver la recreación anual de la decapitación del rey Charles I, en verano fuimos a las Proms, los conciertos anuales de la BBC en verano y a animar a los corredores de la Maratón de Londres.
Ha sido un año lleno de britishness. Hemos hablado de la relación de los ingleses con el alcohol, los documentales de TV, la obsesión por dar dinero para obras benéficas, la tradicional carrera de caballos en de Royal Ascot, la película “The King’s Speech” y cómo no, y ya que hablamos de realeza, la boda del hijo del Príncipe Charles y Lady Di. Aquí tienes la crónica del día antes, y el baño de masas que me dí para ver a los príncipes salir al balcón de Buckingham Palace.
También ha sido un año de pérdidas: los Bendy buses se han ido para siempre, y se ha aprobado la destrucción de un edificio emblemático.
Y como es habitual en Un Mundo Perplejo hemos hecho lo que haría cualquier londinense que se precie, como ir de Yoga Retreat, visitar Kent, Hyde Park, el Columbia Market, y hemos paseado por el festival veraniego del Southbank.
Todo eso sin olvidar las nuevas palabras que hemos dominado este año: catch up, get over it, tick in the box, ludicrous, touch base, brilliant, take away y cómo contar en inglés.
No está mal para un añito. Pero eso no es nada comparado con lo que viene en 2012: la celebración de los 60 años de la coronación de la Reina, los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, la llegada del nuevo autobús de Londres, elecciones para la alcaldía, nuevos y excitantes viajes, más sugerencias para visitar en Londres, nuevas palabras, y todo eso es sólo lo que está programado. Lo que es seguro es que será inolvidable. Espero que lo podamos vivir juntos desde aquí.