Las votaciones funcionan

Las votaciones populares tienen como objetivo reflejar la voluntad popular respecto a algún tema. Si esto es así, los resultados de la votación popular del sábado reflejan un considerable avance de la sociedad española.

Por lo que tengo entendido el sábado, aprovechando el día de reflexión de las elecciones, Televisión Española emitió un programa para elegir el representante español para Eurovisión. Cinco candidatos habían sido elegidos por un jurado, y otros cinco por internet. Los votos para elegir al representante eran por SMS y por teléfono. El resultado fue la victoria de Rodolfo Chikilicuatre, y su canción “El Chiki Chiki”.

Si no eres español, supongo que esto ni te va ni te viene, y si vives en España, no hay nada que yo te pueda contar desde Londres que tu no sepas ya. Lo único que puedo decir es que al leer la noticia, ver el vídeo de la canción, darme cuenta que el tal Rodolfo es uno de los humoristas del programa de humor de Buenafuente, y recordar los múltiples intentos que Buenafuente ha hecho de para “colar” un representante de Eurovisión, no puedo evitar pensar que esto es una broma que ha llegado a niveles que ni ellos mismos esperaban.

Eurovisión se tomaba muy en serio en España no hace tanto tiempo. Este año mandan una broma, por votación popular, para representar a España delante de Europa. Total, si igual vamos a perder… Pero dice mucho de cómo los españoles se toman a si mismos. También es cierto que Eurovisión ya hace tiempo que no es lo que era. Ah, y puedo asegurar que va a ser la primera vez en muchos años que voy a ver las votaciones con emoción.

Otra cosa llama la atención. Y es que esto no es una cosa cualquiera. Rodolfo Chikilicuatre se ha montado un blog, una cuenta de MySpace, Facebook, Twitr, Tumblr, YouTube… Esto es humor tomado muy en serio.

Y como colofón, el video

En defensa de los tacones altos

No voy a negar que los zapatos de tacón alto en mujeres son elegantes, pero tengo cierta animadversión hacia ellos. Y creo que hay mucha gente que comparte mi sentimiento. Evidentemente, para contrarrestarlo hace falta ingenio.

Zapatos de tacón

Como decía, no voy a negar que son elegantes, pero estaremos de acuerdo, que esos zapatos que llevan las mujeres hoy en día, más que zapatos son zancos. Son desmesuradamente altos, lo que perjudica seriamente la columna vertebral. Y no es que los lleven un ratito: van con ellos todo el día. Por eso siempre que una mujer a quien aprecio lleva uno de esos me convierto en el pesado que le dice lo malo que es para su columna.

Si, ya me se todas las excusas: que si estilizan la pierna, que si hacen que los vestidos queden mejor, que si están acostumbradas a andar con ellos y no saben andar con zapato plano… Es como si pudiera ver la situación, con ese grupo de mujeres charlando entre ellas:

-Mi novio es un pesado, siempre con lo de que los zapatos son muy altos.
-Si, yo tengo un amigo que siempre me da la paliza con que si sólo tengo una espalda y me tiene que durar toda la vida, y esto y lo otro.
-Tenemos que inventar algo para que nos dejen llevar los zapatos en paz.
-Ya lo tengo, vamos a decir que las mujeres que llevan tacón alto saben más de fútbol. Así seguro que no nos critican más.
-No creo que podamos justificar eso. Además, eso significaría que tendríamos que tragarnos esos insufribles partidos, y por ahí no paso.
-Pues si con el fútbol no funciona, sólo nos queda una alternativa…
-Si, pero cómo lo argumentamos?
-Decimos que andar con zapatos de tacón alto mejora la experiencia sexual.
-Si! Perfecto! Así nos dejarán llevarlos e incluso nos comprarán nuevos.
-Bien! Yo me encargo del estudio.
-Yo haré unas cuantas llamadas a mis amigas periodistas.
-Si, ya puedo ver los titulares…

Los tacones altos podrían mejorar la vida sexual

Si el estudio no nació de una conversación como esta, seguro que se pareció mucho

Los insultos son buenos para el negocio

La Formula 1 está empezando a atraer comportamientos moralmente reprochables por parte de los aficionados. Buenas noticias para la Fórmula 1.

La prensa inglesa anda desasosegada por los abusos racistas que el piloto inglés de F1 Lewis Hamilton recibió de algunos de los asistentes a los entrenamientos del pasado fin de semana en el Circuit de Catalunya. Comentan que algunos aficionados le silbaron, abuchearon y gritaron cada vez que andaba cerca del camión que utiliza para descansar. Los medios hacen especial hincapié en un pequeño grupo que se había pintado la cara de negro y lucían camisetas con el lema “Hamilton’s family”. El piloto ha declarado sentirse “entristecido” por los acontecimientos.

Lo de los tipos con betún en la cara supongo que viene de la presencia de familiares de Hamilton en los circuitos. Según tengo entendido los medios de comunicación españoles tienen cierta tírria al padre, cosa que los aficionados han reproducido. La escena en las gradas del circuito no es racismo, sino una muestra del humor grosero que tanto gusta. Otra cosa son los silbidos y abucheos, que son algo mucho más personal. Y ahí es donde vienen las buenas noticias.

Cuando hace algunos años yo contaba a mis amigos que me gustaba la F1, su respuesta era que es un deporte aburrido viendo unos coches dando vueltas a un circuito sin siquiera adelantamientos. Hoy en cambio puedes pasar horas discutiendo sobre aerodinámicas, compuestos de pneumáticos o estrategias de equipo. El hecho que Hamilton le “quitara” el campeonato a Alonso el año pasado (aunque al final lo ganó Ferrari) generó lo mejor que puede ocurrir: el malo. Ahora ya no es sólo ver ganar a Alonso, los aficionados pueden ir al circuito a mostrar su odio y rencor hacia el artífice de tamaña afrenta al campeón español. Creo imprescindible que se cree un equipo español en el que los pilotos sean principalmente españoles o si son extranjeros que sean los mejores. Así los medios de comunicación podrán decir aquello de “el equipo español”, y cuando un piloto cambie de de escudería los aficionados irán al circuito armados con pancartas y dispuestos a silbarle cada vez que tengan la ocasión. Pero hay que hacerlo rápido, aporvechando el momento: quien iba a decir que 50.000 personas iban a asistir a un entrenamiento (ni siquiera la carrera)!

El último paso en la aceptación de la F1 como un deporte de masas es que se retransmitan las carreras por la radio, de manera que cuando a la esposa/novia/compañera se le ocurra pasar un domingo haciendo algo que no sea postrarse en el sofá viendo deportes y creando michelines, el marido/novio/compañero podrá ir por la calle escuchando la pasión del motor.

Los medios de comunicación españoles están haciendo un buen trabajo convirtiendo esta anécdota estúpida en algo político, una agresión a España, a fin de azuzar los ánimos y asegurarse audiencia. Pero medios y sponsors deben darse prisa en crear una estructura fiable para generar nuevos pilotos, no sea que la F1 caiga en el olvido como otros superinteresantes deportes como ciclismo, atletismo o esquí de fondo.

Yo pongo mi granito de arena: los ingelses nos tienen manía. Ale, ya está.

Jerome Kerviel: el héroe

Quizás hayas oído hablar de un tipo llamado Jerome Kerviel. Es un tipo francés acusado de provocar pérdidas por valor de cinco mil millones de euros. Gracias a eso se ha convertido en un héroe en Francia, y un icono pop en todo el mundo. La explicación es muy sencilla.

El señor Kerviel trabajaba en Sociéte Générale, el segundo banco francés (y digo trabajaba porque asumo que ha sido despedido). Él era lo que se llama un “trader”, es decir, alguien que compra y vende activos en mercados financieros. En su caso eran “opciones”, que de forma muy simplificada son derechos para comprar un cierto activo (como acciones, oro, etc.) en un momento determinado del futuro a un precio determinado. El señor Kerviel tenía en su posesión opciones por valor de cincuenta mil millones, en una estrategia muy arriesgada, cosa que escondía compensado con operaciones falsas. El banco descubrió el pastel la madrugada del 21 de Enero, con tan mala suerte (o buena) que a la mañana siguiente los mercados sufrieron la mayor caída de las bolsas desde el ataque terrorista en New York (o Nueva York, depende de cómo se mire).

El señor Kerviel no es un glamuroso ladrón de guante blanco, porque no se llevó un céntimo; no es un talentoso estratega, porque le pillaron antes de que consiguiera lo que quería; no es un experto en finanzas, porque ni calculó correctamente los riesgos de su apuesta (un poco de Poker quizás le hubiera ido bien), ni anticipó la caída de los mercados; y casi provocó la bancarrota del banco. De todos estos méritos, cuál le convierte en un héroe?

Dos de ellos. El primero que no se llevó dinero, ya que su objetivo era ser el mejor “trader”. Él no es culpable, sino víctima inocente de una sociedad obcecada con la fama y el dinero. El segundo es que hizo tambalear a uno de los gigantes financieros, lo que para sus fans es algo genial porque los bancos son los artífices de la globalización, que es perversa en todas sus formas, así que todo lo malo que le pase a un banco en bueno para la gente con conciencia social. Supongo que si el banco hubiera quebrado, sus trabajadores hubieran perdido en trabajo y sus clientes (gente como tu y como yo) todos sus ahorros, hubiera sido todavía mejor.

Por si esta teoría no te satisface, puedes optar por la anglosajona, que haciendo gala del típico humor inglés le ha entronizado como “Le Rogue Trader”, y es la comidilla de la City en Londres (recordemos que a los ingleses les cuesta muy poco hacer humor a costa de los franceses). A continuación un artículo de prensa (falso) que corría de boca en boca a principio de semana:

Ex-compañeros de Jerome Kerviel culpaban ayer a los directivos del banco por las pérdidas de 4,9 mil millones de euros por infligir castigadoras jornadas de más de 30 horas semanales a los “traders”, que ya estaban bajo una inmensa presión. Un ex-compañero comentó que “Jerome era conocido por empezar su jornada laboral a las 9 de la mañana y estar todavía trabajando a las 5 de la tarde, incluso las 5.30! A menudo tomaba sólo una hora y media para comer.” Otro amigo sugirió que efectivamente Monsieur Kerviel era un “Workaholic” mientras comentaba que “Yo tengo una maravillosa familia, y una maravillosa esposa, por eso limito mi tiempo en la oficina. Me voy a las 2.30 como máximo, a no ser que esté de huelga claro.”

Aparentemente el Inspector Clouseau está a cargo del caso.

Prestación de servicios

Las reglas del capitalismo son muy sencillas: alguien vende un producto o presta un servicio y alguien está interesado en ello. Entonces se produce un intercambio. Sencillo. Pero qué ocurre si no estás interesado en el servicio y a pesar de ello lo recibes?

Esto es lo que me ocurrió este fin de semana. Y me recordó aquel día en que en la Universidad un profesor trataba de explicarnos la naturaleza del intercambio en el Mercado. Nos ponía como ejemplo un clásico en la literatura económica: Robinson Crusoe y Viernes están en una isla desierta. Cómo se van a repartir el trabajo? Lo más lógico es que cada uno haga aquello en que tiene una ventaja, así Robinson Crusoe va a pescar, mientras Viernes recolecta frutos, y al final van a intercambiar sus bienes de manera que ambos tienen pescado y frutos.
Qué ocurre si no hay acuerdo? Que cada uno va a a recolectar y pescar. Ahora introduzcamos una Hipoótesis (a los economistas les encantan las hipótesis): Robinson Crusoe tiene una escopeta. Eso lo cambia todo. Introduce coerción, con lo que los acuerdos ya no se producen siguiendo las reglas del mercado.

Prestación de servicio

Esta historia me venía a la cabeza este fin de semana cuando estando en una discoteca de cierto nivel en Londres tuve necesidad de ir al baño. Así que me dirijo a la puerta que dice “Gents” y raudo como una centella me dirijo a hacer mis cosas (me voy a ahorrar los detalles). Al terminar me voy a lavar las manos, a lo que un individuo en la puerta me ofrece jabón. La verdad es que no me hace falta que nadie me ofrezca jabón perfumado. Con el que hay en los baños normalmente me basta. No solo eso, el individuo me abre el grifo. Afortunadamente tengo una larga experiencia en abrir grifos, y no necesito ayuda. Cuando me he quitado todo el jabón cierro el grifo (sin ayuda) y el individuo me ofrece toallitas de papel para secarme. Estoy acostumbrado a salir de los baños agitando las manos para que se sequen, no veo porque ese lugar debería ser distinto.

Contraprestación

Finalmente, me doy cuenta de que el individuo espera que yo le de dinero. Evidentemente me ha prestado un servicio, por lo tanto yo debería ofrecerle una contraprestación. El problema es que, como ha quedado claro, yo no he solicitado el servicio. Es más, no lo deseaba. Esto es un problema filosófico importante, porque hay que saber si cuando alguien te presta un servicio que no has solicitado, existe la obligación de ofrecer una contraprestación, o por el contrario debemos entender que el servicio es gratuito.

Coerción

Ahora supongamos que el individuo en cuestión es de raza subsahariana, tiene una altura suficiente como para que tenga que mirar para abajo para mirarte a los ojos, y a pesar de no ser muy musculoso, ocupa por entero la puerta. En tal situación podría argumentar lo expuesto más arriba, pero su mirada me dice que no va a querer entrar en disquisiciones sobre la naturaleza del Mercado. Enfrentado con semejante situación, y aunque el individuo no tiene una escopeta, decido que al entrar vi al individuo en cuestión y que vi un par de platillos con monedas, con lo cual es dificil afirmar que desconocía el tema monetario, y que por lo tanto al entrar, implícitamente acepté que en el baño se estaba produciendo una prestación de servicios que evidentemente conllevaría una contraprestación monetaria.

Así que mi consejo de hoy es: si vas al baño, llévate monedas.

Ese es de los nuestros

Los deportes. Qué excelente manera de pasar el rato pegado a la TV. Y que excitantes que son. Bueno, siempre que haya uno de los nuestros que pueda ganar algo. Como en la Fórmula 1. Vaya tres temporadas más interesantes que llevamos, con Alonso ahí luchando con bravura por el título.

Que lástima que este año no haya podido ganar. Y la verdad es que el chaval se lo merecía. Sobretodo después de todas las perrerías que le han hecho los de McLaren. Estaba claro que el equipo quería que ganara Hamilton y no Alonso, aunque Alonso estaba en mejor posición para hacerlo.

Pero todo es porque el equipo es inglés, el director es inglés, y Hamilton es inglés. Si el tipo no hubiera sido inglés, seguro que hoy Alonso tendría el tercer campeonato del mundo en el bolsillo. Y ahora va, y el niño mimado del automovilismo inglés anuncia que se va a vivir a Suiza. Dice que es porque no puede hacer una vida normal, que no puede ir al cine, que la gente le persigue por un autógrafo incluso hasta cuando va a mear. Pero claro, si no puede hacer una vida normal es porque sus victorias han generado atención. Y si no hubieran generado atención, McLaren no le hubiera convertido en su niño mimado, poniéndole por delante de Alonso. Porque cada empleo tiene virtudes y defectos. Y ahora se va a vivir a Suiza porque allí la gente no le atosiga. Claro, porque la gente le atosiga porque es buen piloto, pero sobretodo porque es un buen piloto inglés.

Lo que me pregunto es por qué se va a Suiza y no a Finlandia por ejemplo. Seguro que allí la gente no le atosigaría. No será por las ventajas fiscales que eso comporta? Así que mucha banderita británica, mucho “piloto inglés”, pero cuando se trata de su vida, los pesados de los fans bien lejos, y el dinero que esos fans producen, lejos de las arcas recaudatorias británicas. Pero no nos dejemos llevar por las apariencias. Seguro que tal como dice, ha escogido Suiza porque los suizos son especialmente respetuosos con los pilotos de Formula 1 famosos. Y la prueba es que Alonso, Raikonnen y Schumacher también viven allí.

Pero bueno, el hecho de que estos pilotos no vivan en los países de donde ondean la bandera orgullosos mientras el dinerito va entrando en sus bolsillos no va a cambiar nada. Porque lo que nos gusta es que sean buenos pilotos, no que sean de los nuestros. Espera, o era al revés, que no nos importa lo buenos que sean porque son de los nuestros? Uf, me he liado con los argumentos. Qué es lo que quería decir? A ver, decía que los deportes son geniales…

¿Seguro que Eva le dió una manzana?

En algún lugar leí hace algunos meses que la Biblia no dice por ningún sitio que el fruto del Pecado fuera una manzana. Si eso es cierto, ¿cómo consiguió la manzana meterse en la historia?

Este fin de semana he ido a la bonita y universitaria ciudad de Cambridge. Quizás esta ciudad sólo te trae a la memoria unos cuantos universitarios remando como locos en el Támesis, pero tiene otros encantos. Entre ellos, este domingo 21 de Octubre, se celebraba uno de los eventos del “Apple Day“.

El Apple Day es un día en el que a lo largo del Reino Unido se celebran eventos para popularizar las variedades de manzana que se cultivan en cada zona. Hay cientos de variedades de manzana. No es exagerado decir que es la fruta nacional, y que hasta no hace mucho era la única que conocían, puesto que la llegada de naranjas, mandarinas, albaricoques, melocotones etc es relativamente reciente.

An Apple

Volviendo al tema de la Biblia, me imagino a un traductor en algún monasterio normando traduciendo una copia de la Biblia del Latín al Inglés. En cierto momento llega al punto en que se menciona una fruta y la serpiente y el árbol y todo eso que ya sabes. El monje se rasca la cabeza y se pregunta “¿una fruta?. Se referirá a una manzana! Qué va a ser si no”. Y ahí va él con su pluma de ganso traduciendo “fructus” por “apple”. Y la manzana entra en la Historia.

Nota: este post no tiene ni por asomo intención científica, no está basado en ninguna investigación y no pretende establecer ninguna teoría. Si lo tomas en serio es por tu cuenta y riesgo (que no todo lo que lees en los blogs es verdad).

Anunciado en TV

As seen on tvLas generaciones de niños que hemos crecido ante la televisión sabemos que todo lo que sale en la tele es cierto. Por eso algunos productos llevan la frase “Anunciado en TV”, porque eso demuestra que es un producto de calidad.

Quizás creas que poner un anuncio en la tele es una simple cuestión de pagar el precio que vale. No es así. Las cadenas de TV tienen un prestigio, una credibilidad, y no pueden ir emitiendo anuncios con afirmaciones que no son ciertas.

Por ejemplo, esos anuncios de detergente en que se ve una prenda lavada con el detergente anunciado, y otra prenda lavada con otro cualquiera, están comprobados. Los trabajadores de la TV hacen esa misma prueba en su casa. Los laboratorios de crema antienvejecimiento envían muestras para que los trabajadores de los canales puedan experimentar en su propia piel los efectos beneficiosos de la crema. O cuando una anuncio de papel higiénico dice que es más suave y resistente, ese papel ha sido utilizado en todos los lavabos del edificio.

Los directivos de las cadenas televisivas pasan un riguroso cuestionario a sus empleados donde ellos valoran su experiencia con cada uno de los productos, y en base a los resultados se decide emitir el anuncio o no. En algunos casos, el producto no pasa los tests, y no importa el dinero que ofrezcan, ese anuncio no se emite. La credibilidad tiene su precio.

Yo no lo he visto, ni me lo han contado, pero mi fe ciega en la TV me hace creer que es así, o algo muy similar.

Por lo tanto, que un producto salga anunciado por TV sirve para ayudarnos a nosotros, los consumidores, a distinguir entre buenos productos y malos productos (o “Limones“, como diría Akerlof, el premio Nobel en Economía). Es pura Teoría Económica. En consecuencia, los jefes de márketing, por si acaso nos hemos perdido el anuncio, lo ponen en el paquete: “anunciado en TV”.

Lo que no vale para ponerse en forma

Un artículo en la BBC dice que para ponerse en forma hay que esforzarse. El artículo viene a raiz de la extendida creencia que 30 minutos de ejercicio ligero ya valen para ponerse en forma. Pues no, hay que sufrir y sudar. Como dicen por aquí “no pain, no gain”. En la misión de servicio público que caracteriza este blog, he decidido hacer una lista con las actividades que, aunque parezca imposible, no te van a poner en forma.

  • El “sofing”: viendo los deportes del domingo tirado en el sofá no vas a ponerte en forma. Cierto que el tenis es cansado, que el ciclismo te deja con la lengua fuera, o que tras ver los 1500 metros de atletismo tienes que ir a la nevera a buscar algo para resarcirte del esfuerzo, pero eso NO te pone en forma.
  • Ir al estadio a ver el deporte: Incluso yendo al estadio, con el ambiente, con los gritos, con el constante levantarse cuando tu opinión totalmente parcial te hace creer que el árbitro está en contra de tu equipo. Cierto, es sufrimiento, pero eso NO te pone en forma.
  • Ir de compras: Tres horas de entrar y salir de tiendas,volver a la primera para refrescarte la memoria, probarte ropa, trajinar los paquetes en ambas manos y esquivar grácilmente a la gente. Eso puede ser una actividad muy terapéutica, y si la que compra es tu novia/esposa/pareja/madre implica una gran dosis de sufrimiento, pero NO te pone en forma.
  • Pasear por la playa: Ir a la playa con tu gorrita, el traje de baño, la cremita y sobretodo las gafas de sol para que no se vea dónde miras, paseando a la orillita del mar, preferiblemente con un amigo-amiga del mismo sexo, mirando al personal tumbado en la arena o incluso mientras ellos juegan a la pelota o van a nadar. Cierto que viendo algunas de las personas que frecuentan la playa con tan poca ropa puede arrancarte sudores, pero no son esos los necesarios. Eso NO te pone en forma. Ni siquiera por el aire del mar.
  • Ir de bares: Terminar de cenar e ir al bar, tomarse algo, salir, andar un poco, entrar en otro, quedarse de pié porque está lleno, pasar entre la gente, salir de nuevo, entrar en otro. Eso NO te pone en forma. Si es que ni siquiera es sufrimiento!

Aprendiz de “guiri”: Barcelona

Barceloneta

Para el principio del mes de Junio, yo ya acostumbraba a tener mi color doradito. Era un color que se conseguía a base de baños de sol continuos. Pero desde que vivo en Londres esto ya no es posible. Es más, veo con horror cómo me convierto en un “guiri” hasta el punto que comprendo e incluso repito algunas de sus más conocidos comportamientos. Es grave doctor?

El “guiri” medio es ese personaje proveniente del norte de Europa en busca del sol del sur. Tenía yo el otro día un conato de discusión en la oficina al decir que UK y Alemania son Europa del Norte. Un compañero de trabajo argumentaba que ellos son geográficamente el centro de Europa, a lo que yo tuve que responder que todo lo que queda al norte del núcleo duro del Imperio Romano es el Norte de Europa, entiéndase al Norte del Canal de la Mancha y al Este del Rin.

Bueno, no nos marchemos de estudio. El tema es que el “guiri” llega en busca de sol y playa, y así es como llegué yo no hace muchos días a la costa mediterránea. Deseoso de postrarme sobre la arena cual lagarto me dirigí a la playa, abarrotada de cuerpos dorados al calor del sol. Y entonces llega ese momento, el momento temido. El momento que yo jamás pensé experimentar.

Llegas a la playa, pones tu toalla, te quitas la camiseta y un fogonazo de luz blanca ciega a los bañistas al alcanzar los rayos de sol mi blanca palidez. Claro, le das demasiada importancia. La gente tiene sus propias preocupaciones. No están en la playa a ver cuando llega el guiri de turno con su piel blanca como el culito de un bebé.

Miré a mi alrededor y efectivamente nadie estaba me estaba mirando. De hecho yo tampoco miraba a los guiris al quitarse su camiseta en mis años de moreno nativo. No les miraba cuando ellos me miraban a mi, claro. Porque en cuanto veía que yo salía de su radio de visión procedía a una sana sarta de bromas y risitas. Bromas y risitas que más de uno se pegó a mi costa. Afortunadamente todavía tengo algo de nativo, y soy consciente de lo peligroso del sol, así que me puse una buena protección (en casa, claro, que no quería las risitas también de los 20 minutos de extensión de crema), por lo que no acabé como una gamba al final del día.

Ves lo que dicen del Karma? Riéte de los demás, y acabarás siendo el blanco de las risas (el blanco… si hasta las frases hechas están en mi contra…).

Bueno, aquí dejo algunas fotos de mi excursión “guiri”. Por supuesto la playa y la Sagrada Familia no podían faltar. El resto de fotos aquí.

Diagonal

Diagonal

Sagrada Familia

Icaria

Mare Nostrum

Bogatell

Barceloneta

Marina

Pedres

Maresme

Barcelones

Port Vell

El resto de fotos aquí