Un mundo perplejo

desde Londres

Archive for the Economía Category

Salvemos el capitalismo

El Capitalismo es el mejor sistema económico que el ser humano puede utilizar. Por eso debemos luchar contra sus enemigos, contra los que quieren destruirlo con su intervencionismo. Me estoy refiriendo, evidentemente, a los capitalistas.

Los capitalistas siempre están hablando de la importancia del Libre Mercado, de la no intervención del Estado, de que debemos dar a los emprendedores un marco jurídico y económico estable.

Cuando eso sucede, el emprendedor pone un producto o servicio en el Mercado. A veces es un fracaso. Otras veces el producto languidece ofreciendo mínimos ingresos. Otras veces es un éxito, la demanda sube sin límite y el emprendedor se forra, que es su objetivo. Es lo que los economistas llaman “Beneficios Extraordinarios”.

Viendo la posibilidad de ganar dinero otros emprendedores entran en el mercado ofreciendo más productos hasta que la demanda deja de subir. Entonces la competencia hace caer los precios hasta que los ingresos son tan reducidos que simplemente cubren los costes. Es lo que los economistas llaman “Beneficios Normales”. El capitalismo, incentivando el interés propio de los capitalistas ha permitido la creación de un producto o servicio que la población deseaba, y gracias a la competencia ha introducido variedad y ha reducido los precios.

Cuando el mercado no crece y el producto no cambia demasiado es un Mercado Maduro, y poco a poco pasa a formar parte del tejido social y económico.

Un día, las cosas cambian: suben los precios de las materias primas, los consumidores varían sus gustos, lo que sea. Lo que antes eran beneficios normales, ahora son pérdidas.  El libro de texto del capitalismo dice que de nuevo el Mercado solucionará el problema eliminando a los proveedores que ya nos son necesarios.

Es entonces cuando los capitalistas olvidan sus principios de Libre Comercio y No Intervención y en vez de invertir, innovar o cambiar, le piden al gobierno que les ayude a que todo siga igual. Y encima se olvidan de que ellos están en el Mercado por razones egoistas, para ganar dinero, y dicen que su interés, su único interés, son los puestos de trabajo o la salud de la economía.

Tomemos el ejemplo de la industria de los helados en el Reino Unido. Dicen que la combinación del aumento de costes y de una serie de veranos frios y lluviosos están poniendo en peligro la supervivencia de algunos de sus integrantes. Como hemos dicho, para que el capitalismo funcione es necesario que los capitalistas innoven y se adapten a la nueva realidad. Pero eso no es lo que sucede. Veamos lo que dice el portavoz de la asociación de heladeros:

“La industria de los helados juega un papel crucial en la economía del Reino Unido, con unas ventas de 1.300 millones de libras al año, pero muchas empresas temen por su futuro tras haber sufrido una serie de incrementos en los precios de materias primas. Le he escrito al Sr. Osborne (Ministro de Economía) pidiéndole que reconsidere la condición de los helados como un producto de lujo y lo reclasifique como comida para que tenga un tipo de IVA del 0%”

“Los helados juegan un papel importante, a veces poco agradecido, en la vida británica. Proporciona un sentimiento de felicidad barato del que desgraciadamente muchas familias carecen en este clima económico. “

Así que cuando las cosas van mal y deberían cerrar porque ya no es rendible le piden al gobierno que intervenga manipulando las reglas del juego a su favor. Y no por su propio beneficio, que es lo que les motivó a entrar en el negocio, sino por la felicidad de la sociedad. Han pasado de tener una empresa a tener una ONG.

Y ahora es el IVA, y luego será olvidar las leyes de la competencia para dejarles que se fusionen para aprovechar las economías de escala, limitando las posibilidades de nuevos emprendedores de entrar en el mercado. Luego saldrán a bolsa para tener más capital, invertirán en productos arriesgados para incrementar los rendimientos de sus accionistas, les darán grandes bonos a sus vendedores y un día su importancia será tan grande que el gobierno no podrá permitirse que quiebren, y cuando tengan problemas se gastarán millones salvandolos y manipulando de nuevo el Capitalismo para salvarles el culo, mientras Adam Smith (padre del capitalismo moderno) se revuelve en su tumba.

¿Por qué sube el precio de los alimentos?

Esta semana han aparecido numerosas noticias sobre la subida de precios de las materias primas, y también las varias razones que podrían estar provocándola. Es un buen tema para recuperar la sección “experto” en la que expongo dos argumentos contradictorios sobre un tema candente para que uses uno en tus tertulias sociales y parezca que sabes lo que dices.

La cadena de ropa “H&M”, la marca de pneumáticos “Pirelli”, la cadena de comida rápida “McDonalds”, la cafetería “Starbucks” y la compañía europea de aeronáutica “Airbus” anunciaron la semana pasada que sus beneficios podrían sufrir por causa de la subida de precio de las materias primas. A ellos se han unido el gobernador del Banco de Inglaterra y los asistentes del foro mundial en Davos. ¿A qué se debe esa subida?

Hace algún tiempo decían que habría una crisis mundial por la escasez de alimentos causada por el uso de biocombustibles. Ahora la moda son los vehículos eléctricos, o sea que ya nadie se preocupa del incremento de la demanda producido por los biocombustibles.  Ahora hay otros dos argumentos

Unos dicen que los países emergentes han disparado la demanda de materias primas, lo que ha aumentado la producción, llegando casi al límite, lo que provoca una subida de los precios. De hecho esta explicación es exactamente la publicada por el economista clásico David Ricardo en 1807: el aumento de la demanda hace que los precios suban; a esos precios es rentable cultivar tierra que antes estaba abandonada porque los ingresos de su producción no compensaban los costes. De este modo al aparecer nueva producción en el mercado los precios pueden caer pero no hasta el precio inicial, y si la demanda sigue creciendo, el proceso se repite con tierras cada vez menos productivas, con lo que producción y precio siguen subiendo hasta que se llega al punto en que a dicho precio ya no hay incremento de demanda (precio de equilibrio).

En el mundo real el precio de equilibrio significa que gente que necesita productos (por ejemplo alimentos) no tiene acceso a ellos ya que son demasiado caros, arrastrándoles a la pobreza y desatando levantamientos populares (se dice que los acontecimientos en Túnez y Egipto son un ejemplo) y guerras por el control de las fuentes.

Otro argumento es el liderado por el presidente francés y el jefe de la comisión europea que culpan de la subida de los precios a los especuladores (aquellos que se creen el primer argumento y acaparan para sacar beneficio) y piden controles para las compras. Aunque puede darse el caso que quienes compren sean estados que tratan de asegurarse que sus ciudadanos van a tener acceso a las materias, pero que con su comportamiento estén de hecho comportándose como especuladores.

Yo no tengo ni idea de cual de los dos arguemtos es el correcto, o si alguno de los dos lo es. Mi tarea es exponerlo aquí para que puedas escoger uno y cuando estés en una conversación, puedas pretender que sabes de lo que hablas, aunque en realidad no tengas ni idea, como los demás.

Asi que, ¿cual escoges?

PS: hace casi tres años hablábamos aquí exáctamente de los mismos argumentos pero en el caso del petróleo.

¿Les va bien a los dirigentes que los ciudadanos no sepamos de economía?

Ayer la oficina de estadística del Reino Unido publicaba los resultados preliminares del último trimestre de 2010 con sorpresa incluida: crecimiento negativo del PIB del 0,5%. Y para colmo, la inflación podría llegar al 5%. Como ya he dicho muchas veces, los que mandan creen que los ciudadanos somos tontos (¿estarán en lo cierto?).

La suma del precio de todos los productos y servicios que se producen en un país es el Producto Interior Bruto (PIB, en inglés GDP). Cuando es negativo significa que producimos menos que el año anterior, es decir, que las empresas han ingresado menos, y como consecuencia reducen salarios, despiden a trabajadores o simplemente cierran. Así que diremos que en general el crecimiento negativo es malo.

El PIB del último trimestre de 2010 cayó un 0.5%, arrastrado por la construcción y los servicios financieros. El informe del instituto de estadística le da la culpa de estas caídas (redoble de tambores) a la nieve!

Añadamos el concepto de “precios reales”. Supongamos que algo te costaba 100 euros en 2010 te cuesta 105 en 2011. A eso los entendidos le llaman inflación, y el común de los mortales le llama “fíjate cómo ha subido todo, qué barbaridad”. La inflación puede crear la ilusión de crecimiento aunque la producción sea la misma. Suben los precios, no la producción. No es un crecimiento real, y significa que el ciudadano le cuesta más consumir lo mismo. Por lo tanto, la inflación es mala.

El trabajo del gobernador del banco de Inglaterra es mantener la inflación por debajo del 2% sin perjudicar el crecimiento. Ayer dijo que las previsiones apuntan que la inflación va a llegar pronto al 5%. ¿Qué excusas ha dado para justificar semejante desastre?

  • La devaluación de la libra, necesaria para hacer el país más competitivo, lo que ha subido el precio de las importaciones (ya avanzamos aquí que la inflación se dispararía, y cuestionábamos los beneficios)
  • Los precios de las materias primas como la energía, el algodón y la comida han subido por culpa de países emergentes (ah, el viejo truco de echarle la culpa a los chinos)
  • La subida del tipo máximo del IVA de 17,5% a 20% (para absorber la deuda pública usada para salvar a los bancos, y que también dijimos que tendría repercusiones negativas)

Dice que si no fuera por todo esto, la inflación sería estable. Entonces ¿qué es lo que hace subir la inflación y que el Banco puede controlar? Los salarios reales se han reducido a niveles de 2005. Alegrémonos, por ello (a saber dónde estaría la inflación si los salarios hubieran crecido a velocidad normal).

Volvamos al tema de la nieve. La Oficina de Estadísticas Nacionales afirma que la razón del crecimiento negativo fue la nieve. Si el PIB del Reino Unido es alrededor de 1,4 billones de libras, un 0,5% son 7.000 millones de libras. Eso es lo que ha costado la nieve. Posiblemente si gastaran ese dinero o quizás algo menos en equipar el país contra la nieve, el año que viene se podrían ahorrar las pérdidas. Pero el ministro de transporte ya dijo que no es habitual que nieve en Londres, con lo que la inversión no estaría justificada (a pesar que el invierno pasado ya la nieve causó problemas, y hace dos años también).

Así que los mandatarios lo han hecho todo muy bien, la inflación ha sido inevitable, y la nieve cae del cielo, y gastar dinero en preparar el país sería derrochar. Estamos en buenas manos, ¿no es así?

Los pobres son unos envidiosos

De vuelta en Londres y todo sigue como siempre: lluvia, rumores de huelga en el metro y la campaña de los bancos contra los nuevos impuestos. En el caso de los bancos se ha producido una pequeña victoria esta semana usando uno de los argumentos más viejos que existen: “lo que pasa es que tienes envidia”.

Alguna vez ya he mencionado que en Londres dan periódicos gratuitos, como en muchas otras ciudades. Uno de ellos es el City AM, orientado a los trabajadores de la City y que quiere ser su portavoz y principal defensor. El Lunes ponía una vez más en portada a los políticos que proponen nuevos impuestos para los bancos, y los criticaba por populistas y por subirse al carro de los que odian a los banqueros.

Lo de poner impuestos a los bancos es una propuesta de la Unión Europea, pero cada país puede aplicarlo como quiera. Unos dicen que los impuestos son necesarios para recuperar el dinero usado para rescatar a los bancos en la crisis. Otros dicen que es para crear un fondo que se va a usar si en el futuro es necesario rescatarlos de nuevo, y unos terceros dicen que son para que los beneficios extraordinarios que tienen vuelvan a la población.

Este último argumento es el típico de la redistribución de riqueza, el de que los que tienen más deben dar a los que tienen menos. Precisamente hace ya algunos años me encontré en una conversación en la que yo defendía la progresividad. Yo decía que es justo que los que tienen más paguen impuestos más que proporcionalmente. Una chica (cuyos padres eran de los que sufren los tipos impositivos más altos) me respondió que eso era envidia, porque otros ganan más que yo. Ese argumento me dejó pensativo. No porque me convenciera sino porque era un fantástico argumento.

Este Lunes en la portada del periódico venía exactamente ese argumento. Se llama “politics of envy”, que tiene muy mal traducir, pero que viene a ser “políticas basadas en la envidia”. El argumento dice que la gente que no gana esas grandes fortunas y esos grandes bonus tiene envidia, porque ellos también querrían ganarlos, pero son demasiado gandules para esforzarse. Entonces lo que hacen es pedir al gobierno que le quite ese dinero a los que se lo han ganado. Por pura envidia. El gobierno, siempre dispuesto a ganarse algunos votos, se convierte en abanderado de la población y propone más impuestos, con lo que los banqueros sufren la consecuencia de políticas promovidas exclusivamente por la envidia.

Al día siguiente el mismo periódico publicaba también en portada que por el momento, las propuestas de nuevos impuestos han sido abandonadas.

¿Qué te parece? ¿No es un argumento fantástico? “Politics of envy”. Y encima suena bien.

Acción directa contra los ricos

Tenía que ocurrir. El sábado un grupo activista utilizando “acción directa” forzó el cierre de la tienda Top Shop de Oxford Street y otras 20 a lo largo de la geografía británica acusando a su propietario de estafar millones de libras a la población británica. Cómo hemos llegado hasta aquí?

Viajemos un par de años atrás. El Reino Unido (y le resto del mundo “desarrollado”) está inmerso en la peor crisis que se recuerda. El gobierno se ve en la necesidad de inyectar millones de libras en los bancos para evitar su caída y que con ellos arrastren  a toda la economía.

La población señala al gobierno como uno de los principales culpables, perdiendo estrepitosamente las elecciones en Mayo de 2010. El nuevo gobierno de coalición hace de la reducción de la deuda pública (contraída para rescatar a los bancos) su principal tarea. En Junio anuncian un importante paquete de medidas de austeridad entre las que se destacan una drástica reducción en casi todos los servicios públicos (Sanidad queda protegida),  y aumento del tipo máximo del IVA de 17,5% a 20%.

En el documento final no figuran las medidas propuestas por los LibDem contra la evasión de impuestos. Al partido Conservador no le parecía una prioridad.

Sir Philip Green es el símbolo contra el fraude fiscal. Quizás el nombre no te diga nada. Este señor es el propietario Arcadia, grupo empresarial que controla la famosa cadena de moda Top Shop (es como el Inditex británico, que controla Zara). La aportación de Mr Green a la economía nacional ha sido tan importante que incluso tiene el título de “Sir”. Aunque de hecho, él no es más que un empleado. La propietaria legal es su esposa, quien tiene su residencia en Mónaco y no paga impuestos por los beneficios que recibe.

El nuevo gobierno nombró a Sir Green encargado de hacer un informe sobre cómo el Sector Público podría reducir costes, cargo que él aceptó por patriotismo.

Viendo como el gobierno aplica sin piedad los recortes presupuestarios, despide a funcionarios, incrementa las tasas universitarias pero es benévolo con los que evaden impuestos el grupo “ukuncut” ha pasado a la acción directa organizando acciones este pasado sábado en 21 tiendas Top Shop, repartiendo panfletos informativos sobre cómo el patriotismo acaba en el mismo momento que a los ricos les tocan el bolsillo.

Curiosamente ayer Lunes el gobierno ha anunciado que va a aplicar medidas en contra de la evasión de impuestos, lo que podría generar un aumento de la recaudación de 2.000 millones de libras en los próximos cuatro años. El anuncio dice que las medidas son “necesarias para proteger la Hacienda Pública y mantener la justicia con los contribuyentes”.

Los empresarios se juegan su dinero en inversiones, emplean a gente, generan riqueza. Ellos tienen derecho a quedarse con el beneficio de sus actividades. Ese es el incentivo que les hace invertir. Si les sigen persiguiendo se van a ir a invertir a otro lugar.

Y en cualquier caso, el gobierno ya sabe lo que es mejor para la población. La acción directa no es la solución. Un Mundo Perplejo se alegra de que las acciones de ukuncut no hayan sido violentas, pero aún así no recomiendo que visites la página web de ukuncut, ni que veas la lista de compañías a las que acusan de evasión, ni que saques ninguna idea para boicotear a los que mantienen nuestra economía en funcionamiento y se llevan los beneficios a otra parte.

Por favor, escribe en los comentarios tus frases de apoyo a los castigados empresarios.

El chantaje de los bancos

Hace ya varios meses que los bancos basados en el Reino Unido están chantajeando al gobierno y la población. Ni siquiera el cambio de gobierno ha variado su actitud. Exigen la eliminación de las regulaciones introducidas tras la crisis, abandono de las nuevas propuestas y reducción de impuestos o se van del país. Y qué es lo que debe hacer el gobierno y la población ante tamaña afrenta? Hacerles caso.

Nos hemos endeudado hasta las cejas para darles dinero a los bancos y salvarlos de la quiebra. Todos tenemos que apretarnos el cinturón ahora para eliminar la deuda pública, sobretodo en UK. Y ahora que estamos saliendo de la crisis los bancos empiezan a pagar de nuevo sus increíbles salarios y bonus como si aquí no hubiera pasado nada.

El gobierno británico ha aplicado duras medidas de austeridad para eliminar la deuda cuanto antes. Para asegurarse que los bancos contribuyen a este esfuerzo y que la crisis no se vuelva a producir proponen un impuesto especial para ellos, limitar los bonus, forzar la escisión de grandes bancos entre comerciales y de inversión, y mantener la presión tributaria sobre los contribuyentes con rentas altas.

En los foros empresariales las propuestas no han caído bien. Para luchar contra los cambios están utilizando la estrategia del miedo. Dicen que la actitud de UK es perjudicial para los emprendedores, que la gente con talento ya no se va a sentir atraída por UK y que los que están aquí van a irse a otro lado donde paguen menos impuestos. Algunas empresas como WPP ya se han ido.

Los bancos en cambio utilizan el chantaje. Están filtrando a la prensa los documentos internos donde analizan las posibilidades de irse del país. HSBC y Standard Chartered lo han dicho repetidamente. Barclays se ha sumado a ellos. Para quedarse exigen que se deje de hablar de las propuestas y se eliminen impuestos.

Estos bancos son británicos. Puedes pensar que semejantes amenazas son una traición, pero te equivocas. Al fin y al cabo los capitalistas inventaron el nacionalismo, y por lo tanto ellos marcan las reglas. Lo único importante es que sus directores y sus accionistas estén contentos. Y si no lo están no les importa chantajear al país o largarse (con el dinero).

Debe el gobierno y la población ceder a este chantaje? Evidentemente.

Hubo un tiempo en que UK era una superpotencia en industria pesada, automoción y textiles por nombrar unos cuantos. Hoy todos han desaparecido. Margaret Thatcher apostó por los servicios financieros, y el plan salió tan bien que Londres nadó en la abundancia. Nadie lloró por la continua pérdida de la industria.

Hoy Singapur y Dubai le están quitando negocio a Londres. Nueva York sigue siendo líder. Otras mantienen sus negocios. Si la City pierde, no queda nada en UK para generar ingresos. Si el gobierno cede al chantaje y los bancos se quedan atraerá más negocio, la recaudación impositiva crecerá y habrá más trabajo.

Esto nos muestra la verdad del asunto. Los bancos ven claramente la forma de que UK sobreviva. Muy a su pesar han tenido que recurrir al chantaje para que políticos y población hagan lo correcto, incluso aceptar que la población les vea como mercaderes egoístas cuyo único interés es ganar dinero a costa de quien sea. Y es que hay veces que como los padres, hay que sacrificarse por el bien de los demás, aunque duela.

Los americanos y su obsesión por el dinero chino

Hubo un tiempo en el que el Dolar era algo así como un ser divino al que todo el Mundo rendía pleitesía. Quien iba a decir que el Dolar iba a pedir piedad a otras monedas. Y no a cualquiera, sino a una moneda comunista!

Antes de que me marchara para mi “break meditacional” apareció la noticia de que el gobierno USA proponía una ley que presionara a China para que revaluara su moneda, el “Yuan”. Los americanos dicen que el “Yuan” esta subvalorado y que el gobierno chino lo está manteniendo a ese nivel a propósito para que los productos chinos sean más baratos de lo que deberían gracias al tipo de cambio. Cansados de pedirles a los chinos por las buenas que revaluen el Yuan, han decidido pedírselo por las malas, con una ley.

El problema es que USA sigue sin salir del pozo de la crisis. Para ello debe producir más y vender más, lo que no sucede debido a que el mundo, incluyendo los mismísimos americanos, compra productos chinos porque son más baratos. Si el gobierno chino permitiera que el Yuan “flotara” libremente en los mercados se apreciaría, los bienes chinos serían más caros, el mundo mundial substituiría compras de productos chinos por compras de productos americanos, lo que generaría más producción y más empleo.

En este blog ya hemos discutido que esa es una teoría que no funciona en el mundo real, y lo hemos demostrado en el caso birtánico, donde la Libra se ha depreciado a fin de aumentar las exportaciones, sin éxito. Seguro que alquien en el gobierno USA debe haber dicho que los birtánicos son tontos y que no saben sacar rendimineto de una teoría tan simple y efectiva. Incluso el Wall Street Journal decía el 1 de Octubre que la última vez que el Yuan se revaluó 20% entre 2005 y 2008 y los efectos sobre la economía USA fueron… inexistentes. Pero qué sabrán los del Wall Street Journal de economía?

Otra opción es que el gobierno USA, enfrentándose al problema del volumen de importaciones y las reducidas exportaciones, y que ya dura décadas, haya decidido echarle la culpa a los chinos. Porque la población le va a echar la culpa a alguien, y como bien saben los estudiosos de la manipulación de masas, no hay nada como el “enemigo externo” para que el pueblo sepa a quien odiar.

Pero esta opción no es plausible, ya que es difícil creer que el gobierno USA acepte crear tensiones internacionales simplemente para salvar el culo de los inútiles incapaces de diseñar una política industrial que consiga hacer crecer las exportaciones, cosa que provoca uno de los déficits comerciales más grandes del mundo, y que sigue creciendo.

Cual es la verdad? Estamos gobernados por fundamentalistas de la política monetaria o por mentirosos manipuladores? Viendo como funcionan las cosas en el Reino Unido, cuna de la cultura política USA, y que comparte sus mismos problemas económicos, me decanto por la opción A. y que Confucio imparta paz…

Economía de tren

Aunque a menudo nosotros no lo sabemos, muchos de nuestros comportamientos que parecen instintivos están reflejados en los libros de Economía.

Veamos por ejemplo la conversación que presencié en el tren la semana pasada. En negrita puedes ver lo que dijo el revisor (acompañado por otro revisor que parecía ser novato). En letra normal puedes leer lo que yo entendí.

Revisor: Billetes por favor

Pasajero: No tengo billete. Puedo comprar uno ahora?

Vaya, me ha pillado usted sin billete señor revisor. Puedo comprar el billete ahora?

R: Por qué no compró usted el billete antes de subir al tren?

Caballero, le he pillado sin billete y usted ya sabe lo que eso significa, pero bueno, ni que sea por mostrarle a mi compañero novato cómo funcionan estas cosas, le voy a seguir la corriente: Por qué no compró usted el billete antes de subir al tren?

P: Estaba lloviendo.

Porque no quise

R: Pero la garita donde se compran los billetes está a cubierto.

Caballero, usted sabe bien que para usar el tren debe pagar un billete.

P: Ya le he dicho que al llegar estaba lloviendo, así que pensé que podría comprar el billete en el tren.

Ya lo se, pero he usado este servicio de tren a esta misma hora el tiempo suficiente como para saber que nunca pasan revisores. Eso significa que el importe de la multa junto con la probabilidad de que me pillen sin billete es mucho menor que el precio del billete. Así que no quise comprarlo.

R: Lo siento pero su historia no es un argumento suficientemente válido. Va a tener usted que pagar una multa por viajar sin billete.

Si, ya conozco esa teoría. Evidentemente usted es un tipo inteligente que juega con las probababilidades. Nosotros hacemos lo mismo. Puesto que no tenemos suficiente personal como para poner a un revisor en cada tren, llegamos por sorpresa, de manera que incrementamos su incertidumbre y hacemos que la combinación de la probabilidad y la multa tenga un valor más alto, con lo que más pasajeros que se cuelan van a pagar billete.

Si le vendiera ahora un billete, usted no tendría ningún incentivo en el futuro para pagar por él ya que en el peor de los casos usted simplemente pagaría el billete, que de todas maneras debería haber pagado.

P: No estoy de acuerdo. Ya le he dicho que estaba lloviendo. Quiero comprar un billete ahora.

Pero yo debo seguir intentándolo. Cuanto más alargue esta conversación más posibilidades tengo de que usted se canse y decida venderme el billete. Además, todo el mundo sabe que en Inglaterra es de lo más normal no pagar billete y luego decirle al revisor que te venda uno, o incluso comprarlo en la estación de destino si es que hay barreras a la salida.

R: Lo siento pero no puedo venderle un billete ahora. Si usted no quiere pagar la multa va a tener que bajar a la siguiente parada y acompañarme.

Pues me va de maravilla, mire usted, porque a estas alturas todo el vagón está escuchando la conversación. Si le hago pagar la multa los otros pasajeros van a sentir que la probabilidad que les pillen si viajan sin billete en el futuro es más alta, que es precisamente la razón por la que estoy paseando por el tren.

P: Muy bien.

R: Acompáñeme en la siguiente parada.

Si eso es lo que usted quiere, que así sea. Pero como somos ingleses y esto ya ha sido una escena suficientemente embarazosa en vez de arrastrarlo a la puerta o quedarme aquí de guardia, me voy quedar junto a la puerta del vagón y al llegar a la parada usted se viene para donde yo estoy y nos vamos juntos como si no pasara nada.

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Cómo montar una conspiración

Me encantan las conspiraciones, la forma en que sutilmente se apropian de un argumento de interés general para poder conseguir su interés particular. Algunos tecnócratas en Internet están empezando una nueva: las cafeterías quieren impedir el progreso!

La historia empieza cuando un periodista del New York Times entra en un café de Manhattan a tomarse un capuccino, se sienta en una mesa y saca su Kindle, el libro electrónico de Amazon. Inmediatamente aparece de la nada un empleado de la cafetería que le dice “Disculpe caballero, pero no está permitido utilizar computadoras”, a lo que el periodista le responde “no es una computadora, es un libro electrónico” (analfabeto tecnológico! debería haber añadido). El empleado le dice que tiene una pantalla y una batería, y que por lo tanto es una computadora, y las computadoras no pueden usarse en la cafetería.

Para demostrarnos que esto no es un caso aislado, el periodista nos cuenta que unos días antes tuvo la misma situación en una tienda de sandwiches en Brooklyn mientras usaba su iPad (definitivamente el tipo es supercool: vive en Nueva York y tiene un Kindle y un iPad!). El periodista se pregunta si a mediados del siglo XV los propietarios de cafeterías pedirían a aquellos que leyeran un libro que se marcharan, ya que en aquella cafetería sólo se aceptaba comunicación hablada. Notemos como el periodista está comparando su Kindle-iPad con una de las mayores revoluciones culturales en la historia, la imprenta).

El artículo sigue con algunos datos sobre cómo los libros electrónicos están substituyendo los libros de papel.

Durante un par de días este fué uno de los temas principales en Internet, y no ha hecho más que empezar.

El comportamiento de las cafeterías es totalmente racional, y se explica por la misma razón que los postres son caros en un restaurante.

El restaurante sabe el tiempo medio que cada mesa va a usar en comer. En base a eso, el precio de los ingredientes, la mano de obra y otros costes decide el precio. Si pides postre vas a estar más tiempo, con lo que el precio del postre no es relativo al coste de producirlo (la mayoría d eveces lo compran hecho), sino que estás pagando por la mesa.

El caso de las cafeterías es como el postre. La mayor parte del precio es pago por la mesa (el “take away” es mucho más barato”).

Ahora es cool que en vez de estar en tu habitación, en la biblioteca o tirado en tu sofá, cojas tu computadora y te la lleves al café de la esquina. En Londres, y asumo que en Nueva York o San Francisco es lo mismo, las cafeterías están llenas de gente utilizando su computadora como si no tuvieran ningún otro lugar. Qué ocurre si quieres ir a charlar con un amigo? Que no hay sitio.

Si estos nómadas cibernéticos consumieran barriles de café, no habría problema, pero la mayoría consumen como una persona, y ocupan el espacio que la cafetería calculaba que vendería seis cafés.

La solución sería precio variable. “Su café van a ser dos libras y media… ah, viene usted con computadora, no hay problema, van a ser 15 libras por favor.” Eso sería complicado. Es mucho más simple prohibir las computadoras, y a quien no le guste, que se vaya a otro sitio. La cafetería es un negocio privado, y los responsables pueden decidir qué se hace y qué no se hace en su local.

Pero si ese comportamiento se extiende, los tipos cool no van a poder usar su computadora en los cafés! Ellos saben que si van con ese argumento tienen las de perder. Nadie va a apoyarlos, porque sólo ellos se benefician. Lo que hay que hacer es apropiarse de un argumento aceptado por la mayoría, como el progreso. El progreso es bueno, e ir contra el progreso es malo. Así que se argumenta que los eBooks, iPad son el futuro, se comparan con la imprenta y automátcamente, todo aquel que se oponga a ellos, por la razón que sea, será un enemigo del progreso. De este modo el público en general debe dar apoyo al argumento, y las cafeterías no pueden negarse. Solucionado!

Si las cafeterías se ven obligadas a aceptar a los nómadas cibernéticos van a tener que aumentar el precio del café para cubrir costes (en cierta cafetería que tu y yo conocemos y que promociona el uso, el precio del café es mucho más caro), con lo que el resto de la población va a tener que pagar más cuando tengan la suerte de encontrar una mesa libre. Pero eso al creador de la conspiración no le importa. Incluso con la subida de precio, a él le sale a cuenta. Los otros le subvencionan el despachito.

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Congestion Charge: el Diablo está en los detalles

Dicen los ingleses que “el Diablo está en los detalles”. El alcalde de Londres quiere recortar el área donde se aplica el “peaje” por circular en Londres, y está haciendo una consulta popular. Lo que pasa es que hay un pequeño detalle que te deja pensando.

Como quizás sepas, para circular por el centro de Londres hay que pagar un “peaje”. Puedes ponerte en antecedentes leyendo esto.

Al principio se aplicaba sólo a la zona financiera. Viendo el éxito del programa, el Alcalde Ken Livingstone lo extendió a la “zona Oeste”, que incluye Chelsea, Notting Hill y Kensington”. En 2008, año de elecciones para la alcaldía, propuso que los “Chelsea Trucks”, es decir, los 4×4 (aquí puedes leer algo sobre ellos) pagarían más. Hasta Porsche se solidarizó con los pobres vecinos de Chelsea.

Llegaron las elecciones y el candidato Conservador Boris Johnson prometió que si ganaba eliminaría el proyecto de subida de tasa, y eliminaría la extensión Oeste. Boris ganó y ahora tenemos hasta el 2 de Agosto para opinar sobre la reforma.

Los que viven en la zona estarán encantados con la eliminación, que supone un premio a sus esfuerzos. Los londinenses más socialistas no estarán de acuerdo, ya que eso dará alas al uso del coche en aquella zona, perjudicará la velocidad del autobús con atascos y reducirá la recaudación, que se usa para financiar el transporte público.

Pero el texto de la propuesta introduce un elemento de confusión. Los residentes en un área de Congestion Charge tienen un 90% de descuento en la tasa, con lo que pueden circular por toda la zona de peaje pagando sólo el 10%. El texto de la propuesta dice:

“Los residentes con derecho al 90% de descuento (…) ya no tendrán derecho al descuento y tendrán que pagar el importe entero de la tasa cuando quieran circular en la zona de la tasa”

Ah! Ahora los socialistas ya no van a estar tan seguros de querer mantener la extensión. Los residentes de la zona Oeste sólo pagan un 10% y pueden circular por todas partes. Quizás es mejor quitar la extensión y que tengan que pagar como todos para entrar o cruzar la City.

Y los residentes tampoco lo van a tener claro. Ahora van a tener que pagar el precio entero para ir a trabajar, o ir en autobús.

Tan claro que estaba todo, y un simple detalle en el texto y ya nadie sabe qué decisión tomar.

Qué me recomiendas? Por cierto, si vives en Londres, no te olvides de dar tu opinión.