Un mundo perplejo

desde Londres

Archive for the Economía Category

Los bancos y el estrés

Los tan esperados resultados de los tests del Banco Central Europeo ya se han publicado. Nos tenían que decir qué bancos están sanos y qué bancos no.Un excelente acto de propaganda del BCE. Pero esto que quede entre tu y yo. A los demás diles que los tests han sido importantísimos.

¿Cómo hemos llegado a esta situación en que los bancos tienen que pasar una revisión? Sencillo: tuvimos una crisis financiera morrocotuda, los bancos estuvieron al borde del abismo porque no tenían suficiente capital, los gobiernos se gastaron dinero que no tenían para salvarlos y ahora estamos de deuda hasta el cuello. Por su parte los bancos están llegando de nuevo a los niveles obscenos a los que nos tenían acostumbrados, pero aún así, parece que el sistema financiero todavía se tambalea. Al verlo, el BCE ha tenido una idea genial: vamos a decir que hacemos unos tests de estrés  super rigurosos a los bancos, que les vamos a mirar todos los detalles, luego emitimos un informe diciendo que todos los bancos han pasado los exámenes, la gente recupera la confianza y todos tan contentos.

Además, para darle más credibilidad al asunto vamos a crear una polémica antes de emitir los resultados donde algunos bancos se van a quejar de que hemos cambiado las reglas, a última hora, como si eso les fuera a coger desprevenidos.

Ah! Pero ahí tenemos un problema: ¿dónde se ha visto un exámen en que todos los examinados aprueben? A alguien tendremos que suspender, ni que sea para demostrar que hemos sido rigurosos. La solución es sencilla. Las Cajas de Ahorro españolas son una entidad bancaria que nadie en Europa entiende. Además, son las que sufrieron lo peor tras la burbuja inmobiliaria y todavía no se han recuperado. El Banco de España ya ha iniciado un proceso para que se fusionen y se conviertan en bancos de verdad, así que nos lo han servido con bandeja de plata: decimos que cinco cajas no han pasado el test, pero como el proceso para subir su capital ya está en marcha le damos una palmadita en la espalda al Banco de España por haber reaccionado a tiempo, tenemos los suspensos que nos dan credibilidad y ya nadie está estresado.

Así que como te decía antes, dile a todo el mundo que te quiera escuchar que los bancos van bien, que el sistema financiero europeo es robusto y que si viniera otra crisis, todos los bancos sobrevivirían sin que les tuviéramos que dar dinero a cambio de nada. ¿Entendido?

El Euro se muere, la City festeja

Europa está en medio de una tormenta financiera y en la City de Londres el Champagne corre a raudales por dos razones: la tormenta demuestra que ellos tenían razón, y si todo sale según lo previsto, esto va ser mejor que si les toca la lotería.

El Euro es un proyecto político y ataca la regla más sacrosanta de la economía liberal: la no manipulación de la economía por parte del Estado. Para los economistas liberales (o neoclásicos, como quieras llamarlos) va contra sus creencias más fundamentales. Es intervencionismo del Estado. ¡Es Socialismo!

Los orígenes de lo que hoy es la Unión Europea y el Euro fue la CECA (Comunidad Económica del Carbón y el Acero, 1954) y la CEE (Comunidad Económica Europea, 1977). Sus impulsores nunca escondieron que su objetivo era la colaboración europea para evitar la competencia por los recursos que había provocado las dos grandes guerras. El Euro era otro paso hacia la unificación política y económica que haría una nueva guerra en Europa impensable.

Durante la creación del Euro se debatió si al principio debía ser sólo para unos pocos países que cumplieran condiciones económicas muy estrictas y permitir a otros que se unieran lentamente. Es lo que se llamó la “Europa de las dos velocidades”. Se decidió incorporar a la mayoría de países que formaban la Unión Europea. Esta decisión era un riesgo para países con moneda fuerte como Alemania y Francia ya que la moneda resultante podría ser más débil que la suya. Pero era una decisión política y no económica: Los países débiles disfrutarían de una credibilidad que no tenían, permitiéndoles imponer disciplina económica a la vez que se beneficiaban de los beneficios de la economía única.

Los economistas liberales dijeron que la economía de esos países no merecía la credibilidad porque la el Banco Central no conseguiría imponer la disciplina necesaria, y en cuanto una crisis llegara, eso se pondría al descubierto. Efectivamente la crisis llegó y Grecia abrió la caja de Pandora.

Esta situación no es nueva. Antes que el Euro estaba el SME (Sistema Monetario Europeo), en la que las monedas mantenían una cambio casi constante, con un poco de fluctuación. La estabilidad que esto provocó escondió los desequilibrios de algunas economías, y tras la famosa “tormenta del SME” en 1993 el Reino Unido e Italia salieron del SME y España estuvo al límite. El millonario George Soros hizo parte de su fortuna apostando contra la Libra Esterlina en aquella tormenta. El SME se rompió y se refundó con unas reglas mucho más flexibles.

Hoy los mercados están siguiendo el mismo guión. Grecia explotó por sí misma. Los mercados dispararon el precio de la deuda en otros países cuya economía no era disciplinada: Irlanda y Portugal. Europa está luchando por salvar a esos países pero los mercados están presionando para que los esfuerzos fracasen. Las agencias de credit rating ya avanzaban la semana pasada que no creían en los rescates. Si sucediera lo imposible (que Grecia tuviera que salirse del Euro) sentaría un precedente: echar marcha atrás en la entrada en el Euro es posible. Entonces los mercados atacarían sin piedad a Irlanda y Portugal.

Pero para que el Euro explote hace falta que un país grande caiga, uno cuyo tamaño haga imposible un rescate, y ahí es donde el guión no funciona, ya que la presión ha estado sobre España como el candidato ideal, pero contra todo pronóstico España está sobreviviendo ya que la situación no es tan seria como los mercados apuestan.

Hoy el guión ha cambiado ligeramente, ya incomprensiblemente Italia nunca salía en las apuestas, a pesar de tener un presidente que ha destruido las expectativas del país (no lo digo yo, lo dice The Economist). No salía hasta hoy, en que todos los periódicos hablan del riesgo de Italia.

El guión sigue con Italia siendo incapaz de pagar sus deudas debido a la subida del precio y viéndose obligada a salir del Euro. Ante eso, Alemania y Francia tendían la opción de echar a las manzanas podridas del Euro y crear un “Super-Euro”, o acabar con él para siempre y volver a una versión revisada del SME.

En ese caso la estupidez de los gobiernos y los ciudadanos por malgastar una oportunidad de oro habrían dado la razón a los liberalistas, Europa volvería a tener un puñado de monedas y la City, siendo el centro de cambio de moneda más importante del mundo tendría una nueva fuente de especulación e ingreso, algo que necesita rápidamente.

Este es un artículo mucho más largo que de costumbre, pero no sabía cómo contarlo con menos palabras. Si algo no ha quedado claro por resumir demasiado, pregunta en los comentarios. El artículo ha sido escrito a razón de este twit de @belenlaso.

Las agencias de crédito en contra de las medidas de austeridad de Grecia

Las agencias de credit rating recibieron muy mala prensa tras la crisis financiera. Ahora una de ellas, aprovechando la crisis griega trata de parecer el guardián de las futuras crisis diciendo que por mucho que se esfuercen, los griegos van a quebrar y vamos a entrar de nuevo en cirisis. El oráculo ha hablado.

Las agencias de ratings son empresas que analizan la deuda de empresas y gobiernos y les dicen a sus clientes qué tan fiable es esa empresa o gobierno a la hora de devolver el dinero. Lo hacen dando un “rating” o valoración. Por eso cuando consideran que la fiabilidad del pagador ha empeorado le rebajan el rating. La importancia de ese rating reside en la credibilidad de la agencia. Si yo escribo en este blog que he rebajado el credit rating de la empresa X es poco probable que los mercados mundiales reaccionen, pero si lo hace S&P, la cosa cambia. No solo eso, si ellos deciden reducir el rating de alguien sin un argumento válido, podrían hacer que fuera mucho más difícil para ese alguien conseguir nuevo crédito, teniendo así que pagar mucho más interés para conseguirlo y de esa manera hacer más probable que efectivamente no pudieran pagar. Es lo que en los ambientes financieros se llama una “self fulfilling prophecy”.

Tras la crisis financiera de 2008, muchos dedos apuntaron a las agencias de crédito como culpables parciales por valorar como buena la deuda de muchas empresas que no lo eran. Ahora parece que para evitar esto S&P ha tomado la posición opuesta, la del pesimismo.

Ayer S&P avisó que el plan que los bancos europeos han diseñado para ayudar a Grecia no funcionará. Después de que la semana pasada el gobierno griego aprobara medidas de austeridad para conseguir la ayuda europea los mercados se calmaron: las medidas y la ayuda daban credibilidad a la economía griega, con lo que ya no tenía sentido apostar en su contra. Pero S&P ha decidido, erigido en guardián de la estabilidad mundial ha señalado que con plan o sin plan, Grecia no va a hacer frente a los pagos y que eso equivale a una bancarrota. Existe el peligro que ese aviso desencadene una serie de eventos que precisamente impidan que el plan funcione. En vez de eso podrían esperar un poco a ver qué ocurre, pero si lo dicen ya de principio nadie les podrá culpar de no haberlo avisado.

Aunque quizás en S&P apoyan secretamente a los manifestantes que critican los planes de austeridad. Quizás con este anuncio quieren boicotear los planes para que Grecia entre en bancarrota, tengan que salirse del Euro, el Euro desaparezca y cada país pueda gastar dinero público como siempre habían hecho sin que nadie de la Unión Europea les recuerde estupideces como el equilibrio presupuestario.

El título puede parecer que no representa el contenido del artículo. Es que estoy tratando de copiar el estilo periodístico de los periódicos ingleses.

Las buenas marcas no desaparecen

Son esas marcas “de toda la vida”, las que hemos visto desde que éramos niños,  o las que hemos usado asíduamente durante un tiempo. Un día aparece en las noticias que la marca va a desaparecer, y a nosotros, los consumidores nos cae la lágrima de cocodrilo, y la gente en la calle conversa diciendo cómo antes todo era mejor y que es una pena que esas marcas que tanto significaron para nosotros tengan que cerrar.

Mentira.

En realidad no nos importa. No más allá de tener una conversación con alguien para pasar el tiempo.

Una cadena de tiendas centenaria cerró hace un tiempo en el Reino Unido, Woolworths. A nadie le sorprendió porque ya hacia tiempo que las noticias lo venian avisando. Y toda la gente creyó que era una lástima. Pero ¿quien decidió ir a comprar a esa tienda para salvarla? ¿Quien prefirió pagar más por el hecho de comprar en una tienda histórica? ¿Quien compró productos que no necesitaba sólo por mantener la tienda abierta? Nadie.

Los consumidores somos crueles. Si algo no nos gusta, no lo compramos. Si lo podemos comprar más barato, o más cerca, o con un mejor servicio lo hacemos, y nos olvidamos de la marca, esa que nos dió tan buenos momentos. Luego la marca cierra y la gente se sorprende. Pues si cerró es porque nadie compraba.

Hace unas semanas apareció en la prensa la noticia que Cacaolat, el famoso (en España) batido de chocolate tenía problemas para abastecer los supermercados, y que podría incluso cerrar. Inmediatamente se organizó un movimiento popular para salvar Cacaolat, e incluso llegó a ser Trending Topic mundial en Twitter!

Eso está bien, pero que nadie se preocupe demasiado. Cacaolat es una marca reconocida, con una red de distribución establecida, con una demanda más que razonable. Si los propietarios han tomado decisiones que han llegado a esta situación, lo peor que puede suceder es que entren en quiebra, en cuyo van a tener que vender activos para pagar a los acreedores, y a Cacaolat no le faltarán pretendientes. De hecho ya hay varias empresas que se están lamiendo los labios con la posibilidad.

Así que Cacaolat podría cambiar de manos, pero no desaparecerá, porque las buenas marcas no desaparecen. Porque la gente las compra. No se trata de sentimentalismo barato, del “que pena”. Si un producto o servicio cubre una demanda sobrevive.

El resto, como Woolworths, pasan a la Historia, y así debe ser, porque si desaparecen es que otras más innovadoras, otras que sirven mejor al consumidor han cubierto ya su puesto. Habrá quien llore, pero no por la desaparición de esas marcas obsoletas, sino por la pérdida de la juventud, por los recuerdos de cuando esas marcas estaban en todas partes, por un tiempo que ya no volverá.

¿O es que hay alguna marca que haya desaparecido que realmente cada día digas pienses que era mejor que la que usas? ¿Por ejemplo?

Salvemos el capitalismo

El Capitalismo es el mejor sistema económico que el ser humano puede utilizar. Por eso debemos luchar contra sus enemigos, contra los que quieren destruirlo con su intervencionismo. Me estoy refiriendo, evidentemente, a los capitalistas.

Los capitalistas siempre están hablando de la importancia del Libre Mercado, de la no intervención del Estado, de que debemos dar a los emprendedores un marco jurídico y económico estable.

Cuando eso sucede, el emprendedor pone un producto o servicio en el Mercado. A veces es un fracaso. Otras veces el producto languidece ofreciendo mínimos ingresos. Otras veces es un éxito, la demanda sube sin límite y el emprendedor se forra, que es su objetivo. Es lo que los economistas llaman “Beneficios Extraordinarios”.

Viendo la posibilidad de ganar dinero otros emprendedores entran en el mercado ofreciendo más productos hasta que la demanda deja de subir. Entonces la competencia hace caer los precios hasta que los ingresos son tan reducidos que simplemente cubren los costes. Es lo que los economistas llaman “Beneficios Normales”. El capitalismo, incentivando el interés propio de los capitalistas ha permitido la creación de un producto o servicio que la población deseaba, y gracias a la competencia ha introducido variedad y ha reducido los precios.

Cuando el mercado no crece y el producto no cambia demasiado es un Mercado Maduro, y poco a poco pasa a formar parte del tejido social y económico.

Un día, las cosas cambian: suben los precios de las materias primas, los consumidores varían sus gustos, lo que sea. Lo que antes eran beneficios normales, ahora son pérdidas.  El libro de texto del capitalismo dice que de nuevo el Mercado solucionará el problema eliminando a los proveedores que ya nos son necesarios.

Es entonces cuando los capitalistas olvidan sus principios de Libre Comercio y No Intervención y en vez de invertir, innovar o cambiar, le piden al gobierno que les ayude a que todo siga igual. Y encima se olvidan de que ellos están en el Mercado por razones egoistas, para ganar dinero, y dicen que su interés, su único interés, son los puestos de trabajo o la salud de la economía.

Tomemos el ejemplo de la industria de los helados en el Reino Unido. Dicen que la combinación del aumento de costes y de una serie de veranos frios y lluviosos están poniendo en peligro la supervivencia de algunos de sus integrantes. Como hemos dicho, para que el capitalismo funcione es necesario que los capitalistas innoven y se adapten a la nueva realidad. Pero eso no es lo que sucede. Veamos lo que dice el portavoz de la asociación de heladeros:

“La industria de los helados juega un papel crucial en la economía del Reino Unido, con unas ventas de 1.300 millones de libras al año, pero muchas empresas temen por su futuro tras haber sufrido una serie de incrementos en los precios de materias primas. Le he escrito al Sr. Osborne (Ministro de Economía) pidiéndole que reconsidere la condición de los helados como un producto de lujo y lo reclasifique como comida para que tenga un tipo de IVA del 0%”

“Los helados juegan un papel importante, a veces poco agradecido, en la vida británica. Proporciona un sentimiento de felicidad barato del que desgraciadamente muchas familias carecen en este clima económico. “

Así que cuando las cosas van mal y deberían cerrar porque ya no es rendible le piden al gobierno que intervenga manipulando las reglas del juego a su favor. Y no por su propio beneficio, que es lo que les motivó a entrar en el negocio, sino por la felicidad de la sociedad. Han pasado de tener una empresa a tener una ONG.

Y ahora es el IVA, y luego será olvidar las leyes de la competencia para dejarles que se fusionen para aprovechar las economías de escala, limitando las posibilidades de nuevos emprendedores de entrar en el mercado. Luego saldrán a bolsa para tener más capital, invertirán en productos arriesgados para incrementar los rendimientos de sus accionistas, les darán grandes bonos a sus vendedores y un día su importancia será tan grande que el gobierno no podrá permitirse que quiebren, y cuando tengan problemas se gastarán millones salvandolos y manipulando de nuevo el Capitalismo para salvarles el culo, mientras Adam Smith (padre del capitalismo moderno) se revuelve en su tumba.

¿Por qué sube el precio de los alimentos?

Esta semana han aparecido numerosas noticias sobre la subida de precios de las materias primas, y también las varias razones que podrían estar provocándola. Es un buen tema para recuperar la sección “experto” en la que expongo dos argumentos contradictorios sobre un tema candente para que uses uno en tus tertulias sociales y parezca que sabes lo que dices.

La cadena de ropa “H&M”, la marca de pneumáticos “Pirelli”, la cadena de comida rápida “McDonalds”, la cafetería “Starbucks” y la compañía europea de aeronáutica “Airbus” anunciaron la semana pasada que sus beneficios podrían sufrir por causa de la subida de precio de las materias primas. A ellos se han unido el gobernador del Banco de Inglaterra y los asistentes del foro mundial en Davos. ¿A qué se debe esa subida?

Hace algún tiempo decían que habría una crisis mundial por la escasez de alimentos causada por el uso de biocombustibles. Ahora la moda son los vehículos eléctricos, o sea que ya nadie se preocupa del incremento de la demanda producido por los biocombustibles.  Ahora hay otros dos argumentos

Unos dicen que los países emergentes han disparado la demanda de materias primas, lo que ha aumentado la producción, llegando casi al límite, lo que provoca una subida de los precios. De hecho esta explicación es exactamente la publicada por el economista clásico David Ricardo en 1807: el aumento de la demanda hace que los precios suban; a esos precios es rentable cultivar tierra que antes estaba abandonada porque los ingresos de su producción no compensaban los costes. De este modo al aparecer nueva producción en el mercado los precios pueden caer pero no hasta el precio inicial, y si la demanda sigue creciendo, el proceso se repite con tierras cada vez menos productivas, con lo que producción y precio siguen subiendo hasta que se llega al punto en que a dicho precio ya no hay incremento de demanda (precio de equilibrio).

En el mundo real el precio de equilibrio significa que gente que necesita productos (por ejemplo alimentos) no tiene acceso a ellos ya que son demasiado caros, arrastrándoles a la pobreza y desatando levantamientos populares (se dice que los acontecimientos en Túnez y Egipto son un ejemplo) y guerras por el control de las fuentes.

Otro argumento es el liderado por el presidente francés y el jefe de la comisión europea que culpan de la subida de los precios a los especuladores (aquellos que se creen el primer argumento y acaparan para sacar beneficio) y piden controles para las compras. Aunque puede darse el caso que quienes compren sean estados que tratan de asegurarse que sus ciudadanos van a tener acceso a las materias, pero que con su comportamiento estén de hecho comportándose como especuladores.

Yo no tengo ni idea de cual de los dos arguemtos es el correcto, o si alguno de los dos lo es. Mi tarea es exponerlo aquí para que puedas escoger uno y cuando estés en una conversación, puedas pretender que sabes de lo que hablas, aunque en realidad no tengas ni idea, como los demás.

Asi que, ¿cual escoges?

PS: hace casi tres años hablábamos aquí exáctamente de los mismos argumentos pero en el caso del petróleo.

¿Les va bien a los dirigentes que los ciudadanos no sepamos de economía?

Ayer la oficina de estadística del Reino Unido publicaba los resultados preliminares del último trimestre de 2010 con sorpresa incluida: crecimiento negativo del PIB del 0,5%. Y para colmo, la inflación podría llegar al 5%. Como ya he dicho muchas veces, los que mandan creen que los ciudadanos somos tontos (¿estarán en lo cierto?).

La suma del precio de todos los productos y servicios que se producen en un país es el Producto Interior Bruto (PIB, en inglés GDP). Cuando es negativo significa que producimos menos que el año anterior, es decir, que las empresas han ingresado menos, y como consecuencia reducen salarios, despiden a trabajadores o simplemente cierran. Así que diremos que en general el crecimiento negativo es malo.

El PIB del último trimestre de 2010 cayó un 0.5%, arrastrado por la construcción y los servicios financieros. El informe del instituto de estadística le da la culpa de estas caídas (redoble de tambores) a la nieve!

Añadamos el concepto de “precios reales”. Supongamos que algo te costaba 100 euros en 2010 te cuesta 105 en 2011. A eso los entendidos le llaman inflación, y el común de los mortales le llama “fíjate cómo ha subido todo, qué barbaridad”. La inflación puede crear la ilusión de crecimiento aunque la producción sea la misma. Suben los precios, no la producción. No es un crecimiento real, y significa que el ciudadano le cuesta más consumir lo mismo. Por lo tanto, la inflación es mala.

El trabajo del gobernador del banco de Inglaterra es mantener la inflación por debajo del 2% sin perjudicar el crecimiento. Ayer dijo que las previsiones apuntan que la inflación va a llegar pronto al 5%. ¿Qué excusas ha dado para justificar semejante desastre?

  • La devaluación de la libra, necesaria para hacer el país más competitivo, lo que ha subido el precio de las importaciones (ya avanzamos aquí que la inflación se dispararía, y cuestionábamos los beneficios)
  • Los precios de las materias primas como la energía, el algodón y la comida han subido por culpa de países emergentes (ah, el viejo truco de echarle la culpa a los chinos)
  • La subida del tipo máximo del IVA de 17,5% a 20% (para absorber la deuda pública usada para salvar a los bancos, y que también dijimos que tendría repercusiones negativas)

Dice que si no fuera por todo esto, la inflación sería estable. Entonces ¿qué es lo que hace subir la inflación y que el Banco puede controlar? Los salarios reales se han reducido a niveles de 2005. Alegrémonos, por ello (a saber dónde estaría la inflación si los salarios hubieran crecido a velocidad normal).

Volvamos al tema de la nieve. La Oficina de Estadísticas Nacionales afirma que la razón del crecimiento negativo fue la nieve. Si el PIB del Reino Unido es alrededor de 1,4 billones de libras, un 0,5% son 7.000 millones de libras. Eso es lo que ha costado la nieve. Posiblemente si gastaran ese dinero o quizás algo menos en equipar el país contra la nieve, el año que viene se podrían ahorrar las pérdidas. Pero el ministro de transporte ya dijo que no es habitual que nieve en Londres, con lo que la inversión no estaría justificada (a pesar que el invierno pasado ya la nieve causó problemas, y hace dos años también).

Así que los mandatarios lo han hecho todo muy bien, la inflación ha sido inevitable, y la nieve cae del cielo, y gastar dinero en preparar el país sería derrochar. Estamos en buenas manos, ¿no es así?

Los pobres son unos envidiosos

De vuelta en Londres y todo sigue como siempre: lluvia, rumores de huelga en el metro y la campaña de los bancos contra los nuevos impuestos. En el caso de los bancos se ha producido una pequeña victoria esta semana usando uno de los argumentos más viejos que existen: “lo que pasa es que tienes envidia”.

Alguna vez ya he mencionado que en Londres dan periódicos gratuitos, como en muchas otras ciudades. Uno de ellos es el City AM, orientado a los trabajadores de la City y que quiere ser su portavoz y principal defensor. El Lunes ponía una vez más en portada a los políticos que proponen nuevos impuestos para los bancos, y los criticaba por populistas y por subirse al carro de los que odian a los banqueros.

Lo de poner impuestos a los bancos es una propuesta de la Unión Europea, pero cada país puede aplicarlo como quiera. Unos dicen que los impuestos son necesarios para recuperar el dinero usado para rescatar a los bancos en la crisis. Otros dicen que es para crear un fondo que se va a usar si en el futuro es necesario rescatarlos de nuevo, y unos terceros dicen que son para que los beneficios extraordinarios que tienen vuelvan a la población.

Este último argumento es el típico de la redistribución de riqueza, el de que los que tienen más deben dar a los que tienen menos. Precisamente hace ya algunos años me encontré en una conversación en la que yo defendía la progresividad. Yo decía que es justo que los que tienen más paguen impuestos más que proporcionalmente. Una chica (cuyos padres eran de los que sufren los tipos impositivos más altos) me respondió que eso era envidia, porque otros ganan más que yo. Ese argumento me dejó pensativo. No porque me convenciera sino porque era un fantástico argumento.

Este Lunes en la portada del periódico venía exactamente ese argumento. Se llama “politics of envy”, que tiene muy mal traducir, pero que viene a ser “políticas basadas en la envidia”. El argumento dice que la gente que no gana esas grandes fortunas y esos grandes bonus tiene envidia, porque ellos también querrían ganarlos, pero son demasiado gandules para esforzarse. Entonces lo que hacen es pedir al gobierno que le quite ese dinero a los que se lo han ganado. Por pura envidia. El gobierno, siempre dispuesto a ganarse algunos votos, se convierte en abanderado de la población y propone más impuestos, con lo que los banqueros sufren la consecuencia de políticas promovidas exclusivamente por la envidia.

Al día siguiente el mismo periódico publicaba también en portada que por el momento, las propuestas de nuevos impuestos han sido abandonadas.

¿Qué te parece? ¿No es un argumento fantástico? “Politics of envy”. Y encima suena bien.

Acción directa contra los ricos

Tenía que ocurrir. El sábado un grupo activista utilizando “acción directa” forzó el cierre de la tienda Top Shop de Oxford Street y otras 20 a lo largo de la geografía británica acusando a su propietario de estafar millones de libras a la población británica. Cómo hemos llegado hasta aquí?

Viajemos un par de años atrás. El Reino Unido (y le resto del mundo “desarrollado”) está inmerso en la peor crisis que se recuerda. El gobierno se ve en la necesidad de inyectar millones de libras en los bancos para evitar su caída y que con ellos arrastren  a toda la economía.

La población señala al gobierno como uno de los principales culpables, perdiendo estrepitosamente las elecciones en Mayo de 2010. El nuevo gobierno de coalición hace de la reducción de la deuda pública (contraída para rescatar a los bancos) su principal tarea. En Junio anuncian un importante paquete de medidas de austeridad entre las que se destacan una drástica reducción en casi todos los servicios públicos (Sanidad queda protegida),  y aumento del tipo máximo del IVA de 17,5% a 20%.

En el documento final no figuran las medidas propuestas por los LibDem contra la evasión de impuestos. Al partido Conservador no le parecía una prioridad.

Sir Philip Green es el símbolo contra el fraude fiscal. Quizás el nombre no te diga nada. Este señor es el propietario Arcadia, grupo empresarial que controla la famosa cadena de moda Top Shop (es como el Inditex británico, que controla Zara). La aportación de Mr Green a la economía nacional ha sido tan importante que incluso tiene el título de “Sir”. Aunque de hecho, él no es más que un empleado. La propietaria legal es su esposa, quien tiene su residencia en Mónaco y no paga impuestos por los beneficios que recibe.

El nuevo gobierno nombró a Sir Green encargado de hacer un informe sobre cómo el Sector Público podría reducir costes, cargo que él aceptó por patriotismo.

Viendo como el gobierno aplica sin piedad los recortes presupuestarios, despide a funcionarios, incrementa las tasas universitarias pero es benévolo con los que evaden impuestos el grupo “ukuncut” ha pasado a la acción directa organizando acciones este pasado sábado en 21 tiendas Top Shop, repartiendo panfletos informativos sobre cómo el patriotismo acaba en el mismo momento que a los ricos les tocan el bolsillo.

Curiosamente ayer Lunes el gobierno ha anunciado que va a aplicar medidas en contra de la evasión de impuestos, lo que podría generar un aumento de la recaudación de 2.000 millones de libras en los próximos cuatro años. El anuncio dice que las medidas son “necesarias para proteger la Hacienda Pública y mantener la justicia con los contribuyentes”.

Los empresarios se juegan su dinero en inversiones, emplean a gente, generan riqueza. Ellos tienen derecho a quedarse con el beneficio de sus actividades. Ese es el incentivo que les hace invertir. Si les sigen persiguiendo se van a ir a invertir a otro lugar.

Y en cualquier caso, el gobierno ya sabe lo que es mejor para la población. La acción directa no es la solución. Un Mundo Perplejo se alegra de que las acciones de ukuncut no hayan sido violentas, pero aún así no recomiendo que visites la página web de ukuncut, ni que veas la lista de compañías a las que acusan de evasión, ni que saques ninguna idea para boicotear a los que mantienen nuestra economía en funcionamiento y se llevan los beneficios a otra parte.

Por favor, escribe en los comentarios tus frases de apoyo a los castigados empresarios.

El chantaje de los bancos

Hace ya varios meses que los bancos basados en el Reino Unido están chantajeando al gobierno y la población. Ni siquiera el cambio de gobierno ha variado su actitud. Exigen la eliminación de las regulaciones introducidas tras la crisis, abandono de las nuevas propuestas y reducción de impuestos o se van del país. Y qué es lo que debe hacer el gobierno y la población ante tamaña afrenta? Hacerles caso.

Nos hemos endeudado hasta las cejas para darles dinero a los bancos y salvarlos de la quiebra. Todos tenemos que apretarnos el cinturón ahora para eliminar la deuda pública, sobretodo en UK. Y ahora que estamos saliendo de la crisis los bancos empiezan a pagar de nuevo sus increíbles salarios y bonus como si aquí no hubiera pasado nada.

El gobierno británico ha aplicado duras medidas de austeridad para eliminar la deuda cuanto antes. Para asegurarse que los bancos contribuyen a este esfuerzo y que la crisis no se vuelva a producir proponen un impuesto especial para ellos, limitar los bonus, forzar la escisión de grandes bancos entre comerciales y de inversión, y mantener la presión tributaria sobre los contribuyentes con rentas altas.

En los foros empresariales las propuestas no han caído bien. Para luchar contra los cambios están utilizando la estrategia del miedo. Dicen que la actitud de UK es perjudicial para los emprendedores, que la gente con talento ya no se va a sentir atraída por UK y que los que están aquí van a irse a otro lado donde paguen menos impuestos. Algunas empresas como WPP ya se han ido.

Los bancos en cambio utilizan el chantaje. Están filtrando a la prensa los documentos internos donde analizan las posibilidades de irse del país. HSBC y Standard Chartered lo han dicho repetidamente. Barclays se ha sumado a ellos. Para quedarse exigen que se deje de hablar de las propuestas y se eliminen impuestos.

Estos bancos son británicos. Puedes pensar que semejantes amenazas son una traición, pero te equivocas. Al fin y al cabo los capitalistas inventaron el nacionalismo, y por lo tanto ellos marcan las reglas. Lo único importante es que sus directores y sus accionistas estén contentos. Y si no lo están no les importa chantajear al país o largarse (con el dinero).

Debe el gobierno y la población ceder a este chantaje? Evidentemente.

Hubo un tiempo en que UK era una superpotencia en industria pesada, automoción y textiles por nombrar unos cuantos. Hoy todos han desaparecido. Margaret Thatcher apostó por los servicios financieros, y el plan salió tan bien que Londres nadó en la abundancia. Nadie lloró por la continua pérdida de la industria.

Hoy Singapur y Dubai le están quitando negocio a Londres. Nueva York sigue siendo líder. Otras mantienen sus negocios. Si la City pierde, no queda nada en UK para generar ingresos. Si el gobierno cede al chantaje y los bancos se quedan atraerá más negocio, la recaudación impositiva crecerá y habrá más trabajo.

Esto nos muestra la verdad del asunto. Los bancos ven claramente la forma de que UK sobreviva. Muy a su pesar han tenido que recurrir al chantaje para que políticos y población hagan lo correcto, incluso aceptar que la población les vea como mercaderes egoístas cuyo único interés es ganar dinero a costa de quien sea. Y es que hay veces que como los padres, hay que sacrificarse por el bien de los demás, aunque duela.