El Primer Ministro británico está dando un nuevo impulso a su plan “Big Society”, que tantas críticas le ha ganado injustamente. Este hombre es un genio. Propone nada menos que devolver el poder a los ciudadanos para que nosotros podamos decidir lo que es realmente importante. No es democracia directa. Es mejor.
Cameron llama “Big Government” al constante crecimiento del tamaño del Sector Público, que genera más impuestos, más deuda, más burocracia y que no parece servir para nada, porque los ciudadanos siguen diciendo que lo que realmente les preocupa sigue sin ser solucionado. A eso se le ha unido la crisis, que ha obligado a los gobiernos a recortar presupuestos. Tal como dice el dicho, “a grandes males, grandes soluciones”.
Cameron propone la “Big Society”, que sería precisamente lo opuesto al “Big Government”: quitarle el poder al gobierno ineficiente para dárselo a la sociedad civil. En el Sector Público el tamaño del presupuesto demuestra el poder del burócrata que lo administra, por eso todos luchan por aumentarlo. Pero ¿cómo va a saber en qué gastar el dinero un tipo sentado en una oficina en Whitehall (el distrito de los ministerios en Londres)? ¿Y cómo va la gente a influenciarlo? ¿Ir a hablar con su representante en el parlamento? ¿Y convocar un referéndum haciendo uso de la democracia directa? No podemos ir haciendo referendos para cada mínima cosa.
¿Y qué decir del cacique de pueblo que recibe subvenciones del estado, que recauda los impuestos locales y los utiliza con sus amigotes? Basta de políticos malgastando nuestros impuestos. Basta de burócratas viviendo del cuento. Basta de “papa estado” decidiendo lo que es bueno para nosotros. Somos mayorcitos y tenemos derecho a tomar nuestras decisiones.
La “Big Society” reduce del burócrata y promueve el voluntariado para que la población tome responsabilidad de los servicios que afectan a su comunidad. Si crees que la biblioteca del barrio es importante, o la oficina de correos, o los servicios comunitarios de la escuela, no le pidas al gobierno que los subvencione. Hazte voluntario y ofrece parte de tu tiempo libre, organízate, hazte responsable de lo que te importa.
Pero eso no significa que no habrá nada de dinero. El gobierno va a crear un fondo especial para financiar los proyectos que los voluntarios se comprometan a mantener, y empresas privadas van a poder aportar voluntariamente. Los bancos aportarán 200 millones de libras.
Se acabó el malgasto de dinero público. Ya no habrá dinero destinado a servicios que nadie quiere. La “Big Society” permitirá que la población se organice para gestionar lo que realmente le importa. Algunos servicios desaparecerán, pero no por decisión de un burócrata sino porque la gente habrá decidido no mantenerlos. Evidentemente, nadie llorará o criticará la pérdida de algo por lo que la comunidad no quiso molestarse en salvar.
Lo que decía, Cameron es un genio.
















