Un mundo perplejo

desde Londres

Archive for the Comida Category

Que prohiban MacDonald’s

Eso es lo que opina el príncipe Charles. Parece que para él esa es la clave para asegurar que la gente sigue una dieta sana. Tan inútiles somos?

Si bien el príncipe no tiene ningún poder real, sus palabras son repetidas en todas partes puesto que es quien es. Y él era consciente de ello cuando lo dijo.

Sus palabras se enmarcan en esa corriente cada vez más generalizada, sobretodo en el Reino Unido, de que hay que prohibirle ciertas cosas a la gente porque si las tienen a su alcance van a tomarlas con exceso con fatales consecuencias para la salud. Los periódicos venían llenos ayer con la noticia de que se podría retirar la tutela de su hijo con sobrepeso a una familia para evitar que sigan cebándolo.

Y ahí viene “papa Estado” limitando el uso de alcohol, tabaco, comidas grasientas y a saber qué va a ser lo siguiente. Es como tener una madre puntillosa detrás del cogote diciéndote todo el día lo que puedes hacer y lo que no.

Es que la gente en altos mandos considera que el grueso de la población es estúpida? Que son como niños sin control que no son capaces de discernir entre lo que es bueno y lo que no? Y aunque así fuera, quien son ellos para decidir sobre la vida de los demás. Si te quieres zampar una buena hamburguesa triple es tu problema y tu placer. Al fin y al cabo es tu salud.

El problema parece ser que el exceso de tabaco, alcohol, grasas y demás tienen un efecto nocivo sobre la salud. Y los dirigentes tienen una responsabilidad sobre ello, puesto que un país de gente con problemas de salud rinde menos, lo que afecta directamente a la productividad y en consecuencia a la competitividad y el crecimiento de la Economía. Y cuando un individuo con cáncer de pulmón o circulación delicada acude al hospital, es el Estado, con el dinero recaudado con los impuestos, quien paga la factura. No solo eso. Las enfermedades provocadas por el consumo excesivo de todas esas substancias no mata de golpe, sino que provoca enfermedades crónicas y que empeoran con el paso del tiempo, con lo que la factura se incrementa.

Es esa razón suficiente para poner una cinta amarilla en la puerta de los restaurantes para evitar que la gente entre en torrente en busca de sus dosis diaria de bloqueador de arterias? Es que no podemos consumir con moderación?

BOGOF y el Cazador de Ofertas

Una de las actividades más gratificantes que existen es ir a comprar comida. Cuando vas paseando por los pasillos del mercado o mirando en los escaparates parece que puedes saborear lo que vas a preparar. El problema no es qué comprar, sino el presupuesto. Que trabaje en la City no significa que mi sueldo sea para lanzar cohetes. Es entonces cuando me convierto en el “Cazador de Ofertas”.

El Cazador de Ofertas no lleva ningún atuendo especial. Nada de sombrero a lo “Indiana Jones” ni machete al estilo “Cocodrilo Dundee”. Su característica principal es su actitud al poner los pies en el supermercado, su hábitat natural. La mente hace un blanco y se concentra única y exclusivamente en encontrar las mejores oportunidades. Su objetivo principal? El preciado y escurridizo BOGOF.

BOGOF se enmarca en esa tradición anglosajona de llamar a todo por las iniciales. Y eso no significa que ONU se convierta en onu, o que el DVD se convierta en devedé. No. Es Ou En U, y Dee Vee Dee, con especial regocijo en las “e”. Y BOGOF, no es más que el acrónimo de “Buy one get one free”, esto es “compre uno y llévese otro”. Alguien se imagina que le llamáramos “CULLO”? (si, ya se que la LL no es una letra comunmente aceptada, pero es que si lo dejo en L me hubiera salido una broma involuntaria y muy mala).

Cuando el Cazador de Ofertas ve el BOGOF se lanza sobre él sin pensarlo. Los Cazadores son numerosos, y la duda puede hacer que la presa se escape.

Pero BOGOF no es la única presa. También está el “50% free”. O el “Take 6 and pay only £–” o “Save £6″. Normalmente estos especímenes se muestran con colores llamativos, amarillo o rojo.

Ayer paseando por el supermercado encontré una cajita de “Lichis” a 2.50. La cajita era una de las codiciadas “50% free”. Inmediatamente ocupé el espacio me aseguré que nadie venía tras de mi y me dispuse a agarrarla. Pero una mirada más atenta me reveló la más que útil etiqueta que te evita hacer cálculos y te dice que esa cajita de 200g, de los cuales 100g eran gratis valía en realidad £9.96 el Kg. En la tienda de cerca de mi casa están a £2.90 el Kg. Y en lo de compre 6, por ahorrarte 15 peniques te llevas a casa algo que con cuatro ya habría más que suficiente. Y qué decir de los de ahórrese £6. Eso es un ahorro de £6 sobre un precio que es £8 más caro que en otro supermercado.

Y esto enlaza con el permanente estado de rebajas en el que las tiendas están. Una de dos: o los responsables de márketing se ganan su sueldo con muy poco esfuerzo, o aquí hay mucho listillo que por el mero hecho de ver una oferta se la mete en el cesto sin darse cuenta que de chollo nada.

Un chocolate caliente por favor

Las cosas claras y el chocolate espeso. Con la llegada del frío apetece meterse en un café o chocolatería y tomar un buen chocolate caliente acompañando una buena conversación. Pero ojo! Hacerlo en Londres puede esconder sorpresas.

Pues nada, que entras en el local y pides un chocolate caliente. El dependiente, pregunta “con nata o sin nata”. Esto promete, te dices a ti mismo. Decides tirar la casa por la ventana: “con nata”, dices con aplomo.

Para tu sorpresa, te sirven un señor tazón con su nata y un polvillo de chocolate encima. La nata es la típica de maquina cafetera, no la consistente, pero bueno, la presentación da el pego.

No pides churros, porque ya sabes que esto es Londres, y no tienen de eso. Tampoco ensaimadas. Pero no vas a dejar que eso te arruine el momento. Tomas la cucharilla, te preparas para sumergirla en el espeso chocolate y… Pero qué está pasando? Bajo la nata sólo hay líquido! Es solo leche con Nesquick (o ColaCao, según el gusto).

Y sólo te queda la opción de sorberlo o beber directamente el líquido con ligero sabor a chocolate… Con aquella sensación de que aquí las cosas no están muy claras.

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Si tu quieres comer el mango bien madurito…

En el Reino Unido hay cinco cadenas de supermercados que se llevan la gran mayoría del mercado. Uno de ellos, Sainsbury’s, acaba de publicar los resultados de medio ejercicio, con unos beneficios que suben un 123% respecto al año anterior. Y todo por la razón más inesperada.

De las cadenas de supermercados, Waitrose es el supermercado de los ricos. ASDA, Morrisons y el inconfundible Lidl son los baratos, y Tesco y Sainbury’s digamos que quedan en medio.

La estrategia de Tesco es reducir precios, ni que sea un penique, porque como su eslogan dice “every little helps”. Sainsbury’s reconoció, después de que sus ventas cayeran en picado que copiar la estrategia de Tesco no les iba a llevar a ningún sitio, con lo que fueron a buscar una imagen de económico, pero con calidad.

Para ello pusieron como imagen de la marca al famoso cocinero Jamie Oliver. Es uno de esos cocineros con programa de tele como hay tantos. Pero su característica es que no es snob. Es un inglés como cualquier otro, y cocina recetas que se salen de la comida inglesa habitual y que a la vez són fáciles de preparar. En pocas palabras, que se puede ser inglés y cocinar bien.

Pues bien, en los anuncios del supermercado en TV Jamie sale cocinando un plato muy rápido y sencillo con ingredientes que se pueden encontrar cualquier dia en el supermercado. Su eslogan es “Try something different”. Recientemente hizo unos anuncios en los que cocinaba con mango. Las ventas de mango aumentaron un 400%, lo que aparentemente fué uno de los puntales en el aumento de los beneficios.

Había una canción de Paulina Rubio sobre el Mango, verdad? Aunque creo que en ese caso el Mango era una metáfora de otras cosas. Ya se sabe, las letras de Paulina son filosofía pura.

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Gastronomia Inglesa: La mejor del mundo

Uno de los tópicos más conocidos sobre Inglaterra es que la comida es horrible. De un tiempo a esta parte están apareciendo artículos en los periódicos y comentarios en la calle diciendo que de hecho, la gastronomía inglesa es la mejor del mundo. Y aunque parezca extraño, tiene su lógica.

Londres es uno de los centros financieros más importantes del mundo, junto con New York, Frankfurt y Tokio, y eso atrae a gente de todo el mundo buscando fortuna o simplemente sobrevivir. Encontrar un trabajo sin tener un buen nivel de inglés resulta difícil. Pero hacer de camarero o cocinero no hace falta saber mucho inglés. No resulta difícil entender por qué en los últimos años los restaurantes llevados por extranjeros se han multiplicado. Bueno, por eso y por falta de oferta autóctona.

El resultado es que Londres tiene excelentes restaurantes españoles e italianos, y según los expertos los mejores restaurantes chinos y de “Curry”, sin olvidar las especialidades de Tailandia, Indonesia, Japón, Vietnam, Nigeria, o Ghana.

Todos estos restaurantes están radicados en Inglaterra, así que son ingleses, por lo tanto forman parte de la oferta gastronómica inglesa. Si, tal como dicen los expertos, son de lo mejor del mundo, la única conclusión que se puede extraer es que la gastronomía inglesa es de las mejores del mundo. La lógica de semejante afirmación es indiscutible.

Ahora bien, cual es la gastronomía inglesa tradicional? Los restaurantes de siempre? Esos son los “Pubs”. No hace falta una explicación de los que estos locales son. Su menú, lleno de platos únicos se basa en carne de vaca o de cerdo y patatas, muchas patatas. Así encontramos el entrañable “Roast Beef”, el pastel de carne, o las salchichas en un fondo de “mash potato” y una salsa rojiza que ellos llaman salsa de tomate. Como acompañamiento, patatas fritas.

En estos menús más bien cortos, hay siempre un toque exótico: “Chile con carne”. No lo he traducido. Aparece así en el menú. Y está en todos los pubs. Debe ser un signo de la “fusión culinaria”. Teniendo en cuenta su amor por las patatas, quien sabe si un día de estos encontraremos en el menú “Tortilla de patatas”.

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Lunch time en Londres

Se dice por ahí que el horario europeo es el mejor. Que da tiempo para vivir, estar con la familia y todo eso. Y cómo se consigue? Fácil reduciendo la interrupción del mediodía a un simple descanso de una hora. Pero eso conlleva sacrificios culinarios.

No hay en Inglaterra una tradición de comer bien al mediodía. De hecho esta gente sólo come bien por la noche (la parabra bien puede tener muchos significados). Con una hora, olvidarse de ir a casa a comer. Hay poquísima gente que se moleste a cocinar algo, ponerlo en esos contenedores de plástico y tener una comida decente al mediodía. Y el restaurante de menú es inexistnte. Máximo plato combinado grasiento en el pub de turno o “take away” en cualquier local de comida basura. Así que para muchos, el “Lunch Time” es generalmente un “momento sandwich”. Y comprado, nada de hecho en casa.

Al contrario de lo que la sabiduría popular dice, los dependientes en las tiendas de Londres son lentos hasta decir basta. Con lo cual salir de la oficina, llegar a la tienda, decidir entre la pobre oferta sandwichera y volver a la oficina se ha llevado la mitad de la hora de descanso. Qué puedo hacer? Entonces llega SandwichMan al rescate.

Es un superheroe de nuestro tiempo. Si Spiderman es “el hombre araña” o Batman es “el hombre murciélago”, este es el hombre sandwich. Llega como una exalación a las 12. Pone su mercancia de sandwiches sobre la mesa de recepción, compramos lo que queremos, y se va con un suspiro, después de habernos ahorrado por lo menos 20 minutos de nuestro valioso tiempo. Es o no es un superheroe?

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Beber té es imprescindible en una dieta sana

Hace unos dias escribí que los ingleses han descubierto que beber té es más sano que beber agua. En aquel momento avisé de que el té estaba apunto de conquistar el mundo. Nada más lejos de la realidad. El segundo paso del plan magistral ya está en marcha.

Desde hace algún tiempo el gobierno británico está tratando la obesidad no como casos aislados, sinó como una epidemia, sobretodo al comprobar que los niveles de obesidad en niños crecen alarmantemente. Las últimas noticias acerca de que el Reino Unido es el país europeo con más obesidad no hacen más que confirmar la necesidad de dicha política.

Una de las primeras medidas fué la campaña 5 a day, recomendando comer cinco piezas de fruta o verdura al día. Nuevos carteles han aparecido en el metro de Londres donde dicha campaña se amplía a 4 tazas de té al día. Según el anuncio el té lleva antioxidantes que ayudan a controlar los radicales libres (y eso parece que es bueno).

Por si el estudio sobre lo beneficioso del té no era suficiente, ahora el gobierno obliga, en esta lucha en contra de la obesidad, a tomar cuatro tazas de té. Gran Bretaña está conquistada. Tercer paso: el mundo.

Los ingleses descubren que beber té es más sano que beber agua

Cuando uno piensa en Inglaterra, el té es una de las señas de identidad que vienen a la memoria. Muchos pensarán que esa fijación por el té es parte del esnobismo inglés. Pues bien, ahora resulta que beber té es incluso más saludable que beber agua.

Mientras el mundo entero se mantiene despierto a base de cubos de café y se destroza la salud y los nervios, los ingleses se han mantenido sanos gracias a su inmutable fidelidad al té. Un reciente estudio afirma que el té previene los ataques al corazón, el cancer y hasta la caries.

El estudio recomienda tomar tres tazas de té al día. Así que aparte de la centenaria tradición del té a las cinco, hay que tomarlo también después de comer y pongamos, a media mañana, para hacer frente a las exigencias del día.

Obviamente, ellos ya sabían que el té es altamente recomendable. Por eso lo toman, no porque tomándolo afirman delante del mundo que ellos son diferentes. Con esta demostración científica ahora sólo queda esperar que el té conquiste el mundo.

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Alta gastronomia inglesa

La alimentación es extremadamente importante en nuestras vidas.

También lo es para los ingleses. Mi nuevo compañero de piso es inglés, así que he tenido ocasión de verle cocinar. Uno de los platos que ha llamado mi atención por su simplicidad es el siguiente (siento no saber el nombre).

Se necesita una lata de alubias blancas en salsa de tomate. En Londres se pueden encontrar en cualquier supermercado por menos de 50 céntimos. Se abre la lata con cuidado de no cortarse y se vierte su contenido en un recipiente, preferiblemente cóncavo. Se pone en el microondas unos dos minutos.Al mismo tiempo se toma una rebanada de pan de molde y se introduce en la tostadora. Cuando el pan está tostado y las alubias cocidas nos disponemos a emplatar.

Tomamos la rebanada de pan tostado y la colocamos en un plato. Acto seguido se toma el recipiente de las alubias y se vierten sobre el pan tostado.

Nada más. Como veis es rápido, barato y delic… delici… Bueno, que él se lo como muy a gusto.

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