Lucha contra el cambio climático: a quien le beneficia más?

Mañana es el “Earth Hour“, o “Hora de la Tierra”. Se nos pide que durante una hora apaguemos las luces para llamar la atención sobre el Cambio Climático y la degradación de los recursos naturales. Uno de esos ejercicios fútiles pseudo-hippies que no van a cambiar nada, porque a los poderosos no les interesa reducir la presión sobre el clima. O es precisamente a ellos a quien les interesa aunque lo nieguen? Será que les estamos haciendo el trabajo sucio?

Podríamos pasarnos horas discutiendo sobre la utilidad de un apagón que tiene más de “kumbayá”  que de acción de calle. Si hasta nos sugieren que nos reunamos para hacer linternitas! Pero como ya he comentado alguna vez, a los poderosos no les interesa combatir el cambio climático, y apagones de cinco minutos o de una hora no van a cambiar eso. Sólo hace falta ver el desastre de la reunión de Copenhage para darse cuenta. Es más, ni siquiera hay acuerdo todavía para decir que el cambio climático está provocado por nuestra forma de vivir! Pero no se trata de demostrar la relación causa-consecuencia. The Economist decía la semana pasada que el daño que se nos podría estar viniendo encima es tan grande que no podemos arriesgarnos a que sea cierto.

Pero a los poderosos no les interesa. O eso es lo que creemos.

Por ejemplo, el mayor impedimento para dejar de usar tanto petroleo, dicen algunos, es que las compañías petroleras presionan para destruir todas las iniciativas. En serio? Ellas saben mejor que nadie que las reservas de petroleo son finitas, y que hacia el 2050 la demanda podría empezar a superar la oferta. Como prueba, la desesperación por perforar en la Antártida. Así pues, las petroleras necesitan que utilicemos menos petroleo, para que así sus ingresos se mantengan por más tiempo. Si todos nos concienciamos de que el petróleo es un bien escaso los precios van a subir y las petroleras mantendrán sus beneficios a pesar de la caída del consumo. Y como le ven las orejas al lobo, se están diversificando invirtiendo en energías renovables, pasando así a la producción de energía. Y eso es lo que nosotros queremos que hagan. Por eso pueden pedirle subvenciones a los gobiernos para producir energías “limpias”, subvenciones que nosotros pagamos en forma de impuestos para crear el nuevo negocio millonario.

También se decía que los motores eléctricos para coches nunca serían una realidad, pero ahora Renault, Fiat, General Motors, Toyota, Honda, Nissan, hasta Ferrari están desarrollando motores eléctricos. Y todos nosotros vamos a correr a comprar esos coches, con lo que sus inversiones van a verse premiadas, sus beneficios van a mantenerse y las petroleras van a estar contentas porque ahora ellas están en el negocio de la energía eléctrica.

Pero hay un problema, y es que la infraestructura eléctrica no está preparada para recibir producción eléctrica de energias limpias, ni para satisfacer la demanda de recargas para coches eléctricos, ni para mejorar su eficiencia a fin de reducir emisiones. Necesita invertir para renovarse. Y la financiación va a venir (seguro que lo has adivinado) de subvenciones y aumento de precios. Y cual es el punto estrella de la nueva infraestructura? Los contadores “inteligentes”, contadores que permitirán a las compañías eléctricas saber cómo y cuándo consumimos energía, les va a permitir mejorar su eficiencia, reducir sus costes y además van a poder crear más tramos, sugerirnos cuándo usar la electricidad. Y en ese esfuerzo por ayudarnos a reducir emisiones van a subir los precios porque las energías renovables son más caras, y van a premiar a los “buenos” consumidores que reduzcan su uso eléctrico. O lo que es lo mismo, van a penalizar a los que sigan su comportamiento normal cobrándoles más.

Y al resto de las empresas también les interesa reducir su consumo eléctrico, porque ellas también estarán “observadas” por los contadores “inteligentes” y tendrán incentivos para reducirlo. Además, la nueva obsesión del consumidor por el cambio climático va a promover la innovación en productos y servicios “eficientes”, con lo que vamos a renovar todos los aparatitos que tenemos (y además tendrán que ser compatibles con los contadores “inteligentes”).

Vale, supongamos que a los países desarrollados les interesa pero, a los que están en vias de desarrollo no. Ellos tienen derecho a crecer y contaminar como nosotros hemos hecho. No exactamente. Ellos no tienen tecnología que les condicione. Pueden y deben invertir en maquinaria eficiente porque eso les dará una ventaja competitiva respecto a los países desarrollados (al parecer China ya está en ello).

O sea que al final es a los poderosos a los que les interesa lo de reducir las emisiones y mejorar la eficiencia, pero somos nosotros los que vamos a pagar precios más altos, más impuestos y vamos a comprar cosas que ya tenemos. Y aún así demandamos, exigimos a los poderosos que detengan el cambio climático? No nos estarán tomando el pelo?

Pero como decía, aunque todo esto sea una encerrona, vale la pena hacer un pequeño esfuerzo, por si acaso. Yo voy a apagar las luces a las 8:30PM. Y voy a seguir haciendo esas pequeñas cosas que pueden hacer una gran diferencia como imprimir menos, apagar el grifo al lavarme los dientes, crear un apagado automático del monitor y no dejar nada en stand-by cuando no lo esté usando.

El perezoso salvará el mundo!

De vez en cuando los científicos se reúnen para decirnos que la Tierra tiene los días contados. Ahora dicen que el fin del mundo será en 2025. O sea que a la Tierra le quedan cuatro juegos olímpicos. Dicen que el fin es doblemente irremisible ya que la destrucción viene por nuestra naturaleza animal y nuestra cultura. Pero entre semejante algarabía pesimista hay un rayo de esperanza: el sistema de vida latino puede ser el gran antídoto.

El portador de malas noticias es en este caso la revista “New Scientist”, reportando desde la reunión del Ecological Society of America en Albuquerque. Dicen que los humanos nos reproducimos y expandimos como bacterias, como un cáncer, agotando recursos y destruyendo lo que es nuestro sustento. Y hacemos eso porque genéticamente estamos diseñados para crecer, reproducirnos, expandirnos. En pocas palabras: para sobrevivir. No solo eso, nuestro sistema económico, el sistema sobre el que está basado nuestro modelo de supervivencia, requiere que consumamos más y más a fin de que se siga produciendo riqueza. El artículo cita a Victor Lebow en 1955 diciendo:

Nuestra economía enormemente productiva exige que convirtamos el consumo en nuestro modo de vida, que convirtamos el comprar bienes y usarlos en rituales, que busquemos nuestra satisfacción espiritual y la satisfacción de nuestro ego en el consumo. Necesitamos bienes consumidos, quemados, usados, reemplazados y descartados a un ritmo cada vez más alto

Y conscientes de las desigualdades que el sistema engendra, confiamos en el crecimiento para que mejore la justicia del sistema. Ya sabes, en vez de repartir de nuevo el pastel, confiamos en que si hacemos que el pastel crezca, a todo el mundo le tocará una parte más grande.

Pero recientes estudios psicológicos apuntan que eso nunca va a suceder ya que la felicidad es algo comparativo. No importa el tamaño de nuestra parte del pastel, lo que importa es cuan grande es la parte del vecino, y si es más grande, entonces consideramos que es injusto, con lo que entramos en una carrera de ratas por tener más que los demás.

Pero lo que la Ecological Society of America no tiene en cuenta es que no todo el mundo es así. Pensemos en el típico latino, ese para quien un desayuno es un desayuno y no un café, el que considera la siesta algo sagrado, el que deja pasar el rato charlando con la familia o los amigos.

Este personaje observa con dejadez a la gente hipnotizada con sus resplandecientes iPhones, con su ropa de marca de nombres impronunicables. No se preocupa por si otros tienen más que él. De hecho lo poco que tiene lo comparte y no tiene intención de hacer más esfuerzo que el que sea estrictamente imprescindible. Es lo que podríamos llamar un perezoso. Ese que los europeos del norte y los norte americanos señalan con el dedo mientras gritan “mañana, mañana” y sonríen de oreja a oreja.

Pues resulta que si todos fueramos unos perezosos y nos rigiéramos por el “vive y deja vivir”, a la Tierra le quedaría una larga vida. Quien lo iba a decir, que los perezosos serían la gran esperanza. Así que ya sabes, practica la pereza con orgullo y si alguien se queja, pregúntale qué está haciendo él para salvar el mundo.

Encuentra la relación

Hoy voy de adivinanza. El reto es encontrar la relación entre dos noticias publicadas a finales de la semana pasada en portada de los principales periódicos ingleses (por lo tanto, de interés de la mayoría de la población). Es muy fácil, ya verás.

Un estudio de la Universidad de East Anglia ha descubierto que los océanos absorben menos CO2 que en el pasado. Los océanos son junto con los bosques, los dos principales elementos que eliminan el CO2 de la atmósfera. Este gas es el producido por los motores de combustión y en la generación de electricidad. En caso de que los océanos no absorban el CO2, el efecto invernadero se vería incrementado, y con él el Cambio Climático. Aquí la noticia en la web de la BBC.

La segunda noticia es que UK, además de otros países, está reclamando una parte de la Antártida. El objetivo es asegurarse las reservas naturales que yacen bajo su superficie, en especial petróleo. Eso significa que en caso de que se levantara la prohibición de explotar comercialmente la Antártida, UK tendría reservas de petróleo aseguradas. Como ya sabes, el petróleo es la materia prima que utilizamos para alimentar los motores de combustión y la generación de electricidad. Aquí la noticia en la web de la BBC.

Ya has encontrado la relación? Creo que si. Era muy fácil verdad? Efectivamente, la misma foto del iceberg sirve para ilustrar ambas noticias en la web de la BBC. Ah, pero cambian el pié de foto.

Volar con la conciencia tranquila

Quizás hayas escuchado que una amalgama de jóvenes contra el cambio climático han estado acampados en las cercanías del aeropuerto londinense de Heathrow, el más concurrido de Europa (y con sólo dos pistas). Querían llamar la atención sobre el cambio climático, y hacernos sentir mal a todos aquellos que volamos con cierta frecuencia.

Lo que tratan de decir es que los gases producidos por la combustión del queroseno que utilizan los aviones es altamente contaminante, y que al liberarse a gran altura, tiene un impacto mayor. En consecuencia han decidido hacer acción directa en el aeropuerto más concurrido de Europa, en una zona que de ser aprobado el proyecto, alojará la tercera pista. Su argumento es que lo que el mundo necesita no es otra pista de aterrizaje sino menos vuelos.

Al parecer, uno de los principales culpables del sorprendente crecimiento de vuelos en todo el mundo son las compañías de bajo coste, que permiten volar a gente que antes no se lo podía permitir… y que nos permite a algunos volar a casa a ver el sol de vez en cuando. O sea que ahí duele. A pesar de que hago un uso responsable del agua, que cierro todas las luces cuando no las utilizo, que desconecto totalmente el ordenador cuando no lo uso, que reciclo, que uso siempre el transporte público, a pesar de todo eso, estoy colaborando al calentamiento global.

Pero hoy, echando un vistazo a la página de Easyjet, la aerolinea de bajo coste, he descubierto que al comprar un billete para ir a casa o para ir a cualquier otro sitio para cambiar de aires por un módico precio, puedo ayudar al Medio Ambiente. Puedo pagar 2,57 libras que van a ir a un proyecto certificado por la UE para reducir emisiones. Concretamente una planta hidroeléctrica en Perú. De esta manera voy a compensar los 197kg de dióxido de carbono que me corresponden por este vuelo.

Mucho mejor! Ahora ya puedo viajar con la conciencia tranquila. Incluso me replantee esas vacaciones que había anulado por mi mala conciencia.

Contra las estufas de terraza, segundo round

Ya sabemos, porque lo leímos hace unos días, que los ingleses quieren tomarse una cerveza en la terracita del pub (y más ahora que tienen que salir a la calle a fumar), y que no quieren pasar frío. Para ello los pubs han instalado estufas a fin de que los clientes estén calentitos a pesar del verano inglés.

Pero los grupos ecologistas se están quejando de que estas estufas producen demasiados gases que contribuyen al Cambio Climático, así que están sugiriendo eliminar las estufas y que la gente se ponga un jersey.

Parece que lo del jersey ha generado más chascarrillos que otra cosa. Y al fin y al cabo, qué importa el calentamiento global cuando se trata de estar calentito en la terraza. Pero ahora los anti-estufas contra-atacan con un nuevo argumento.

Y es que según el periódico gratuito Metro, estas estufas desprenden calor y, en consecuencia, atraen mosquitos. Y no cualquier mosquito, sino de los que pican. Ah! eso son palabras mayores! Si por culpa de la estufa la Tierra se calienta, pues no es muy grave. A Inglaterra ya le irían bien un par de grados más. Pero si las estufas significan que vamos a tener picaduras de mosquitos, eso si que no. Hay que prohibir esas estufas! Que nunca sabes a quien ha picado el mosquito antes que a ti!

Por cierto, y enlazando con lo de cómo pronunciar en inglés, resulta que lo que yo traduzco por “estufas de terraza” se llaman “patio heaters”, que suena exactamente igual que “los que odian las terrazas”.

Pasar frío por el bien del Planeta

Tenía que pasar. Se veía venir. Con tanto CO2 y “carbon footprints” y todo eso tenían que ir a meterse con las estufas en las terrazas. Y encima lo hacen con cachondeo.

Como ya debes saber, las noches de verano de Londres no son fresquitas sino directamente frías. Y las de más al norte todavía más. Y ya te haces cargo de lo que pasa cuando no es verano. Pero los ingleses no se conforman con no poder sentarse tranquilamente en una terraza de pub a tomarse su cerveza tibia. Para evitar el frío han inventado unas estufas a gas que se colocan junto a las mesas y eliminan la sensación de frío. Hasta el punto que ya son un rasgo característico de los pubs británicos (ver foto en noticia).

Pero ahora, una de esas asociaciones ecologistas llamada “Energy Saving Trust“, ha dicho que estas estufas gastan el doble que una cocina normal, y que ese gasto, que contribuye al efecto invernadero, además de ser excesivo, es innecesario. Ellos sugieren que la gente que quiera sentarse afuera con su bebida se ponga un jersey.

Habrase visto! O sea que si yo quiero tomarme una cerveza al aire libre cuando hay 12 grados en la calle, no lo puedo hacer con mi camiseta de manga corta y mis pantalones cortos, sino que tengo que vestirme de acuerdo con el tiempo. Esto es como decir que en pleno invierno no puedo poner la calefacción al máximo para poder ir por casa en paños menores y dormir con una sabanita.

Aquí todo el mundo está contra el cambio climático, pero siempre que eso no suponga tener que cambiar sus quehaceres diarios.

Por qué las empresas no invierten en prevenir el cambio climático

El Financial Times publicaba ayer una noticia que empezaba diciendo:

“El cambio climático es la última de las prioridades de las mayores empresas británicas, según una encuesta a líderes empresariales”

Vamos a ver:

  • Quien toma las decisiones en una empresa? Los directivos
  • Quien escoge a los directivos? Los accionistas
  • Qué buscan los accionistas? Beneficios
  • La inversión para evitar el cambio climático mejora los beneficios? No

Si es verdad todo eso del cambio climático, me parece a mi que más vale que vayamos invirtiendo en solares en Siberia.

La noticia también dice:

“Un tercio de los directivos senior ve las políticas (empresariales contra el cambio climático) más como una forma de administrar la reputación de la empresa que para evitar el calentamiento global”

Mmmmm… así que los directivos tienen políticas para invertir contra el cambio climático para tener buena reputación delante de la gente. O sea que si la gente cree que no hacen suficiente, su reputación empeora, las ventas caen y con ellas los beneficios, con lo que la inversión para evitar el cambio climático mejora los beneficios … Interesante

Lo que tu puedes hacer contra el cambio climático

Ya he hablado del cambio climático antes. No me voy a poner en plan Srta. Rottenmeier. Pero creo que este es un tema lo suficientemente importante como para insistir en él. Hoy he encontrado una página que además de todo lo que se ha dicho, apunta que el cambio climático está costando vidas, y da unas simples recomendaciones para ahorrar energía en la oficina.

La página web es de “Christian Aid”. Pero independientemente de bajo qué bandera estén trabajando, lo cierto es que están tocando un tema muy importante. El cambio climático no es sólo que en invierno no vamos a poder ir a esquiar, o que tengamos que escondernos del sol en verano de 12 a 3. El cambio climático comporta sequías, muerte de ganado, pérdidas de cosechas, lluvias torrenciales, inundaciones… Todas ellas suponen a muerte de personas. Debemos hacer algo por la generación que viene detrás nuestro, o por aquellos seres humanos que viven en zonas menos privilegiadas y están muriendo.

Cierto que la temperatura de la Tierra oscila, pero no podemos permitirnos el lujo de no creer que este cambio está provocado por nosotros, y que sus consecuencias van a ser irreversibles. La gente de a pié, como tu y como yo podemos hacer algo, y la página web da recomendaciones muy simples y efectivas que pueden ayudar en el ámbito de la oficina:

  • Imprimir sólo cuando es necesario
  • Desactivar el salvapantallas
  • Apagando el ordenador cada noche al ir a casa puedes ahorrar hasta un 75% de su consumo anual
  • Apagar tu monitor cuando no estás en la mesa
  • Las impresoras gastan entre el 30% y el 40% de su consumo en el tiempo que va desde que finalizan la impresión hasta que van a “stand by”. Reduce este tiempo. Y apágala al terminar el día.
  • Reducir la calefacción un grado puede ahorrar un 10% de energía.

Si todos nosotros aplicamos estos consejos vamos mejorar las esperanzas. Presionando desde dentro de las empresas podemos hacer que ellas también cambién. Y como colofón debemos seguir presionando a los políticos para que tomen medidas efectivas.

Pequeños esfuerzos que hacen un mundo mejor

Gracias por leer este humilde blog. Quisiera hacerte una pregunta. Qué pasaría si te diera un céntimo por leer este post, y tuvieras que entrar en cierta página web para recibirlo?

Probablemente ni te molestarías. Y si recibieras un céntimo por cada post que has leido hasta ahora en tu vida y tuvieras que ir a recoger tu premio a una gran superficie? Bueno, ahí ya quizás te lo plantearas.

Ahora supongamos que recibes un céntimo por cada post que se ha escrito en cualquier lengua, desde el primer post, y sobre cualquier tema. Eso si sería un cambio en tu vida. Cuántos pueden haber? Al parecer hay 14,2 millones de blogs, o sea que la cantidad podría ser superior a los 20, 30 o 40 millones de euros. O incluso más.

Sin duda que la primera pregunta te hace pensar que un céntimo no es nada. Aunque la última te hace ver que un céntimo, encima de otro, y encima de otro puede ser mucho dinero.

Del mismo modo, asegurarte de apagar todas las luces que no usas en la casa, o apagar las pantallas de los ordenadores en la oficina para que no se queden en “stand by” puede hacernos pensar que “no vamos a salvar el mundo”. Pero cuantos kilos de carbono se dejarían de emitir a la atmósfera si millones de personas hicieran estos pequeños esfuerzos cada día? Sería como dar un céntimo de tu dinero. No es un gran esfuerzo, pero es un gran beneficio para todo el planeta y para el futuro.

Es muy fácil decir que los políticos no hacen nada, que Bush tiene las manos atadas por las petroleras y no va a firmar el acuerdo de Kyoto, que los chinos son unos egoistas cuando dicen que ellos tienen derecho a contaminar igual que los otros paises han hecho hasta ahora. O incluso que de poco va a servir nuestro esfuerzo porque nadie va a hacer lo mismo. Esto no es un esfuerzo, es sólo fijarse un poco más al hacer las cosas. Y si en vez de ir diciendo que no sirve contamos a nuestros amigos y parientes lo que estamos haciendo, podemos cambiar algo.

Y ya sabemos que los políticos hacen cosas sólo si su sillón peligra. Ir a manifestarse a Davos no sirve de nada. Si mucha gente se conciencia en el uso responsable de la energía, al final van a reaccionar, ni que sea para hacer ver que entienden a la población.

El viernes fuí a una tienda donde venden bufandas, y la mujer estaba desesperada porque decía que no hay invierno. Resumo: una mujer que lleva una tienda de bufandas en el centro de Londres, en pleno mes de Enero, diciendo que no vende.

Algo está pasando y ya es hora de dejar de quejarse y actuar.

La razón del cambio climático en UK

El gobierno británico es probablemente uno de los más activos en el mundo contra el cambio climático. Sus razónes tienen: si las aguas suben media isla se queda bajo el agua, y si la corriente alántica cambia, Londres puede ser más frío que Nueva York. Entonces por qué todo ha llegado a tan ridícula situación?

Todo empezó con Blair convirtiéndose en uno de los abanderados del Acuerdo de Kyoto. Luego con el apoyo a los impuestos verdes y el mercado de emisiones de carbono, y luego con las declaraciones de que los aviones deberían pagar impuestos por su contaminación y entrar en el plan de derechos de emisión.

Gordon Brown, el futurible primer ministro y Ministro de Economía incorporó un impuesto para las aerolíneas en los presupuestos del Estado, a fin de reducir sus emisiones. El propietario de Rynair, una de las compañías más culpables del incremento de vuelos puso el grito en el cielo diciendo que el Gobierno le quería “robar” más impuestos a sus viajeros.

Casi al mismo tiempo (uno ya no se fía de las casualidades) uno de esos grupos de presión verdes, se le ocurrió decir que el Sr. Blair se va de vacaciones al Caribe, y para ello usa avión, que es terriblemente contaminante. Y claro le pidieron que no vaya más al Caribe de vacaciones.

El Sr. Blair respondió que no iba a dejar sus vacaciones. Entonces tras la presión mediática dijo que plantaría árboles para compensar por el carbono emitido por su avión (viaja solo?).

Pero los grupos verdes han dicho ahora que lo de plantar árboles es un mito, que no reduce el calentamiento global, porque todo el carbono que el árbol absorve durante su vida es devuelto a la atmósfera cuando se muere y se pudre. Que lo que ayuda al Medio Ambiente son las grandes superficies forestales.

Total, que la diferencia entre cambio climático o no cambio reside en si el Sr. Blair va a ir de vacaciones al Caribe o si va a pasar sus vacaciones de verano yendo en bicicleta por Hyde Park.

PS. Disculpas por no añadir links a las noticias, pero es que lo he leido en prensa escrita, y no voy a perder dos segundos en buscar chorradas en Internet.