Empieza la peregrinación hacia el sol

Cada año, miles de ingleses se preparan para un viaje fascinante que les lleva miles de millas al sur en busca de un objetivo mítico: el sol.

Los ingleses están acostumbrados a largos y oscuros inviernos, inmersos en niebla, nubes y una lluvia sutil, silenciosa, triste. Dicen que el Invierno inglés no es una estación, es un estado de ánimo.

Cuando finalmente los días se alargan, la hora cambia al “British Summer Time” (BST). El BST es algo así como una provocación. Por qué llamarle “Summer” (Verano) si cambian la hora en Marzo, que es Primavera. Y lo peor de todo es que al decir Verano, a uno le viene a la memoria sol y calor. Pero aquí tenemos suerte si tenemos un par de semanas superando los veinte grados. Aunque quizás el nombre si es adecuado: British Summer.

Pero en otras latitudes si hay sol y calor. Incluso en Primavera. Por eso los ingleses se preparan para un viaje místico en busca del sol y el calor prometidos.

Hay muchos destinos a escoger, como Malta, Croacia, la Capadocia… Pero el destino preferido de los ingleses para ir de vacaciones es España.

Uno de los lugares en España es un lugar al que ellos llaman “Aibiza”. Ese lugar es evidemntemente Ibiza, la isla del Mediterráneo. Cuando los ingleses se refieren a ella pasa algo muy curioso.

Los ingleses no son muy dados a aprender lenguas extranjeras. Si todo el mundo se molesta en hablar en Inglés, y ellos ya lo hablan, ¿qué necesidad hay de aprender otro idioma? Pero en el caso de Ibiza hacen un extraordinario esfuerzo para pronunciarlo en lo que ellos creen es la forma local. Así sale una extraña mezcla en que pronuncian la “Z” de forma más o menos similar a como se haría en español, mientras que la “I” inicial la pronuncian de forma típicamente inglesa, como en “island”, que se pronuncia “aisland”.

La mayoría de ingleses que viajan a “Aibiza” son jóvenes en busca de sol, playa y las míticas discotecas. Todos ellos vuelven contando historias de discotecas con precios desorbitantes que de aguna manera no consiguen detener su necesidad de entrar. Y eso por no hablar de las bebidas que igualmente consumen.

Pocos cuentan algo sobre los encantadores pueblos de casas blancas, los remansos de paz, las calas escondidas, las impresionantes puestas de sol… “Aibiza” es el templo de las discotecas de calidad con alguna incursión a la playa (a menudo para dormir).

Hay otros destinos con calor y sol, pero no son “Aibiza”.