Battersea Power Station: un símbolo de Londres

La han llamado la “catedral eléctrica”, la “ruina gloriosa”. Pronto estos apodos van a estar fuera de lugar porque la Battersea Power Station, uno de los símbolos más imponentes de Londres, va a sufrir una transformación completa.

Sunset Battersea I

La Battersea Power Station no está restaurada con la delicadeza del Big Ben. No tiene las formas redondeadas y agradables del London Eye. Tampoco la elegancia de Saint Paul’s ni el reluciente cristal y acero de los rascacielos de la City.

La Battersea Power Plant es un monstruo de ladrillo (el mayor edificio de ladrillo de Europa) coronado por cuatro enormes chimeneas blancas que llegan a los 100 metros de altura. Se diseñó con una función como objetivo: producir energía con la quema de carbón.

Sunset Battersea II

Cuando se inauguró en 1930 tenía una gran sala de turbinas donde se producía la electricidad con una chimenea a cada extremo. En 1950 se duplicó la capacidad con un edificio idéntico adyacente, dándole sus cuatro chimeneas características y su enormidad visual.

Quizás sea su ladrillo típicamente londinense o la torpe elegancia de sus formas lo que le da un atractivo perverso. Uno de sus muchos apodos es la “Catedral Eléctrica”. Y no anda muy desencaminado.

Sunset Battersea III

En 1930 Chelsea ya era el acaudalado barrio que es hoy. Sus habitantes, haciendo uso de sus buenas influencias, hicieron ver al gobierno que semejante monstruo de ladrillo estropearía sus vistas del río. Así que el arquitecto Giles Gilbert Scott, que era algo así como un arquitecto superstar en aquel tiempo por haber diseñado la catedral de Liverpool, fue llamado a consultas y se le encargó embellecer el exterior, hacerlo más “catedralicio”, por así decirlo.

Y parece que el truco funcionó porque la estación eléctrica de Battersea se convirtió en un símbolo de Londres casi de inmediato.

Sunset Battersea IV

El grupo británico Pink Floyd la convirtió en un icono musical al aparecer en la portada de su disco “Animals”, publicado en 1977. Y esta es la más famosa de sus apariciones culturales, pero ni mucho menos la única.

Con semejantes honores, y ya siendo un símbolo de Londres, en 1980 se la declaró edificio protegido. Eso significa que es ilegal derrumbarlo y que cualquier modificación debe respetar su aspecto exterior. En 1983, hace 30 años, el gobierno decidió cerrar la planta.

Sunset Battersea V

¿Qué hacer con ella? No podían tirarla al suelo porque estaba protegida y la presión social sería enorme. Pero su estado de ruina era tan avanzado que nadie quería poner el dinero para renovarla. Y ahí estaba la “glorious ruin”, la ruina gloriosa, siguiendo su lento declive, testimonio de la incapacidad de la iniciativa pública y privada para tomar una decisión.

Sunset Battersea VI

Pero esto se acabó. Tras muchos proyectos frustrados, la empresa malaya cuyo proyecto ganó el concurso para renovar Battersea va a empezar las obras en Octubre de 2013.

Sunset Battersea VII

Battersea volverá a la actividad. El mismo nombre, el mismo aspecto exterior, pero ya no será la misma. Un pedazo de Londres que desaparece para siempre.

Nota: Este artículo iba a aparecer el 8 de Junio de 2013.

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