La independencia está de moda en Londres

De un tiempo a esta parte el tema de la Independencia se está convirtiendo en uno de los principales en UK , sobretodo en Inglaterra y parece que esta vez van en serio sobre independizrse de Europa.

El sistema electoral británico es bipartidista: las elecciones se ganan con mayoría absoluta o no se ganan. En las pasadas elecciones se colaron los Liberal Democrats con fuerza suficiente como para provocar un gobierno de coalición, algo que no había ocurrido desde 1974, pero las últimas encuestas indican que van a volver a su posicón marginal.

Otro de los partidos marginales es el UKIP, que significa United Kindom Independence Party. Sólo tienen una idea: conseguir que el Reino Unido se independice de la Unión Europea. Tienen otras propuestas, como echar a los extranjeros, pero todo gira en torno a lo mismo. Nadie los toma en cuenta porque nadie considera el UKIP un partido de verdad. Y aunque eso sigue siendo cierto, la gente está empezando a escucharles, y las encuestas apuntan que podrían convertirse en la tercera fuerza en el Parlamento (anteriormente ni los invitaban a los debates en TV).

Eso ha puesto en alerta a los Torys, quienes creen tener la exclusiva en euroescepticismo. Si un partido consigue capturar esa etiqueta, a los Torys se les puede escapar un buen número de votos.

El Primer Ministro ha tenido que reaccionar y ha ido diciendo a todo el que le quiera escuchar que quiere proponer un referendum para darle la oportunidad al Pueblo soberano para que decida si quiere seguir en la UE.

La aparición del tema europeo no es casual. Con el monumental problema del Euro, los británicos, que ya tienen sus propios problemas, se preguntan por qué tienen que darle su dinero a paises irresponsables como Portugal, Irlanda, Grecia, o España. El UKIP, con su talante populista a conseguido hacer del tema europeo un tema fundamental en la agenda política, como ya hicieron con la inmigración en las elecciones. En aquel entonces conservadores y laboristas entraron al trapo (los únicos que no lo hicieron fueron los Liberal Democrats) y el resultado fue una política anti-inmigración que el mismísimo Tory alcalde de Londres Boris Johnson ha criticado porque perjudica la economía.

Con las conversaciones por el nuevo presupuesto europeo, el partido Laborista se subió al carro haciendo una propuesta parlamentaria para pedirle al PM que exijiera una reducción del presupuesto europeo, a lo que un buen número de diputados Torys se sumaron, rompiendo la disciplina de voto, y derrotando al gobierno.

Así que el PM tiene un problema y muy serio. Por una lado sabe que a UK le interesa estar en la UE, y por lo tanto tiene que seguirle el juego a Bruselas. Por otro lado sus votantes e incluso sus propios diputados se están hartando de darle dinero gratis a la UE, con lo que, para ganar las elecciones, necesita mostrarse euroescéptico. Lejos de aflojar, a medida que pasan los dias el tema parece que coje más importancia.

Y es que ya se sabe: con la crisis y los recortes, no está la gente para ir subvencionando a los vecinos, por muy europeos que sean.

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