Los pobres son unos envidiosos

De vuelta en Londres y todo sigue como siempre: lluvia, rumores de huelga en el metro y la campaña de los bancos contra los nuevos impuestos. En el caso de los bancos se ha producido una pequeña victoria esta semana usando uno de los argumentos más viejos que existen: “lo que pasa es que tienes envidia”.

Alguna vez ya he mencionado que en Londres dan periódicos gratuitos, como en muchas otras ciudades. Uno de ellos es el City AM, orientado a los trabajadores de la City y que quiere ser su portavoz y principal defensor. El Lunes ponía una vez más en portada a los políticos que proponen nuevos impuestos para los bancos, y los criticaba por populistas y por subirse al carro de los que odian a los banqueros.

Lo de poner impuestos a los bancos es una propuesta de la Unión Europea, pero cada país puede aplicarlo como quiera. Unos dicen que los impuestos son necesarios para recuperar el dinero usado para rescatar a los bancos en la crisis. Otros dicen que es para crear un fondo que se va a usar si en el futuro es necesario rescatarlos de nuevo, y unos terceros dicen que son para que los beneficios extraordinarios que tienen vuelvan a la población.

Este último argumento es el típico de la redistribución de riqueza, el de que los que tienen más deben dar a los que tienen menos. Precisamente hace ya algunos años me encontré en una conversación en la que yo defendía la progresividad. Yo decía que es justo que los que tienen más paguen impuestos más que proporcionalmente. Una chica (cuyos padres eran de los que sufren los tipos impositivos más altos) me respondió que eso era envidia, porque otros ganan más que yo. Ese argumento me dejó pensativo. No porque me convenciera sino porque era un fantástico argumento.

Este Lunes en la portada del periódico venía exactamente ese argumento. Se llama “politics of envy”, que tiene muy mal traducir, pero que viene a ser “políticas basadas en la envidia”. El argumento dice que la gente que no gana esas grandes fortunas y esos grandes bonus tiene envidia, porque ellos también querrían ganarlos, pero son demasiado gandules para esforzarse. Entonces lo que hacen es pedir al gobierno que le quite ese dinero a los que se lo han ganado. Por pura envidia. El gobierno, siempre dispuesto a ganarse algunos votos, se convierte en abanderado de la población y propone más impuestos, con lo que los banqueros sufren la consecuencia de políticas promovidas exclusivamente por la envidia.

Al día siguiente el mismo periódico publicaba también en portada que por el momento, las propuestas de nuevos impuestos han sido abandonadas.

¿Qué te parece? ¿No es un argumento fantástico? “Politics of envy”. Y encima suena bien.

22 pensamientos en “Los pobres son unos envidiosos

  1. Me recuerda un dicho brasileño: “pimenta nos olhos dos outros é refresco”

  2. Pero claro, si les clavan demasiados impuestos a esos banqueros que cobran unos bonos desorbitados, se van a ir a otra parte y el país dejará de ingresar los millones que dicen que el gobierno ingresa con los impuestos que sí pagan los banqueros… Osease, que hay que seguir dejándolos que se hagan de oro incluso con subvenciones y haciendo que el 90% del resto de la población se apriete el cinturón, e incluso con el riesgo de que se vuelva a repetir la crisis, por que si no algo muy gordo podría pasar…¿EL QUÉ?, ¡¡¡¿ME LO PUEDE EXPLICAR ALGUIEN?!!!

  3. Menuda imbécil la chica esa. Yo me habría levantado de la mesa, me habría bajado la bragueta y le habría orinado en la cara. Ese hubiera sido mi argumento.

    • Entiendo que dices eso con todo el respeto hacia esa chica. Lo que pasa es que esto era una conversación en el trabajo, y a veces comportamientos como el que sugieres producen malentendidos.

      • Sí, sí, sería una micción respetuosa: luego me la sacudiría bien y hasta me lavaría las manos al acabar.

        Y es obvio que la pobre chica no alcanzaría a comprender el humilde acto de mearle a alguien en la boca con motivo de manifestar un total desacuerdo. Pero bueno, un día verá la luz y entonces comprenderá.

  4. El argumento de la chica creo que es potente por su pura simpleza, la típica frase que parece una obviedad, pero a veces las cosas no son tan obvias. Porque pienso que es verdad que algunas personas se describen socialistas, u obreras o de la “clase trabajadora” por un fuerte complejo de clase fruto de no poder acceder materialmente a otro nivel económico, pero habría que ver cómo se definirían si de la noche a la mañana se convirtieran en millonarias. Vamos, que es un poco como lo de la fábula de la zorra y las uvas, que cansada de saltar para cogerlas acaba por decir “bueno en realidad no me apetecían tanto…”. Vale, pero éso no es socialismo ni justicia social, bajo mi profano punto de vista. Un argumento de tertulia de café. Pero que los políticos bajen tanto el listón y recurran a ésto, cuando de lo que estamos hablando es de que se jueguen limpiamente las reglas del juego al que jugamos todos, me parece el insulto final, (aunque seguramente no será el último pero bueno). Quiero decir que independientemente del sistema que le guste a cada uno, y de que éste seguramente sería mejorable, hay que aclarar que hay unos cuantos, entre los que se encuentra la banca, los especuladores y no sé quién más…que han hecho de su capa un sayo, y no se han atenido a la fiscalidad que atañe a todos, ¿o es que para ellos es diferente? pienso que las normas del juego han de ser aplicables a todos, independientemente del dinero que produzcan, porque si lo producen es también gracias a todos los demás miembros del sistema, no lo hacen ellos solitos. Si no se aplican las normas del juego por igual estaremos otra vez en un feudalismo con apariencia de libertad, ¿o es que ya lo estamos? No es cuestión de envidia, sino de justicia e igualdad. Confío en que esta crisis nos ayudará a poner las cosas en su sito saldrá algo bueno para todos.

    • Sería genial saber los entresijos de todo este tipo de decisiones, y qué parte son por el bien común, que parte por intereses particulares y qué parte incapacidad de los uqe deciden…

  5. Es el problema de vivir en un país en el que ya no se fabrica nada, más que dinero. Todo está basado en la banca y eso hace que haya que bajarse los pantalones mucho y muy a menudo.

    Cuando les va bien se hinchan a ganar dinero y cuando no, el gobierno les inyecta dinero para que no se vayan al carajo. Es el negocio perfecto.

    Yo creo que habría que volver a los ritos pasados y sacrificar a un par de banqueros al mes, a los que hayan ganado más dinero. A la antigua usanza, con daga y en frente del Bank of England. Simplemente para apaciguar a los dioses y de paso que la raza de los banqueros no se venga arriba.

    • jajajaja qué bueno lo de la daga.
      Los ritos son muy potentes así que igual hay que valorarlo, necesitamos rituales nuevos!
      estoy de acuerdo, creo que se ha focalizado todo en el papel del dinero, como en el monopoli.
      Habría que diversificar un poco no?
      mientras tanto busquemos ritos.

    • El negocio perfecto. Ya lo dicen en los casinos: “la banca gana”. por cierto, lo de los sacrificios nos permitiría hacer unos fotoreportajes encantadores!

  6. Es un tema complicado, como dice Belsai, habría que ver de qué manera pensaríamos los obreros si de repente nos convirtiéramos en millonarios. ..

    Me parece muy fácil aplicar la lógica de “quien cobre más que pague más”, pero por otro lado también me parece injusto que una persona que se lo ha currado toda su vida llegue a un punto en el que le digan que él tiene que pagar más que otros que nunca se han molestado en mover un dedo por mejorar (que también son muchos).

    En cuanto al argumento de la envidia, nos puede resultar gracioso pero sí que es cierto que en este mundo hay mucha gente que en lugar de preocuparse por mejorar su propia vida invierte sus esfuerzos en empeorar la de los demás.

    • Je je. Lo del impuesto progresivo está muy bien hasta que te suben el sueldo y pasas al siguiente escalón de la tarifa…

  7. excelente blog…no, no pienses que voy a adularte o que he venido a hablar de mi libro…es que es tan complicado encontrar una conversación inteligente…y si es basada en un argumento inverosímil muchísimo más…veamos…creo que ella tiene razón, lo cual no quita razón a quien piense en una total redistribución de la riqueza y la elimiación del dinero…en fin,…hasta mañana, seguro que vuelvo,

    un saludo,

    r.

  8. Es verdad, es envidia, pero porque son malas personas los pobres, si no serían ricos, claro.
    Lo peor de estas cosas es que realmente se lo creen, no lo dicen como defensa sino como convicción y se quedan tan anchos; yo tuve un jefe que trabajaba de martes a jueves y su hija, que estaba allí empleada también decía que para su padre el trabajo era lo primero y que su padre no había hecho otra cosa en su vida más que trabajar O_o
    Yo qué quiere que le diga, puestos a elegir, preferiría pagar un tipo impositivo del 40% que no del 10%, vamos, es que sin ninguna duda.

    • Pero si pagaras el 40% sin duda te preguntarías por qué esos gandules no pueden ganar tanto como tu y por qué debes darles tu dinero. Es ley de vida.

      • Si estuviera en un puesto ganado por mí misma y no por enchufe puro y duro, sabría perfectamente por qué los gandules no ganan tanto como yo y de dónde sale mi retribución y con qué margen. Si además viviera compartiendo médicos, supermercado y algún que otro café con gente de la calle, sabría que es injusto que haya algunos que se aprovechan del sistema pero que muchos otros lo necesitan de verdad.
        Quiero decir que no existe un mundo perfecto y justo, y si lo hubiera, quizá, sólo quizá, nadie debería ganar tanto, que tampoco es tantísimo, como para pagar ese 40%. Si sólo miro mi ombligo y mi interés, todos los impuestos son un robo y producto de la envidia.
        Y sí, efectivamente, todo es ley de vida, la que nosotros creamos o nos dejamos crear.
        Una abraçada, Sir.

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