Cómo montar una conspiración

Me encantan las conspiraciones, la forma en que sutilmente se apropian de un argumento de interés general para poder conseguir su interés particular. Algunos tecnócratas en Internet están empezando una nueva: las cafeterías quieren impedir el progreso!

La historia empieza cuando un periodista del New York Times entra en un café de Manhattan a tomarse un capuccino, se sienta en una mesa y saca su Kindle, el libro electrónico de Amazon. Inmediatamente aparece de la nada un empleado de la cafetería que le dice “Disculpe caballero, pero no está permitido utilizar computadoras”, a lo que el periodista le responde “no es una computadora, es un libro electrónico” (analfabeto tecnológico! debería haber añadido). El empleado le dice que tiene una pantalla y una batería, y que por lo tanto es una computadora, y las computadoras no pueden usarse en la cafetería.

Para demostrarnos que esto no es un caso aislado, el periodista nos cuenta que unos días antes tuvo la misma situación en una tienda de sandwiches en Brooklyn mientras usaba su iPad (definitivamente el tipo es supercool: vive en Nueva York y tiene un Kindle y un iPad!). El periodista se pregunta si a mediados del siglo XV los propietarios de cafeterías pedirían a aquellos que leyeran un libro que se marcharan, ya que en aquella cafetería sólo se aceptaba comunicación hablada. Notemos como el periodista está comparando su Kindle-iPad con una de las mayores revoluciones culturales en la historia, la imprenta).

El artículo sigue con algunos datos sobre cómo los libros electrónicos están substituyendo los libros de papel.

Durante un par de días este fué uno de los temas principales en Internet, y no ha hecho más que empezar.

El comportamiento de las cafeterías es totalmente racional, y se explica por la misma razón que los postres son caros en un restaurante.

El restaurante sabe el tiempo medio que cada mesa va a usar en comer. En base a eso, el precio de los ingredientes, la mano de obra y otros costes decide el precio. Si pides postre vas a estar más tiempo, con lo que el precio del postre no es relativo al coste de producirlo (la mayoría d eveces lo compran hecho), sino que estás pagando por la mesa.

El caso de las cafeterías es como el postre. La mayor parte del precio es pago por la mesa (el “take away” es mucho más barato”).

Ahora es cool que en vez de estar en tu habitación, en la biblioteca o tirado en tu sofá, cojas tu computadora y te la lleves al café de la esquina. En Londres, y asumo que en Nueva York o San Francisco es lo mismo, las cafeterías están llenas de gente utilizando su computadora como si no tuvieran ningún otro lugar. Qué ocurre si quieres ir a charlar con un amigo? Que no hay sitio.

Si estos nómadas cibernéticos consumieran barriles de café, no habría problema, pero la mayoría consumen como una persona, y ocupan el espacio que la cafetería calculaba que vendería seis cafés.

La solución sería precio variable. “Su café van a ser dos libras y media… ah, viene usted con computadora, no hay problema, van a ser 15 libras por favor.” Eso sería complicado. Es mucho más simple prohibir las computadoras, y a quien no le guste, que se vaya a otro sitio. La cafetería es un negocio privado, y los responsables pueden decidir qué se hace y qué no se hace en su local.

Pero si ese comportamiento se extiende, los tipos cool no van a poder usar su computadora en los cafés! Ellos saben que si van con ese argumento tienen las de perder. Nadie va a apoyarlos, porque sólo ellos se benefician. Lo que hay que hacer es apropiarse de un argumento aceptado por la mayoría, como el progreso. El progreso es bueno, e ir contra el progreso es malo. Así que se argumenta que los eBooks, iPad son el futuro, se comparan con la imprenta y automátcamente, todo aquel que se oponga a ellos, por la razón que sea, será un enemigo del progreso. De este modo el público en general debe dar apoyo al argumento, y las cafeterías no pueden negarse. Solucionado!

Si las cafeterías se ven obligadas a aceptar a los nómadas cibernéticos van a tener que aumentar el precio del café para cubrir costes (en cierta cafetería que tu y yo conocemos y que promociona el uso, el precio del café es mucho más caro), con lo que el resto de la población va a tener que pagar más cuando tengan la suerte de encontrar una mesa libre. Pero eso al creador de la conspiración no le importa. Incluso con la subida de precio, a él le sale a cuenta. Los otros le subvencionan el despachito.

27 pensamientos en “Cómo montar una conspiración

  1. Este sí que es bueno! Ya ni siquiera nos acordamos de los primeros teléfonos móviles, de cuando “el notas de turno” lo sacaba para restregarte por la cara que no estabas “à la page”!
    Recuerdo que en una de las empresas que trabajé tenía 4 teléfonos “portátiles” (pesaban unos 5kg, tenían una autonomía de unas 3 horas y tardaban 24 horas en cargarse), ha llovido mucho desde entonces.
    También recuerdo que cuando descargaba alguno de esos “portátiles” del coche la gente me miraba como si fuera la esposa de algún magnate o jeque árabe.
    Ahora se llevan los libros electrónicos y los iPad porque son un símbolo de distinción social, tenerlos es sinónimo de pertenecer a la “élite”, pero en realidad son una forma más de esclavitud.
    Yo sigo prefiriendo los libros impresos, las librerías a la vieja usanza y las bibliotecas donde descubrir autores y obras…soy una romántica sin solución.

  2. Lo supercool no era leer el ebook en el metro? Yo lo he visto aquí :)

    La cafeteria que dices es la del aguachirri starbucks, no? :) ademas de dejarte estar, te dan wifi “gratis”.

    Nunca habia visto esa prohibición, ni tenía noticias!!

    en Sevilla la gente se lleva con una cerveza y una tapa una hora!!

    entonces lo lógico sería que pusieran el precio normal al que va sólo y ni aparatos porque tarda mucho menos, no?, mucho más barato el take away y suplementos a los que se sientan, a los que van de dos en dos suplemento por pelar la pava! ^_^ y otro suplemento mas a los chateadores.. que complicado!!

    Yo en general no uso las cafeterias para socializar, hasta en el desayuno no tardamos mas de 20 minutos y eso que somos nueve o diez en el grupo.

    Los postres son tan caros porque hay que ponerles ese precio para sacarle rendimiento, a veces te clavan el 300% de su coste. En la comida no te das cuenta, pero también te clavan lo mismo :)

    Fdo.: la cocinera chusquera especialista en postres cool

    • Exactamente, como tu dices, lo mejor sería aplicar precios variables. De hecho esa sería la solución más “económica”. Lo que pasa es como tu destacas, la complejidad del sistema lo haría imposible de aplicar. Y a ver cómo justificas a cada cliente el precio…

      • Bueno, en Sevilla, y supongo que en muchos sitios mas, si tomas la cerveza o el cafe en la barra, de pie, te cobran el precio base, pero si te sientas y te tiene que servir un camarero, te pueden cobrar un recargo de hasta el 20%.

        En otras ocasiones hay mesas donde no se cobra más, pero tampoco hay camareros que te sirvan, te cobren y te recojan el servicio.

  3. jo jo jo, tu eres el mas ocioso de todos hoy! : P
    la verdad es que es dificil encontrar la solucion, como dice Monttse, no se pueden poner a cargar suplementos, asi q optan por la opcion mas facil, o bien hacerle pagar a todo el mundo o bien prohibir los ordenadores. Pues mira, yo prefiero q se prohiban los ordenadores a que nos suban el precio a todos! aunque tambien es cierto q no es justo que uno pueda estar 4 horas leyendose un libro y otro no pueda encender su ipad por una hora.
    En fin, cada uno, con sus cafeterias, que haga lo que quiera! y al q no le guste que no vaya

    • Has dado en el clavo (me encanta esto de los comentarios). Lo importante no es qué utilizan, sinó qué hacen. El problema no es el ordenador, sino el pensar que te puedes pasar la tarde ocupando una mesa con un triste café. Pero si el periodista utiliza ese argumento es como tirarse piedras en su propio tejado, y además, “las cafeterías se oponen al progreso” suena mucho mejor.

  4. Oye, me he registrado en la Blogoteca para votarte pero me dicen que llego tarde!!! al parecer tenía que haber inscrito mi blog en el concurso para poder votar :(
    No lo entiendo, entonces sólo puede votar la gente que esté participando en el concurso?? o sea, que todos los que hayan votado son tus contrincantes?

    • Así es. Es un concurso un poco raro. Solo puede votar quien tiene un blog y lo ja presentado al concurso. No sorprende que el que sacó mas votos el año pasado tuviera un blog sobre trucos para mejorar tu blog.
      Muchas gracias por el intento. Dicen que la intención es lo que cuenta, y es totalmente cierto :-)

  5. A mi me salia que si te he votado, soy Lamonttse… y no tengo mi blog inscrito, pero sí que estoy registrada.

    A ver si era un punto positivo y no un voto lo que di!!

    • Mucho me temo que el voto que tu diste no es un voto para el concurso, sino una de esas valoraciones de comentarios o algo así… Hace tiempo que la gente se queja de que debería ser posible que votara todo el que está registrado, pero por el momento todo sigue igual…

    • Creo que estamos llegando a alguna parte… Poner un precio base al café y luego pagar un suplemento basado en el tiempo utilizado en la mesa, el numero de personas sentadas en la mesa (más gente menos precio). A ello se le podrían añadir otros servicios como Internet gratis, crear una “loyalty card” que hiciera la mesa más barata conforme más veces fueras a la cafetería… Qué, vamos a medias?

  6. Interesante lo que mencionas sobre el precio de los postres… pero no estoy de acuerdo en que te los hacen pagar más porque ocupas más tiempo la mesa… es más, a mí siempre me han insistido en que tomase postre, aunque no quisiera… con lo que me tiraría más tiempo en la mesa… el argumento que menciona alguno de los que han comentado antes me parece más plausible: que te clavan muchísimo más en el postre, alrededor del 300%, pero por sacarle beneficio económico

    • Precisamente tu argumento confirma el mío. Puesto que si te quedas a tomar el postre vas a ocupar la mesa más tiempo, lo que hacen es sacarse un porcentaje de margen superior a fin de compensar el tiempo, ya que si sacaran el margen habitual no les saldría a cuenta que tomaras postre y ocuparas la mesa más tiempo.
      Otra de las teorías es que la comida les cubre costes, mientras que el beneficio lo sacan con el vino. Sería entonces un modelo en el que compras a un precio base, y pagas más en función de tu capacidad de pagar, via añadidos como vino, postre, licores etc.

  7. Pues ya tenemos las bases para ser Conspirador…Saludos

    que original la mecánica de los comentarios

    Te he conocido por el premio de los 20 Blogs…Mucha suerte..Yo participo en la categoría de Cine y Televisión…Si te animas te invito a votarme

  8. La comida también dá muchos beneficios en hostelería.

    Si compramos pasta, nata, champiñones y unos bloques de foie a precio de hostelero y hacemos un plato de acarrones al foie (que por cierto me salen mu ricos)… y le añadimos los costes de producción y sueldo de personal …te puedo asegurar que 22 euros en mesa, es más del 300% del coste.

    La gente hace calculos solo con el postre y los vinos pero las botellas de vino… por ejemplo, yo he vendido un champaña de la marca cristal a 170 euros la botella. Pues esa botella en mayorista no creo que nunca cueste menos de 50 euros, así que al vino no se le sube el 300%.

    Sobre los postres: yo he hecho sorbetes y helado natural, y el famoso “culan” mallorquin, y lo vendiamos todo en torno a los 12 euros. Entre la maquinaria, los productos y mi sueldo llega muy justito para que sea un 300% de aumento.

    Asi que según mi opinión, donde más se clava en los primeros platos, aunque la gente no se de cuenta.

    Cuantos pagais por una ensalada en un restaurante 15 euros?

    :)

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