Las noticias decÃan que habÃa caÃdo la mayor nevada de los últimos 18 años. Vestidos con botas, chaqueta, gorro y quien sabe cuánto más nos lanzamos a la calle cuando apenas habÃa luz y comprobamos que las noticias no exageraban.
Quien va a ir a trabajar en estas circunstancias? Algunos ya estaban trabajando… para permitir que otros pudieran ir a trabajar.
Las bicicletas, un medio de transporte muy popular sobretodo para ir a la City no parecÃan ser una buena solución.
No, definitivamente no era dÃa para bicicletas.
Bueno, nunca hay que subestimar la capacidad de sufrimiento de los londinenses.
Los tradicionales “black cabs” salieron con alguna que otra dificultad.
Dicen que intentar salir en coche de algunas partes de la ciudad era simplemente imposible. Por una vez, el tractor de Chelsea mostraba alguna utilidad en las angostas y retorcidas calles de la City. Aunque seguÃa sin tener justificación.
La mayorÃa de lÃneas de metro transcurren en algun tramo por el exterior (curioso que le llamen suburbano), y con 25cm de nieve cubriendo sus vÃas, era más sencillo decir que trozos funcionaban que los que no.
Con los trenes corriendo incluso peor suerte que los metros, el caudaloso rió de gente que cada dÃa cruza London Bridge desde la estación de tren quedó reducido a un tÃmido torrente (torrente no por la velocidad sino por la dirección errante a causa de los continuos resbalones).
Visto lo visto, cualquier método de transporte era válido.
La autoridad del transporte decidió dejar a todos los autobuses en las cocheras. Una decisión que me pareció de lo más acertada. Nadie querÃa ver uno de los autobuses acordeón cruzado de lado a lado de la calle, o uno de los de dos pisos estampado contra un árbol, o tirado horizontalmente en una esquina. Porque para conducir sobre nieve y hielo hace falta mucha suavidad en la conducción, una habilidad poco abundante entre los conductores del transporte público londinense.
Asà que a muchos les tocó ir andando a trabajar.
Hay que decir que no era el mejor dÃa para ir elegante. Era más bien una cuestión de ropa de batalla.
Algunos no pudieron evitar tener que ir a trabajar (eh, hola ahà abajo, alguien me presta una chaqueta?)
Las escuelas y jardines infantiles estaban completamente cerrados.
Ante semejante espectáculo, fueron pocos los que se quedaron en casa, a pesar de que el frÃo se calaba en los huesos.
Mañana última entrega de la trilogÃa.
Para ver la primera parte: Nevada en Londres 2009 (1-3): Monumentos bajo la nieve
Algunas fotos han quedado en el tintero. Para verlas visita el set de Flickr London Snow 2009


















sniff, sniff… qué fotos más lindas Sirventes…
Yo no salà de casa, para qué negarlo. Demasiado frÃo y demasiada resaca-post-gripal…
IM-PREZIONANTES, as allways…
The photos are very nice.
Je je. Me encanta ver los sitios que conozco tan cambiados! Que preciosidad!
Veo que la nieve no solo ha cubierto la ciudad, sino que tambien ha caido sobre todos los blogs, jeje.
Preciosas las fotos, me hubiera encantado ver central London vestido de blanco, menos mal que estas tu para ensenharnoslo
Aparte del pequeño “incidente” del coche, yo me lo he pasado pipa estos dÃas, y mis retoños más! Dos dÃas sin colegio los muy…, enfin, me callo, pero me han dado una envidia…
Y tus fotos…, no es justo!!, yo tambien quiero hacer fotos chulas!!!
Looking forward to la tercera entrega, y las que vengan más adelante (que esta noche dicen que va a nevar también!)
Los de los blogs sufrÃs todos Londonitis, haceis las mismas cosas y sufrÃs las mismas reacciones!!!!
Sirventés, creo que ha llegado el momento de realizarte otro de tus test ;-p