Un mundo perplejo

desde Londres

Puntualidad inglesa

Por Sirventes el 20 de enero de 2009

Dice el tópico que los mediterráneos y latinoamericanos tenemos la sangre caliente (lo que nos hace interesantes), y que llegamos siempre tarde (lo que nos hace desesperantes). Por eso tenemos mucho que aprender de la puntualidad inglesa.

Cuando a Julio Verne se le ocurrió escribir sobre un tipo que daba la vuelta al mundo en 80 días, creó el personaje de Phileas Fogg (Willy Fog para algunos). Puesto que el viaje debía conectar varios medios de transporte, el personaje debía ser metódico y ridículamente puntual. Por eso Verne lo hizo inglés. Bueno, por eso y porque la mayoría del trayecto iba a transcurrir por tierras del imperio británico, con lo que ser inglés ayudaba. Pero en cualquier resultaba creible que un inglés fuera puntual. “Los imprevistos no existen” dice Fogg.

Dice la leyenda que a Verne se le ocurrió la historia leyendo un artículo sobre la inauguración de un nuevo tramo de tren en India. Precisamente Phileas Fogg comenta esta noticia con sus amigos en el Reform Club, uno de los “Gentlemen Club” más prestigiosos de Londres, incluso hoy. La conversación deriva en una apuesta de dar la vuelta al mundo en 80 días, empezando aquella misma tarde tomando el tren desde Londres hacia Dover.

Trenes. Ahí quería llegar. La fama de puntualidad de los trenes ingleses es también mundialmente conocida. Por eso al comprobar que los trenes por la mañana llegan sistemáticamente tarde, me molesté en buscar en la página web de la compañía ferroviaria si había alguna referencia a la puntualidad. Y la había. Y para colmo decían que tienen un 90% de puntualidad. Cómo pueden decir eso?

La respuesta está en la letra pequeña, la “fine print” como dicen aquí.

“Puntualidad: Porcentaje de trenes en hora punta que llegan a su destino dentro de los cinco minutos de diferencia con el horario previsto”

Traducción: si el tren llega cinco minutos tarde, ha llegado puntual. Esta aparente contradicción puede ser muy útil. De ahora en adelante, cuando llegues cinco minutos tarde y la persona con quien te tienes que encontrar te esté esperando mirando al reloj puedes decir con aire solemne “llego con puntualidad inglesa”. Y si llegas diez minutos tarde, te disculpas diciendo que sólo son cinco minutos fuera de la puntualidad.

Etiquetas: ,
  • votar

5 comentarios ''

  1. Rhamnus says:

    Que le cuenten eso de la puntualidad a mi mujer, que tiene que coger trenes y autobuses para ir al curro por lo menos tres veces por semana… Es increible el rango tan extenso de excusas que tienen para justificar retrasos: que si llueve mucho, que si hace mucho frío y algo se ha helado por ahí, que si se han caido las hojas de los árboles, que si hace mucho calor y las vías se dilatan (?!)…, no me extraña que a los ingleses encuentren tanto material para conversar sobre el tiempo!!!

  2. Ferran says:

    Los trenes en Berlin son puntuales… de verdad. Es bastante impresionante ver un rótulo que indica la llegada del próximo tren a las 13.23… y que el tren entre a la estación exactamente en ese momento. Para un sufrido usuario ocasional de la Renfe, los S-Bahn alemanes son de otro planeta.

    Salud.

  3. jorge says:

    ES LAMANTABLE QUE LOS MEXICANOS CONTINUEMOSCON ESA MALA EDUCACION, PERO ESTA EN NOSOTROS CORREGIR Y MEJORAR CON LA IMPUNTUALIDAD

Trackbacks/Pingbacks
  1. [...] Puntualidad inglesasirventes.wordpress.com/2009/01/20/puntualidad-inglesa/ por Politicamente_Incorrecto hace pocos segundos [...]

  2. [...] los términos más frecuentes relacionados con esa palabra. La puntualidad inglesa o británica, tal y como indica alguna que otra teoría, se puso de moda en tiempos de los gentlemen con bombín y reloj de bolsillo, inmortalizados por [...]

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*