Alguna vez te han acusado de practicar la “Ley del Mínimo Esfuerzo”? Alguna vez te han dicho que un poco de esfuerzo no hizo daño a nadie? Hay una palabra que te va a ir de perlas para contrarrestar estos ataques malintencionados. Y encima te va a hacer parecer un businesman (o busineswoman, que también se puede usar). Efficiency.
Cuando estaba en la escuela había una profesora que se empeñaba en hacernos escribir frases del tipo “Escribe un ejemplo de complemento directo”. Nosotros escribíamos “Juan compra caramelos”. La profesora siempre acababa espetándonos “La Ley del Mínimo Esfuerzo”. Lo decía porque no podía negar que el ejemplo era correcto, pero ella deseaba que la frase tuviera algo más que lo mínimo imprescindible. Yo, que siempre he querido caer bien a los profesores me esforzaba mucho más: “Juan compra muchos caramelos”.
Pase toda mi infancia con sentimiento de culpabilidad por el hecho de conseguir el resultado buscado con el mínimo esfuerzo posible, a fin de reducir el tiempo dedicado a los ejercicios y poder ir a jugar, a ver la TV o charlar con el compañero. Eso fue hasta que un día un profesor universitario abrió las puertas del saber.
Mientras nos explicaba los fundamentos de la Economía, nos definió un término originalmente en inglés, que cambió mi forma de ver el Mundo. Eficiencia (Efficiency): Conseguir el máximo resultado utilizando los mínimos recursos posibles. Y qué es eso sinó la famosa “Ley del Mínimo Esfuerzo”? Ah! pero hay una gran diferencia. Mientras que la Ley es un término peyorativo, “Eficiencia” tiene ese halo de invencibilidad que tienen las palabras que se repiten hasta la saciedad en la literatura de negocios. Si lees cualquier libro de negocios que se precie, al estilo de “Lo que todo manager debe saber”, “El código del emprendedor” o “la mente de los grandes empresarios” por decir unos nombres al azar, verás que “Eficiencia está en todas partes”. Incluso hay multitud de libros en los que la palabra está hasta en el título, lo que lo hace un libro interesantísimo automáticamente.
Los múltiples usos de la palabra son evidentes. Si alguien te espeta lo de la famosa Ley, o que eres incapaz de hacer más de lo que se te pide, o simplemente te atizan con que eres un gandul, puedes responder con gran aire de dignidad que no eres un gandul, sino que eres “eficiente”. “I am being efficient”. Y el que se atreva a contradecirte, simplemente estará poniendo en evidencia su escaso conocimiento de business.
La próxima semana, Palabras útiles en inglés de negocios: Action.
Más frases, palabras y expresiones informales para el día a día en inglés pinchando en el link.

Me has convencido. Me declaro fan de la eficiencia. Al menos de la eficiencia de mínimo esfuerzo.