El sábado por la noche, mientras estaba con unos amigos en un local musical tuve una llamada de aviso, un momento de lucidez. Tienen los blogs la habilidad de apoderarse de la mente de sus autores? Tengo todavía salvación?
En medio de la oscuridad, las luces relampagueantes y el volumen ridículamente alto de la música (que estuviéramos justo al lado de uno de los altavoces supongo que empeoraba la cosa) vi a un individuo acercarse. Llevaba una camiseta de un color oscuro indescifrable con un mensaje: “I’m blogging”.
Mi primer pensamiento se dirigió a la gramática. A qué se refiere? Que está blogueando en este momento, es decir, que va a escribir un post con lo que ocurre a su alrededor? O significa que él bloguea en general, en cualquier momento? En cualquier caso está claro que el individuo tiene un blog.
Fue entonces cuando un segundo pensamiento acudió a mi mente, inmediatamente seguido por un escalofrío.
El bloguero en cuestión no estaba comunicando al mundo que tiene un blog. Era más una afirmación, una demostración de estatus. La gran mayoría de la población, ante semejante camiseta, probablemente pensará: y qué? Y ahí reside el problema. El individuo tiene un blog, una página web en la que publica sus pensamientos y reflexiones. Tendrá 3 o 3.000 personas que leen sus posts, el numero no es importante, sino el hecho de que existen. Probablemente él les llamará “sus lectores”. Y su existencia le convierte en importante.
Pero su blog está en Internet. Cuando abandona su pequeño mundo cibernético nadie sabe de sus hazañas blogueras. Él quiere que esa importancia vaya con él, que el mundo real sea una extensión de su mundo cibernético, por eso siente la necesidad de informarnos de que tiene un blog.
Pero la verdad, es que cualquiera con acceso a un ordenador con Internet puede tener un blog. No es como escribir en un periódico o tener un programa de noticias en la TV. Es simplemente un blog. Pero tener un blog, puede pasar de ser un medio de expresión para convertirse en un fin en sí mismo? Es posible que acabemos creyendo que por tener un blog y “lectores” nos confiere algún tipo de autoridad y queramos reclamarla llevando una camiseta?
Estimado lector o lectora, si ves que mi ritmo de posts se reduce, es que estoy asegurándome de que la vida ahí afuera es todavía la principal.

¿Me has leído el pensamiento? creo que sí….
Y además, mi ausencia en mi blog desde hace ya unos cuantos días, demuestra precisamente eso que tú dices al final… que la vida en el exterior sigue siendo más importante que la que hay aquí dentro…..
Comienza la cuenta atrás…