La pasada noche dormí menos de 9 horas. Cuando me levanté esta mañana todavía estaba oscuro. No había pan crujiente para desayunar. Los coches circulan por el carril contrario. La calle está llena de autobuses rojos de dos pisos. Llevo 3 horas pegado a la pantalla de un ordenador. Todavía no he visto el sol.
Todo parece indicar que mis vacaciones han llegado a su fin.

Jejeje… cuidado con la depresión postvacacional y a pesar de todo… bienvenido.