Hace unos días me quejaba amargamente de mis desventuras con la compañía del gas y mi contador. Hoy vino el técnico a solucionar el problema. Qué ingenuidad la mía al pensar que ese sería el fin del problema.
Para resumir un poco, decir que mi contador del gas, que va con tarjeta prepago empezó a hacer unos ruiditos del tipo “bip bip bip” cada 55 segundos. Tras larga espera y un par de consultas, una amable señorita al teléfono me informó que el contador del gas se estaba quedando sin batería y que un técnico vendría a cambiarlo al cabo de 10 dias. Yo crucé los dedos esperando seguir oyendo el pitido durante los diez dias porque si desaparecía también desaparecería mi provisión de gas.
El técnico llegó esta mañana a cambiar el contador y para mi sorpresa, no es el contador lo que se estaba quedando sin pilas, sino el aparato de detección de Monóxido de Carbono, que al parecer estaba dentro del contador. Ahora tengo un nuevo contador que no necesitaba y un día perdido a causa de un detector de gas al que no se le pueden cambiar las pilas. Ah! Y premio para la señorita que me atendió por teléfono, que fue incapaz de decirme qué era la razón de los pitidos. Me pregunto si me hubiera quedado sin gas al terminar las baterías del detector.
Pero bueno, eso no es todo. A fin de que me cambiaran el contador, tenía que cambiar el nombre al que estaba la tarjeta prepago, cosa que hice ayer. El caballero que me atendió me dijo que me mandarían otra tarjeta por correo.
Por otro lado, el fin de semana me olvidé de recargar la tarjeta, con lo que tuve que utilizar recargar con las 5 libras que el contador tiene como emergencia. Ayer al venir a casa puse cinco libras en la tarjeta. Poco, porque no sabía lo que ocurriría con el nuevo contador, si me guardaría el crédito o no. Esta mañana, cuando el técnico se ha marchado he recordado que no tenía crédito, así que he insertado la tarjeta en el contador, pero no había saldo. Y me he temido lo peor.
He llamado a la compañía, les he dicho que había recargado la tarjeta pero que no había saldo. He preguntado si podía tener que ver con que me estaban enviando una nueva tarjeta. La señorita me ha respondido que esa podía ser la razón. Como puedes observar, la señorita no tenía ni idea ni ganas de averiguar.
Por qué nadie me dijo que no podría recargar la antigua una vez pedida la nueva.
La señorita tiraba pelotas fuera.
Qué pasa si me quedo sin gas antes de que la nueva tarjeta llegue?
Tengo que llamar para que venga un técnico.
Pero si el técnico se acababa de ir! Para qué tengo que hacer venir a un técnico para que me recargue el gas si tengo una tarjeta de recarga? No sería más fácil que me dejara recargar con la vieja mientras llega la nueva?
No, tiene que venir un técnico en caso que me quede sin gas.
Pero es que sólo tengo dos libras de crédito.
No importa. Cuando me quede sin tengo que llamar.
Y cuánto va a tardar el técnico.
No lo sabe.
Si por lo menos todo esto sirve para evitarle a alguien mis errores…

Son todos una panda de cabrones… ¬¬