Andaba perdido en mis pensamientos esta noche al llegar al vestÃbulo central de la estación de tren cuando he escuchado música. Mi primera impresión ha sido pensar que los de la compañÃa de trenes han puesto música navideña por los altavoces. Pero enseguida me he dado cuenta de lo que estaba ocurriendo. Eran ellos. Nada más y nada menos que el Ejército de Salvación, como en las pelÃculas.
Nunca me hubiera imaginado que de verdad existÃan. Si ya se que tienen un imponente edificio en la parte baja de la City, pero no pensaba que eran de verdad. Para mà el Ejército de Salvación son una banda más o menos graciosa (no salen muy bien parados en las pelÃculas) rodeados de jugadores, borrachos y otras gentes de los suburbios de pelÃcula. La memoria más clara que tengo de ellos es del musical Guys and Dolls. En la Misión sucede uno de los números más memorables que recuerdo, el llamado “El Barco”, donde los jugadores y los miembros del Ejército de Salvación preparan un número por el que vale la pena ir a ver la obra (que aparte de eso es bastante sosilla, con la excepción de la escena en Cuba).
Pero ahà estaban, ante mi, en carne y hueso, con sus cubos para las limosnas, su uniforme, sus gorras, tal como los has visto en la tele. Y la música provenÃa de un pequeño grupo sentado junto a un inmenso árbol de Navidad.
Si es que Londres depara sorpresas cuando menos te lo esperas.
Y con esto, a 3 de Diciembre, llega la Navidad a un mundo perplejo
Y ese gran film de los años 70: “Los ángeles también comen judÃas”, con Thrence Hill y Bud Spencer. ¡Qué tiempos!
El famoso ejercito de salvación. No se quien le puso el nombre pero lo clavó
Ah, cierto, y se pasaban la pelÃcula comiendo judias