En algún lugar leí hace algunos meses que la Biblia no dice por ningún sitio que el fruto del Pecado fuera una manzana. Si eso es cierto, ¿cómo consiguió la manzana meterse en la historia?
Este fin de semana he ido a la bonita y universitaria ciudad de Cambridge. Quizás esta ciudad sólo te trae a la memoria unos cuantos universitarios remando como locos en el Támesis, pero tiene otros encantos. Entre ellos, este domingo 21 de Octubre, se celebraba uno de los eventos del “Apple Day“.
El Apple Day es un día en el que a lo largo del Reino Unido se celebran eventos para popularizar las variedades de manzana que se cultivan en cada zona. Hay cientos de variedades de manzana. No es exagerado decir que es la fruta nacional, y que hasta no hace mucho era la única que conocían, puesto que la llegada de naranjas, mandarinas, albaricoques, melocotones etc es relativamente reciente.
Volviendo al tema de la Biblia, me imagino a un traductor en algún monasterio normando traduciendo una copia de la Biblia del Latín al Inglés. En cierto momento llega al punto en que se menciona una fruta y la serpiente y el árbol y todo eso que ya sabes. El monje se rasca la cabeza y se pregunta “¿una fruta?. Se referirá a una manzana! Qué va a ser si no”. Y ahí va él con su pluma de ganso traduciendo “fructus” por “apple”. Y la manzana entra en la Historia.
Nota: este post no tiene ni por asomo intención científica, no está basado en ninguna investigación y no pretende establecer ninguna teoría. Si lo tomas en serio es por tu cuenta y riesgo (que no todo lo que lees en los blogs es verdad).


XDDDDDDDD Sería una explicación la mar de curiosa esa.
Pero sí. en la metáfora, es no tomaréis el fruto del árbol prohibido. (El árbol de la ciencia y el saber). Vamos, que para poder quedarse en el paraíso tenían que ser gilipollas y acatar que las cosas son como son y no preguntar nunca el por qué.
Eso llega a cuestionar la parte de hacer a los hombres a imagen y semejanza.
No,no y no. Lo que quería eran unos objetos decorativos que se movieran por su mundo y lo limpiasen y cuidasen por él, sin más. Vamos, esclavos a tiempo completo y felices de serlo.
Ya se sabe que el saber es poder. Y de ahí la expulsión, no sea que por saber demasiado se dieran cuenta de la explotación a la que estaban sometidos!