La Sociedad de la Vigilancia tiene los brazos largos. Si crees que porque los ingleses no tienen DNI son más libres o pueden volar por debajo de los radares, estás muy equivocado. Un paso en falso y te han pillado.
Un día hablé sobre la tasa que hay que pagar para ver la TV en UK. La pregunta es siempre ¿cómo se enteran de que tengo una TV? Mi respuesta es que tienen derecho a entrar en las casas a comprobar que no tengas ningún aparato receptor. Una de las leyendas urbanas es que van en furgonetas que son capaces de localizar aparatos receptores, y si la vivienda no tiene licencia registrada entran como los Hombres de Harrelson (S.W.A.T.). La leyenda urbana es sólo la parte de los Hombres de Harrelson.
Ayer quedé con uno de mis antiguos compañeros de piso, quien me trajo el correo que todavía llega a mi nombre al piso antiguo. Entre un puñado de cartas que tratan de venderme tarjetas de crédito, créditos baratos, revistas de compra por correo y premios enviados por compañías que no tengo ni idea cómo han logrado mis datos personales, había una carta de la “TV License“. Estas cartas son marrones, feas, pequeñitas. Es evidente que su contenido va a ser desagradable.
En su interior había un papel que empezaba literalmente:
“Estimado Sr. Sirventés
Hemos sido recientemente informados de que usted adquirió equipo receptor de televisión en Junio de 2007 en Tesco. Sin embargo, no tenemos archivos de ninguna Licencia a su nombre en la dirección mencionada más arriba.
Usar equipo de TV para ver o grabar programas de televisión sin una licencia válida va contra la Ley.”
Es cierto, en Junio compré un aparato descodificador de TV digital terrestre. Pero cómo se han enterado. Sin duda aquel día pagué con tarjeta, porque recuerdo que llegué a casa cargado como un camello en la Ruta de la Seda. Pero para aquel entonces, la tarjeta ya estaba domiciliada en la nueva dirección. No puede ser el banco el que se chivó. Entonces recordé que entre las cartas atrasadas había también una de la tarjeta de fidelización de Tesco. Sin duda con lo que compré, le di a la cajera la tarjeta para que mi cuenta de puntos aumentara… Que chivatos!
Así que lo que ocurrió es que al pagar le dí la tarjeta de cliente a la cajera, lo que registró todas las compras a mi nombre, entre ellas el descodificador. El ordenador, al verlo envió mi nombre y dirección a los de la Licencia. Su ordenador hizo una rápida comprobación viendo que no hay ninguna licencia de TV asociada con esa dirección (lógico, porque al mudarme me la llevé conmigo, y mis ex-compañeros de piso ven la TV “ilegalmente”). Entonces emitió la cartita, el becario la puso en un sobre y un cartero, aprovechando los pocos días que no están de huelga, la llevó a mi antigua morada.
Según ellos, ahora tengo una serie de opciones, entre las cuales destacan pagar de inmediato, llamarles y decirles que si que tengo una licencia y darles el número (tras lo cual van a venir a comprobar que la licencia se corresponde con la realidad del número de TV que tengo) o chivarme de para quien era el descodificador. Evidentemente yo voy a escoger la última opción que ofrecen, que es “Si usted no reside en esta dirección, no necesita hacer nada”. No tengo la mínima intención de darles ningún dato más.
Y todo eso sin que en este país haya DNI o empadronamiento. Ya empiezo a entender al perra que llevan los ingleses en contra del proyecto de DNI. A saber de lo que serían capaces si hubiera uno!

¿Y no existe algo así como la ley de protección de datos española? ¿Una empresa puede ceder tus datos tan alegremente?
(Aunque la verdad, no se para qué pregunto, si despues de algunas de tus historias sobre como se intercambian tus datos económicos las empresas sospecho que va a ser que no)