Bis desapasionado

Ayer tuve la gran suerte de ir a ver el espectáculo “Estampas Porteñas”, que para atraer al público anglosajón subtitularon “Tango Fire”. Fue un completo espectáculo de Tango, con bailarines música y cantante todo en directo. Lo que me dejó patidifuso fue el final.

El espectáculo empezó frío. El cantante, un tipo de más de metro ochenta y sonrisa resplandeciente soltó “Mi Buenos Aires querido” como quien canta cualquier hit adolescente. Pero más tarde se fue entonando, terminando más que bien.

El cuarteto de músicos estuvo espléndido, integrados en el espectáculo e incluso haciendo algo de teatro. Y los bailarines eran espectaculares. La velocidad a la que movían los pies daba vértigo.

No voy a negar que era un espectáculo orientado a extranjeros, haciendo uso de los tópicos y que sin duda, si un buonaerense lo viera le sabría a prefabricado. Pero yo, que iba dispuesto a disfrutarlo lo disfruté.

Al final, el cantante salió a saludar, los bailarines salieron a saludar, y también los músicos. En plena ovación los músicos se miran entre ellos diciendo algo así como “una más”. Al darse cuenta, la gente aplaudió más fuerte y se prepararon para el bis. Hoy en día un bis ya no es lo que era. Es parte del repertorio. En este caso ni siquiera esperaron que el público lo pidiera.

Efectivamente el bis era parte del repertorio, porque fue un perfecto colofón. Y yo, que como ya he dicho iba decidido a que me gustara, me levanté para aplaudir, como algunos otros espectadores. Entonces se bajó el telón. Yo seguía en pié aplaudiendo y casi saboreando el segundo bis, que hoy en día también es casi parte del repertorio.

Al terminar de bajar el telón la gente dejó de aplaudir y empezaron a desfilar mientras se encendían las luces y un tipo decía algo por megafonía que no alcancé a escuchar. Y no alcancé a escucharlo porque yo todavía seguía en pié aplaudiendo esperando el segundo bis.

Todo el mundo dio por acabado el espectáculo. ¿Pero dónde están los aplausos interminables? ¿Dónde los gritos y silbidos? ¿Donde el patear el suelo hasta que el telón se levanta de nuevo?

Simplemente al ver el número final la gente decidió que aquello era por lo que habían pagado, y se marcharon satisfechos a casa. Nada de regatear bises. Fue como si me robaran parte de la diversión.

Ojo, no estoy diciendo que patear el suelo sea mejor. Es una forma distinta de vivir un espectáculo. Pero yo no me acostumbro.

7 pensamientos en “Bis desapasionado

  1. Jajajaja sí, lo del bis es un poco frío y calculador para nosotros.

    A mí me sigue gustando más que si un tio ha hecho un buen espectáculo la gente se vuelva loca aplaudiendo y pidiendo más. Y, si tienes suerte, se enrolla y hay bis y bis del bis y puede, si tienes muchísima suerte, que más.

    Esa sensación que se te queda en el cuerpo en plan: umm… me voy ya o esperamos un poco más por si acaso sale de nuevo? la incertidumbre de no saber si por irte te vas a perder algo impresionante…

  2. Claro que sí! Los bonaerenses gritamos como chanchos, pedimos y pedimos y pedimos hasta terminar de exprimir al máximo el espectáculo! Pero acá hay mucha descendencia tana, con lo cual, el escándalo forma parte del show, y se da por sobreentendido que así sea… digamos, ellos nos ofrecen un espectáculo y nosotros les devolvemos otro.
    Lo que no creo que suceda en otros países (y así debiera ser), es que antes de terminar, por ejemplo, un tema musical, ya todo el mundo se larga a interrumpir con aplausos, sin escuchar hasta la última nota, cosa que me parece de pésima educacion. Los finales no se aprecian. Pero bueno… también se ha puesto de moda aplaudir a los ataúdes… qué se puede esperar?

  3. Vivimos en una sociedad desapasionada y fría, qué se le va a hacer…

  4. Juas juas, yo ya me estaba imaginando pegando berridos de quiero más quiero más quiero más. Ays xD

  5. Ciertamente, el concierto lo tienen montado en bloque gordo y bises y para tu casa. Lamentablemente cada vez es más común y no creo que sea algo única y exclusivamente inglés.

  6. Como se dice por aquí, los bises ya no son lo que eran. Desde que Sabina, en unas fiestas del PCE de hace bastantes años tocara, con alguna copa de mas y lo que no son copas, tres horas, los bises ya no son lo mismo :-)

  7. Saha, esa sensación es la mejor, sobretodo cuando al final acaba saliendo el canante de nuevo.

    Ami, eso es un buen espectáculo, cuando lo hay por ambos bandos. Algo que si debo resaltar es el respeto con que los ingleses esperan hasta que se acaba para aplaudir.

    porfineslunes, ese es el toque filosófico del post.

    Zuviëh, no esperaría menos de ti que un berrido bien soltado.

    Ignacio, a veces sucede que ves un Bis que si lo es, cuando ves en la cara del cantante que no estaba preparado, y entonces lo disfrutas incluso más, por lo extraordinario del caso.

    Jean, bueno, si el cantante quiere cantar más, que cante, que cante.

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