El ladrón sólo llama una vez

Hoy he sabido que a una compañera de trabajo le entraron a robar en casa, en West London. Bueno, no entraron exactamente. Y el ladrón mostró unas maneras algo infrecuentes.

El ladrón no aprovechó el fin de semana, ni tampoco la noche. Como es lógico, lo hizo a plena luz del día de un viernes, cuando es seguro que no hay nadie en casa, y tampoco en los alrededores.

Lo curioso del caso es que ni entró por la chimenea (como otros acostumbran a hacer en Navidad), ni por una ventana, ni se descolgó desde el techo. Entró por la puerta. Pero este ladrón tiene buenas maneras, así que antes de entrar tocó el timbre. Al ver que nadie venía a abrirle decidió forzar la puerta.

El caso es que mi compañera estaba llamando por teléfono, así que terminó la llamada y se dirigió a la puerta cuando vio a un hombre intentando forzar la cerradura. Afortunadamente pudo cerrar la puerta con llave desde dentro e inmediatamente llamar a la policía. Más tarde supo que el ladrón había robado al vecino, que evidentemente no estaba en casa cuando le tocó el timbre.

Aparte del susto, no hubo pérdidas materiales ni físicas. La pregunta es: ¿qué hacer al ver alguien de pinta sospechosa (o no) en la puerta? Si no atendemos, pueden asumir que no hay nadie y entrar. Si abrimos, el remedio puede ser peor. Cuando llame el timbre habrá que mirar quien es, y en caso de no querer abrir tendremos que gritar algo así como “ya pertenecemos a la Iglesia de la Cienciología” o “no compramos enciclopedias, aquí leemos la Wikipedia“.

Hay que tomárselo a risa… eso o ir al frenopático de cabeza.

10 pensamientos en “El ladrón sólo llama una vez

  1. Pues espero que tu vecina no difunda en su bloque lo que pasó. A ver si ahora el vecino robado la va a denunciar por derivarle el chorizo a su piso… :-)) que los ingleses son muy suyos para denunciar…

  2. Mi mamá siempre me dijo que no abriese la puerta a desconocidos y aún sigo pidiendo eso de: “pues enséñame la patita por debajo de la puerta”.

    No falla.

  3. Pues a mi a la puerta no me llaman, pero al telefonillo una barbaridad. El caso es que como se a ciencia cierta que no espero que venga nadie, nunca le hago ni caso 😀

  4. “no compramos enciclopedias, aquí leemos la Wikipedia“

    xDDDDDDDD

    Eres la caña. Dios qué risa.

  5. ¡¡Bufff!! Me pasó una…,. Era bastante tarde y mi perra oyó algo en la escalera y se posicionó pegada a la puerta de casa, escuchando atentamente. Me extrañó porque vi por la mirilla que la luz de la escalera estaba apagada y yo no oía nada, pero la actitud de mi perrita decía lo contrario. De repente, alguien se puso a intentar abrir la puerta desde el rellano, con una llave o algo así, así que me abalancé sobre la puerta para bloquearla y al tiempo que le decía a Jos que trajese las llaves para cerrar desde dentro, se me cruzó un cable extraño y me puse a gritar: ¡¡Aquí no es!! ¡¡Aquí no es!! 😆

    En serio, qué susto. El extraño se marchó por dónde había venido pero no salió a la calle porque estuvimos vigilando la puerta. Seguramente fue el vecino de abajo, que vendría borracho otra vez. Pero qué susto. Aún me da vergüenza esa reacción ridícula que tuve de “aquí no es”, pero en fin.

  6. Elsinora, parece que el vecino no se molestó en cerrar la puerta con llave.
    Víbora, qué sabias son las madres y los cuentos.
    Lolo, pues vete con cuidado porque igual te los encuentras en la puerta.
    Zuviëh, gracias por el piropo
    Ruth, si era el vecino, estuviste de lo más acertada.

  7. Salvada por la campana tu compañera, pues. Y ya entiendo que el vecino no pudiera hacer el hercúleo esfuerzo de echar la llave… Se le puede fracturar la muñeca o algo.

  8. Yo nunca abro la puerta. La ultima vez que la abrí era una encuestadora del CIS y me tuvo hora y cuarto. Una y no más, Santo Tomás.

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