Adriana Calcanhotto: a sus pies

Ayer fui a ver un concierto de Adriana Calcanhotto con Moreno Veloso (hijo de Caetano) Doménico & Kassin. Ella es una de las voces más importantes de la música brasilera, aunque muy poco conocida en España (y menos en UK). Para mi fue un increible descubrimiento hace tres años. Ayer fue la confirmación. De ella y de que el eMule no va a matar la música.

El concierto empezó flojito. Adriana hace una puesta en escena minimalista: una guitarra, una silla, ella y su voz. Y empieza sin avisar. Sin darte cuenta, está creando un ambiente, y a la tercera canción entró con “Vambora“. Para entonces ya tenía la piel de gallina.

Intercambiaron canciones de ella, Moreno, Doménico & Kassin y algunas versiones de otros autores, como el “Resistiré“, que no ha salido en ningún disco, pero que tanto hace tres años como ayer me puso los pelos como escarpias, gracias a su increible voz.

Durante todo el concierto usaron los objetos más insólitos para acompañar la música, como sonajeros, papel de lija o mordiscos de manzana. Todo con un excelente juego de luces aprovechando el escenario minimalista creando un ambiente de relajación difícil de describir.

Y en los bises apareció “Devolva-me“, una preciosa canción que en directo, con el público susurrando es una experiencia única.

Ahí, sumergido en su ambiente de luz cálida vi que la música enlatada es sólo un sucedaneo. Escuchar algo con los auriculares por la calle es como querer naranjas y beber un zumo de naranja concentrado. La música es sólo una parte. También están esa guitarra desafinada que la cantante afina de nuevo, las miradas cómplices entre los músicos, la ovación al reconocer los primeros compases de una canción, el segundo de silencio al terminar seguido de los aplausos y los gritos, el diálogo entre los artístas y el público. Eso es la verdadera música.

Leía un artículo en The Economist en el que se decía que hace siete años, los músicos recibían dos tercios de sus ingresos gracias a las compañías discográficas y la música enlatada. Pero hoy, por culpa de los CD pirtatas, el eMule y compañía, los dos tercios vienen de conciertos y merchandising. Será que con lo que la gente se ahorra paga los conciertos.

Las dicográficas han reclamado su derecho, y se han inventado el “contrato 360º”. Cuando un músico firma uno, significa que la compañía se lleva tajada de todo lo que haga el músico. Así se vuelve al equilibrio normal de la compañía viviendo a costa del músico como pago a la promoción. Así cuando vaya a un concierto le pagaré a la compañía por… por qué? Y así se salva la música, que está en peligro porque los CD ya no dan ingresos.

Seguro que es la música lo que está en peligro?

Me alegro de pagar por un concierto, por ver a la gente que se está llevando el dinero. Me cabrea que los músicos se lleven migajas de cada CD que pago. Y que no vengan con que las discográficas promocionan a los artistas. De algo tiene que servir esto del contenido generado por los usuarios, no?

Vayamos más a conciertos, que los artistas no firmen contratos perdiendo el derecho sobre su trabajo, y la promoción ya la haremos nosotros. Por cierto, ya he dicho que Adriana Calcanhotto es un gustazo de ver? Bájate sus canciones de donde sea, y si tienes oportunidad paga por una entrada y ves a verla.

3 pensamientos en “Adriana Calcanhotto: a sus pies

  1. Los discos deberían servir de promoción y no como medio principal de ingresos, me río cuando escucho a algunos que se hacen llamar artistas dicen que su ilusión es hacer llegar la música a todo el mundo y luego se quejan de la piratería ¿En qué quedamos? ¿No es tu interés distribuir tu música? Qué más da si es gratuita, el ejemplo Prince es un modelo a seguir.

    La música como en directo no hay nada. En agosto iré a ver Dulce Pontes y luego en Londres a Norah Jones, me encanta el directo, son ocasiones inolvidables.

    Saludos!

  2. La conoci porque en Argentina se escucha bastante ese tipo de musica y es muy buena, lo mismo q Marisa Montes, q tambien te recomiendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *