Uno de los principales protagonistas de las noticias económicas estos días son las compañías de “Private Equity”. Algunos las acusan de aprovecharse de agujeros en la Ley para evadir impuestos legalmente, otros de comprar compañías para literalmente saquearlas, otros de ser el principal enemigo de los trabajadores. Las han llamado piratas, y han sido los malos en una de las mejores películas de negocios de la historia del cine. Ahora incluso el gobierno de UK las ha citado para una comisión de investigación. A qué viene tanto lío por unas empresas que se dedican simplemente a comprar y vender acciones? Hay para tanto?
Mis conocimientos legales hispanos ya no son lo que eran, y se me hace difícil saber el equivalente de “Private Equity” en la legislación española o latinoamericana. Se puede traducir como “compañía de activos”. Quizás sea similar a las “Compañías de Tenencia de Valores”. En cualquier caso, son compañías que no se dedican a producir ningún bien o servicio. Se dedican a comprar empresas. Una vez compradas las reestructuran, lo que significa regulación de empleo, venta de activos como edificios o solares por un precio mucho mayor que el que pagaron por la empresa entera, y posterior venta de los restos. Evidentemente esta es la visión de sus enemigos, como los sindicatos. Su visión es que compran empresas, las reestructuran para modernizarlas y hacerlas más eficientes, lo que puede o no incluir vender activos o partes de la empresa, y finalmente venderlas al cabo de poco o mucho tiempo. Cierto que en la venta esperan un beneficio, pero es simplemente la retribución por su riesgo, trabajo y conocimiento.
En la película “Hook“, la secuela de Peter Pan que Spielberg se sacó del bolsillo, Peter Pan vuelve crecidito a Londres y ha olvidado su pasado. Al ver a Wendy, ésta le pregunta a qué se dedica. El hijo de Peter le cuenta algo similar a lo que he escrito arriba, es decir que Peter trabaja para “Private Equity”. Wendy escucha horrorizada y exclama “Peter, te has vuelto un pirata” (se entiende que un pirata de los malos, no de los piratas románticos). Un enfoque mucho más serio es el de la película “Wall Street“, donde Geckko, personaje encarnado por Michael Douglas encabeza una de estas compañías cuyo único objetivo es comprar empresas, sacarles todo el jugo y deshacerse de ellas, sin reparar en los trabajadores. Es una película muy recomendable para pasar un buen rato, y entender qué es esto de los Mercados de Valores.
Al parecer la presión de los medios y los sindicatos han acabado haciendo mella en el Gobierno, quien ha abierto una comisión de estudio. Los argumentos son en primer lugar, que estas compañías no compran para mejorar la eficiencia de la empresa, sino para sacarse un beneficio a costa del esfuerzo de tantos años de los trabajadores. Para reforzar esta idea se aporta el dato que las compras se hacen a base de crédito barato de los bancos. Puesto que el crédito se tiene que devolver, la empresa va a tratar de vender todo lo vendible cuanto antes, a fin de cancelar el crédito. La inversión entonces se hace con expectativas de beneficio a corto o medio plazo, especulativa, y no a largo plazo, en cuyo caso si sería beneficiosa.
El segundo argumento es que se benefician de un régimen fiscal muy ventajoso, creado para promover la inversión empresarial, pero no para ellos. Este es probablemente el argumento más estúpido, porque no son las empresas las que hacen los impuestos. Ellas sólo buscan cómo aprovecharse. Ahí el gobierno lo tiene fácil con una reforma tributaria.
En resumen, los sindicatos contra los empresarios, los trabajadores contra los que se apropian del trabajo, empresas con conciencia social contra gentes sin escrúpulos. El escenario está montado para la representación de un viejo drama. Veremos en que acaba tanto revuelo.

Um… ?eso no es lo que hacía la empresa de Richard Gere en Pretty Woman? y en alguna que otra película más tb salía.