El nuevo presidente de la República Francesa fue escogido el Domingo. Será Nicolas Sarkozy, candidato Gaulista de centro-derecha. La campaña se ha seguido muy de cerca aquí en el Reino Unido, y los principales medios, con The Economist a la cabeza, han declarado a Sarkozy como el mejor candidato para Francia, con la consecuente excitación tras el anuncio del resultado. A qué se debe tanto interés? Es que los británicos se han vuelto europeistas? Nada más lejos de la realidad.
El comentario se repite ya más de lo que la casualidad puede explicar, sobre que Sarkozy es Margaret Thatcher con pantalones. No se cómo se lo va a tomar el presidente francés, pero aquí lo dicen como un elogio.
Sarkozy ha basado su campaña (según las informaciones de la prensa británica) en una serie de puntos clave:
- Reducción de impuestos, sobre todo el Impuesto sobre Sociedades
- Reducción de la burocracia, funcionarios incluidos
- Reducción del poder de los sindicatos
- Abandono de la semana de 35 horas
- Limitar las huelgas en servicios públicos
- Endurecimiento de la política sobre inmigración
- Dar más importancia al Mercado y menos al Estado
- Mejorar las relaciones con Estados Unidos
Además, se dice de él que no tiene reparos en crearse enemigos si eso es necesario para conseguir sus objetivos. Todo ello se interpreta por aquí como que Francia está haciendo un giro histórico dejando atrás la cohesión social como principal objetivo de la política, para poner el Mercado por encima de todo. En la City se habla de la “Nueva Revolución Francesa”.
Es más, el resultado se ve como la aceptación de que el modelo Francés con un estado poderoso, sindicatos y anti-americanismo ha fracasado, y que el modelo basado en el Mercado, inventado y promocionado por el tándem UK-USA, es la única manera de llevar el país adelante. Francia vota que el modelo británico es mejor al modelo Francés.
Algunos medios recordaban ayer, tras la resaca de las celebraciones, que en el fondo, Sarkozy es francés, y que en el pasado ha promulgado intervencionismo como política a seguir. Ahora que el peligro socialista ha desaparecido, una sombra de temor recorre la City.

Aunque está claro que Sarkozy está claramente a favor de la política estadounidense yo dudo mucho que base su campaña en un modelo británico, lo que sucede es que los ingleses tienden a creer que cualquier formato que se asemeja al suyo es una copia.
Sarkozy es un político de derechas que ha llegado al gobierno de la mano de los votantes de extrema derecha que se ha desmarcado de Le Pen, así como de votantes descontentos con la izquierda socialista anterior.
Hacen bien en tener miedo en la pérfida ya que Francia no es un país de chichinabo ni Sarkozy un títere mediático… veremos a ver qué pasa.