La fruta nacional británica es la manzana. Hay decenas de variedades distintas entre rojas, verdes, amarillas, ácidas, dulces, jugosas… Lo que no es tan conocido es que las fresas británicas también son muy apreciadas. Este año, la cosecha corre el riesgo de perderse. Y todo por el egoÃsmo de los polacos.
El trabajo en el campo es uno de los más duros que existen. A la intemperie, sufriendo las inclemencias del tiempo partiéndose el espinazo, no hay mucha gente que gustosamente haga el trabajo. Europa ha tenido por cientos de años jornaleros cosechando por temporadas. Recientemente en UK estos migrantes son polacos.
La alarma sonó ayer cuando el sindicato de agricultores avisó de que no hay suficientes jornaleros para recoger la cosecha de fresas. Según el jefe horticultor del sindicato, la razón para la escasez es “el incremento del nivel de vida en Polonia y otros paÃses del Este“. No sólo eso, los que vienen a UK deciden trabajar en otros sectores. Puedes ver el resto de la noticia en el enlace de la BBC. El sindicato no se queda ahÃ. Dicen que no quieren ser alarmistas, pero que esta situación podrÃa suponer que haya menos “productos británicos en los supermercados“. Estos polacos quieren vivir bien, cobrando más y sin tener que viajar. Son unos egoÃstas.
Creo que te haces una idea de lo serio de la situación. En mi voluntad de ayudar, he diseñado una serie de medidas que van a asegurar que los jornaleros polacos siguen llegando a UK a recoger las fresas:
- Echar a Polonia de la UE. Está claro que estar en la UE les está beneficiando económicamente, asà que si los echamos volverán a ser pobres y no tendrán más remedio que venir a UK a recoger fresas.
- Buscar a todos los paletas y fontaneros polacos que trabajan el doble que los británicos y cobran la mitad e impedirles que trabajen. De este modo no tendrán mas remedio que recoger fresas.
- Crear un pasadizo marÃtimo entre Polonia y UK que permita recoger a los jornaleros en su paÃs, llevarlos a los campos y tras finalizar la cosecha devolverlos a su paÃs sin que tengan oportunidad de quedarse, asegurándose asà que el año que viene todavÃa serán pobres.
Si estas medidas no son seguidas de inmediato, existe el riesgo que los propietarios de los campos tengan que atraer a los jornaleros ofreciéndoles un salario que compense el esfuerzo que supone cosechar, lo que serÃa totalmente injusto.

