Se ha cometido una injusticia. Hay que decirlo bien alto. Se supone que la la Ley está ahí para protegernos.Pero qué ocurre cuando la necesitamos? Que los jueces nos abandonan a nuestra suerte. Y para algunas criaturas cándidas acostumbradas a la protección de sus madres,eso puede ser muy duro.
El caso es que cierta muchacha organiza en su casa una fiesta con sus amigos para celebrar sus 24 cumpleaños. Tras tomarse cuatro vodkas tiene la feliz idea de salir a bailar al tejado vecino. Así que abre la ventana, salta al tejado contiguo y se pone a bailar.
El problema viene porque su madre no está ahí para decirle que salir por la ventana, saltar al tejado vecino y ponerse a bailar, es peligroso, y que su estado de embriaguez empeora más la situación.
En consecuencia la muchacha procede con su intento, se pasa un rato bailando, pisa el cristal del tragaluz, lo rompe y se precipita en caida libre por él. Resultado: multiples roturas y lesión medular. Eso sucedió porque su madre no estaba ahí para decirle que si baila en el tejado vecino cerca del tragaluz corre el riesgo de caerse.
En ausencia de su madre, la muchacha considera que el propietario del piso donde vivía en el momento del accidente debería haberle advertido de la peligrosidad de bailar borracha en el tejado contiguo. Puesto que eso no sucedió, la muchacha en cuestión, que hoy tiene 28 años y está casi totalmente recuperada de sus lesiones, ha demandado al propietario del piso por no haberle avisado de los peligros.
En un incomprensible resultado, el juez decidió ayer desestimar el caso en base a que el tejado contiguo no pertenece a la propiedad arrendada, y que no tenía ningún derecho a acceder a él. Pero aún así, el propietario debería haberle advertido. Eso nos protegería a todos de los peligros de dejar el nido materno.
Claro, de haberle dado la razón, la muchacha habría recibido una substanciosa compensación, pero estoy seguro que ese no era su objetivo.

Yo también lo leí ayer y aluciné… vergonzoso por parte de la individua, pero según comentas parece ser que si no fuera el tejado contiguo habría tenido razón (??).
¿Quien nos protegerá de todos los peligros caseros? ¿Necesitaremos a partir de ahora manual para no meter los dedos en el enchufe o el secador en la bañera?
Perplejo… perplejísimo…