Bien. Todo lo que empieza tiene un fin. Y este culebrón ha llegado a su final. Mi odisea para obtener un simple teléfono móvil de contrato en UK y pagar 25 miserables libras ha pasado por visitas a las tiendas, correos electrónicos, cartas, llamadas telefónicas, listas negras, venta de información personal, y ahora llega a su fin. Veamos lo que hemos aprendido en el camino.
Si no sabes de la historia, por favor échale un vistazo a los antecedentes:
Cómo tener un teléfono móvil de contrato en UK
Tener un móvil de contrato en UK no es fácil
En resumen, los antecedentes son que gracias a un bonito anuncio en la prensa decidí solicitar online un teléfono móvil de contrato. Dos días después recibí un correo electrónico en el que se me informaba que a causa de mi “credit status” no me iban a dar el contrato. Hice algo de investigación y descubrí que hay una compañía que tiene información personal sobre ti como domicilio, otros domicilios, impagados, números rojos y otros. Las compañías le pagan para hacer chequeos de los potenciales clientes. Una lista negra, vamos. Y de mi dijeron que no era de fiar.
Al cabo de un tiempo vi de nuevo una oferta pero esta vez fui a la tienda. El resultado fue el mismo. Esta vez decidí comprar el informe de mi “credit status” yo mismo y para mi sorpresa, la página web me dijo que no podían confirmar mi identidad. Es decir, que como no sabían nada de mi, pues me negaban todo crédito.
Les envié unas facturas para demostrar que vivo donde vivo y que yo soy yo (recordemos que en UK no hay DNI, con lo cual demostrar tu identidad es algo complicado) y después de que me confirmaran que yo existo me fui de nuevo a la tienda para conseguir mi contrato. El problema fue el mismo, denegación de crédito, con lo que escribí un muy cabreado correo electrónico. Inmediatamente me contestaron y me dijeron que podría tener el contrato si pagaba un depósito. Al responder que cuáles eran los términos del depósito recibí una llamada para decirme que de hecho NO podían darme el contrato ni siquiera con el depósito.
Le dije al pobre que tenía al otro lado de la linea que yo jamás había dejado de pagar nada, que me sentía insultado por sus insinuaciones de que no era un buen pagador, y le pregunté cómo podía demostrar que yo era de fiar para conseguir el contrato. El tipo me respondió que podría enviar el informe de la empresa de listas negras junto con las facturas que he pagado y los movimientos bancarios.
Así lo hice. Tras algo de problema para conseguir el dichoso informe adjunté un pantallazo de mis facturas online (yo me he pasado a las facturas electrónicas) y algún extracto bancario en un bonito sobre adjuntando una carta en la que les dejaba a la altura del betún.
Hoy les he llamado porque después de más de un mes y medio todavía no había escuchado nada de ellos. El muchacho en el teléfono me dijo que no han recibido nada. Le dije que eso es imposible. Él me confirmó que no hay ningún archivo reportando la llegada de dicha carta. Casi dando rienda suelta a mi ira le dije que esto era inadmisible, que yo solo quiero un contrato. Él me contó que es surafricano, y que está en mi misma situación.
Y qué puedes hacer? Gritarle? Si el pobre hombre está ahí precisamente para aumentar la burocracia, para hacer todo más complejo y para que no le puedas gritar a nadie que tenga algo de responsabilidad. Así que nos pegamos unas risas y yo me quedé sin el contrato.
Mi única pregunta es, dónde está mi carta? Estoy pensando si escribir otra carta, esta vez sin las limitaciones de nadar y guardar la ropa porque ya se que NO me van a dar un contrato, y porque no lo quiero. O estás dentro del sistema o no obtienes nada. Te marean como una perdiz para nada, porque una cosa está clara, si tu “credit rating” no está dentro de lo que ellos quieren (incluso si simplemente no saben nada de ti), no hay nada que hacer. Te quedas sin crédito. Y si eso es con un simple contrato de teléfono, qué será con una hipoteca?

Joer, tal como lo pones, se le erizan a uno los pelos… Qué difícil es vivir en algunos países…