Hace algunos años la marca de neumáticos Pirelli sacó una campaña con el eslogan “La potencia sin control no sirve de nada”. Querían destacar que aunque lo que más resalta de un coche deportivo es su potencia, si los neumáticos, que son los que la transmiten al suelo, no son adecuados, la potencia es desperdiciada. Leyendo un par de artículos sobre la relación Razón-Emoción me he acordado de este eslogan.
Es un tema recurrente en las historias de ciencia ficción que el ser humano libra una lucha constante entre la Racionalidad que lo hace humano, y la Emoción, una reminiscencia de su pasado animal.
Tanto la Ciencia Ficción como la filosofía dicen que el objetivo del Ser Humano es dejar atrás ese lado animal y convertirse en un Ser Racional. Aquí es donde entran en juego los dos artículos que mencionaba al principio.
El primero es de la BBC (vía Jean Bedel), y dice que las decisiones tomadas puramente por intuición son más acertadas que las tomadas tras un breve momento de reflexión.
El segundo es de The Economist (enlace de pago), y dice que la Razón permite analizar una situación y todas sus posibles opciones hasta el más mínimo detalle, pero que es la Emoción quien toma la decisión. El ser puramente racional se quedaría ahí parado sin capacidad para reaccionar. La razón sin emoción no sirve de nada.
Ahí va un paradigma milenario hecho añicos.
Así que no es la Razón quien toma decisiones, sino la Emoción. Cuando hay que tomar una decisión rápida, lo mejor es dejarse llevar por la intuición o el instinto. Cuando hay tiempo para analizar no vale la pena engañarse diciendo “voy a decidir con la cabeza”. Quizás sea en base a un análisis racional, pero la decisión la tomas con el corazón (o con el estómago, que al fin y al cabo, todo es Emoción).
Siempre he creído (en mi característica ingenuidad) que ante una encrucijada siempre sabemos cual es la decisión correcta, pero a menudo acabamos tomando la vía más segura, por evitar situaciones o por decidir con la cabeza. No se si estos dos artículos confirman mi hipótesis, pero creo escuchando a la vocecilla me voy a agarrar mucho más al camino que deseo seguir.
Propósito para 2007 (algo tarde): Ponerle más salsa a la vida.

Hace no mucho oí esa misma noticia comentada por Punset, y parece que los estudios demuestran lo que dices, que las emociones son muy importantes para tomar decisiones… Así, se proponía que frente a la educación tradicional de eliminar y reprimir sentimientos se llegase a una educación en la cual se enseñase a controlar las emociones y usarlas del modo más beneficioso, en vez de descartarlas.
Supongo que hay momentos para todo, en los cuales es mejor sopesar todas las condiciones y tomar una decisión en consecuencia, y situaciones en las cuales la intuición te guía mejor, por mucho que reflexiones.
Como ejemplo trivial podría ponerse que te gusta alguien, y estás en un constante “se lo digo… no, mejor no se lo digo… se lo digo?”, hasta que, sin saber por qué, te encuentras tomando la iniciativa, instintivamente y mandando al cuerno la reflexión que, a fin de cuentas, lo que estaba haciendo era impedirte actuar… Y habrá miles de ejemplos cotidianos más…