Andaba yo tarde esta mañana, para no perder la costumbre. De una esquina literalmente salta una chica de unos 14 años que llegaba tarde a la escuela que hay cerca de mi casa.
Yo voy con mi cara de “llego tarde otra vez”. Ella me mira, me sonríe y se va zumbando. Y ya está. Me ha instalado la sonrisa en mi cara. Hoy va a ser un buen día.
Si es tan fácil hacerme feliz, entonces porque siempre llego al trabajo de mala leche? Es que a nadie le sobra una sonrisa o es que con la edad esa espontaneidad se pierde? Es Londres o es un virus global?

Por el título del post pensé que te habían dado el móvil de contrato.