Estos dÃas festivos los estoy pasando en casa de mis padres. Como un par de dÃas después de Navidad apareció este papelito en el ascensor.

La verdad es que yo nunca he visto nada sucio en esta escalera digno de mención. En general los vecinos se comportan bastante. El dÃa antes de aparecer el cartelito, el ascensor estaba algo emblanquecido. Al parecer alguien estaba usando los dÃas de fiesta para aplicar algunos “briconsejos”. Supongo que el cartelito venÃa de ahÃ.
Una mirada detenida al texto revela que de hecho, el autor no está preocupado por la limpieza de la escalera, sino por la limpieza de la escalera “en estas fechas que acuden muchas visitas”.
Si está sucio durante el año es pasable, pero por lo menos que ahora que vienen visitas, la escalera esté decente. Claro, yo le entiendo. Vives en un piso que cuando lo compraste el barrio estaba por hacer, y ahora, pocos años después, la zona está más que bien. Invitas a la familia y amigos desinteresadamente a celebrar una fiesta. Preparas el piso, cocinas todo el dÃa, compras un par de cajas de gambas congeladas y cuando las visitas llegan al ascensor se encuentran con la suciedad del bricolaje del vecino. Entonces, cuando las entran por la puerta, en vez de decirte “que bien que se ve el barrio”, o “que bien tienes el piso” o “que bien se ve la mesa”, no. No te dicen eso sino “vaya vecinos tan guarros tienes”. Hasta ahà podrÃamos llegar. Luego el cuñado o la amiga de la escuela se va en el coche riéndose en vez de morirse de envidia. Que al fin y al cabo las invitaciones de estas fiestas sirven para que los demás puedan colocarte correctamente en la escala social!
Y como colofón, puesto que el autor es consciente de que esta inquietud es compartida por todos, excepto el pobre vecino que se está pasando las vacaciones despertándome a golpe de taladradora, firma como “un vecino”. Ahà está, el “Vecino Enmascarado” en defensa del bien de la comunidad. Con esa generosidad que caracteriza a todos los superheroes, más preocupados por los demás que por sà mismos.
y si, es siempre lo mismo, importa mas mirar lo que hace el otro para complacer a otro y asi sucesivamente…
Jaajajaa. Los vecinos son una fauna peligrosa. En mi escalera somos cuatro y tembién vamos dejando cartelitos de esos, aun sabiendo de sobre quién es quién.
Me tengo que comprar una isla.
Suena a “tu amistoso vecino, Spiderman”.