Como seres humanos, todos tenemos prejuicios. Pero a veces es difÃcil encontrar nuevas razones para tenerlos. He aquà una nueva fuente de prejuicios: los periódicos londinenses gratuitos de la tarde.
Cuando sales de trabajar, te encuentras un ejército entero de jóvenes repartiendo dos periódicos gratuitos, el “thelondonpaper” y el “Lite”. Son dos periódicos de distintas caracterÃsticas, que van dirigidos a dos tipos de gente distinta. De ahà el prejuicio. Si alguien lee el otro, significa que no es de los tuyos, y por lo tanto puedes bien odiarle o simplemente despreciarle. Pero con qué argumentos? Aquà van:
El “Lite” siempre tiene un titular llamativo, que normalmente importa sólo a la gente de aquÃ, o sea que nada de Internacional. Este titular comparte portada con una fotografÃa sobre algún famosillo o sobre a qué fiesta fué Kate Moss la pasada noche y a qué hora volvió a casa. Su contenido es bastante ligero, obviando las noticias y centrándose más en temas propios de revista de chismorreos. Asà que se puede decir que sus lectores son gente sin demasiado interés por polÃtica, economÃa, o temas importantes en general. Gente que lee sólo por pasar el rato.
El “thelondonpaper” es más serio, tiene bastantes páginas de noticias, incluso algo de Internacional, la maquetación es mucho más limpia y ordenada y a pesar de que también tiene chismorreos, es una pequeña sección, que se complementa con consejos de salud, modo de vida etc. bastante serios. Asà que quien lo lee lo hace para leer un periódico de verdad. Se les puede acusar de elitistas, de pseudo-intelectuales, o de querer parecer que se quieren informar, pero al fin y al cabo es un periódico sólo para el metro. Y si tanto quieren un periódico “serio” que se compren uno, en vez de agarrar uno gratis en la calle.
Bueno, ya veis cuales son los argumentos. Escoged el vuestro y despreciad a los otros. Una vez lo hayais puesto en marcha, seguro que vais a ser algo más despreciables vosotros mismos y colaborareis al bonito clima del “si no estás conmigo estás contra mi”. Seguro que después de esto, vosotros mismos podeis encontrar buenos argumentos para prejuzgar a vuestros similares.

